{"id":11923,"date":"2022-08-19T15:00:00","date_gmt":"2022-08-19T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=11923"},"modified":"2022-08-19T09:50:58","modified_gmt":"2022-08-19T12:50:58","slug":"el-calentamiento-de-los-oceanos-ya-afecta-la-vida-de-muchos-latinoamericanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/el-calentamiento-de-los-oceanos-ya-afecta-la-vida-de-muchos-latinoamericanos\/","title":{"rendered":"El calentamiento de los oc\u00e9anos ya afecta la vida de muchos latinoamericanos"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><em>Coautores Jeremy Pittman, Omar Defeo<\/em><\/strong>,<strong> <em>Ignacio Gianelli<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCuando cerraron la pesquer\u00eda me quise morir porque eso es lo que sab\u00eda hacer. Sab\u00eda c\u00f3mo trabajar las almejas. Lo sab\u00eda todo\u201d, recuerda Arturo Ag\u00fcero, un pescador de La Coronilla, un peque\u00f1o pueblo pesquero de Uruguay. Era 1994 y, ante las mortandades masivas que diezmaron a las poblaciones de la almeja amarilla (<em>Mesodesma mactroides<\/em>), las autoridades uruguayas optaron por el cierre total de esta pesquer\u00eda del departamento de Rocha para evitar su extinci\u00f3n local. Esta disminuci\u00f3n no era otra cosa sino una consecuencia directa del aumento sistem\u00e1tico de la temperatura superficial del mar que se ven\u00eda registrando desde hac\u00eda varios a\u00f1os, particularmente despu\u00e9s de pasar de un per\u00edodo fr\u00edo a uno c\u00e1lido durante la d\u00e9cada de 1990.<\/p>\n\n\n\n<p>El calentamiento de los oc\u00e9anos resulta, en parte, del aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, en especial di\u00f3xido de carbono, que retiene energ\u00eda solar dentro de la atm\u00f3sfera, lo que genera una expansi\u00f3n tropical que es impulsada por gradientes de temperatura que avanzan hacia los polos en latitudes medias. Este aumento de temperatura altera la intensidad y direcci\u00f3n de los vientos, lo cual repercute en la circulaci\u00f3n y corrientes de agua. Estos cambios a largo plazo han reducido las capas de hielo polar, han alterado los reg\u00edmenes de precipitaci\u00f3n y han implicado un incremento en el nivel del mar.<\/p>\n\n\n\n<p>El calentamiento de los oc\u00e9anos muestra una se\u00f1al clara en el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico Sudoccidental, particularmente sobre la plataforma continental del sur de Brasil, Uruguay, y del norte de Argentina, una de las zonas calientes marinas m\u00e1s grandes del mundo. La cuenca adyacente del R\u00edo de la Plata tambi\u00e9n est\u00e1 sujeta a un intenso calentamiento. La corriente de Brasil evidencia un desplazamiento consistente hacia el polo, y la advecci\u00f3n de aguas c\u00e1lidas hacia la vertiente nororiental uruguaya se ha visto reforzada por el aumento de la velocidad y la frecuencia de los vientos hacia la costa.<\/p>\n\n\n\n<p>Las pesquer\u00edas artesanales en pa\u00edses en desarrollo son particularmente vulnerables a los efectos del cambio clim\u00e1tico. El calentamiento de los oc\u00e9anos ha sido responsable de la mortandad masiva en especies con afinidad por agua fr\u00eda, la creciente ocurrencia de mareas rojas (floraciones algales nocivas) y un cambio de especies de aguas fr\u00edas a especies de aguas c\u00e1lidas. As\u00ed, las comunidades pesqueras que dependen de los recursos marinos se ven cada vez m\u00e1s amenazadas por el incremento de la temperatura del oc\u00e9ano.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de la almeja amarilla de La Coronilla, las mortandades masivas ocasionaron la clausura pesquera, por lo cual los pescadores se vieron forzados a diversificar sus medios de vida en los sectores locales de la econom\u00eda, como la construcci\u00f3n, la agricultura y la tala, o se vieron obligados a migrar. Esto demuestra que el sistema socioecol\u00f3gico de la zona en su conjunto, incluida la gobernanza, la sociedad y la econom\u00eda, no estaba preparado para hacer frente a este tipo de cambios dr\u00e1sticos.<\/p>\n\n\n\n<p>En verano de 2009, luego de 14 a\u00f1os de clausura pesquera, las familias de pescadores volvieron a extraer almejas en la playa La Coronilla, una tradici\u00f3n transmitida por generaciones. Pero ante el peque\u00f1o volumen de almejas, la pesquer\u00eda fue reabierta con una captura de apenas tres toneladas. Se prioriz\u00f3 entonces la calidad del producto sobre la cantidad y se implement\u00f3 un r\u00e9gimen de comanejo mediante el cual los pescadores formaron parte de la discusi\u00f3n de las medidas de manejo pesquero.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta vez, en un esfuerzo conjunto de los pescadores, el Gobierno y la Academia, la familia Rocha, de amplia tradici\u00f3n pesquera por varias generaciones, se embarc\u00f3 en comercializar la almeja con base en productos de mayor valor agregado. Fue as\u00ed que, gracias al empuje de esta familia y al apoyo gubernamental, surgi\u00f3 la primera planta de procesamiento y depuraci\u00f3n del producto, para cumplir con los est\u00e1ndares para consumo humano.