{"id":1649,"date":"2020-04-17T05:54:22","date_gmt":"2020-04-17T08:54:22","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=1649"},"modified":"2023-02-28T14:38:31","modified_gmt":"2023-02-28T17:38:31","slug":"un-clavo-saca-otro-clavo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/un-clavo-saca-otro-clavo\/","title":{"rendered":"Coronavirus: \u00bfun clavo saca otro clavo?"},"content":{"rendered":"\n<p>Est\u00e1n desiertas las calles de La Paz, donde la sangre corri\u00f3 hasta hace poco; vac\u00edas las de Santiago, que recordamos llenas de manifestantes. Nadie en Bogot\u00e1, el eco de la huelga general se ha apagado; nadie en Caracas: los venezolanos rezan para que se les ahorre al menos esta plaga. Donde se libr\u00f3 la lucha, en Ecuador, se recogen los cad\u00e1veres en las aceras. Como si la lava hubiera regresado al volc\u00e1n, como si una inmensa ballena se hubiese tragado a todos los peces del mar, el cepillo del coronavirus ha llegado a Am\u00e9rica Latina. Ninguna crisis ha sido resuelta, ning\u00fan problema ha tenido soluci\u00f3n, pero como se dice: un clavo saca otro clavo. \u00bfLa constituyente chilena? Postergada. \u00bfLas presidenciales bolivianas? Aplazadas. \u00bfLa deuda argentina? Ya veremos. Y as\u00ed sucesivamente: escenas de una vieja historia, de una vida pasada.<\/p>\n\n\n\n<p>En Am\u00e9rica Latina, el coronavirus de la COVID-19 lleg\u00f3 tarde, pero avanza inexorablemente. \u00bfHasta d\u00f3nde llegar\u00e1? Da miedo imaginar una pandemia en los suburbios de la Ciudad de M\u00e9xico, en las favelas de San Pablo, en el Gran Buenos Aires. Pero \u00bfcu\u00e1nto pueden durar las cuarentenas? \u00bfQui\u00e9n respeta el bloqueo? Millones de personas viven en chozas, se ganan la vida en la calle, los sistemas de salud son coladores y la asistencia p\u00fablica llega a donde llega.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El coronavirus es un despiadado expediente para pa\u00edses, l\u00edderes y Gobiernos; cae implacable sobre muchos mitos y r\u00edos de propaganda\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Nada como una tragedia colectiva reduce la charla a cero. El coronavirus es un despiadado expediente para pa\u00edses, l\u00edderes y Gobiernos; cae implacable sobre muchos mitos y r\u00edos de propaganda. Mide al pasar qui\u00e9n hab\u00eda construido una casa de ladrillo y qui\u00e9n se jactaba de su choza de paja, arrastrada por la primera r\u00e1faga de viento. Algunos Gobiernos reaccionaron bien y r\u00e1pidamente, dentro de los l\u00edmites de sus posibilidades: aprendieron de la tragedia europea, miraron a Corea del Sur. Chile y Per\u00fa, Colombia y Guatemala se apresuraron a protegerse. Argentina tambi\u00e9n ha sido r\u00e1pida. L\u00e1stima que luego volc\u00f3 la leche reci\u00e9n orde\u00f1ada al reunir largas colas de jubilados en las sucursales bancarias: veremos en unos d\u00edas si fue o no el equivalente argentino del partido Atalanta-Valencia en Italia; de las marchas espa\u00f1olas del 8 de marzo. Crucemos los dedos.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros Gobiernos han hecho poco y mal, se han encogido de hombros como si nada sucediera, como si la cosa no los tocara: igual que Donald Trump al comienzo de la crisis, igual que todos hasta que los muertos no fueron los suyos. Sobrevolamos las payasadas del Gobierno sandinista de Nicaragua, la opacidad del Gobierno chavista en Venezuela. Jair Bolsonaro, en Brasil, y Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador, en M\u00e9xico, compitieron por ver qui\u00e9n comet\u00eda el mayor disparate, por ver qui\u00e9n negaba m\u00e1s la evidencia. Fueron los m\u00e1s irresponsables: de las dos grandes potencias latinoamericanas, era leg\u00edtimo esperar el buen ejemplo. Sus ocurrencias entrar\u00e1n en el manual del \u201cperfecto idiota latinoamericano\u201d. Ahora est\u00e1n poni\u00e9ndose a cubierto, impulsados, en parte, por la opini\u00f3n p\u00fablica y la presi\u00f3n pol\u00edtica, obligados por el recuento de los contagios. Ojal\u00e1 no sea tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>No es un panorama sorprendente. El conocimiento colectivo y la red institucional de los sistemas democr\u00e1ticos tradicionales han demostrado ser mucho m\u00e1s sensibles a la crisis del amateurismo improvisado de los l\u00edderes populistas, de su megaloman\u00eda