{"id":12738,"date":"2022-10-21T09:00:00","date_gmt":"2022-10-21T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=12738"},"modified":"2023-10-25T06:50:23","modified_gmt":"2023-10-25T09:50:23","slug":"la-feminizacion-de-la-migracion-venezolana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-feminizacion-de-la-migracion-venezolana\/","title":{"rendered":"La feminizaci\u00f3n de la migraci\u00f3n venezolana"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><em>Coautora Natalia Cintra<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El n\u00famero de personas en el mundo que se ven obligados a abandonar su pa\u00eds de origen est\u00e1 aumentando significativamente, debido a los crecientes desaf\u00edos por las guerras, el cambio clim\u00e1tico, la pobreza, la inseguridad alimentaria y la violencia de g\u00e9nero. A finales de 2021 hab\u00eda 89,3 millones de migrantes forzados a escala mundial, seg\u00fan el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur). En Am\u00e9rica Latina, este flujo se ha incrementado desde 2015 en m\u00e1s de 6 millones a causa de <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-migracion-venezolana-en-busca-de-una-visa-para-un-sueno\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">venezolanos desplazados que huyen a pa\u00edses vecinos<\/a>. La mitad son mujeres y ni\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, ha habido una \u201cfeminizaci\u00f3n\u201d de la migraci\u00f3n forzada. Las mujeres y ni\u00f1as que viajan sin c\u00f3nyuges o parientes varones, o que se ven forzadas a migrar por motivos relacionados con riesgos, debido a su g\u00e9nero, representan un porcentaje cada vez mayor. Las experiencias vividas por las mujeres y ni\u00f1as desplazadas est\u00e1n inherentemente vinculadas a situaciones de inseguridad que afectan su salud y salud sexual y reproductiva.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Feminizaci\u00f3n de la migraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las mujeres constituyen casi la mitad de los 272 millones de migrantes del mundo y el 48% de todos los refugiados, de acuerdo con la<a href=\"https:\/\/publications.iom.int\/system\/files\/pdf\/wmr_2020.pdf\"> Organizaci\u00f3n Internacional para las Migraciones<\/a>. En Am\u00e9rica Latina y el Caribe, representan algo m\u00e1s de la mitad de todos los migrantes.<\/p>\n\n\n\n<p>La migraci\u00f3n intrarregional se ha feminizado principalmente debido al gran flujo de migrantes de Venezuela. Si bien la cr\u00edtica situaci\u00f3n del pa\u00eds afect\u00f3 a la poblaci\u00f3n en general, repercuti\u00f3 de manera desproporcionada a mujeres y ni\u00f1as. Por ejemplo, la escasez de alimentos tiene un efecto particularmente adverso en las mujeres cuidadoras y cabezas de familia, quienes a menudo son responsables de alimentar a los ni\u00f1os y de cuidar a los ancianos. Seg\u00fan la <a href=\"https:\/\/www.ohchr.org\/sites\/default\/files\/Documents\/Countries\/VE\/VenezuelaReport2018_EN.pdf\">ACNUR<\/a>, hay altas tasas de desnutrici\u00f3n entre las mujeres embarazadas en los barrios pobres y un aumento pronunciado de las tasas de mortalidad infantil y materna.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, la fuerte disminuci\u00f3n de la infraestructura m\u00e9dica perjudic\u00f3 a las mujeres en edad f\u00e9rtil por<a href=\"https:\/\/www.bmj.com\/content\/360\/bmj.k1197\"> la falta de m\u00e9todos anticonceptivos<\/a>. Esto, junto con el declive de la infraestructura m\u00e9dica, impuls\u00f3 el alza de las enfermedades de transmisi\u00f3n sexual, en particular el VIH, el incremento de las tasas de mortalidad materna, el riesgo de embarazos no deseados y los<a href=\"https:\/\/theintercept.com\/2018\/06\/10\/venezuela-crisis-sterilization-women-abortion\/\"> abortos inseguros<\/a>. El deterioro de los hospitales y las cl\u00ednicas de maternidad tambi\u00e9n condujo a una atenci\u00f3n prenatal y posnatal limitada. Seg\u00fan Amnist\u00eda Internacional (2018), entre 2015 y 2016 las muertes maternas se incrementaron un 65%, y la mortalidad infantil, un 30%.<\/p>\n\n\n\n<p>Venezuela no solo tiene las tasas de mortalidad materna m\u00e1s altas de la regi\u00f3n, sino que<a href=\"https:\/\/www.wilsoncenter.org\/article\/understanding-the-venezuelan-refugee-crisis\"> el 13% de ellas se debe a abortos inseguros<\/a>. Estas razones explican la feminizaci\u00f3n de la migraci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Violencia de g\u00e9nero en el desplazamiento<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Generalmente, los desplazamientos forzados exacerban las vulnerabilidades y los riesgos entre las mujeres y las ni\u00f1as. Las migrantes forzadas est\u00e1n expuestas, en lo particular, a riesgos de explotaci\u00f3n, violencia sexual y conductas sexuales de riesgo para su supervivencia (econ\u00f3mica), lo que lleva a un n\u00famero creciente de embarazos no deseados, VIH, infecciones de transmisi\u00f3n sexual, muerte materna y precariedad generalizada.