<\/p>\n\n\n\n<p>Este hito permiti\u00f3 que el producto comenzara a venderse a un mayor precio en restaurantes de balnearios tur\u00edsticos de la costa uruguaya, lo que lo ubic\u00f3 como un producto <em>gourmet<\/em>. Sin embargo, pese al esfuerzo de los pescadores, y debido a las condiciones clim\u00e1ticas cambiantes, el suministro a\u00fan no puede ser asegurado. La oferta no solo se ve afectada por la escasez del recurso, sino que esta tambi\u00e9n se encuentra menguada por los constantes embates de mareas rojas, cuyo origen se debe, en gran parte, al calentamiento del agua, y que obligan a cerrar la pesquer\u00eda por riesgo a dar pie a intoxicaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>El n\u00famero de d\u00edas de prohibici\u00f3n de la recolecci\u00f3n de mariscos por mareas rojas en la costa oce\u00e1nica uruguaya ha ido aumentando, particularmente desde comienzos de la d\u00e9cada del 2000. Esto ha afectado a las pesquer\u00edas costeras y ha limitado seriamente la pesca de la almeja amarilla en La Coronilla. \u201cCuando ocurre una marea roja tenemos que dejar de pescar y solicitar una extensi\u00f3n de la temporada de pesca. Esta es una soluci\u00f3n parcial, porque a veces terminamos trabajando en invierno, cuando solo se pueden vender 20 kilogramos de almejas. Eso no vale la pena\u201d, afirma uno de los pescadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Este problema, sin embargo, no se limita a Uruguay. Pesquer\u00edas similares han sido perjudicadas en Am\u00e9rica Latina, incluyendo la almeja <em>Mesodesma donacium<\/em> en costas del Pac\u00edfico peruano y chileno. Los efectos de la variabilidad clim\u00e1tica generada por los eventos de El Ni\u00f1o diezmaron a la almeja peruana, cuya pesquer\u00eda ha permanecido cerrada desde 1999 y ha conllevado un colapso socioecol\u00f3gico. En el caso de la almeja explotada en Chile, El Ni\u00f1o de 2015-2016 diezm\u00f3 a las poblaciones y tambi\u00e9n llev\u00f3 al cierre pesquero por varios a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien el an\u00e1lisis de los efectos del calentamiento desigual de los oc\u00e9anos ha ganado atenci\u00f3n en los \u00faltimos diez a\u00f1os, la falta de datos en los pa\u00edses en desarrollo no permite a menudo dimensionar los da\u00f1os adecuadamente. No obstante, es evidente c\u00f3mo el incremento del nivel del mar y de los vientos hacia la costa causa la erosi\u00f3n, el retroceso de playas y la p\u00e9rdida de dunas. Para 2100, hasta el 70% de las playas en el sur de California se erosionar\u00e1n y los eventos de El Ni\u00f1o ya han erosionado zonas de la costa del Pac\u00edfico y del Atl\u00e1ntico.<\/p>\n\n\n\n<p>La intensificaci\u00f3n de los cambios en el clima, actuando en concierto con otros impactos antropog\u00e9nicos, incrementar\u00e1n la vulnerabilidad de los sistemas costeros, por lo que reducir\u00e1n su capacidad de brindar servicios y beneficios relacionados no solo con la pesca, sino tambi\u00e9n con la recreaci\u00f3n, el turismo, el h\u00e1bitat que alberga una rica biodiversidad y la protecci\u00f3n costera ante tormentas. Esto ha tenido y tendr\u00e1 consecuencias socioecon\u00f3micas cada vez m\u00e1s profundas en las comunidades que habitan las costas latinoamericanas.<\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>Jeremy Pittman es profesora asociado y doctor en Sostenibilidad Social y Ecol\u00f3gica de la Universidad de Waterloo, Canad\u00e1.<\/sub><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>Ignacio Gianelli es Investigador colaborador y estudiante de doctorado en Universidade de Santiago de Compostela<\/sub><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>Omar Defeo es Profesor e investigador en el Laboratorio de Ciencias Marinas de la Facultad de Ciencias, Universidad de la Rep\u00fablica (Uruguay). Doctor en Ciencias Marinas por el Centro de Investigaci\u00f3n y Estudios Avanzados (M\u00e9rida, M\u00e9xico).<\/sub><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Coautores Jeremy Pittman, Omar Defeo, Ignacio Gianelli<br \/>\nEl calentamiento de los oc\u00e9anos muestra una se\u00f1al clara en el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico Sudoccidental, una de las zonas calientes marinas m\u00e1s grandes del mundo. <\/p>\n","protected":false},"author":369,"featured_media":11926,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16580,16580],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-11923","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-cambio-climatico"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11923","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/369"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11923"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11923\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11926"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11923"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11923"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11923"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=11923"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}