{"id":1895,"date":"2020-07-02T10:41:38","date_gmt":"2020-07-02T13:41:38","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=1895"},"modified":"2024-06-27T06:48:22","modified_gmt":"2024-06-27T09:48:22","slug":"mas-alla-del-covid-19-efectos-y-desafios-para-latinoamerica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/mas-alla-del-covid-19-efectos-y-desafios-para-latinoamerica\/","title":{"rendered":"M\u00e1s all\u00e1 del covid-19 Efectos y desaf\u00edos para Latinoam\u00e9rica"},"content":{"rendered":"\n<p>En la historia de la humanidad, las pandemias no son un fen\u00f3meno nuevo. Las m\u00e1s letales han sido, en orden decreciente, la viruela, el sarampi\u00f3n, la gripe de 1918 (conocida como \u201cgripe espa\u00f1ola\u201d), la peste negra y el sida. Sin embargo, la pandemia de covid-19 ha resultado un fen\u00f3meno sin precedentes por su alcance e impacto, pero sobre todo por las respuestas para enfrentarlo. \u00bfQu\u00e9 lo hace diferente de otras pandemias? \u00bfCu\u00e1les son sus efectos en Latinoam\u00e9rica? En enero de 2020, el covid-19 fue declarado emergencia de salud global, el nivel m\u00e1s alto de alerta de acuerdo con el Reglamento Sanitario Internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>En marzo, tras su r\u00e1pida expansi\u00f3n y la multiplicaci\u00f3n de contagios y muertes en Asia, Europa, Am\u00e9rica y \u00c1frica, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (oms) decret\u00f3 la primera pandemia por coronavirus. A finales de abril de 2020, el Centro de Recursos para el Coronavirus de la Universidad Johns Hopkins inform\u00f3 que, oficialmente, hab\u00eda m\u00e1s de 3 millones de personas contagiadas y m\u00e1s de 230 000 muertes confirmadas en el mundo. Y m\u00e1s all\u00e1 de los efectos en la salud, la pandemia tiene tambi\u00e9n consecuencias socioecon\u00f3micas y pol\u00edticas cuyo alcance a\u00fan desconocemos.<\/p>\n\n\n\n<p>El covid-19 se present\u00f3 en un entorno internacional caracterizado por la globalizaci\u00f3n, el libre comercio y el multilateralismo. Las actividades comerciales y laborales, las relaciones entre pa\u00edses y el desplazamiento de personas que producen estos fen\u00f3menos han servido como tel\u00f3n de fondo para la propagaci\u00f3n del virus y para compartir los conocimientos adquiridos, pero tambi\u00e9n se han puesto en entredicho algunas certezas.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, los avances cient\u00edficos, las nuevas tecnolog\u00edas, la cooperaci\u00f3n multilateral y el papel de organismos internacionales, como la oms, han permitido saber que el covid-19 implica mayores riesgos para determinados grupos de la poblaci\u00f3n (ancianos, personas con problemas respiratorios, etc.), pero puede contagiar a todos sin distinciones. Se trata de un virus muy contagioso para el que no existe inmunidad ni vacuna, y cuya velocidad de difusi\u00f3n satura r\u00e1pidamente las estructuras sanitarias, as\u00ed como las sociales y econ\u00f3micas. Ante estos hechos, hemos asistido al retorno del protagonismo de los Estados. En diversos grados, las medidas adoptadas por los gobiernos afectados incluyen el distanciamiento social y el decreto de cuarentenas, el cierre de fronteras y la paralizaci\u00f3n de actividades productivas no esenciales. Como corolario, m\u00e1s de 3000 millones de personas han sido obligadas a permanecer en sus casas y se calcula que la econom\u00eda mundial tendr\u00e1 los peores resultados desde la Gran Depresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>la pandemia del coronavirus est\u00e1 mostrando tambi\u00e9n otros problemas de nuestro tiempo, como las profundas desigualdades internacionales y las capacidades diferentes de los Estados para enfrentar la crisis.