{"id":10654,"date":"2022-06-11T09:00:00","date_gmt":"2022-06-11T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=10654"},"modified":"2022-06-10T05:04:13","modified_gmt":"2022-06-10T08:04:13","slug":"los-cientificos-pueden-ayudar-a-reconstruir-la-confianza-en-la-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/los-cientificos-pueden-ayudar-a-reconstruir-la-confianza-en-la-ciencia\/","title":{"rendered":"Los cient\u00edficos pueden ayudar a reconstruir la confianza en&#8230; \u00a1la ciencia!"},"content":{"rendered":"\n<p>En los noventa, el pueblo Tuninamb\u00e1 de Oliven\u00e7a, en el sur de Bah\u00eda, Brasil, present\u00f3 un reclamo por reconocimiento \u00e9tnico que fue conferido oficialmente reci\u00e9n en 2001. Sin embargo, el proceso de demarcaci\u00f3n de su territorio nunca se concret\u00f3. Simult\u00e1neamente, un grupo de cient\u00edficos y ONG comenzaba a presionar al Gobierno para ampliar las \u00e1reas protegidas en esa misma regi\u00f3n debido a la deforestaci\u00f3n. En 2007, los conservacionistas consiguieron implantar un Refugio de Vida Silvestre sobre parte de las tierras ind\u00edgenas que, sin la aprobaci\u00f3n del Ministerio de Justicia, carec\u00eda de seguridad jur\u00eddica. Y as\u00ed, las tierras de los tuninamb\u00e1s, aleda\u00f1o a la reserva biol\u00f3gica, se convirtieron en refugio, especialmente para el tamarino le\u00f3n de cabeza dorada\u200b, una especie de primate, mientras las pr\u00e1cticas ancestrales del cultivo a trav\u00e9s de la tala y la quema comenzaron a ser multadas por las autoridades. Mientras que esto pasaba, a escasos kil\u00f3metros de la reserva, grandes empresas segu\u00edan abriendo enormes cr\u00e1teres en la selva para la extracci\u00f3n de arena.<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de los datos utilizados para apoyar decisiones como la de crear un Refugio de Vida Silvestre proceden del uso de im\u00e1genes satelitales y de los Sistemas de Informaci\u00f3n Geogr\u00e1fica (SIG). Estas nuevas tecnolog\u00edas han proporcionado im\u00e1genes detalladas de los cambios en el uso del suelo, lo que ha permitido a la humanidad ser m\u00e1s consciente de los procesos de deforestaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En la Amazon\u00eda, mientras la emergencia clim\u00e1tica exige aumentar los esfuerzos de conservaci\u00f3n, la selva est\u00e1 siendo devastada. La red Xingu+ demostr\u00f3 un aumento de la deforestaci\u00f3n del 1.857% entre 2020 y 2021 en la tierra ind\u00edgena Ituna-Itat\u00e1 en el estado de Par\u00e1, en el norte del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta l\u00ednea, la iniciativa Mapbiomas, un conjunto de institutos cient\u00edficos, empresas tecnol\u00f3gicas y organizaciones de la sociedad civil que analiza los datos sobre la cobertura del suelo en Brasil, muestra que la Amazon\u00eda perdi\u00f3 casi 200.000 kil\u00f3metros cuadrados de bosque en los \u00faltimos 34 a\u00f1os, una superficie superior a la de Uruguay.<\/p>\n\n\n\n<p>Es evidente que el grado y ritmo de destrucci\u00f3n de ecosistemas como la Amazon\u00eda se est\u00e1 acelerando a pesar de los innumerables avisos de la comunidad acad\u00e9mica sobre los efectos catastr\u00f3ficos de la deforestaci\u00f3n para la econom\u00eda, los medios de vida y el clima. El problema es que estos datos se han utilizado para recomendar y aplicar pol\u00edticas de forma injusta, como demuestra claramente el caso de las tierras de los tupinamb\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero este no es un caso aislado. En el municipio colombiano de Guasca, a unos 60 km de Bogot\u00e1, la toma de decisiones sobre pol\u00edticas de conservaci\u00f3n, influenciadas por fundaciones privadas, ONG y cient\u00edficos con base en datos ecol\u00f3gicos, se ha traducido en enjuiciamientos y castigos econ\u00f3micos a campesinos por desarrollar actividades de agricultura y ganader\u00eda tradicionales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La distancia entre las m\u00e1quinas y los humanos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La incre\u00edble distancia entre las m\u00e1quinas que sobrevuelan a cientos de miles de kil\u00f3metros para hacer fotograf\u00edas y el territorio que habitan las personas genera una enorme desconexi\u00f3n, que se materializa en ocasiones en pol\u00edticas deshumanizadas. Esto ha creado una enorme desconfianza en amplios sectores de la sociedad hacia la ciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>A esto hay que sumarle que, en esta era de la \u00abposverdad\u00bb, la interpretaci\u00f3n cient\u00edfica de la realidad est\u00e1 siendo tan cuestionada que se ponen en duda hechos obvios como la deforestaci\u00f3n a gran velocidad que se est\u00e1 produciendo en todas las selvas brasile\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la academia, la tendencia es se\u00f1alar a aquellos que buscan activamente deslegitimar la ciencia a trav\u00e9s de la difusi\u00f3n de noticias falsas, la creaci\u00f3n de teor\u00edas conspirativas, la desinformaci\u00f3n y la informaci\u00f3n enga\u00f1osa. \u00bfPero ser\u00eda correcto se\u00f1alar a quienes est\u00e1n del \u00abotro lado\u00bb de las barricadas de la verdad como \u00fanicos responsables del l\u00edo en el que nos hemos metido?