{"id":13357,"date":"2022-11-29T08:00:00","date_gmt":"2022-11-29T11:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=13357"},"modified":"2023-10-27T09:36:16","modified_gmt":"2023-10-27T12:36:16","slug":"en-brasil-las-victimas-son-negras-pero-el-crimen-nunca-es-por-raza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/en-brasil-las-victimas-son-negras-pero-el-crimen-nunca-es-por-raza\/","title":{"rendered":"En Brasil las v\u00edctimas son negras, pero el crimen nunca es por raza"},"content":{"rendered":"\n<p>El racismo es un organizador silencioso de las relaciones sociales, y su impacto es como un espectro: si por un lado todo el mundo afirma que existe, por otro, pocos confirman haberlo visto. F\u00e1cil de reconocer en la agresi\u00f3n verbal, pero poco reconocido como catalizador de diferentes conflictos sociales, tal como la violencia letal contra los negros.<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/que-le-ha-ensenado-el-2020-a-brasil-sobre-racismo\/\"> En Brasil, el racismo se mantiene a trav\u00e9s de un sofisticado mecanismo de \u00abdesracializaci\u00f3n\u00bb de la realidad<\/a>, de tal manera que, utilizando la iron\u00eda, aunque las v\u00edctimas sean frecuentemente negras, el crimen nunca es por raza.<\/p>\n\n\n\n<p>A finales de 2022, los an\u00e1lisis aludir\u00e1n a los innumerables casos de violencia letal contra la poblaci\u00f3n negra. El mes de enero comenz\u00f3 con<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/siempre-hemos-sido-racistas-en-brasil\/\"> Mo\u00efse Kabagambe, un refugiado congole\u00f1o que fue golpeado hasta la muerte en un quiosco de Barra da Tijuca<\/a>, en R\u00edo de Janeiro, despu\u00e9s de haber cobrado 200 reales por dietas de trabajo. La conmoci\u00f3n generalizada se debi\u00f3 tanto a la contundencia de las agresiones como al lugar donde ocurrieron: en el paseo mar\u00edtimo de uno de los barrios m\u00e1s caros de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>Como reacci\u00f3n, se convoc\u00f3 una gran manifestaci\u00f3n. Un domingo, en la playa, bajo el sol. Mientras que, en la arena, los ba\u00f1istas disfrutaban del verano, en el asfalto, representantes de diferentes segmentos sociales y religiosos afirmaban: \u00abFue un crimen cometido por el racismo\u00bb. En una declaraci\u00f3n, en la comisar\u00eda de polic\u00eda, los que lo mataron afirmaron que no fue as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>En febrero, dos casos m\u00e1s: un hombre fue asesinado a tiros por su vecino al ser confundido con un ladr\u00f3n en S\u00e3o Gon\u00e7alo, y un vendedor de caramelos fue asesinado mientras trabajaba en la estaci\u00f3n de barcos, en Niter\u00f3i, por un polic\u00eda militar fuera de servicio, quien luego fue acusado de homicidio.<\/p>\n\n\n\n<p>En marzo, tres j\u00f3venes estaban bebiendo en un bar de Gamboa, Salvador, cuando murieron durante una acci\u00f3n policial. Otro joven, de 17 a\u00f1os, fue asesinado en abril cuando sal\u00eda de un acto ben\u00e9fico para ni\u00f1os en la comunidad de Dourado, en Cordovil, R\u00edo de Janeiro, y su cuerpo fue arrojado a una zanja.<\/p>\n\n\n\n<p>En mayo, tras ser abordado por la Polic\u00eda Federal de Carreteras de Sergipe mientras conduc\u00eda una moto, un hombre fue introducido en un furg\u00f3n policial y, despu\u00e9s de haber inhalado gas, muri\u00f3 a consecuencia de una \u00abinsuficiencia aguda secundaria por asfixia\u00bb, seg\u00fan un informe publicado.<\/p>\n\n\n\n<p>En com\u00fan: todos negros. Cada mes hay nuevos casos en las noticias y muchos no generan la misma conmoci\u00f3n p\u00fablica, pero se suman a las estad\u00edsticas oficiales de muertes violentas en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un ciclo que se repite<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No hay nada nuevo, 2022 reproduce a\u00f1os anteriores en los que hubo agresiones en supermercados y centros comerciales de grandes centros urbanos y suburbios. Los escenarios cambian, la letalidad contra los negros permanece. Y, como cada a\u00f1o, se organizan manifestaciones, sin que las cifras de violencia se reduzcan. As\u00ed, las muertes se suceden una tras otra, causando conmoci\u00f3n, ocupando espacio en los medios de comunicaci\u00f3n, generando a veces manifestaciones, reportajes de investigaci\u00f3n, y se olvidan pronto.<\/p>\n\n\n\n<p>En diciembre de 2022 pocos conocer\u00e1n los nombres de las v\u00edctimas de principios de a\u00f1o, y en enero de 2023 se reajustar\u00e1n los indicadores anuales.<\/p>\n\n\n\n<p>Golpes, asesinatos por error, supuesta implicaci\u00f3n con el crimen, lugar equivocado en el momento equivocado, acercamiento excesivo, diferentes razones que, a primera vista, contradicen la idea de que el racismo ser\u00eda la raz\u00f3n de las muertes de personas indistintamente negras. Al fin y al cabo, cualquier persona, independientemente de su raza, podr\u00eda estar en la misma situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda una casualidad si en Brasil las posibilidades de que un negro sufra violencia letal no fueran 2,6 veces mayores que las de los blancos, o que los negros no fueran el 76,2% de las v\u00edctimas, seg\u00fan el<a href=\"https:\/\/forumseguranca.org.br\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/anuario-2022.pdf?v=5\"> Anuario Brasile\u00f1o de Seguridad P\u00fablica<\/a> de 2022. A su vez, si contamos solo a los j\u00f3venes de entre 15 y 19 a\u00f1os, este porcentaje se eleva al 80%.