{"id":11746,"date":"2022-08-09T09:00:00","date_gmt":"2022-08-09T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=11746"},"modified":"2022-08-09T12:13:42","modified_gmt":"2022-08-09T15:13:42","slug":"chile-poco-tiempo-para-enfrentar-un-conflicto-largo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/chile-poco-tiempo-para-enfrentar-un-conflicto-largo\/","title":{"rendered":"Chile: poco tiempo para enfrentar un conflicto largo"},"content":{"rendered":"\n<p>El conflicto entre el Estado chileno y el pueblo mapuche se ha convertido en una problem\u00e1tica irresoluble para todos los Gobiernos que desde 1990 han intentado recetas similares con resultados fallidos. Grandilocuentes planes de intervenci\u00f3n, represi\u00f3n o f\u00fatiles mesas de di\u00e1logo son algunas de las pol\u00edticas que se han empleado. \u00bfEl resultado? Un abyecto saldo de muertes, violaciones de los derechos humanos, presos, atentados incendiarios y la militarizaci\u00f3n de las comunidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Las primeras semanas del gobierno de Gabriel Boric fueron dif\u00edciles. A la visita de la ministra del Interior, Izkia Siches, a la comunidad de Temucuicui, de la cual debi\u00f3 salir apresuradamente ante disparos efectuados en la cercan\u00eda, le sigui\u00f3 la renuncia de un asesor mapuche del Gobierno y la posterior implementaci\u00f3n del estado de excepci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a ello, el gobierno cre\u00f3 el Plan Buen Vivir para establecer una relaci\u00f3n distinta con los pueblos originarios, incentivando la restituci\u00f3n de tierras o la reactivaci\u00f3n del proyecto del Ministerio de Asuntos Ind\u00edgenas y las inversiones, adem\u00e1s de planes de seguridad para enfrentar la violencia, entre otras medidas. Adem\u00e1s, el Gobierno ha mantenido su disposici\u00f3n a establecer un di\u00e1logo transversal para la soluci\u00f3n de un conflicto al que califica de pol\u00edtico y que, por tanto, requiere una soluci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Gran parte de lo anterior no se diferencia en demas\u00eda de lo ya implementado por otros Gobiernos. Ya sea por el contexto pol\u00edtico o por la presi\u00f3n desde la derecha, el camino pol\u00edtico prometido desde la campa\u00f1a contin\u00faa siendo una deuda y en estos d\u00edas se volver\u00e1 a discutir otra pr\u00f3rroga del estado de excepci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un conflicto que ha marcado a todos los Gobiernos desde el regreso a la democracia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se sab\u00eda que este ser\u00eda un tema complejo de enfrentar durante el mandato del presidente Gabriel Boric. Exist\u00eda una mir\u00edada de problemas que heredaba del gobierno de Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era: las violaciones de los derechos humanos y los abusos cometidos desde la revuelta de octubre de 2019; los efectos de la pandemia de la COVID-19 en la econom\u00eda o dirigir al pa\u00eds en el contexto de la redacci\u00f3n de una nueva Constituci\u00f3n, de por s\u00ed controversial. A esto se sumaba el conflicto chileno-mapuche.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los Gobiernos posdictatoriales han experimentado dicha confrontaci\u00f3n y ninguno ha logrado avances significativos. Sin ir muy lejos, el gobierno de Boric, al igual que su predecesor, ha mantenido el estado de excepci\u00f3n en el sur del pa\u00eds, en el epicentro del conflicto, un conflicto que hunde sus vergonzantes ra\u00edces en la historia de Chile desde la invasi\u00f3n militar de los territorios mapuches a finales del siglo XIX, que eufem\u00edsticamente es conocida como la \u201cpacificaci\u00f3n de la Araucan\u00eda\u201d. A esto sigui\u00f3 el posterior proceso de radicaci\u00f3n y reducci\u00f3n de las comunidades y la colonizaci\u00f3n incentivada desde el Estado para los territorios ocupados.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.france24.com\/es\/programas\/en-5-minutos\/20220603-chile-conflicto-territorio-indigenas-mapuches\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Los mapuches fueron sometidos de forma vehemente<\/a> e integrados por la fuerza al nuevo Estado-naci\u00f3n chileno. Su cultura, lengua, cosmovisi\u00f3n e historia carec\u00edan de valor, siendo expresi\u00f3n tangible de una supuesta barbarie, la cual, por cierto, se contrapon\u00eda a la civilizaci\u00f3n ilustrada, agenciada por el liberalismo decimon\u00f3nico que la elite chilena impon\u00eda en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre estos cimientos se ha construido una relaci\u00f3n de dominaci\u00f3n con el pueblo mapuche que en los noventa vio el surgimiento de un movimiento que se fue convirtiendo en un actor pol\u00edtico constante, presente. Durante la transici\u00f3n a la democracia y con la resistencia ante la conmemoraci\u00f3n del V centenario de la conquista hispana de fondo, este movimiento emergi\u00f3 como un actor con incidencia y de confrontaci\u00f3n con el Estado y las empresas forestales a partir de 1997 tras la quema de tres camiones forestales en las comunidades de Pichiloncoyan y Pililmico, del sector de Lumaco, en la regi\u00f3n de la Araucan\u00eda, en el sur de Chile.