{"id":1248,"date":"2019-10-28T19:33:33","date_gmt":"2019-10-28T22:33:33","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=1248"},"modified":"2023-03-17T18:07:15","modified_gmt":"2023-03-17T21:07:15","slug":"latinoamerica-en-crisis-otra-vez-el-inconformismo-persistente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/latinoamerica-en-crisis-otra-vez-el-inconformismo-persistente\/","title":{"rendered":"Am\u00e9rica Latina, en crisis otra vez"},"content":{"rendered":"\n<p>El ocho de octubre, en un popular programa de la televisi\u00f3n chilena, el presidente de Chile, Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era, dec\u00eda con orgullo, y algo de soberbia, que su pa\u00eds era un oasis en la regi\u00f3n. B\u00e1sicamente, argumentaba que Am\u00e9rica Latina estaba estancada. De manera resumida, Pi\u00f1era se\u00f1al\u00f3 que Chile se destacaba hoy, dado que Ecuador estaba con grandes protestas por la eliminaci\u00f3n del subsidio a la gasolina; Per\u00fa y Bolivia, con crisis pol\u00edtica; Argentina y Paraguay, en recesi\u00f3n; M\u00e9xico y Brasil, estancados, y \u00abColombia con este resurgimiento de las FARC y de las guerrillas\u00bb (sic). <\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, el 20 de octubre, es decir, solo doce d\u00edas despu\u00e9s de sus declaraciones sobre el oasis que era <a href=\"https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/noticias-america-latina-54594783\">Chile<\/a>, Pi\u00f1era, flanqueado de militares, con toque de queda y estado de excepci\u00f3n declarados, se\u00f1alaba que \u201cChile est\u00e1 en guerra\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo es posible que el presidente de uno de los pa\u00edses m\u00e1s institucionalizados de la regi\u00f3n se\u00f1ale que un estallido social es una guerra?, \u00bfc\u00f3mo es posible que en doce d\u00edas un pa\u00eds transite de ser el ejemplo de la regi\u00f3n a un estado de agitaci\u00f3n social sin precedentes en su historia reciente? Si Chile, uno de los ejemplos de la regi\u00f3n, lleva d\u00edas convulsionado, \u00bfqu\u00e9 se puede esperar de los pa\u00edses que hist\u00f3ricamente han sido contestatarios y que han sacado presidentes por protestas sociales? En este momento, ciertamente son m\u00e1s las preguntas que las repuestas. Y posiblemente cada caso tenga una en particular. No obstante, la crisis regional nos invita a tratar de buscar algunas explicaciones generales a estas realidades tan distintas. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La regi\u00f3n est\u00e1 atravesando por problemas de distinta \u00edndole. Cada pa\u00eds tiene sus motivos espec\u00edficos para el inconformismo y el malestar\u00bb <\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El informe 2018 del Latinobar\u00f3metro advert\u00eda una realidad compleja en la regi\u00f3n. El documento iniciaba se\u00f1alando lo siguiente: \u201cHace ocho a\u00f1os, desde el inicio de la d\u00e9cada, los ciudadanos de Am\u00e9rica Latina se quejan de que hab\u00eda retroceso (\u2026) En los 23 a\u00f1os que Latinobar\u00f3metro ha medido la regi\u00f3n, nunca hab\u00eda habido esta percepci\u00f3n de retroceso tan grande\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta realidad que algunos, convenientemente, no han querido ver, da cuenta de un malestar generalizado. La <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/defensa-y-seguridad-colectiva-en-america-latina\/\">regi\u00f3n<\/a> est\u00e1 atravesando por problemas de distinta \u00edndole. Cada pa\u00eds tiene sus motivos espec\u00edficos para el inconformismo y el malestar. Por citar algunos: los problemas de la elecci\u00f3n presidencial de Bolivia, la crisis sociopol\u00edtica y humanitaria de Venezuela, los problemas de concentraci\u00f3n de riqueza y desigualdad en Chile, la corrupci\u00f3n en Brasil, la desconfianza y la falta de institucionalizaci\u00f3n en Per\u00fa y la crisis pol\u00edtica y econ\u00f3mica