{"id":12727,"date":"2022-10-20T09:00:00","date_gmt":"2022-10-20T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=12727"},"modified":"2022-10-19T11:17:18","modified_gmt":"2022-10-19T14:17:18","slug":"sin-oposicion-no-hay-democracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/sin-oposicion-no-hay-democracia\/","title":{"rendered":"Sin oposici\u00f3n no hay democracia"},"content":{"rendered":"\n<p>En varios pa\u00edses latinoamericanos existe una creciente polarizaci\u00f3n pol\u00edtica que se fomenta desde el v\u00e9rtice del poder. Uno de los principales focos de ataque son los sectores de la oposici\u00f3n partidista y no partidista a varios de los Gobiernos de turno. El presidencialismo, que es la forma de gobierno com\u00fan en la regi\u00f3n, funciona eficientemente si existe una equilibrada relaci\u00f3n entre el Gobierno y la oposici\u00f3n, pero sobre todo si los partidos, grupos y sectores que se ubican en una u otra situaci\u00f3n comparten valores democr\u00e1ticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los Gobiernos divididos, es decir, cuando el Gobierno no cuenta con una mayor\u00eda en el poder legislativo, pueden generar fases de ingobernabilidad. Sin embargo, la historia reciente de Am\u00e9rica Latina muestra que, por lo regular, la ingobernabilidad se fomenta desde los Ejecutivos, y cuando estos gozan de amplias mayor\u00edas legislativas, tambi\u00e9n hay mayor proclividad a fomentar pr\u00e1cticas autoritarias.<\/p>\n\n\n\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, sea bajo Gobiernos unificados o bajo Gobiernos divididos, una gran parte de los presidentes latinoamericanos, sus gobiernos y sus seguidores han atizado ataques a las oposiciones, poniendo en riesgo la estabilidad de las democracias, que de por s\u00ed no gozan de buena salud. A octubre de 2022, de los 16 pa\u00edses m\u00e1s grandes y poblados de la regi\u00f3n, siete cuentan con un Gobierno unificado, es decir, que el partido del presidente y sus aliados tiene, al menos, mayor\u00eda simple en el poder legislativo.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre ellos est\u00e1n El Salvador, Nicaragua y Venezuela, que cuentan con un legislativo unicameral, y los tres ya son considerados autoritarios en los \u00edndices que miden la democracia en el mundo. Y M\u00e9xico, que cuenta con un sistema bicameral, puede considerarse actualmente una democracia d\u00e9bil o con rasgos de regresi\u00f3n autoritaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el 2007, en Nicaragua, <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/ortega-la-observacion-electoral-y-los-despojos-de-la-democracia\/\">el gobierno de Daniel Ortega<\/a> ha controlado el 85% de la Asamblea Nacional, y la oposici\u00f3n apenas ha alcanzado el 15% de los esca\u00f1os. En agosto de 2021, la alianza opositora Ciudadanos por la Libertad (CxL), que lideraba las encuestas, fue inhabilitada por el Tribunal Electoral, controlado por el oficialismo, y sus precandidatos fueron encarcelados. En las elecciones municipales de 2017 esa alianza hab\u00eda ganado cinco municipalidades, pero en julio de 2022 fueron tomadas por el Gobierno de manera ilegal y nombr\u00f3 a nuevos alcaldes. La situaci\u00f3n se agrav\u00f3 en septiembre de este a\u00f1o cuando el r\u00e9gimen de Ortega orden\u00f3 detener arbitrariamente a familiares de opositores o disidentes a su gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>En Venezuela, de cinco legislaturas que se han instalado desde el a\u00f1o 2000 bajo la Constituci\u00f3n de 1999, cuatro han estado bajo el control del gobierno chavista. Y cuando perdi\u00f3 la mayor\u00eda en 2016, Nicol\u00e1s Maduro desconoci\u00f3 a la Asamblea en manos de la oposici\u00f3n y fragu\u00f3 una estrategia para poner sobre esta a la Asamblea Constituyente de 2017 que solo respond\u00eda, de facto, a sus \u00f3rdenes. Ello gener\u00f3 una crisis pol\u00edtica y de representaci\u00f3n a tal grado que los partidos y l\u00edderes de oposici\u00f3n decidieron no participar en las elecciones legislativas de 2020, a la par que el Consejo Nacional Electoral decidi\u00f3 aumentar ileg\u00edtimamente el n\u00famero de legisladores de 167 a 207, de los cuales actualmente el 93% son oficialistas.