{"id":12626,"date":"2022-10-11T09:00:00","date_gmt":"2022-10-11T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=12626"},"modified":"2022-10-10T23:37:58","modified_gmt":"2022-10-11T02:37:58","slug":"migracion-fronteras-y-politica-fronteriza-en-colombia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/migracion-fronteras-y-politica-fronteriza-en-colombia\/","title":{"rendered":"Migraci\u00f3n, fronteras y pol\u00edtica fronteriza en Colombia"},"content":{"rendered":"\n<p>El 1 de marzo de 2021, el presidente de Colombia, Iv\u00e1n Duque, firm\u00f3 <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/el-legado-colombiano-en-la-gestion-de-la-migracion-venezolana\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">el Estatuto Temporal de Protecci\u00f3n de Migrantes Venezolanos (ETPMV)<\/a>, que concede a los migrantes venezolanos que viv\u00edan en Colombia desde el 31 de enero de 2021 o antes, el derecho a solicitar el Estatuto de Protecci\u00f3n Temporal hasta por diez a\u00f1os. Esta protecci\u00f3n regulariza a estas personas y le da acceso a la econom\u00eda formal, a la asistencia sanitaria y a la educaci\u00f3n p\u00fablica. En febrero de 2022, el 96% de los 2,5 millones de venezolanos que, seg\u00fan estimaciones residen en Colombia hab\u00edan solicitado esta protecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la importancia de esta acci\u00f3n \u2014Colombia puede (y debe) ser alabada por hacer m\u00e1s por esta poblaci\u00f3n desplazada que cualquier otra naci\u00f3n\u2014, refleja una narrativa err\u00f3nea basada en la idea, tanto en los c\u00edrculos acad\u00e9micos como del activismo, de que, si simplemente abrimos las fronteras y regularizamos el estatus de las personas, se lograr\u00e1 la justicia migratoria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El problema es que las fronteras no son muros o puertas que pueden abrirse o cerrarse a capricho. Tratar a los inmigrantes con justicia requiere algo m\u00e1s que simplemente abrir las fronteras y relajar los requisitos de admisi\u00f3n. Esto queda claramente demostrado por el hecho de que incluso con el Decreto de Protecci\u00f3n Temporal (ETPMV) en vigor, innumerables inmigrantes venezolanos en Colombia siguen sufriendo diversos tipos de injusticias migratorias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso colombiano debemos reimaginar la naturaleza de las fronteras y lo que la pol\u00edtica fronteriza debe implicar. Desde la promulgaci\u00f3n e implementaci\u00f3n del ETPMV, los migrantes venezolanos han continuado enfrentando injusticias simplemente por su nacionalidad y estatus migratorio. El Departamento de Medicina Legal informa que entre enero y mayo de 2022, 367 migrantes venezolanos fueron asesinados en Colombia. Seg\u00fan Amnist\u00eda Internacional, la violencia de g\u00e9nero contra las mujeres venezolanas refugiadas en Colombia aument\u00f3 en un 71% entre 2018 y 2021 y el Departamento Administrativo Nacional de Estad\u00edstica de Colombia, DANE, encontr\u00f3 que el 24% de las mujeres venezolanas han experimentado discriminaci\u00f3n o trato injusto debido a su g\u00e9nero, condici\u00f3n migratoria y nacionalidad.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/barometrodexenofobia.org\/publicaciones\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">El Bar\u00f3metro de Xenofobia, report\u00f3 que los casos de xenofobia antivenezolana han aumentado en 2022. <\/a>Durante los primeros cinco meses de este a\u00f1o, la tasa de incidentes reportados aument\u00f3 de 9% a 12%. Los migrantes venezolanos tambi\u00e9n siguen teniendo dificultades para encontrar trabajo (a pesar de que ahora tienen permiso legal para hacerlo), incluyendo al 43% de estos que cuenta con un t\u00edtulo universitario. Esto debido a que actualmente muchos empleadores exigen documentaci\u00f3n adicional.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, incluso cuando encuentran trabajo, los migrantes venezolanos siguen recibiendo salarios m\u00e1s bajos, trabajan en condiciones desfavorables y siguen siendo objeto de trata de personas, trabajo sexual y otros abusos por parte del crimen organizado y otros grupos. Seg\u00fan International Crisis Group, \u00aben la industria de la construcci\u00f3n&#8230; un empleado colombiano puede ganar hasta 70.000 pesos colombianos (17,5 d\u00f3lares) al d\u00eda, mientras que a un venezolano se le pagan unos 30.000 pesos (7,5 d\u00f3lares), incluso si tiene una cualificaci\u00f3n similar\u00bb. Y Colombia Reports se\u00f1ala que \u00abse estima que el 16% de la poblaci\u00f3n sin hogar de Colombia es venezolana y muchos de los migrantes describen sus condiciones de vida como &#8216;miserables e inhumanas'\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos datos no son un indicativo de que el Programa de Protecci\u00f3n Temporal est\u00e9 fallando \u2014no es as\u00ed\u2014, estas cifras simplemente demuestran que no es suficiente. El hecho de que las injusticias migratorias sigan impregnando las vidas y experiencias de tantos venezolanos en Colombia demuestra al menos dos puntos. En primer lugar necesitamos dejar de ver la justicia migratoria como sin\u00f3nimo de fronteras abiertas y segundo, necesitamos empezar a reimaginar la naturaleza e importancia de las fronteras para empezar a hacer mejores pol\u00edticas migratorias.