{"id":1163,"date":"2019-10-03T18:27:20","date_gmt":"2019-10-03T21:27:20","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=1163"},"modified":"2023-04-03T14:18:56","modified_gmt":"2023-04-03T17:18:56","slug":"el-desafio-de-la-creciente-fragmentacion-politica-en-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/el-desafio-de-la-creciente-fragmentacion-politica-en-america-latina\/","title":{"rendered":"Desaf\u00edo: la creciente divisi\u00f3n pol\u00edtica"},"content":{"rendered":"\n<p>A fines de la d\u00e9cada de los ochenta, el soci\u00f3logo brasile\u00f1o Sergio Abranches defini\u00f3 el sistema pol\u00edtico de Brasil como \u201cpresidencialismo de coalici\u00f3n\u201d, sintetizando una de sus caracter\u00edsticas principales y que lo hac\u00eda sui g\u00e9neris en relaci\u00f3n con la mayor\u00eda de los reg\u00edmenes presidencialistas, y con predominancia de Gobiernos de un solo partido. Esa peculiaridad del presidencialismo brasile\u00f1o, Gobiernos integrados por m\u00e1s de un partido, respond\u00eda a la gran fragmentaci\u00f3n del sistema pol\u00edtico del pa\u00eds. Esta fragmentaci\u00f3n se agudiz\u00f3 desde entonces y Brasil ha pasado de 18 partidos con al menos un diputado en 1998 a nada menos que 30 partidos en esas condiciones en la elecci\u00f3n de 2018. Con esto tambi\u00e9n aument\u00f3 el n\u00famero de partidos relevantes o efectivos. Pero ese aumento de la fragmentaci\u00f3n pol\u00edtica no es exclusivo de Brasil. Desde la \u00faltima d\u00e9cada del siglo pasado, en gran parte de las democracias de Am\u00e9rica Latina se registra un incremento de la fragmentaci\u00f3n de sus sistemas pol\u00edticos, aunque de menor magnitud que la observada en Brasil. <\/p>\n\n\n\n<p>Argentina, Chile, Colombia, Per\u00fa, M\u00e9xico y la tradicionalmente bipartidista Costa Rica han visto acrecentarse en las \u00faltimas d\u00e9cadas el n\u00famero de <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/las-formas-de-golpe-de-estado-en-latinoamerica\/\">partidos<\/a> representados en el Legislativo, as\u00ed como el n\u00famero de partidos relevantes. Excepciones destacadas a ese proceso son Bolivia y Ecuador, cuyos sistemas pol\u00edticos han caminado en los \u00faltimos a\u00f1os en sentido opuesto: hacia una menor fragmentaci\u00f3n. Uruguay, uno de los pa\u00edses con un sistema pol\u00edtico m\u00e1s estable de la regi\u00f3n, y tres partidos notorios desde la redemocratizaci\u00f3n, probablemente incremente ese n\u00famero en la elecci\u00f3n de octubre de este a\u00f1o, y es un hecho que el pr\u00f3ximo presidente no contar\u00e1 con mayor\u00eda absoluta en el Parlamento, como fue el caso de los \u00faltimos tres gobiernos del Frente Amplio.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese es precisamente uno de los principales efectos del aumento de la fragmentaci\u00f3n pol\u00edtica en reg\u00edmenes presidencialistas con representaci\u00f3n proporcional: una menor representaci\u00f3n del partido del presidente en el Congreso, y con ello se incrementa, obviamente, la dificultad de la gesti\u00f3n de gobierno. <\/p>\n\n\n\n<p>En Brasil, en 1998 el partido del presidente Henrique Cardoso, el PSDB, ten\u00eda el 19% de los diputados. Hoy, el PSL de <a href=\"https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/noticias-america-latina-46696706\">Jair Bolsonaro<\/a> tiene el 10% y es uno de los dos partidos con m\u00e1s representantes en la C\u00e1mara Baja. En Argentina, en la elecci\u00f3n de 1995, el Partido Justicialista (Peronista) del presidente Carlos Menem ten\u00eda el 51% de los diputados. Veinte a\u00f1os despu\u00e9s, en 2015, el partido del electo presidente Mauricio Macri, el PRO, abarcaba aproximadamente el 16% de la C\u00e1mara y su coalici\u00f3n electoral, Cambiemos, el 33%. El Partido Justicialista (aglutinado en el Frente para la Victoria), que continuaba siendo el principal partido pol\u00edtico del pa\u00eds, ve\u00eda reducir su representaci\u00f3n a aproximadamente el 37% de las bancas. En Chile, la coalici\u00f3n vencedora en 1993, Concertaci\u00f3n para la Democracia, consegu\u00eda aquel a\u00f1o el 58% de los diputados, y el partido del presidente Eduardo Frei, la Democracia Cristiana, el 30%. Veinticinco a\u00f1os despu\u00e9s, la coalici\u00f3n de gobierno presidida por Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era, el Chile Vamos, cuenta con el 46% de los diputados y, el partido del presidente, Renovaci\u00f3n Nacional, el 23%. En Colombia, con una hist\u00f3rica tradici\u00f3n bipartidista entre liberales y conservadores hasta comienzos de este siglo, el partido del presidente electo en 1994, el Partido Liberal, obtuvo el 54% de los diputados. En la actual legislatura, electa en 2018, el partido del presidente Iv\u00e1n Duque, el Centro Democr\u00e1tico y el segundo con mayor representaci\u00f3n en la C\u00e1mara, cuenta con poco m\u00e1s del 18% de los diputados.