{"id":11085,"date":"2022-07-01T09:00:00","date_gmt":"2022-07-01T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=11085"},"modified":"2022-07-01T22:47:28","modified_gmt":"2022-07-02T01:47:28","slug":"petro-y-el-momento-democratico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/petro-y-el-momento-democratico\/","title":{"rendered":"Petro y el momento democr\u00e1tico"},"content":{"rendered":"\n<p>Con la relativamente holgada elecci\u00f3n de Gustavo Petro y Francia M\u00e1rquez Mina como dupla pol\u00edtica en la segunda vuelta presidencial colombiana, el comentario general es que se rompen esquemas hist\u00f3ricos. La imagen no puede ser m\u00e1s sugerente: tras d\u00e9cadas de insurgencia armada y decidida respuesta estatal, tiene lugar por medios democr\u00e1ticos el ascenso de un movimiento pol\u00edtico disidente. Esto incluye no solo a un veterano de esa insurgencia, sino la elecci\u00f3n de una figura emergente desde una significativa minor\u00eda \u00e9tnico-cultural, como son los afrocolombianos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda, estos aspectos simb\u00f3licos son un elemento positivo de la reciente elecci\u00f3n colombiana. As\u00ed tambi\u00e9n, la persistencia de la lucha electoral y el reconocimiento expedito y sin incidentes significativos de violencias de una victoria que reta al sistema pol\u00edtico, desminti\u00f3 comprensibles temores hacia un regreso a eras de violencia pol\u00edtica que fueron transversales a la institucionalidad de Colombia. Esto parec\u00eda imposible hace un par de d\u00e9cadas atr\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la impresi\u00f3n de cambio s\u00fabito debe ser vista en la trayectoria cambiante del sistema pol\u00edtico colombiano. Se sucedi\u00f3 en Colombia una prolongada decadencia del <em>establishment<\/em> pol\u00edtico, y la longeva tradici\u00f3n bipartidista colombiana no se quebr\u00f3 en este \u00faltimo proceso.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Un sistema fragmentado<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Desde 1998, con la competencia entre Horacio Serpa y Andr\u00e9s Pastrana, no ha habido una elecci\u00f3n entre los grupos ortodoxos de los partidos tradicionales. Esa misma elecci\u00f3n se di\u00f3 en el contexto de un recrudecimiento de la violencia pol\u00edtica, as\u00ed como el debate sobre la influencia del narcotr\u00e1fico que mostr\u00f3 el controvertido Proceso 8000.<\/p>\n\n\n\n<p>Las tradicionales candidaturas disidentes liberales o conservadoras, t\u00edpicas del sistema democr\u00e1tico colombiano desde su restauraci\u00f3n en 1958, fueron desplazadas por su m\u00e1s acabada expresi\u00f3n: la amalgama ideol\u00f3gica, regional y carism\u00e1tica en torno a \u00c1lvaro Uribe.<\/p>\n\n\n\n<p>El uribismo, y las cr\u00edticas a este, ha sido el acicate de la pol\u00edtica del pa\u00eds en el \u00faltimo cuarto de siglo. Ello en un sistema de partidos crecientemente fragmentado, con preponderancia de maquinarias departamentales de fundamento utilitario, mientras que la capital no ha tenido un alcalde conservador o liberal desde hace casi tres d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario decir, adem\u00e1s, que la propia trayectoria de Petro es la de una heredad hist\u00f3rica peculiar a este largo proceso. Su militancia insurgente en el M-19, originalmente la facci\u00f3n socialista del h\u00edbrido nacionalista y antipartidos de la Alianza Nacional Popular (ANAPO), fue el primer escal\u00f3n en la forja de un bloque de izquierdas que quiz\u00e1s se consolide en torno al Pacto Hist\u00f3rico, pero que fue antecedido por m\u00faltiples intentos infructuosos.<\/p>\n\n\n\n<p>No es Petro el l\u00edder de un movimiento aluvional, sino un avezado pol\u00edtico que tiene cuarenta a\u00f1os de pol\u00edtica electoral. Ha tenido la responsabilidad pr\u00e1ctica de gobernar una metr\u00f3polis compleja, por lo que ha debido negociar con factores pol\u00edticos adversarios, trascendiendo para bien y mal su posici\u00f3n original desde la izquierda hist\u00f3rica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La cuesti\u00f3n democr\u00e1tica<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El pivote pol\u00edtico logrado por Petro, tras casi d\u00e9cada y media de frustrados intentos, puede asomar las posibilidades de la izquierda democr\u00e1tica. En la historia reciente de Am\u00e9rica Latina, esta izquierda ha podido gobernar sin tener que decaer en los referentes autoritarios como Cuba, Venezuela y Nicaragua.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la <em>marea rosa<\/em> de comienzos de siglo, figuras del socialismo democr\u00e1tico como Lula, Mujica y Bachelet, emergentes de un pasado antisistema, llegaron al gobierno de manera propia o en coaliciones sin que hubiese un fin de la alternabilidad con fuerzas ideol\u00f3gicas opuestas, o un desmontaje de los controles pol\u00edticos sobre los poderes ejecutivos. Puede decirse que las marchas y contramarchas del proceso democr\u00e1tico continental no tuvieron en esos gobiernos una causa determinante. Hoy mismo, el resurgir de coaliciones de izquierda no necesariamente presagia un retroceso democr\u00e1tico, al menos m\u00e1s de lo que lo har\u00edan figuras personalistas y <em>anti-establishment<\/em> de otra ubicaci\u00f3n en el espectro ideol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Retos al proceso<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Sin embargo, las limitaciones del modelo de la izquierda democr\u00e1tica retan al prospecto democr\u00e1tico. En primer lugar, en t\u00e9rminos de su eficacia intr\u00ednseca. Sin tomar en cuenta los esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n que marcaron algunos de estos esfuerzos, los procesos de transformaci\u00f3n redistributiva de la sociedad requieren capacidades estatales y asidero fiscal. Pocas econom\u00edas de la regi\u00f3n podr\u00e1n sostenerlo en un contexto recesivo global que se diferencia de las d\u00e9cadas pasadas.