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Los efectos econ\u00f3micos, pol\u00edticos y sociales de este fen\u00f3meno son in\u00e9ditos y se acent\u00faan por el escenario mundial en el que se registran. El covid-19 surgi\u00f3 en el contexto posterior a la crisis econ\u00f3mica de 2008, que se caracteriza por disputas geopol\u00edticas y una guerra comercial entre las dos mayores econom\u00edas mundiales: China y Estados Unidos. Ambas superpotencias han agudizado sus tensiones y libran una batalla ret\u00f3rica que incluye el cruce de acusaciones sobre el origen del virus, adem\u00e1s de la lucha por el liderazgo mundial. China practica una \u201cdiplomacia del coronavirus\u201d o \u201cdiplomacia de las mascarillas\u201d, es decir, env\u00eda personal m\u00e9dico y material sanitario para que los pa\u00edses m\u00e1s afectados enfrenten la crisis. Por su parte, Estados Unidos, al margen de crear algunos fondos de emergencia humanitaria y asistencia m\u00e9dica, ha cuestionado el papel de la OMS. Tales cuestionamientos, as\u00ed como las \u201csentidas disculpas\u201d ofrecidas por la Uni\u00f3n Europea por la falta de respuestas y solidaridad con pa\u00edses como Italia, son s\u00edntomas de la profunda crisis del multilateralismo. Asimismo, la ausencia de l\u00edderes que coordinen medidas comunes, la competencia por recursos y la formulaci\u00f3n de respuestas nacionales a la pandemia pueden dar lugar a la proliferaci\u00f3n de extremismos y nacionalismos. La pandemia del coronavirus est\u00e1 mostrando tambi\u00e9n otros problemas de nuestro tiempo, como las profundas desigualdades internacionales y las capacidades diferentes de los Estados para enfrentar la crisis. Adem\u00e1s, factores como el miedo, la desconfianza, el uso reiterado de una ret\u00f3rica de tono belicista, as\u00ed como las medidas restrictivas y de vigilancia impuestas por los gobiernos pueden favorecer el avance de autoritarismos que atenten contra la democracia y restrinjan los derechos de los ciudadanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los v\u00ednculos del covid-19 con el modelo de producci\u00f3n capitalista y fen\u00f3menos como el cambio clim\u00e1tico han puesto tambi\u00e9n en evidencia el car\u00e1cter multidimensional de esta crisis que no es solo sanitaria, sino tambi\u00e9n econ\u00f3mica, pol\u00edtica, social, ambiental y \u00e9tica. Ante la certeza de que el mundo no ser\u00e1 el mismo despu\u00e9s del coronavirus, estudiosos de todos los campos intentan comprender el fen\u00f3meno, considerado la \u201cguerra de nuestro tiempo\u201d, y ofrecer explicaciones de distinta naturaleza que imaginan un mundo mejor o peor. En este contexto, es primordial reflexionar sobre la realidad latinoamericana, y analizar los efectos de la pandemia en la regi\u00f3n, as\u00ed como las lecciones que se pueden extraer de esta experiencia y algunos de los principales desaf\u00edos que sobrevendr\u00e1n a la pandemia.<\/p>\n\n\n\n<p>LATINOAM\u00c9RICA ANTE LA PANDEMIA<\/p>\n\n\n\n<p>El primer caso de covid-19 en Latinoam\u00e9rica se registr\u00f3 en Brasil el 26 de febrero de 2020, mientras que la primera muerte ocurri\u00f3 en Argentina el 7 de marzo. A finales de abril, la mayor parte de la regi\u00f3n se encontraba en la fase de transmisi\u00f3n comunitaria de la pandemia, con m\u00e1s de 200 000 infectados y m\u00e1s de 10 000 muertes. Al margen de las cifras, la pandemia ha tra\u00eddo consecuencias dram\u00e1ticas, como en Ecuador, con el colapso del sistema sanitario y funerario de Guayaquil. Sin embargo, el escenario regional es diversificado en varios sentidos. Si bien