<\/p>\n\n\n\n<p>Este fue un punto de inflexi\u00f3n para el movimiento y su relaci\u00f3n con el Estado, pero tambi\u00e9n en t\u00e9rminos de posicionamiento de sus demandas en la agenda, pasando de la demanda por la tierra de la d\u00e9cada de los setenta a la reivindicaci\u00f3n de sus derechos colectivos sobre el territorio y la autonom\u00eda como expresi\u00f3n del derecho a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos. Este tr\u00e1nsito se desarroll\u00f3, adem\u00e1s, de forma aut\u00f3noma, desvinculado de la influencia de los partidos pol\u00edticos chilenos.<\/p>\n\n\n\n<p>El comienzo del siglo XX ha sido testigo de un movimiento heterog\u00e9neo con manifestaciones y repertorios de acci\u00f3n colectiva de todo tipo, que van desde la violencia y el sabotaje hasta la participaci\u00f3n en elecciones. Esta multiplicidad de organizaciones comparten como objetivo la lucha por el territorio y la autonom\u00eda para el pueblo mapuche, adem\u00e1s de la convicci\u00f3n del derrotero propio, desvinculado del paternalismo de los partidos pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el historiador mapuche Fernando Pairican, existir\u00edan dos vertientes o almas. Por un lado, estar\u00edan las organizaciones gradualistas, entre las que menciona Ad Mapu, la Identidad Territorial Lafkenche, la derechista Enama, a lo cual se suma la participaci\u00f3n en la Convenci\u00f3n Constitucional. Y, por otro lado, aquellas que tilda de rupturistas como la Coordinadora de Comunidades en Conflicto Arauco-Malleco (CAM), nacida a fines de los noventa, Weichan Auka Mapu y Resistencia Lafkenche, entre otras.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas \u00faltimas han implementado desde 2021 algunos procesos de recuperaci\u00f3n territorial, sabotaje a maquinarias y camiones forestales, as\u00ed como tambi\u00e9n ataques a particulares, por lo que han iniciado un aumento de la violencia que no se ha detenido durante el gobierno de Boric. Por el contrario, pese a los llamados al di\u00e1logo transversal y sustantivo del nuevo gobierno, las acciones y la violencia han seguido.<\/p>\n\n\n\n<p>Es m\u00e1s, ante el triunfo de Gabriel Boric, la CAM emiti\u00f3 un comunicado en el que tildaba al Gobierno de \u201cnueva izquierda <em>hippie<\/em>, progre y buena onda\u201d y manifestaba su derecho a lo siguiente: \u201cSeguir resistiendo y reivindicar la violencia pol\u00edtica como un instrumento leg\u00edtimo de nuestra lucha, sea quien sea que est\u00e9 gobernando y que mantenga el patr\u00f3n de acumulaci\u00f3n capitalista y su andamiaje colonial\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Se calcula de forma no oficial que durante 2022 ha habido poco m\u00e1s de 150 acciones violentas en lo que se conoce como la macrozona sur. Esto ha llevado al Gobierno a insistir en la renovaci\u00f3n sistem\u00e1tica del estado de emergencia, contradiciendo, as\u00ed, la desmilitarizaci\u00f3n de las comunidades que hab\u00edan planteado durante la campa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto resulta complejo juzgar al nuevo Gobierno de forma taxativa luego de solo tres meses y, de hecho, puede ser que el proceso constituyente no sea el m\u00e1s apropiado para reformas que el Gobierno impulse de este tipo.<\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente, <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/chile-transitando-hacia-un-estado-plurinacional\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">se est\u00e1n disputando transformaciones sustantivas y a largo plazo<\/a>, como se\u00f1ala el apartado primero del art\u00edculo 1 de la propuesta de nueva Constituci\u00f3n: \u201cChile es un Estado social y democr\u00e1tico de derecho. Es plurinacional, intercultural, regional y ecol\u00f3gico\u201d. Pero m\u00e1s all\u00e1 de los resultados que finalmente se alcancen, parte importante de este logro es debido al trabajo de los representantes mapuches en la Convenci\u00f3n, muchos de los cuales provienen de lo que se ha considerado como la vertiente gradualista del movimiento autonomista mapuche.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Episodio relacionado de nuestro&nbsp;<\/em><\/strong><a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/\"><strong><em>podcast<\/em><\/strong><\/a><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: La deliberaci\u00f3n constitucional chilena\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/504M87PhXbPWCCZv25VOoO?si=zbKMYhziSD6aLbbgUtxQ7w&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El conflicto entre el Estado chileno y el pueblo mapuche se ha convertido en una problem\u00e1tica irresoluble para todos los Gobiernos que desde 1990 han intentado recetas similares con resultados fallidos.<\/p>\n","protected":false},"author":138,"featured_media":11747,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16521,16521,16523,16523],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-11746","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-chile-es","9":"category-pueblos-indigenas"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11746","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11746"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11746\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11747"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11746"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11746"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11746"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=11746"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}