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, el d\u00e9ficit de participaci\u00f3n y representatividad democr\u00e1tico-liberal de nuestros sistemas pol\u00edticos puede invitar a una experimentaci\u00f3n institucional que derive ya en f\u00f3rmulas populistas o en f\u00f3rmulas mayoritarias de pretendida democracia popular sin contrapesos. Y, en tercer lugar, la herencia de las luchas, ideolog\u00eda y simbolismo de la izquierda hist\u00f3rica, combina la justicia de muchas consignas con la tolerancia hacia elementos autoritarios que no son mera nostalgia revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p>En un ambiente regional crecientemente polarizado y autoritario, la cr\u00edtica actual sobre la legitimidad de los reg\u00edmenes autoritarios de izquierda puede pasar r\u00e1pidamente a una actitud de pragm\u00e1tico acercamiento, para terminar en una tolerante apertura. Parte de la carrera pol\u00edtica de Petro fue articulada con alianzas y solidaridades de la izquierda latinoamericana finisecular, y, cabe decirlo, del Foro de S\u00e3o Paulo, del cual sigue siendo parte la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica, el socio menor de la coalici\u00f3n del Pacto Hist\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n<p>La tentaci\u00f3n hegem\u00f3nica es un factor que puede ser crucial en el caso colombiano. De no haber un contrapeso opositor importante se desestimular\u00eda el hacer maniobras hacia el centro en un entorno fragmentado. Pero esta es tambi\u00e9n la situaci\u00f3n general de la regi\u00f3n. Ejecutivos que pueden sentir l\u00edmites en el desarrollo de sus agendas de gobierno ante la ofuscaci\u00f3n centr\u00edfuga de m\u00faltiples partidos minoritarios con liderazgos personales, y la tentaci\u00f3n de redefinirse a la poblaci\u00f3n como un l\u00edder que trascienda la molienda faccional. En pocas palabras, el dilema entre ser el atribulado y principista Boric, o el inescrupuloso y audaz Bukele. Si para esta \u00faltima alternativa puede haber adem\u00e1s una solidaridad autom\u00e1tica de un reemergente bloque ideol\u00f3gico que mitigue la mala reputaci\u00f3n, tanto peor.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Relaciones con Venezuela<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, y pasando de lado problemas sensibles como las relaciones con los Estados Unidos, todo presidente colombiano tiene un reto peculiar a su posici\u00f3n: la agenda de relaciones con Venezuela. Diferendos lim\u00edtrofes, problemas de seguridad, gran complejidad vital en intercambios humanos y econ\u00f3micos, y una importante presencia de migrantes, agudizada por las diferencias ideol\u00f3gicas entre Caracas y Bogot\u00e1, que incluye una comunidad importante y vulnerable de exiliados pol\u00edticos venezolanos en la hermana rep\u00fablica. Gustavo Petro ha mantenido hasta ahora el planteamiento de un necesario acercamiento consular y diplom\u00e1tico, sin bajar el tono de sus cr\u00edticas a las pr\u00e1cticas m\u00e1s autoritarias de Nicol\u00e1s Maduro no obstante las viejas relaciones entre la izquierda colombiana y el movimiento bolivariano.<\/p>\n\n\n\n<p>El despliegue del prop\u00f3sito transformador de Gustavo Petro presenta retos considerables. Pese a que el nuevo presidente electo ha mostrado una actitud alentadora, mitigando incluso algunos excesos de su campa\u00f1a, la din\u00e1mica pol\u00edtica nacional y regional pueden estimular una tentaci\u00f3n radical. Parte de ello responder\u00e1 a la din\u00e1mica con que la sociedad colombiana responda a las oportunidades de mejora que presenta el Pacto Hist\u00f3rico, pero tambi\u00e9n en el reconocimiento del nuevo liderazgo de la herencia institucional que ha permitido su ascenso al poder. La democracia siempre requerir\u00e1 moderaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><sub><em>*Texto publicado originalmente en <a href=\"https:\/\/dialogopolitico.org\/debates\/petro-momento-democratico\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Di\u00e1logo Pol\u00edtico<\/a><\/em><\/sub><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Episodio relacionado de nuestro\u00a0<\/em><\/strong><a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/\"><strong><em>podcast<\/em><\/strong><\/a><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: Claves de la protesta social en Colombia\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/2ilM4FUW0OX6O5lLLkDjtU?si=y4A_76hxSe2kc6TkrwkQMg&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras d\u00e9cadas de insurgencia armada llega, por medios democr\u00e1ticos, el ascenso de un movimiento pol\u00edtico disidente que incluye a un veterano de esa insurgencia y una figura emergente desde una significativa minor\u00eda como son los afrocolombianos.<\/p>\n","protected":false},"author":343,"featured_media":11086,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16623,16477,16477,16623],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-11085","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-gustavo-petro-es","8":"category-colombia"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11085","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/343"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11085"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11085\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11086"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11085"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11085"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11085"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=11085"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}