la mayor parte de los gobiernos de la regi\u00f3n, salvo Nicaragua, ha seguido las recomendaciones de la OMS, ha decretado el estado de emergencia y ha impuesto reglas como el distanciamiento social, la suspensi\u00f3n de actividades no esenciales y el cierre de fronteras, la adhesi\u00f3n a estas medidas no ha estado exenta de conflictos. En M\u00e9xico, pese a que la OMS elogi\u00f3 la adopci\u00f3n de medidas preventivas, el presidente Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador minimiz\u00f3 en un primer momento la gravedad de la situaci\u00f3n y decret\u00f3 la emergencia sanitaria apenas a finales de marzo de 2020, tras el avance de la pandemia y por las fuertes cr\u00edticas de la oposici\u00f3n. Por otro lado, el Presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, cuestion\u00f3 las medidas de excepci\u00f3n decretadas por las autoridades locales y ha descalificado reiteradamente la gravedad del coronavirus, al tiempo que participa en manifestaciones y realiza llamados p\u00fablicos a romper la cuarentena en nombre de la econom\u00eda. Las posiciones de ambos mandatarios han generado disputas internas con las autoridades locales y otros efectos pol\u00edticos como, por ejemplo, la ruptura con una parte de sus bases de apoyo o la divisi\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica, tambi\u00e9n estimulada por la diseminaci\u00f3n de noticias falsas en las redes sociales. En Chile, en un contexto muy polarizado, el gobierno traslad\u00f3 a octubre de 2020 el plebiscito nacional para iniciar un proceso constituyente, inicialmente previsto para abril de 2020. Entre tanto, Bolivia aplaz\u00f3 las elecciones presidenciales previstas para mayo, luego de la repentina renuncia y salida del pa\u00eds de Evo Morales en noviembre de 2019.<\/p>\n\n\n\n<p>Las relativamente recientes y a\u00fan fr\u00e1giles democracias latinoamericanas tampoco est\u00e1n libres de las amenazas que la pandemia supone para este sistema. En medio de la expansi\u00f3n del coronavirus, pa\u00edses como Bolivia, Chile, Ecuador y El Salvador adoptaron la ret\u00f3rica belicista en uso y aprobaron estados de excepci\u00f3n o medidas que suspenden temporalmente la protecci\u00f3n constitucional de algunos derechos fundamentales. Organizaciones internacionales de derechos humanos, como Human Rights Watch, han denunciado la violaci\u00f3n de libertades y garant\u00edas constitucionales. Al mismo tiempo, pa\u00edses como Per\u00fa o Ecuador optaron por la militarizaci\u00f3n de la respuesta al covid-19, y establecieron pol\u00edticas de control y vigilancia por geolocalizaci\u00f3n. Si bien algunas de estas medidas se entienden en el contexto excepcional de la pandemia, su continuidad supone serias amenazas a la vigencia del Estado de derecho.<\/p>\n\n\n\n<p>En t\u00e9rminos regionales, la discrepancia de visiones frente a la pandemia y la crisis del multilateralismo latinoamericano, acentuada desde 2016, han impedido el dise\u00f1o de una estrategia conjunta. No obstante, ha habido esfuerzos notables, como los realizados por la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud (OPS), que dise\u00f1\u00f3 una estrategia de respuesta y un fondo que recibe donaciones; el Mercado Com\u00fan del Sur, que asign\u00f3 6 millones de d\u00f3lares de su fondo de desarrollo para la iniciativa de lucha contra el covid-19 en los cuatro pa\u00edses del bloque, o la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos, que adopt\u00f3 la Resoluci\u00f3n 01\/20 Pandemia y Derechos Humanos en las Am\u00e9ricas. Adem\u00e1s, otras organizaciones internacionales y espacios de integraci\u00f3n regional, con cooperaci\u00f3n espec\u00edfica en el \u00e1rea de la salud, han promovido reuniones virtuales, redes de expertos y declaraciones conjuntas que han permitido la creaci\u00f3n de observatorios regionales sobre el covid-19 y el intercambio de experiencias. Es el caso, por ejemplo, de la Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y el Caribe (CEPAL), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe\u00f1os, el Foro para el Progreso de Am\u00e9rica del Sur y la Comunidad Andina.