<\/p>\n\n\n\n<p>Una parte menos visible del problema es que quienes cuestionan la ciencia basan sus reclamos en un defecto bastante real de la propia producci\u00f3n de conocimiento. Y es que los cient\u00edficos tienden a considerarse due\u00f1os de la \u00fanica verdad, presentada recurrentemente al p\u00fablico como una \u201ccaja negra\u201d inviolable.<\/p>\n\n\n\n<p>En la conservaci\u00f3n de la biodiversidad, las decisiones sobre d\u00f3nde y c\u00f3mo instalar \u00e1reas protegidas se basan normalmente en datos ecol\u00f3gicos cient\u00edficos, que, aunque son rigurosos, no representan toda la realidad. Esas decisiones suelen dejar de lado las perspectivas de quienes viven en las \u00e1reas que deben ser protegidas, incluyendo las poblaciones ind\u00edgenas que durante siglos vivieron en estos ecosistemas y que no tienen acceso a las v\u00edas institucionales, a diferencia de las agencias ambientales, para garantizar sus propios derechos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta arrogancia causa muchas veces problemas reales para las comunidades que habitan los territorios. Por ello, las pol\u00edticas y acciones medioambientales basadas \u00fanicamente en recomendaciones cient\u00edficas generan muchas veces rechazo y sensaci\u00f3n de exclusi\u00f3n entre los afectados. Este escenario repetido, a su vez, fortalece el cuestionamiento de las instituciones cient\u00edficas, y de esta manera la comunidad cient\u00edfica en su totalidad tambi\u00e9n termina siendo afectada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La necesidad de una \u201cnueva ciencia transdisciplinar\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, \u00bfc\u00f3mo podemos los cient\u00edficos ayudar a recuperar la confianza en la ciencia? \u00bfC\u00f3mo podemos utilizar la enorme cantidad de datos que nos ofrece la tecnolog\u00eda para intentar frenar la p\u00e9rdida de biodiversidad y el cambio clim\u00e1tico, pero tambi\u00e9n para mejorar la vida de las personas? \u00bfC\u00f3mo puede contribuir la ciencia a construir un mundo m\u00e1s justo desde el punto de vista social y ecol\u00f3gico?<\/p>\n\n\n\n<p>Para encontrar una salida al problema de la posverdad, la ciencia debe empezar por cuestionarse a s\u00ed misma. Y si bien el rigor del an\u00e1lisis cient\u00edfico y el af\u00e1n de objetividad son cruciales para avanzar hacia un futuro m\u00e1s sostenible, gritar y vociferar que los cient\u00edficos tienen la \u00fanica verdad o seguir insistiendo en que la ciencia es la \u00fanica fuente leg\u00edtima para la toma de decisiones medioambientales no nos ayudar\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Los retos a los que nos enfrentamos en la actualidad en materia medioambiental est\u00e1n llenos de riesgos e incertidumbres que deben ser abordados desde diferentes perspectivas que compongan un panorama m\u00e1s amplio y dejen espacio al di\u00e1logo. Es necesaria una transici\u00f3n hacia una ciencia m\u00e1s abierta que aprenda a relacionarse con otros tipos de conocimientos como la pr\u00e1ctica de la elaboraci\u00f3n de pol\u00edticas y los conocimientos ind\u00edgenas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta nueva perspectiva de c\u00f3mo hacer ciencia, denominada \u00abciencia transdisciplinar\u00bb, es un proceso de producci\u00f3n y circulaci\u00f3n de conocimiento que a su vez re\u00fane diversas visiones del mundo y tiene como objetivo llegar a soluciones dialogadas a problemas reales de diferentes escalas. La difusi\u00f3n de este tipo de ciencia puede ayudarnos a recuperar la legitimidad y la confianza en los esfuerzos cient\u00edficos, pero no a trav\u00e9s de compromisos tecnocr\u00e1ticos sino democr\u00e1ticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cient\u00edficos tenemos que aprender a trabajar con la diferencia y reconocer nuestro lugar como intermediarios de la diplomacia y el pensamiento cr\u00edtico sobre problemas complejos para construir soluciones junto a la gente y para la gente.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Episodio relacionado de nuestro\u00a0<\/em><\/strong><a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/\"><strong><em>podcast<\/em><\/strong><\/a><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: Democracia y pandemia en Am\u00e9rica Latina\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/2VSOOprqjqDjy0oru358zx?si=E6DqVZiSQSSAOAhCBOuaXQ&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La distancia entre la ciencia y las comunidades locales genera una enorme desconexi\u00f3n que se materializa en ocasiones en pol\u00edticas deshumanizadas. Esto ha creado una enorme desconfianza en amplios sectores de la sociedad hacia la ciencia.<\/p>\n","protected":false},"author":336,"featured_media":10655,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16576,16576,16553,16553,16495,16495],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-10654","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-ciencia","9":"category-desinformacion","11":"category-posverdad"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10654","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/336"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10654"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10654\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10655"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10654"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10654"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10654"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=10654"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}