inconsciente. Grandes demiurgos in p\u00e9ctore est\u00e1n apareciendo por lo que son: incompetentes vendedores de humo, narcisistas incapaces de dirigir una orquesta institucional. El tan difamado Chile, \u201cc\u00ednico para\u00edso neoliberal\u201d, est\u00e1 demostrando ser mucho m\u00e1s eficiente que el paquid\u00e9rmico aparato p\u00fablico de tantos vecinos, tan costoso y tan poco confiable. El video de la actriz chilena, ardiente militante antineoliberal, atrapada por el coronavirus en La Habana, cuenta m\u00e1s de mil palabras: ven a buscarme, le ruega a su Gobierno, gimotea escandalizada, asediada por los ratones y privada de papel higi\u00e9nico.<\/p>\n\n\n\n<p>A prop\u00f3sito, \u00bfqu\u00e9 hay de <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/apertura-o-continuidad-en-cuba\/\">Cuba<\/a>? \u00bfLa gran \u201cpotencia m\u00e9dica\u00bb creada por Fidel Castro al que el mundo rinde honores? Cuba vende m\u00e9dicos, el primer art\u00edculo de su exportaci\u00f3n. Ellos arriesgan sus vidas, el r\u00e9gimen recauda las divisas: \u201cvoluntarios por la fuerza\u201d, como todo en la isla. Cruzados de la causa, \u201cmisioneros\u201d de la revoluci\u00f3n, deben estar listos para ir a donde la patria lo ordene: con que dejen a la familia como reh\u00e9n en la isla, que no se les ocurra \u201cdesertar\u201d. De la generosa remuneraci\u00f3n que los pa\u00edses anfitriones pagan al Estado cubano, a ellos van pocas monedas menudas: siempre mejor que los pocos d\u00f3lares que ganan en patria. \u00bfConsecuencia? Mientras el coronavirus se propaga a Cuba y los m\u00e9dicos y enfermeros cubanos \u201csalvan\u201d vidas en el exterior, en la isla hay una gran carencia de ellos: \u00a1para obviar su ausencia se han movilizado los atletas! Es una vieja historia: los <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2019\/01\/19\/espanol\/opinion\/sistema-salud-cuba.html\">cubanos<\/a> pagan la cuenta de la gloria de los Castro.<\/p>\n\n\n\n<p>Reci\u00e9n estamos comenzando, lo peor est\u00e1 por venir: el coronavirus es solo la punta del iceberg. Sus efectos econ\u00f3micos, sus consecuencias sociales, los conflictos pol\u00edticos son impredecibles. La lava, que regres\u00f3 al volc\u00e1n, podr\u00eda explotar con una mayor virulencia, la ballena pod\u00eda escupir de una sola vez todos los peces que hab\u00eda tragado, y las crisis, durante un tiempo latentes, sumarse a las nuevas y a\u00fan m\u00e1s graves, causadas por la par\u00e1lisis productiva: desempleo, deudas, hambre, asaltos a los mercados, disturbios callejeros, violencia end\u00e9mica. \u00bfEn que sistemas confiar\u00e1n los latinoamericanos para salir del pozo y subir la cuesta? La l\u00f3gica querr\u00eda, hechos a la mano, que creciera la fe en las instituciones democr\u00e1ticas: \u00bfno est\u00e1n demostrando ser las m\u00e1s resistentes? \u00bfO las menos err\u00e1ticas? Ojal\u00e1. L\u00e1stima que la historia no tenga ninguna l\u00f3gica y el espectro del apocalipsis sea el pan de cada d\u00eda de los redentores.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Foto de Santiago Sito en Foter.com \/ CC BY-NC-ND<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Est\u00e1n desiertas las calles de La Paz, donde la sangre corri\u00f3 hasta hace poco; vac\u00edas las de Santiago, que recordamos llenas de manifestantes. Nadie en Bogot\u00e1, el eco de la huelga se ha apagado; ni en Caracas, donde rezan para evitar al menos esta plaga. Donde se libr\u00f3 la lucha, en Ecuador, se recogen los cad\u00e1veres en las aceras. <\/p>\n","protected":false},"author":52,"featured_media":1650,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16542,16542],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-1649","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-coronavirus"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1649","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/52"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1649"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1649\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1650"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1649"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1649"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1649"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=1649"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}