{"id":13162,"date":"2022-11-15T09:00:00","date_gmt":"2022-11-15T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=13162"},"modified":"2023-10-27T09:39:27","modified_gmt":"2023-10-27T12:39:27","slug":"futbol-y-politica-entresijos-de-la-polarizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/futbol-y-politica-entresijos-de-la-polarizacion\/","title":{"rendered":"F\u00fatbol y pol\u00edtica, entresijos de la polarizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>Si cree que este art\u00edculo aborda el Mundial de Qatar y su procelosa relaci\u00f3n con el poder, algo por otra parte muy relevante, puede dejar de leerlo. Aqu\u00ed me refiero a la forma en que la l\u00f3gica que preside el f\u00fatbol (y otros deportes) impregna a la pol\u00edtica. Hoy se da una situaci\u00f3n en que esta no solo no se entiende sin los usos y entendimientos propios del universo futbol\u00edstico, sino que hace uso de estos para su desempe\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Ello ocurre de manera palmaria cuando se quiere comprender la tan citada polarizaci\u00f3n. Definida en las recientes elecciones brasile\u00f1as o en los \u00faltimos comicios colombianos, as\u00ed como de otros pa\u00edses de la regi\u00f3n; en Argentina da paso a la grieta y es una evidencia muy s\u00f3lida en la arena pol\u00edtica cotidiana chilena o uruguaya. Todo el mundo la esgrime, de manera que acaba convirti\u00e9ndose en el mantra explicativo difuso del estado de cosas actual y de sus males.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, la polarizaci\u00f3n es el demiurgo por excelencia del mundo de la pol\u00edtica cuya presencia se extiende cada vez a m\u00e1s \u00e1mbitos y se ense\u00f1orea de cualquier liza por el poder. Cuando Bernard Manin hace 25 a\u00f1os se refiri\u00f3 por primera vez a la \u201cdemocracia de audiencia\u201d realizaba un an\u00e1lisis certero de una situaci\u00f3n donde el electorado dejaba de apostar por los partidos para centrarse en las candidaturas, los medios de comunicaci\u00f3n se ergu\u00edan como los foros de intermediaci\u00f3n por excelencia y la asesor\u00eda pol\u00edtica, basada en presupuestos de mercadotecnia, era el agente principal del proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, apenas dos lustros despu\u00e9s el panorama comenz\u00f3 a cambiar radicalmente gracias a la transformaci\u00f3n digital exponencial. Las sociedades se individualizaron aun m\u00e1s tras lo se\u00f1alado por Zygmunt Bauman al inicio del presente siglo cuando comenz\u00f3 a explotar su idea de la \u201cmodernidad l\u00edquida\u201d. En seguida, el capitalismo rampante aboc\u00f3 a f\u00f3rmulas ins\u00f3litas de autoexplotaci\u00f3n del enjambre que configura la \u201csociedad del cansancio\u201d, de acuerdo con Byung Chul Han, llegando al capitalismo de la vigilancia de Shoshana Zuboff, un nuevo orden econ\u00f3mico \u201cque reclama para s\u00ed la experiencia humana como materia prima gratuita aprovechable para una serie de pr\u00e1cticas comerciales ocultas de extracci\u00f3n, predicci\u00f3n y ventas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo ello no es ajeno a una gran mayor\u00eda de pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina donde los estragos de la crisis iniciada en Estados Unidos en 2008 tardaron en llegar desinfl\u00e1ndose la \u00e9poca dorada de las materias primas. Sin embargo, en la pol\u00edtica, al contrario de tiempos anteriores, la democracia no se quebr\u00f3 y solo en Venezuela y en Nicaragua se degener\u00f3 severamente. Pero un estado de fatiga se fue extendiendo poco a poco. En su caracterizaci\u00f3n, con claros guisos de malestar popular, por el brete de expectativas, la desigualdad, la corrupci\u00f3n y la inseguridad. Y, por otra parte, de crisis en la representaci\u00f3n, por la desconfiguraci\u00f3n de los partidos y el individualismo agobiante, se incorporaba el presidencialismo como forma de gobierno presente en todos los pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, a estas alturas, \u00bfqu\u00e9 tiene que ver el f\u00fatbol con todo esto? Hay al menos cuatro aspectos que sobresalen a la hora de caracterizarlo: reglas, competici\u00f3n, espect\u00e1culo, y emociones, a los que se une un elemento aglutinador que se\u00f1alar\u00e9 al final. En los cuatro elementos la pol\u00edtica encuentra una conexi\u00f3n. El presidencialismo reci\u00e9n citado se mueve bajo el imperio de la l\u00f3gica suma cero seg\u00fan la cual el que gana se lo lleva todo. Las elecciones son el marco de la competici\u00f3n que ha terminado por convertirse en el principal, cuando no \u00fanico, mecanismo democr\u00e1tico real.