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-exclusion-de-las-mujeres-afrodescendientes-en-america-latina\/\">Las mujeres negras<\/a> son igualmente vulnerables, con una tasa de homicidios de 4,1 con relaci\u00f3n a la de 2,5 de las mujeres no negras, lo que hace que sus posibilidades de muerte violenta sean 1,7 veces mayores.<\/p>\n\n\n\n<p>Se intenta justificar estos datos bas\u00e1ndose en hechos innegables, como la condici\u00f3n de vulnerabilidad en la que se encuentran las poblaciones negras perif\u00e9ricas, la exposici\u00f3n a la delincuencia y a la inseguridad social. La focalizaci\u00f3n en la realidad social pulveriza la lectura sobre las causas, resaltando el epifen\u00f3meno y ocultando el elemento motor: el racismo, que, en los casos de violencia letal, siempre se pone en cuesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto se debe a dos factores: el primero reside en un ideal de naci\u00f3n, todav\u00eda a principios del siglo XX, cuando entre la imposibilidad de blanquear a la poblaci\u00f3n y el pesimismo de la aceptaci\u00f3n de las teor\u00edas de la degeneraci\u00f3n, Brasil opt\u00f3 por un elogio del mestizaje como constitutivo de su identidad. As\u00ed, el ideal de <em>morenidad<\/em> y las narrativas de la democracia racial estaban impregnadas de la creencia en la inexistencia de la raza. En realidad, por un <em>silenciamiento de la existencia de la raza<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro factor fue el necesario giro hist\u00f3rico que se dio en el estudio de las relaciones raciales. Frente a los an\u00e1lisis que se hicieron a lo largo de los a\u00f1os cincuenta que explicaban la condici\u00f3n de los negros bajo la justificaci\u00f3n del prejuicio del color, en los a\u00f1os setenta se estableci\u00f3 un conjunto de estudios que pon\u00edan de manifiesto las desigualdades raciales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien el prejuicio se asoci\u00f3 a pr\u00e1cticas individuales y subjetivas, ubicar la asimetr\u00eda entre negros y blancos en un sistema social de construcci\u00f3n y reproducci\u00f3n de la desigualdad, verificable a trav\u00e9s del an\u00e1lisis de datos (escolaridad, empleabilidad, vivienda, entre otros), permiti\u00f3 no solo la comprensi\u00f3n de las estructuras de producci\u00f3n de la desigualdad racial, sino, sobre todo, la exigencia de pol\u00edticas de reparaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el racismo, como sistema de producci\u00f3n de relaciones de poder y subalternizaci\u00f3n, no est\u00e1 constituido \u00fanicamente por dimensiones objetivas. Con las recientes menciones al racismo estructural, volvemos a observar sus efectos difusos.<\/p>\n\n\n\n<p>El racismo prescinde de la objetivaci\u00f3n: no se mata objetivamente a las personas por ser negras, las personas son <em>asesinables<\/em> por serlo. El racismo no necesita racionalizaci\u00f3n: se sustenta en las representaciones de que los negros son peligrosos, agresivos, violentos, sospechosos, culpables, desechables.<\/p>\n\n\n\n<p>El racismo se fortalece en su invisibilidad, incluso m\u00e1s que en su visibilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Desarmar su bomba es un ejercicio complejo que exige mirar al abismo y permitirle que nos mire. Reconocer la raza como elemento organizador de la realidad es reconocer el racismo en los fundamentos de las desigualdades, pero sobre todo como estructurador de nuestro sistema de representaciones sociales. Nombrar hace posible la confrontaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, para el caso de la violencia letal contra las personas negras, victimizadas en acercamientos equivocados, en enfrentamientos y en enga\u00f1os, o contra los j\u00f3venes que mueren como resultado de un genocidio racializado, o incluso contra las personas que sucumben en masacres realizadas en favelas y periferias, es fundamental reconocer que no es acercamiento, no es criminalidad, no es pobreza, no es confusi\u00f3n: es racismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras se concluye este texto, probablemente una persona negra m\u00e1s ser\u00e1 asesinada, sin que el motivo sea el racismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Brasil, el racismo se mantiene a trav\u00e9s de un sofisticado mecanismo de \u00abdesracializaci\u00f3n\u00bb de la realidad.<\/p>\n","protected":false},"author":170,"featured_media":13358,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16545,16545,16487,16487,16476,16476],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-13357","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-racismo","9":"category-brasil","11":"category-desigualdad-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13357","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/170"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13357"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13357\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13358"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13357"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13357"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13357"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=13357"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}