de Ecuador. <\/p>\n\n\n\n<p>Independientemente del motivo espec\u00edfico, al analizar efectos promedio en Am\u00e9rica Latina, tal como se\u00f1ala el Latinobar\u00f3metro 2018, se dice lo siguiente: \u201cLa ausencia de progreso es una buena medida del malestar generalizado del pueblo latinoamericano\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata de un progreso material, o de un aumento de los ingresos, o de m\u00e1s recursos para gastar. Se trata de un progreso integral. Se espera que el Estado, independientemente de su tama\u00f1o, sea capaz de erradicar la pobreza y no aumentarla, como ha ocurrido en Argentina. Se espera que la delincuencia sea perseguida y no que tenga impunidad como en algunos estados de M\u00e9xico y Brasil. Se espera que los Gobiernos desarrollen pol\u00edticas p\u00fablicas con evidencia para responder a las necesidades de la ciudadan\u00eda y por las encuestas. Progreso implica la reducci\u00f3n de la corrupci\u00f3n o su baja tolerancia como en Uruguay, donde un vicepresidente deja el cargo por el uso de una tarjeta de cr\u00e9dito y por haber mentido con su profesi\u00f3n. Proceso es contar con las capacidades estatales para responder a las necesidades de la ciudadan\u00eda. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de varios a\u00f1os de experimentos sabemos que no existen recetas m\u00e1gicas, ni neoliberales, ni bolivarianas para el progreso integral. Sabemos que no existe una \u00fanica forma de enfrentar las demandas ciudadanas. No obstante, las experiencias de algunos pa\u00edses pueden ayudar a hacer frente al contexto muy complicado que viven otros pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina. La experiencia comparada puede ser muy \u00fatil para identificar pr\u00e1cticas que alivien en parte el inconformismo que enfrentan algunos de nuestros pa\u00edses. En este sentido, un camino es generar verdaderos mecanismos que aseguren di\u00e1logos entre los diferentes actores de la sociedad. No es normal que las organizaciones de empresarios tengan l\u00ednea directa con los Gobiernos y que los ciudadanos solo puedan ser escuchados cuando hay un estallido social o protestas. <\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, desde hace un tiempo, el polit\u00f3logo David Altman, experto en democracia directa, ha se\u00f1alado (pensando en Chile, pero tambi\u00e9n como algo generalizable para cualquier contexto de protesta) que no es normal que la \u00fanica forma en la que las elites escuchen sea por medio de las protestas. Cuando esto ocurre se abre una suerte de camino alternativo a la institucionalidad donde los grupos con capacidades organizativas en algunos contextos pueden fijar la agenda. No est\u00e1 bien naturalizar que la \u00fanica forma en que se escuche a las comunidades excluidas sea la protesta. Entonces, \u00bfcu\u00e1l es la soluci\u00f3n? M\u00e1s democracia y m\u00e1s institucionalizaci\u00f3n de la democracia. En este sentido, una alternativa es incluir, como en Uruguay, mecanismos efectivos de democracia directa. Por ejemplo, refer\u00e9ndums revocatorios de las leyes o iniciativas populares de reforma constitucional, como propone Altman. <\/p>\n\n\n\n<p>Del mismo modo, y en estrecha vinculaci\u00f3n con el punto anterior, pareciera existir bastante evidencia de las consecuencias de los desequilibrios para la democracia. No es sano que un gobernante est\u00e9 sin contrapesos institucionales tanto tiempo en el gobierno, ya que puede recaer en \u00e9l o en ella la tentaci\u00f3n mesi\u00e1nica y terminar gobernando solo para sus intereses particulares. De estas experiencias tenemos varias en Am\u00e9rica Latina y sabemos de su impacto negativo. Genera inconformismo en las sociedades el que las decisiones se funden solo en tecnocracia o, en el otro extremo, solo sobre la base de la ideolog\u00eda. Se necesitan ambas y que est\u00e9n en equilibrio. <\/p>\n\n\n\n<p>Queremos decir que es necesario contar con