{"id":12161,"date":"2022-09-07T09:00:00","date_gmt":"2022-09-07T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=12161"},"modified":"2022-09-21T23:49:12","modified_gmt":"2022-09-22T02:49:12","slug":"digitalizacion-y-privacidad-mas-alla-de-un-capitalismo-de-vigilancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/digitalizacion-y-privacidad-mas-alla-de-un-capitalismo-de-vigilancia\/","title":{"rendered":"Digitalizaci\u00f3n y privacidad: \u00bfm\u00e1s all\u00e1 de un capitalismo de vigilancia?"},"content":{"rendered":"\n<p>No es novedad que la pandemia de la COVID-19 aceler\u00f3 la digitalizaci\u00f3n de la vida cotidiana, intensificando la canalizaci\u00f3n <em>online<\/em> de nuestras actividades o forzando una migraci\u00f3n para el mundo virtual de quien sustentaba una forma anal\u00f3gica de vivir. La profundizaci\u00f3n de la vida anclada en la internet suele ser interpretada como favorable a la democratizaci\u00f3n de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n, adem\u00e1s de facilitar varias rutinas. Pero esa intermediaci\u00f3n remota v\u00eda internet de nuestra cotidianeidad est\u00e1 lejos de ser neutra.<\/p>\n\n\n\n<p>La digitalizaci\u00f3n de nuestras vidas genera ganadores y perdedores, agudiza desigualdades sociales, reduce la circulaci\u00f3n de informaciones y datos personales a una l\u00f3gica de producci\u00f3n de valor para las empresas a cargo de la intermediaci\u00f3n digital y disemina la vigilancia y el control comportamental sobre los individuos, lo cual corroe nuestras libertades y derechos. Ese proceso resume el concepto de \u201ccapitalismo de vigilancia\u201d desarrollado como advertencia por la soci\u00f3loga Shoshana Zuboff.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero \u00bfhasta qu\u00e9 punto esa perspectiva es percibida por los ciudadanos? \u00bfQui\u00e9n gana y qui\u00e9n pierde a los ojos de los usuarios?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La naturalizaci\u00f3n de la vida en las redes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los cambios ocurridos durante los confinamientos de 2020 y 2021 no dejaron de proyectarse sobre nuevos \u00e1mbitos en 2022, algo que deber\u00e1 continuar. Numerosos estudios apuntan a que la mayor\u00eda cree que las actividades educativas y de capacitaci\u00f3n continuar\u00e1n canalizadas de modo <em>online<\/em>, las pr\u00e1cticas de compras se convertir\u00e1n en experiencias de <em>e-commerce<\/em> y las actividades c\u00edvicas ser\u00e1n instrumentalizadas, mayoritaria o exclusivamente, por la v\u00eda digital.<\/p>\n\n\n\n<p>La encuesta Market Analysis\/WIN Network realizada en 39 pa\u00edses confirma esa tendencia, a la vez que revela una lectura ambigua del proceso de cambio radical hacia la esfera <em>online<\/em>, as\u00ed como una aceptaci\u00f3n acr\u00edtica del llamado capitalismo de vigilancia.<\/p>\n\n\n\n<p>La libre disponibilidad de informaci\u00f3n personal, al igual que nuestros gustos particulares, es algo que dif\u00edcilmente permitir\u00edamos en encuentros cara a cara con desconocidos. Lo mismo podemos decir de detalles sobre nuestros familiares y amigos, formas de contacto, pormenores de por d\u00f3nde viajamos o consumimos. Sin embargo, esas preocupaciones son relajadas y liberadas para el universo corporativo a cambio de alg\u00fan beneficio gratuito o seg\u00fan el valor agregado percibido en la ampliaci\u00f3n de la internet y de la fe existente en la tecnolog\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la muestra global del estudio, menos de la mitad de los entrevistados (47%) se dicen preocupados por compartir sus informaciones de las redes sociales, una sensaci\u00f3n sin variaciones antes y despu\u00e9s de la pandemia. En Am\u00e9rica Latina esa divisi\u00f3n de opiniones es a\u00fan m\u00e1s cr\u00edtica. Antes de la cuarentena, 55% admit\u00edan recelo de exponer sus datos y opiniones <em>online<\/em>, un nivel de resistencia que cay\u00f3 a casi la mitad poco antes de 2022.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestra regi\u00f3n, Brasil es una excepci\u00f3n. Una amplia mayor\u00eda de la sociedad brasile\u00f1a siempre mostr\u00f3 preocupaci\u00f3n con la libre disposici\u00f3n e intercambio de informaciones personales en las redes. Esto hace de Brasil el l\u00edder mundial del escepticismo digital sobre el intercambio de informaciones personales en las redes, y seguido por China.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la perspectiva del capitalismo de vigilancia, que mira al usuario de redes como objeto de extracci\u00f3n de valor y lucro, dicho escepticismo puede ser una fuente saludable de protecci\u00f3n. Por otro lado, la actual preocupaci\u00f3n de los brasile\u00f1os parece derivar mucho m\u00e1s de la falta de conciencia sobre el destino de sus datos personales que de una experiencia adversa navegando en internet o una cr\u00edtica conceptual frente al funcionamiento controlador de la industria de TI.