{"id":10380,"date":"2022-05-23T09:00:00","date_gmt":"2022-05-23T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=10380"},"modified":"2023-10-24T07:43:37","modified_gmt":"2023-10-24T10:43:37","slug":"adios-a-bolsonaro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/adios-a-bolsonaro\/","title":{"rendered":"Adi\u00f3s a Bolsonaro"},"content":{"rendered":"\n<p>Estamos en campa\u00f1a. Y por lo tanto, tan angustiados como comprometidos. Los que se asombraron con los resultados de las elecciones de 2018, al menos ahora son m\u00e1s conscientes de lo que representa Bolsonaro y el bolsonarismo para Brasil. Para quienes apostaron hasta el \u00faltimo segundo a que una fracci\u00f3n importante de la sociedad brasile\u00f1a no se alinear\u00eda con el totalitarismo y el fascismo, hoy, con cada encuesta electoral que se divulga, existe el temor de mirar la variaci\u00f3n de los n\u00fameros de intenci\u00f3n de voto y cogitar que tal vez no sea en 2022 cuando podamos despedirnos de Bolsonaro.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, aunque podamos, es bueno tenerlo claro: el adi\u00f3s ser\u00e1 a la figura de Bolsonaro como presidente, pero no a Bolsonaro como l\u00edder popular autoritario, desleal y violento. Menos a\u00fan (m\u00e1s preocupante) al bolsonarismo como presencia a largo plazo en la sociedad brasile\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la redemocratizaci\u00f3n, a pesar de los numerosos logros sociales y de la garant\u00eda de importantes derechos sociales, es importante recordar que la vida cotidiana de nuestras periferias<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/br\/pandemia-e-brutalidade-policial-no-rio-de-janeiro\/\"> sigui\u00f3 estando marcada por la violencia y la inseguridad social<\/a>. Los trabajadores m\u00e1s pobres, a pesar de la posibilidad de ascenso e inclusi\u00f3n social -que se produjo esencialmente a trav\u00e9s del consumo-, se vieron obligados a adaptarse a la voracidad y la explotaci\u00f3n del trabajo informal, precario y uberizado. Los pobres, obligados a concentrarse en sobrevivir, encontraron apoyo en algunas pol\u00edticas p\u00fablicas, pero sobre todo en redes dentro de sus comunidades, en las iglesias y en la milicia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La frustraci\u00f3n por los intentos fallidos de integraci\u00f3n social gener\u00f3 una reacci\u00f3n de resentimiento en un tejido social deshilachado. La reacci\u00f3n se estructur\u00f3 en las periferias, y se fortaleci\u00f3 en<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-opcion-por-los-pobres-y-la-opcion-de-los-pobres\/\"> las iglesias &#8211; especialmente las neopentecostales<\/a> y en Internet.<\/p>\n\n\n\n<p>La reacci\u00f3n tambi\u00e9n provino de fracciones de las clases medias que se sintieron amenazadas por el movimiento de ascenso social de las clases bajas (observado entre 2003 y 2014), y de las \u00e9lites financieras y conservadoras, disgustadas con los rumbos pol\u00edticos y econ\u00f3micos del pa\u00eds, hasta estallar en las calles y en las p\u00e1ginas de los peri\u00f3dicos en 2013. Una guerra cuyos contornos s\u00f3lo se fueron aclarando a partir de 2016, y sobre todo, despu\u00e9s de 2018.<\/p>\n\n\n\n<p>Violencia, abandono, indignaci\u00f3n, injusticia y resentimiento. Estos son los afectos que gu\u00edan la acci\u00f3n pol\u00edtica por el odio al otro (diferente) y por un sentido primario de la justicia, que exige que los agraviados se tomen la justicia por su mano. El resentimiento social generado por el sentimiento de injusticia provocado por una promesa incumplida es una manifestaci\u00f3n colectiva desafiante, dif\u00edcil de resolver, porque el resentido echa la culpa de su situaci\u00f3n al otro, de lo que ha perdido o no ha ganado. En este caso, los que se sienten perjudicados no se perciben como autores del pacto social, ni capaces de cambiarlo. Sin poder pol\u00edtico, tambi\u00e9n tienden inconscientemente a buscar gobernantes que les protejan, una autoridad como las figuras paternas de la infancia. Buscan un mes\u00edas redentor.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La continuidad del bolsonarismo m\u00e1s all\u00e1 de Bolsonaro<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Estos sentimientos est\u00e1n m\u00e1s vivos que nunca en la sociedad brasile\u00f1a y tienden a aflorar de nuevo, con fuerza, haciendo que la pol\u00edtica -por la que los brasile\u00f1os nunca han sentido mucho aprecio- vuelva a\u00fan m\u00e1s resentida a los perfiles de Facebook, a los grupos familiares de WhatsApp, pero tambi\u00e9n a las mesas de los almuerzos de los domingos, a las de los bares, a las colas del supermercado, de la panader\u00eda, del autob\u00fas, del metro y del tren. A trav\u00e9s de opiniones formadas en redes sociales, en grupos de WhatsApp, por influenciadores de YouTube, o por figuras de autoridad totalmente despreocupadas de los hechos, de los datos divulgados por los institutos de investigaci\u00f3n, de la ciencia o de cualquier fundamento de verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciertamente uno de los grandes problemas que tendremos que afrontar es el descr\u00e9dito socialmente generalizado en los medios de comunicaci\u00f3n formales, en las instituciones, en la ciencia, en las escuelas y en los profesores (acusados de adoctrinadores).