un sistema de agregaci\u00f3n de las preferencias que tienda al equilibrio. Parte del problema en Chile es que las elites no escuchan y que tienen una institucionalidad amparada en la Constituci\u00f3n, que le permite no escuchar. Parafraseando al polit\u00f3logo Juan Pablo Luna, el exceso de tecnocracia de la d\u00e9cada de los noventa caus\u00f3 una fractura que explica el hecho de que hoy la elite pol\u00edtica no entienda qu\u00e9 quiere la sociedad civil. El excesivo discurso tecnocr\u00e1tico hace que los pol\u00edticos pierdan la conexi\u00f3n con la base social y tomen decisiones completamente desconectadas de la realidad, lo que aumenta el inconformismo. Por el contrario, cuando la toma de decisiones es solo ideol\u00f3gica se corre el riesgo de avanzar a un sistema centrado en el l\u00edder o partido que representa esa ideolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, es clave considerar que para que las democracias funcionen son importantes las instituciones que aseguran la intermediaci\u00f3n efectiva: los partidos pol\u00edticos. Sin los partidos, no es posible canalizar adecuadamente las demandas de la ciudadan\u00eda. No estamos diciendo que solo deben existir las organizaciones partidarias como mecanismo de canalizaci\u00f3n de demandas. Lo que argumentamos es que los partidos deben estar institucionalizados, con bases s\u00f3lidas en la sociedad, con militantes activos, presencia nacional y, sobre todo, con capacidad para entender las demandas crecientes de la sociedad para crear acuerdos que signifiquen pol\u00edticas p\u00fablicas y acuerdos con base social. Parte del \u00e9xito de Uruguay es que sus partidos pol\u00edticos, sus pol\u00edticos, canalizan las demandas de la sociedad, dado su trabajo de base, y sus instituciones permiten la revocatoria de leyes, entre otros elementos. <\/p>\n\n\n\n<p>Parte importante de los problemas de Per\u00fa es que no tiene un sistema de partidos institucionalizado que evite el surgimiento de l\u00edderes populistas o tecn\u00f3cratas, lo que, se ha demostrado, son f\u00e1cilmente permeables a la corrupci\u00f3n. Parte de los problemas de Chile es que la Constituci\u00f3n no es leg\u00edtima y no permite una real democracia. <\/p>\n\n\n\n<p>Iniciamos esta reflexi\u00f3n con varias preguntas abiertas sobre Am\u00e9rica Latina. La intenci\u00f3n era despertar una provocaci\u00f3n para debatir sobre la crisis que, en gran medida, hubo por el inconformismo ante las respuestas estatales. Hemos argumentado que esta falta de respuesta se debe, en gran parte, a la baja institucionalizaci\u00f3n de instituciones claves, como la Constituci\u00f3n, el sistema de partidos, la misma democracia y los desequilibrios del sistema de agregaci\u00f3n de preferencias. Aunque sabemos que no existe una respuesta \u00fanica a las crisis, estas pueden tener un impacto menor o incluso ser evitadas cuando las instituciones formales e informales funcionan. Tambi\u00e9n nos pregunt\u00e1bamos por el caso de Chile, esa democracia que parec\u00eda un oasis en el desierto.<\/p>\n\n\n\n<p>Lamentablemente, nos damos cuenta de que la falta de enraizamiento de las instituciones conllev\u00f3 un sistema que aparentaba ser mucho m\u00e1s de lo que verdaderamente es, m\u00e1s que un oasis un espejismo. Un espejismo fundado en la falsa premisa de la que las instituciones pol\u00edticas est\u00e1n enraizadas. Recordemos como ejercicio para enfrentar los problemas que cuando los acuerdos sociales y equilibrios institucionales no est\u00e1n enraizados, hasta la democracia que parece m\u00e1s estable puede colapsar. <\/p>\n\n\n\n<p><em>Foto de simenon en Foter.com \/ CC BY-SA<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ocho de octubre, en un popular programa de la televisi\u00f3n, el presidente Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era dec\u00eda con orgullo que Chile era un oasis en la regi\u00f3n. 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