<\/p>\n\n\n\n<p>En El Salvador, en febrero de 2020, el presidente Nayib Bukele, elegido un a\u00f1o antes, ingres\u00f3 escoltado por miembros del Ej\u00e9rcito a la sede de la Asamblea Legislativa, en ese momento controlada por la oposici\u00f3n, para presionarlos a votar un proyecto de solicitud de pr\u00e9stamo a Estados Unidos. Esta acci\u00f3n fue d\u00e9bilmente condenada dentro del mismo pa\u00eds, a pesar de que fue una clara violaci\u00f3n de la soberan\u00eda del poder legislativo. En las elecciones legislativas de 2021, su partido, Nuevas Ideas, obtuvo el 76% de los esca\u00f1os, y una vez instalados, votaron la destituci\u00f3n de los miembros de la Corte Constitucional y del fiscal general, quienes se hab\u00edan opuesto a sus decisiones, y posteriormente designaron a miembros afines al Gobierno. Para justificar tan arbitrarias decisiones, Bukele lleg\u00f3 a decir: \u201cEl pueblo no nos mand\u00f3 a negociar. Se van. Todos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el 2018 en M\u00e9xico, la organizaci\u00f3n Morena, partido del presidente Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador, y sus partidos aliados, tienen mayor\u00eda simple en las C\u00e1maras de Diputados y Senadores, y han logrado aumentarla gracias al transfuguismo y a la poca disciplina partidaria de los partidos de oposici\u00f3n. Pr\u00e1cticamente, todos los d\u00edas desde que gan\u00f3 las elecciones, en sus conferencias \u201cma\u00f1aneras\u201d, el presidente se dedica a denostar y a ridiculizar a la oposici\u00f3n, y cuando los votos no les han alcanzado a su partido y aliados para llevar a cabo sus reformas legales, ha recurrido al chantaje y a la amenaza para que algunos legisladores de partidos de oposici\u00f3n voten sus iniciativas, tal como sucedi\u00f3 en octubre de 2022 cuando el Congreso aprob\u00f3 la ampliaci\u00f3n de la permanencia del Ej\u00e9rcito en tareas de seguridad p\u00fablica hasta 2028.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos casos son muestra de la debilidad de las democracias en Am\u00e9rica Latina y de los peligros del presidencialismo cuando este no es controlado o, m\u00e1s bien, cuando no hay controles democr\u00e1ticos. Las oposiciones sist\u00e9micas en la democracia, partidistas y no partidistas, no solo son necesarias, sino que tambi\u00e9n su permanencia es indispensable. As\u00ed como no puede existir democracia sin elecciones, tampoco la hay sin oposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>No basta la existencia de dos o m\u00e1s partidos: el que est\u00e1 en el Gobierno debe asumir que requiere y debe tener un contrapeso pol\u00edtico, de otra manera surgir\u00e1n tentaciones autoritarias, con el consecuente deterioro de los principios democr\u00e1ticos. La dial\u00e9ctica gobierno-oposici\u00f3n no solo mide las fuerzas que apoyan al Gobierno, sino tambi\u00e9n aquellas que ejercen un poder activo de cr\u00edtica, de control y de direcci\u00f3n alternativa de gobierno. En Am\u00e9rica Latina solo Colombia reconoce desde 2017 el papel de las oposiciones y les otorga derechos a partir de un estatuto.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u201coposici\u00f3n\u201d no debe confundirse de ninguna manera con \u201chostilidad\u201d al Gobierno. Las funciones de las oposiciones partidistas en las democracias son expresarse sobre la direcci\u00f3n que toma o debiera tomar el Gobierno; ejercer funciones de control, utilizando los recursos legales a su alcance, expresarse sobre los resultados de la actuaci\u00f3n del Gobierno y sus consecuencias; y prepararse para la alternancia, es decir, toda oposici\u00f3n tiene la responsabilidad de mostrarse como una opci\u00f3n de gobierno.La oposici\u00f3n se ejerce a partir de una autoubicaci\u00f3n que se asume a partir de una orientaci\u00f3n ideol\u00f3gica, de un conjunto de ideas sobre la pol\u00edtica y de los resultados del juego democr\u00e1tico. Solo en la medida en que se comprenda el poder y la estructuraci\u00f3n de las oposiciones pol\u00edticas, es posible entender tambi\u00e9n el \u00e9xito o el fracaso de los Gobiernos de turno, pero sobre todo el devenir de las democracias.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Episodio relacionado de nuestro&nbsp;<\/em><\/strong><a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/\"><strong><em>podcast<\/em><\/strong><\/a><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: Democracia y transparencia legislativa en Am\u00e9rica Latina\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/0TZxKF0zZJJTX9eVzt2JJS?utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No basta la existencia de dos o m\u00e1s partidos. Quien est\u00e1 en el gobierno debe asumir que debe tener un contrapeso pol\u00edtico, de otra manera surgir\u00e1n tentaciones autoritarias con el consecuente deterioro de los principios democr\u00e1ticos. <\/p>\n","protected":false},"author":188,"featured_media":12728,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16497,16844],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-12727","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-democracia","8":"category-democracia-en"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12727","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/188"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12727"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12727\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12728"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12727"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12727"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12727"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=12727"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}