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La tendencia predominante de las \u00faltimas d\u00e9cadas en gran parte de las democracias de Am\u00e9rica Latina\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Mayor fragmentaci\u00f3n pol\u00edtica y partidos del presidente con menos representaci\u00f3n. Esa es la tendencia predominante de las \u00faltimas d\u00e9cadas en gran parte de las democracias de Am\u00e9rica Latina. No obstante, exceptuando Chile, con un sistema bien establecido de dos grandes coaliciones electorales y de gobierno (y, en cierta medida, la experiencia de la coalici\u00f3n Cambiemos en Argentina, pero minoritaria en el Parlamento), los gobernantes latinoamericanos se muestran poco dispuestos a formar coaliciones de gobierno o ampliar sus coaliciones electorales, o poco h\u00e1biles para gestionarlas eficazmente. En Brasil, la mala gesti\u00f3n de Dilma Rousseff de su amplia coalici\u00f3n de gobierno, o la negativa del actual presidente Bolsonaro a buscar una coalici\u00f3n con otros partidos, son dos ejemplos de ambas dificultades. La opci\u00f3n del expresidente peruano Pedro Pablo Kuczinsky, o del actual presidente colombiano Duque, por gabinetes ministeriales minoritarios, conformados b\u00e1sicamente por miembros del partido de gobierno y ministros de perfil t\u00e9cnico no partidario, son otros dos ejemplos.<\/p>\n\n\n\n<p>En sistemas presidencialistas, los gobernantes tienen mandato fijo y no precisan mayor\u00eda legislativa para mantenerse en el cargo durante todo el mandato, excepto cuando enfrentan procesos de <em>impeachment.<\/em> No obstante, la dificultad de aprobar las pol\u00edticas de gobierno, especialmente las que implican reformas significativas, son mayores en situaciones de fuerte fragmentaci\u00f3n pol\u00edtica. En un reciente evento en la ciudad de San Pablo, el polit\u00f3logo argentino Daniel Zovatto record\u00f3 que la mayor\u00eda de los presidentes latinoamericanos electos recientemente enfrentaron un r\u00e1pido desgaste de su capital pol\u00edtico por no contar con mayor\u00eda en el Parlamento y tuvieron consecuentes dificultades en la aprobaci\u00f3n de reformas y la gobernabilidad. <\/p>\n\n\n\n<p>La tendencia a una creciente fragmentaci\u00f3n pol\u00edtica \u2014todo indica que continuar\u00e1\u2014 requiere una gran capacidad de negociaci\u00f3n por parte de los presidentes latinoamericanos con diferentes fuerzas pol\u00edticas, incluyendo la capacidad de formar coaliciones de gobierno y una gesti\u00f3n eficaz de estas. Desaf\u00edo complejo, pero cada vez m\u00e1s necesario, en el presidencialismo crecientemente multipartidario de las democracias latinoamericanas.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Foto de chavezcandanga en Foter.com \/ CC BY-NC-SA <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A fines de la d\u00e9cada de los 80, el soci\u00f3logo brasile\u00f1o Sergio Abranches defini\u00f3 el sistema pol\u00edtico de Brasil como \u201cpresidencialismo de coalici\u00f3n\u201d, sintetizando una de sus caracter\u00edsticas principales y que lo hac\u00eda sui generis en relaci\u00f3n a la mayor\u00eda de los reg\u00edmenes presidencialistas, con predominancia de gobiernos de un solo partido. <\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":1164,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16531,16531,16488,16488],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-1163","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-fragmentacion-politica","9":"category-partidos-politicos"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1163","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1163"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1163\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1164"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1163"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1163"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1163"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=1163"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}