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el mismo se halla capturado por una combinaci\u00f3n perversa en la que se combinan los requisitos del espect\u00e1culo con la pasi\u00f3n futbolera a la hora de interpretar la pol\u00edtica. Dirigida por un grupo de gur\u00fas de la comunicaci\u00f3n y con un componente cada vez m\u00e1s sofisticado de estrategias virtuales se produce una intensa retroalimentaci\u00f3n de ambos gracias al gran impulso que dan las emociones. De hecho, en el mundo acad\u00e9mico, y siguiendo el trabajo de <a href=\"https:\/\/www.upf.edu\/es\/web\/focus\/noticies\/-\/asset_publisher\/qOocsyZZDGHL\/content\/id\/257902819\/maximized#.Y3MGy-zMK3I\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Mariano Torcal<\/a>, hoy se habla menos de polarizaci\u00f3n ideol\u00f3gica que de polarizaci\u00f3n afectiva generada \u201cpor sentimientos respecto de determinadas identidades o actores pol\u00edticos del sistema\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El elemento aglutinador al que me refer\u00eda se refiere a la banalizaci\u00f3n que engulle el proceso. A fin de cuentas todo se convierte en un juego en mayor o menor medida galante. Solo la extralimitaci\u00f3n de las pasiones puede hacerle derrapar. Unas barras bravas desbocadas o la violencia pol\u00edtica contra candidatos o seguidores son las gotas \u00e1cidas de la propuesta.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que esa construcci\u00f3n del relato del presente que hace la mayor\u00eda de comentaristas, formadores de opini\u00f3n y gur\u00fas, aunque con base en aspectos que aparentemente pueden ser objetivables, es muy perversa. Alucinados ante una avalancha de supuestas verdades que cada uno construye a su antojo, de viralizaci\u00f3n, de activismo digital an\u00f3nimo y sin un cuestionamiento serio de lo que sucede, en el fondo no hacen sino atender a lo que interesa al gran p\u00fablico. No es solo el cl\u00e1sico asunto de \u00abpan y circo\u00bb, sino el resultado del paroxismo al que ha conducido hasta el momento la transformaci\u00f3n exponencial digital vivida donde los s\u00edmbolos y el lenguaje son permanentemente retorcidos.<\/p>\n\n\n\n<p>T\u00e9rminos como \u201cla cancha est\u00e1 embarrada\u201d, \u201cla victoria en el tiempo del descuento\u201d o \u201cla revancha del partido de ida\u201d que ilustran buena parte de los an\u00e1lisis se suman al fervor de quien porta una determinada camiseta que debe terminar imponi\u00e9ndose frente a cualquier otra opositora. A fin de cuentas, como se\u00f1ala Miguel Pastorino, se produce una alarmante incapacidad para separar<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/democracia-hackeada-la-desaparicion-de-los-otros\/\"> las opiniones de la identidad<\/a>, con lo que, como ocurre en el f\u00fatbol, la camiseta presupone un c\u00famulo de argumentos y nunca al rev\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>La polarizaci\u00f3n resulta as\u00ed un trampantojo. Una palabra m\u00e1s que se introduce en la jerga de la pol\u00edtica que confunde, pero que es el producto de una estrategia adecuada, a la vez, en el marco de actuaci\u00f3n del presidencialismo que ceba el narcisismo, al igual que en un entorno social en el que las emociones de la grada gozan de un predicamento hoy por hoy imbatible. La polarizaci\u00f3n es el argumento del partido, su propia raz\u00f3n de ser. Sin ella no hay juego ni, a fin de cuentas, p\u00fablico interesado.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Episodio relacionado de nuestro\u00a0<\/em><\/strong><a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/\"><strong><em>podcast<\/em><\/strong><\/a><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: F\u00fatbol, pol\u00edtica y sociedad en Latinoam\u00e9rica\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/3ZDuvwtsRPqxhKiEO0EJe3?si=Ckd7xDPmSdeEYjH5uFXINw&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La pol\u00edtica no solo no se entiende sin los usos y entendimientos propios del universo futbol\u00edstico, sino que hace uso de estos para su desempe\u00f1o.<\/p>\n","protected":false},"author":45,"featured_media":13163,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16529,16529,16530,16530,16468,16468],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-13162","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-futbol","9":"category-polarizacion","11":"category-politica"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13162","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/45"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13162"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13162\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13163"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13162"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13162"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13162"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=13162"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}