{"id":11354,"date":"2022-07-14T09:00:00","date_gmt":"2022-07-14T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=11354"},"modified":"2022-07-14T13:41:44","modified_gmt":"2022-07-14T16:41:44","slug":"la-victoria-de-petro-y-los-retos-de-la-nueva-ola-rosada-en-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-victoria-de-petro-y-los-retos-de-la-nueva-ola-rosada-en-america-latina\/","title":{"rendered":"La victoria de Petro y los retos de la nueva ola rosada en Am\u00e9rica Latina"},"content":{"rendered":"\n<p>La elecci\u00f3n de<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/br\/como-petro-posicionara-a-colombia-na-regiao\/\"> Gustavo Petro<\/a> como presidente de Colombia confirm\u00f3 una segunda ola rosada en Am\u00e9rica Latina y seg\u00fan los<a href=\"https:\/\/www1.folha.uol.com.br\/poder\/2022\/07\/datafolha-lula-tem-43-contra-30-de-bolsonaro-no-estado-de-sao-paulo.shtml\"> \u00faltimos sondeos<\/a>, Luiz In\u00e1cio Lula da Silva ganar\u00e1 las elecciones de octubre en Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p>Las elecciones brasile\u00f1as a estas alturas se han polarizado definitivamente entre Lula y Bolsonaro. La pregunta<a href=\"https:\/\/www1.folha.uol.com.br\/colunas\/nelsondesa\/2022\/06\/nyt-soa-alarme-para-ataque-de-militares-as-eleicoes-no-brasil.shtml\"> es c\u00f3mo y cu\u00e1ndo Bolsonaro intentar\u00e1 su golpe<\/a>. Si ser\u00e1 antes o despu\u00e9s de las elecciones, y qu\u00e9 alcance tendr\u00e1. En cualquier caso, es poco probable que los eventuales disturbios policiales y militares, y las muestras de violencia de los fascistas y milicianos partidarios de Bolsonaro impidan la celebraci\u00f3n de las elecciones o la investidura de Lula. Todo indica que los pr\u00f3ximos meses ser\u00e1n de angustia y violencia, pero que la democracia saldr\u00e1 victoriosa. Al menos moment\u00e1neamente, porque est\u00e1 claro que el bolsonarismo seguir\u00e1 vivo.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, a principios de 2023, casi toda la regi\u00f3n volver\u00e1 a estar gobernada por partidos y movimientos de la izquierda del espectro pol\u00edtico. Esto incluir\u00e1 a pa\u00edses que no participaron en la primera ola rosada, como M\u00e9xico, Colombia y Per\u00fa. Es muy posible que m\u00e1s adelante la izquierda vuelva al poder en Uruguay y Ecuador.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/br\/um-novo-giro-a-esquerda-na-america-latina\/\"> nueva ola<\/a>, sin embargo,<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/br\/segunda-onda-rosa-uma-nova-etapa\/\"> debe entenderse como un nuevo momento -no como una continuaci\u00f3n del primero<\/a>&#8211; del ciclo de gobiernos de izquierda en la regi\u00f3n durante la d\u00e9cada de 2000 y la primera mitad de 2010. Ese ciclo se agot\u00f3 a mediados de la d\u00e9cada de 2010, dando paso a un avance de los gobiernos de extrema derecha y de centro derecha, que ahora termina antes de consolidarse.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los retos de esta nueva ola<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El contexto global que se vive hoy en d\u00eda es muy diferente al de principios del siglo XXI, marcado por el llamado \u00abboom de las materias primas\u00bb. Ahora, la situaci\u00f3n es de crisis, agravada por la pandemia y la<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/br\/america-latina-e-a-guerra-na-ucrania-a-segunda-armadilha-de-tucidides\/\"> guerra de Ucrania<\/a>, y una probable recesi\u00f3n el pr\u00f3ximo a\u00f1o. La segunda ola rosada fracasar\u00e1 si no hace autocr\u00edtica y adaptaciones de la primera, tendr\u00e1 peores resultados y una corta duraci\u00f3n. No puede ser \u00abm\u00e1s de lo mismo\u00bb en un contexto peor que se ha transformado considerablemente.<\/p>\n\n\n\n<p>Evidentemente, las sociedades latinoamericanas tampoco son las mismas que las de hace dos d\u00e9cadas. Se caracterizan por m\u00e1s desempleo, subempleo, precarizaci\u00f3n, \u00abuberizaci\u00f3n\u00bb. Est\u00e1n atravesadas por los valores neoliberales, el esp\u00edritu empresarial y el consumismo. El avance de las<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/br\/a-opcao-pelos-pobres-e-a-opcao-dos-pobres\/\"> denominaciones religiosas neopentecostales<\/a> est\u00e1 relacionado con esto, y es de no poca relevancia en este panorama. Sus econom\u00edas est\u00e1n reprimarizadas y orientadas a la exportaci\u00f3n de productos de la agroindustria (o en el mejor de los casos a las \u00abmaquiladoras\u00bb), con vastas regiones cada vez m\u00e1s entregadas a las actividades econ\u00f3micas ilegales, a los paramilitares, a la devastaci\u00f3n y al acaparamiento de tierras.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, adem\u00e1s de la urgencia de las crecientes y urgentes inversiones sociales, esta segunda ola rosada podr\u00eda reanudar activamente la integraci\u00f3n regional, con mayor \u00e9nfasis en la integraci\u00f3n productiva y el la circulaci\u00f3n de personas. Buscar enfrentar conjuntamente temas como la crisis clim\u00e1tica, la devastaci\u00f3n de la Amazon\u00eda, la superaci\u00f3n definitiva de la pandemia, incluso temas como la reducci\u00f3n del neoextractivismo y la dependencia en el campo del conocimiento y la tecnolog\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los movimientos sociales emergentes (mucho m\u00e1s fuertes en la regi\u00f3n que hace dos d\u00e9cadas) podr\u00edan encontrar en estos gobiernos no agentes para instrumentalizarlos o silenciarlos, sino espacios democr\u00e1ticos para condensar sus m\u00faltiples demandas, derivadas de m\u00faltiples formas de opresi\u00f3n. En este sentido, estos gobiernos podr\u00edan fomentar versiones m\u00e1s radicales y decisivas de la democratizaci\u00f3n y el reparto del poder.