<\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos que dejar de ver las fronteras como muros, l\u00edmites o puertas que separan poblaciones y territorios que pueden abrirse o cerrarse a capricho de un gobierno. Las realidades emp\u00edricas en Colombia y en todo el mundo muestran claramente que esto no es cierto y que los migrantes, los solicitantes de asilo y los desplazados, cruzar\u00e1n las fronteras si necesitan hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata simplemente de que las fronteras abiertas o cerradas no afecten realmente a los flujos migratorios, sino que esta realidad demuestra que tenemos el enfoque equivocado cuando se trata de fronteras y pol\u00edtica fronteriza. Debemos dejar de centrarnos en lo que son las fronteras y las pol\u00edticas fronterizas y centrarnos en lo que hacen las fronteras y las pol\u00edticas fronterizas, que es promover o impedir la justicia.&nbsp; En otras palabras, la cuesti\u00f3n no es si debemos mantener las fronteras abiertas o cerradas, sino c\u00f3mo utilizar las fronteras y la pol\u00edtica fronteriza para promover la justicia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El aumento de la militarizaci\u00f3n de las fronteras no es un problema por el simple hecho de intentar mantener las fronteras cerradas. Es un problema (entre otras razones) porque promueve la violencia y aumenta los peligros a los que se enfrentan los migrantes, los solicitantes de asilo y los desplazados al cruzar, ya que se les obliga a utilizar rutas no autorizadas o precarias donde quedan expuestos a enfermedades, violencia y a la muerte a mano de delincuentes y bandas que los roban, violan o explotan para el tr\u00e1fico de personas y la captaci\u00f3n\/servidumbre.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos reclaman una mayor presencia del Estado en forma de polic\u00eda para mantener la seguridad de las ciudades y de los migrantes, junto con un aumento de los servicios sociales como cl\u00ednicas m\u00e9dicas, escuelas y servicios de comunicaci\u00f3n.&nbsp; Es decir, muchos argumentan que la ausencia del Estado en las regiones fronterizas (aparte de la presencia militar) abandona a los migrantes y provoca m\u00e1s injusticias.<\/p>\n\n\n\n<p>La cuesti\u00f3n, pues, no es si las fronteras deben estar abiertas o cerradas, sino qu\u00e9 hacen y c\u00f3mo podemos cambiar las pol\u00edticas en las regiones fronterizas para promover la justicia.&nbsp; Y tomar este camino, ayudar\u00e1 no s\u00f3lo a los venezolanos en Colombia, sino que tambi\u00e9n orientar\u00e1 mejor a las naciones de toda Am\u00e9rica sobre c\u00f3mo construir pol\u00edticas fronterizas que realmente ayuden a los migrantes a mejorar sus condiciones de vida.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Episodio relacionado de nuestro&nbsp;<\/em><\/strong><a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/\"><strong><em>podcast<\/em><\/strong><\/a><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: Pol\u00edtica y migraci\u00f3n hispanoamericana en los EE.UU.\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/3pYoWrDIAro2Chcln78oIq?si=befPEPj3QSKVDINS4832UA&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tratar a los inmigrantes con justicia requiere algo m\u00e1s que simplemente abrir las fronteras y relajar los requisitos de admisi\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":321,"featured_media":12627,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16480,16477,16520,16480,16520,16477],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-12626","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-venezuela","8":"category-colombia","9":"category-migracion"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12626","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/321"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12626"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12626\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12627"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12626"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12626"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12626"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=12626"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}