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a los avances, la falta de una estrategia regional ha sido evidente, especialmente en el \u00e1mbito comercial. En un momento de disputa universal por los materiales m\u00e9dicos y sanitarios, los pa\u00edses de la regi\u00f3n no han podido organizarse para realizar compras conjuntas. Por la falta de l\u00edderes regionales, la descoordinaci\u00f3n de los organismos latinoamericanos y la ausencia de Estados Unidos, todos los pa\u00edses han recurrido por separado a China, la cual, ejerciendo la diplomacia del coronavirus, incrementa su poder blando en la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el punto de vista de la econom\u00eda, ya es claro que la crisis causada por el coronavirus ser\u00e1 la peor desde la Gran Depresi\u00f3n de 1929. Seg\u00fan las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), el pib mundial caer\u00e1 alrededor de un 3% en 2020. Y en un mundo globalizado, econ\u00f3mica y viralmente, Latinoam\u00e9rica no escapar\u00e1. De hecho, las previsiones para la regi\u00f3n son peores: una ca\u00edda del 5% seg\u00fan el FMI.<\/p>\n\n\n\n<p>Varios son los factores de esta ca\u00edda en Latinoam\u00e9rica, como se explica en el Informe Especial Covid-19 de la CEPAL. En primer lugar, el freno de la producci\u00f3n como consecuencia del confinamiento y la interrupci\u00f3n de las cadenas globales de valor, m\u00e1s diversos factores internacionales, como el desplome de los principales socios comerciales, China y Estados Unidos. Tambi\u00e9n, el derrumbe del precio del petr\u00f3leo y otras materias primas, que son de las principales fuentes de divisas de la regi\u00f3n y que afectar\u00e1 principalmente a pa\u00edses exportadores como Argentina, Chile, Colombia, Ecuador y Venezuela. La disminuci\u00f3n del turismo perjudicar\u00e1 a todo el subcontinente, pero en particular a los pa\u00edses del Caribe, muy dependientes del sector. Y con todo esto, una devaluaci\u00f3n de las monedas acompa\u00f1ada de fuga de capitales encarecer\u00e1 la deuda y las importaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de los efectos pol\u00edticos y econ\u00f3micos, el covid-19 est\u00e1 dando lugar tambi\u00e9n a un panorama social desolador. Latinoam\u00e9rica es la regi\u00f3n m\u00e1s desigual del mundo y m\u00e1s del 30% de su poblaci\u00f3n vive debajo de la l\u00ednea de la pobreza, seg\u00fan la CEPAL. A pesar de los avances sociales y econ\u00f3micos alcanzados a principios del siglo xxi, es este el contexto estructural en el que debemos analizar las consecuencias de la pandemia. En la regi\u00f3n, la pobreza y la desigualdad son m\u00e1s evidentes en los sectores rurales y perif\u00e9ricos de las grandes ciudades, en las poblaciones ind\u00edgenas, afrodescendientes y en las mujeres, lo que determina divisiones internas, baja cohesi\u00f3n social y secuelas diferenciadas seg\u00fan la clase, etnia, g\u00e9nero o lugar de residencia. Adem\u00e1s, el neoliberalismo, primero de los reg\u00edmenes militares del Cono Sur y m\u00e1s tarde de las democracias seguidoras de las premisas del Consenso de Washington, contribuy\u00f3 a agravar la de por s\u00ed insuficiente presencia del Estado. La desprotecci\u00f3n social, la