<\/p>\n\n\n\n<p>Preocupa la inseguridad potencial a la defensa de la privacidad antes que la posibilidad de revelar datos que alimenten gratuitamente los algoritmos de las grandes firmas de TI, que saben c\u00f3mo monetizarlos en servicios que esos mismos usuarios despu\u00e9s pagan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una mirada benevolente y negligente sobre el ecosistema <\/strong><strong><em>online<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En Am\u00e9rica Latina, apenas cuatro de cada diez personas dicen tener idea del destino de sus datos compartidos p\u00fablica y gratuitamente en la internet. Sin embargo, antes de la pandemia, esa sensaci\u00f3n de control sobre la exposici\u00f3n y el uso por terceros de los datos personales era incluso menor. Esto sugiere que la inmersi\u00f3n digital forzada por la cuarentena indujo a una suspensi\u00f3n de los miedos y a una ilusi\u00f3n benevolente de cada persona en su relaci\u00f3n con las redes sociales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo con el estudio Market Analysis\/WIN, las incidencias de riesgo como <em>phishing<\/em>, <em>e-mail<\/em> hackeado o filtraci\u00f3n de datos personales no cambiaron con la pandemia. S\u00ed hubo un aumento de casi 10% en la recepci\u00f3n de <em>spam<\/em> y en el registro de cuentas de banco o tarjetas hackeadas, lo cual afect\u00f3 en mayor medida a los m\u00e1s viejos y menos alfabetizados digitalmente.<\/p>\n\n\n\n<p>El aumento de la exposici\u00f3n <em>online<\/em> y la colonizaci\u00f3n de nuestras rutinas por los canales digitales no se reflej\u00f3 en una suba significativa del n\u00famero de personas preocupadas con la disponibilidad de sus datos en las redes. Y a pesar de los delitos cibern\u00e9ticos y de la poca conciencia sobre el destino de nuestros datos, hay una sobrevaloraci\u00f3n de los medios digitales. De hecho, nueve de cada diez brasile\u00f1os consideran que la tecnolog\u00eda de la informaci\u00f3n es de suma importancia en la organizaci\u00f3n de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa influencia del ecosistema <em>online<\/em> siembra la duda de si los individuos no estar\u00edan trabajando gratuitamente para las <em>big techs<\/em> al utilizar las plataformas digitales \u201csin costo\u201d, alimentando, as\u00ed, sus algoritmos y quedando expuestos a riesgos de cr\u00edmenes cibern\u00e9ticos. En este sentido, los datos muestran una lectura m\u00e1s optimista que pesimista, aunque racional, en la medida en que apuntan hacia una normalizaci\u00f3n del bajo costo que se paga con la diseminaci\u00f3n de datos personales y la amenaza potencial a la privacidad a cambio de accesibilidad <em>online<\/em> y conveniencia remota y favorecida por la internet.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>O sea, la monetizaci\u00f3n empresarial gratuita de la informaci\u00f3n, provista por las personas al usar las redes sociales, pasa desapercibida o (entonces) es naturalizada como un costo aceptable. Ello no quiere decir que una mayor\u00eda de usuarios no tenga un cierto escepticismo con relaci\u00f3n a compartir sus datos en las redes, pero esa reacci\u00f3n no nace de una concientizaci\u00f3n politizada contraria al <em>capitalismo de vigilancia<\/em> que lleve a una mayor exigencia a la protecci\u00f3n de la privacidad y seguridad de los datos, dos temas que constituyen la pr\u00f3xima frontera decisiva para consolidar la \u201cdemocratizaci\u00f3n del acceso\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>*Este texto fue escrito con la colaboraci\u00f3n de Ivan Albuquerque, Monize Arquer y Camila Cassis<\/sub><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>Fabi\u00e1n Echegaray es doctor en ciencia pol\u00edtica por la Universidad de Connecticut y director de Market Analysis, consultora de opini\u00f3n p\u00fablica con sede en Brasil.<\/sub><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>Ivan Albuquerque es polit\u00f3logo por la UFSC y analista de investigaci\u00f3n en Market Analysis<\/sub><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>Monize Arquer es polit\u00f3loga por Unicamp, profesora en la UFES y analista de investigaci\u00f3n en Market Analysis<\/sub><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>Camila Cassis es polit\u00f3loga por Unicamp y analista de investigaci\u00f3n en Market Analysis<\/sub><\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Episodio relacionado de nuestro\u00a0<\/em><\/strong><a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/\"><strong><em>podcast<\/em><\/strong><\/a><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: Internet y poder en Am\u00e9rica Latina\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/6eQ0P1Hzn0C5wz0gZTbdog?si=OS3YuzixQzue_nWY0rGUpg&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La profundizaci\u00f3n de la vida anclada en la internet suele ser interpretada como favorable a la democratizaci\u00f3n de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n. 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