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo general, los riesgos y necesidades de los desplazados no son neutrales al g\u00e9nero, y los sistemas de protecci\u00f3n deben responder de acuerdo a esas necesidades y derechos de g\u00e9nero. Sin embargo, muchos pa\u00edses receptores son ambiguos en la gobernanza y la responsabilidad, incluso, por medio de la criminalizaci\u00f3n o estigmatizaci\u00f3n de las mujeres desplazadas y, como consecuencia, reproducen las desigualdades de g\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Brasil y la (des)protecci\u00f3n de las migrantes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Brasil es un caso paradigm\u00e1tico porque tiene una larga y \u00fanica historia de pol\u00edtica migratoria y de protecci\u00f3n de migrantes y refugiados. En 2019, tres a\u00f1os despu\u00e9s de una importante afluencia de venezolanos a Brasil, el Gobierno clasific\u00f3 a Venezuela como un pa\u00eds en situaci\u00f3n de \u201cviolaci\u00f3n grave y generalizada de los derechos humanos\u201d. Esto permiti\u00f3 que los venezolanos fueran reconocidos como refugiados y, como resultado, disfrutaran de los correspondientes derechos de protecci\u00f3n. En ese contexto, se estableci\u00f3 la Operaci\u00f3n Acogida en 2018, un programa humanitario esencial para proporcionar orden, refugio y atenci\u00f3n sanitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de estos impresionantes logros, las brechas de protecci\u00f3n arriesgan descarrilar los avances y, m\u00e1s a\u00fan, reproducir violaciones de los derechos humanos de muchas migrantes venezolanas. La primera brecha es la de las pol\u00edticas fronterizas, de vigilancia y la militarizaci\u00f3n que ha empujado a muchas mujeres a utilizar v\u00edas irregulares como cruce fronterizo alternativo por temor al maltrato o a la deportaci\u00f3n. Esto se ha intensificado desde tiempos de la COVID-19.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas mujeres que ingresan al pa\u00eds por medios irregulares se vuelven indocumentadas, invisibles y con dificultades para acceder a sistemas de protecci\u00f3n, e informaci\u00f3n sobre la documentaci\u00f3n, albergues y al sistema universal de salud. Si las mujeres y ni\u00f1as migrantes se vuelven invisibles, caen en las grietas de un sistema que privilegia a quienes ingresan por la \u201cpuerta grande\u201d oficial, lo que aumenta la dependencia en trabajos informales, explotaci\u00f3n y relaciones abusivas.<\/p>\n\n\n\n<p>El tiempo es otro factor que crea o incrementa situaciones de riesgo, impotencia e indignidad para las mujeres y ni\u00f1as migrantes. Por ejemplo, el tiempo en la calle a la espera de ser albergadas, para recibir informaci\u00f3n y documentaci\u00f3n, para ser regularizadas, para encontrar un trabajo, para la atenci\u00f3n m\u00e9dica o en la calle cuando deben abandonar los albergues nocturnos.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, los albergues que operan, sobre todo, en lo que es la Operaci\u00f3n Acogida, si bien mitigan algunas necesidades inmediatas, se ven afectados por falta de privacidad, de higiene y de seguridad en carpas comunales donde duermen juntos cientos y cientos de migrantes.<\/p>\n\n\n\n<p>A esto se suma la falta de apoyo en la prestaci\u00f3n de cuidados y para acceder a puestos de trabajo decentes y formales. Las condiciones socioecon\u00f3micas influyen de manera directa en las experiencias de las mujeres migrantes que est\u00e1n encargadas de tareas de cuidados. Tambi\u00e9n existe el riesgo de que estas mujeres sean explotadas sexualmente, dadas las necesidades urgentes a las que se enfrentan. Por ello, son necesarias pol\u00edticas espec\u00edficas para mejorar su acceso al empleo formal, y que apoyen las tareas de cuidado y escolarizaci\u00f3n para romper ciclos de pobreza y explotaci\u00f3n. Por \u00faltimo, hay una brecha ling\u00fc\u00edstica y cultural que dificulta la comunicaci\u00f3n y la visita a servicios de protecci\u00f3n existentes, especialmente riesgoso para las v\u00edctimas de la violencia que se ven limitadas en su posibilidad de denunciar o buscar apoyo.<\/p>\n\n\n\n<p>La protecci\u00f3n, en su conjunto, debe ir m\u00e1s all\u00e1 de un enfoque emergencial a corto plazo. Hay serias implicaciones de g\u00e9nero en c\u00f3mo se conciben e implementan regulaciones, pol\u00edticas y servicios de protecci\u00f3n en lugares de tr\u00e1nsito y de residencia. Una feminizaci\u00f3n del abordaje de protecci\u00f3n debe asegurar condiciones que permitan a las mujeres y ni\u00f1as migrantes reconstruir su vida en relaci\u00f3n con su entorno inmediato y con respecto a su futuro.<\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>Natalia Cintra es investigadora posdoctoral en la Universidad de Southampton, en el Reino Unido. Doctora en Derecho (PUC-Rio). Sus intereses de investigaci\u00f3n comprenden los estudios migratorios y de asilo con una perspectiva racial y de g\u00e9nero.<\/sub><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las mujeres y ni\u00f1as que viajan sin c\u00f3nyuges o parientes varones, o que se ven forzadas a migrar por motivos relacionados con riesgos debido a su g\u00e9nero, representan un porcentaje cada vez mayor. <\/p>\n","protected":false},"author":157,"featured_media":12739,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16480,16526,16520,16480,16520,16526],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":{"0":"post-12738","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-venezuela","8":"category-genero","9":"category-migracion","13":"tag-debates-br-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12738","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/157"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12738"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12738\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12739"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12738"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12738"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12738"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=12738"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}