<\/p>\n\n\n\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, en la ola de odio hacia la pol\u00edtica, hemos visto crecer una masa de gente asqueada de los medios de comunicaci\u00f3n -muchos de ellos incluso alineados con los valores de la derecha-, algunos asociados con hashtags peyorativos, como el t\u00e9rmino \u00abbasura\u00bb, y con \u00abadoctrinadores comunistas de izquierda\u00bb. \u00ab\u00a1Basura!\u00bb, gritaron. En medio de una guerra cultural y pol\u00edtica, los medios de comunicaci\u00f3n se quemaron en la hoguera del negacionismo, los creadores de opini\u00f3n, los intelectuales p\u00fablicos y los \u00abinfluencers\u00bb (ellos tambi\u00e9n) pasaron a arder en las hogueras de la anulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Universidades, escuelas y profesores despreciados p\u00fablicamente, acusados de adoctrinamiento ideol\u00f3gico, \u00abtomadores de partido\u00bb. Tener y enunciar p\u00fablicamente una opini\u00f3n pol\u00edtica se convirti\u00f3 en un acto abominable, motivo de un profundo cisma entre \u00abnosotros, buenos ciudadanos\u00bb, y \u00abellos, izquierdistas, marxistas culturales, bandidos\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mi punto es: este escenario no ha sido desmontado, y las opiniones y acciones que crea y alimenta no tienen relaci\u00f3n con la ciencia, con los datos, con los hechos de la econom\u00eda o con la pol\u00edtica de cargos y partidos. Se basan en micropercepciones del mundo y en concepciones teol\u00f3gicas de lo que es bueno, que se presentan como verdades incontestables. As\u00ed que no hay discurso, ni argumento capaz de hacer frente a lo que se siente y a la reacci\u00f3n indignada que se acumula, justificada en base a valores y esl\u00f3ganes redentores. En esta l\u00f3gica, es necesario resistir a los problemas y ser perseverante, porque para rescatar los valores de la patria y salvar a Brasil es necesario todav\u00eda mucha lucha.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, la realidad es un reto. Los datos y los titulares de los peri\u00f3dicos insisten: la inflaci\u00f3n se ha disparado, el desempleo tambi\u00e9n, el hambre ha vuelto. La cesta de la compra est\u00e1 vac\u00eda, y el tama\u00f1o de los productos en las estanter\u00edas (a pesar de las subidas de precios) se ha reducido. La gasolina y el gas de cocina son inasequibles. Las enfermedades han vuelto: el sarampi\u00f3n, la polio, la explosi\u00f3n del dengue en 2022. La movilidad social ha retrocedido, en los \u00faltimos cinco a\u00f1os hemos experimentado un retroceso sociolaboral, hemos vuelto a los niveles de las d\u00e9cadas perdidas, de los a\u00f1os 80 y 90.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca est\u00e1 de m\u00e1s recordar<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/br\/destruicao-e-regressao-as-politicas-do-governo-bolsonaro\/\"> las decisiones de gesti\u00f3n de la pandemia tomadas por el gobierno de Bolsonaro y las denuncias contenidas en el informe de la CPI del COVID<\/a>. No olvidemos el luto colectivo y<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/br\/vamos-falar-sobre-os-orfaos-da-covid-19\/\"> los muertos y hu\u00e9rfanos de la pandemia<\/a>, ni los retrasos en la escolarizaci\u00f3n y la privaci\u00f3n de socializaci\u00f3n de nuestros hijos, los traumas a los que se enfrentar\u00e1 toda una generaci\u00f3n marcada por la gesti\u00f3n de un gobierno que dio la espalda a lo colectivo, a lo social y al sufrimiento.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La apuesta es que los dolores de la realidad impedir\u00e1n la reelecci\u00f3n de Bolsonaro, pero el bolsonarismo y todo el resentimiento social del que se alimenta seguir\u00e1 vivo, palpitando. Tenemos el deber hist\u00f3rico de enfrentarnos a ellos.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Episodio relacionado de nuestro\u00a0<\/em><\/strong><a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/\"><strong><em>podcast<\/em><\/strong><\/a><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: La integridad electoral en Am\u00e9rica Latina\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/7bGxfvAiRJdhbIz6pwyuMn?si=V2t0d-VkTQqoyyTxtG4bqQ&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es bueno tenerlo claro: el adi\u00f3s ser\u00e1 a la figura de Bolsonaro como presidente, pero no a Bolsonaro como l\u00edder popular autoritario, desleal y violento. 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