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSer\u00e1 posible todo esto? \u00bfY ser\u00eda deseable para estas fuerzas de la izquierda que van a regresar a ocupar los gobiernos? Temo que no.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La clave est\u00e1 en la movilizaci\u00f3n popular<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, es dif\u00edcil imaginar que todo esto pueda ocurrir sin movilizaciones populares. En este sentido, existe un mayor potencial en pa\u00edses donde los ciclos de movilizaci\u00f3n precedieron a la llegada de la izquierda al poder, como<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/br\/boric-presidente-do-chile\/\"> Chile<\/a> y<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/br\/colombia-das-ruas-as-urnas\/\"> Colombia<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Aun as\u00ed, el gobierno de Gabriel Boric comienza a dar se\u00f1ales de retroceso y par\u00e1lisis en Chile (con la<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/br\/a-nova-constituicao-chilena-uma-oportunidade-perdida\/\"> aprobaci\u00f3n de la nueva Constituci\u00f3n amenazada<\/a>). Y no se podr\u00eda esperar tanto de Petro en Colombia, despu\u00e9s de sus movimientos de moderaci\u00f3n para llegar como favorito a estas elecciones &#8211; profundizados para asegurar su victoria por un corto margen en la segunda vuelta. El gobierno de Petro har\u00e1 mucho si<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/br\/a-alternancia-politica-chega-a-colombia\/\"> democratiza la pol\u00edtica colombiana<\/a> -ya ha comenzado a hacerlo al<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-excepcionalidad-normalizada\/\"> \u00abnormalizar\u00bb a la izquierda<\/a>, ahora desvinculada de la guerrilla y de la violencia en el imaginario de ese pa\u00eds-.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La nueva ola en el Brasil de Lula<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En Brasil, se puede esperar menos. Un frente amplio se configura en este momento para derrotar al fascismo y a las amenazas reales del derrocamiento definitivo de la democracia brasile\u00f1a -en proceso de desmantelamiento desde el golpe parlamentario de 2016 que derroc\u00f3 a Dilma Rousseff-.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, en principio, el nuevo gobierno se presentar\u00e1 como un intento de reconstrucci\u00f3n democr\u00e1tica e institucional, y una reanudaci\u00f3n de la agenda (en peores condiciones) de reducci\u00f3n del hambre, la pobreza, el desempleo y la reactivaci\u00f3n econ\u00f3mica, que caracteriz\u00f3 a los primeros gobiernos de Lula.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas novedades podr\u00edan venir de las movilizaciones ecologistas, feministas, negras, LGBTQIA+ e ind\u00edgenas, hoy mucho m\u00e1s fuertes en Brasil que en la primera elecci\u00f3n de Lula en 2002. En estos \u00e1mbitos habr\u00e1 que presentar nuevas propuestas y formas de actuar. Pero, de nuevo, la clave est\u00e1 en las calles.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las movilizaciones visibles, nunca se puede predecir lo que puede generar una mecha en las movilizaciones callejeras como el estallido social chileno. Al analista social siempre le resultar\u00e1 dif\u00edcil observar los movimientos subterr\u00e1neos que conducen a un fen\u00f3meno as\u00ed, hasta que se produzca.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, sin movilizaciones populares que empujen a los gobiernos, el retorno de la izquierda en Brasil y otras partes de la regi\u00f3n ser\u00e1 probablemente ef\u00edmero, configurando un ciclo m\u00e1s fr\u00e1gil que el anterior.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Episodio relacionado de nuestro\u00a0<\/em><\/strong><a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/\"><strong><em>podcast<\/em><\/strong><\/a><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: Claves de la protesta social en Colombia\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/2ilM4FUW0OX6O5lLLkDjtU?si=8N94dsUER7afjgq0IVMQtg&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A principios de 2023, casi toda la regi\u00f3n volver\u00e1 a estar gobernada por partidos y movimientos de la izquierda del espectro pol\u00edtico, incluyendo a pa\u00edses que no participaron en la primera ola rosada como M\u00e9xico, Colombia y Per\u00fa. <\/p>\n","protected":false},"author":142,"featured_media":11355,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16624,16624],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-11354","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-ola-rosada-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11354","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/142"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11354"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11354\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11355"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11354"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11354"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11354"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=11354"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}