debilidad institucional y la falta de pol\u00edticas p\u00fablicas son la norma en la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En tales condiciones, Latinoam\u00e9rica no posee la capacidad de dar una buena respuesta sanitaria. Seg\u00fan la OPS, la inversi\u00f3n promedio para el sector es del 3.8% del PIB regional, con las excepciones de Costa Rica, Cuba o Uruguay, que invierten m\u00e1s de la meta regional en salud, es decir, m\u00e1s del 6%. En la gran mayor\u00eda de los Estados de la regi\u00f3n, los sistemas de salud son de tipo privado y muy desigual, pues amplios segmentos pobres de la poblaci\u00f3n no tienen acceso o tienen un acceso limitado. Como explica Adolfo Mart\u00ednez Valle para l21, los pa\u00edses latinoamericanos tienen bajos \u00edndices de seguridad en salud. Un caso extremo es Colombia, que tiene el peor \u00edndice regional, equivalente a 44.2 en una escala de 0 a 100. Sin embargo, en la actual coyuntura, los casos de Cuba y Venezuela son a\u00fan m\u00e1s preocupantes debido a las sanciones econ\u00f3micas y comerciales que enfrentan.<\/p>\n\n\n\n<p>La pandemia exacerba las desigualdades sociales, la pobreza y la exclusi\u00f3n de las sociedades latinoamericanas, al paso que la escasa cohesi\u00f3n social, la falta de capacidad de los Estados nacionales e infraestructuras deficientes agravan cualquier crisis, en un c\u00edrculo vicioso y peligroso en tiempos inestables como el actual. Se prev\u00e9 que la pandemia y sus efectos aumenten los conflictos sociales y pol\u00edticos. Sin embargo, el impacto socioecon\u00f3mico de la crisis se profundiza si consideramos los efectos de la pandemia sobre el empleo. La Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo estima que hasta 14 millones de puestos de trabajo formales se perder\u00e1n en la regi\u00f3n. Pero el problema laboral en Latinoam\u00e9rica se amplifica debido a la alta informalidad, que ronda el 50% del empleo total. En consecuencia, millones de trabajadores informales, lo mismo vendedores ambulantes que limpiadores o rebuscadores, de por s\u00ed con ingresos bajos y casi sin redes de seguridad, est\u00e1n viendo desaparecer su fuente principal de ingresos y sufrir\u00e1n graves consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin alternativas laborales y sin pol\u00edticas p\u00fablicas adecuadas, el crimen organizado y los grupos armados podr\u00edan fortalecerse y acrecentar los problemas de seguridad p\u00fablica. En pa\u00edses como Brasil, por ejemplo, la gesti\u00f3n de la pandemia hizo que las autoridades de salud dialogaran con grupos de narcotraficantes y milicias, reconociendo impl\u00edcitamente que controlan porciones del territorio estatal. Adem\u00e1s, mientras que los enfrentamientos por recursos y territorios aumentan, en M\u00e9xico grupos como el C\u00e1rtel Jalisco Nueva Generaci\u00f3n o el C\u00e1rtel del Golfo han intentado reforzar su papel durante la pandemia y han buscado el apoyo de la poblaci\u00f3n mediante la distribuci\u00f3n de alimentos y bienes de primera necesidad. Igualmente, la pandemia y las restricciones presupuestarias que impone podr\u00edan comprometer a\u00fan m\u00e1s la ejecuci\u00f3n del acuerdo de paz en Colombia, en dificultades por el rezago en el cumplimiento de sus promesas o el asesinato de l\u00edderes sociales y excombatientes, que no han cesado ni siquiera durante la pandemia.<\/p>\n\n\n\n<p>Debido a las desigualdades socioecon\u00f3micas y la urbanizaci\u00f3n de la regi\u00f3n, los contagios y las secuelas del coronavirus son mucho mayores entre los sectores populares, sobre todo entre los millones de personas que viven en los suburbios marginados (favelas, villas miserias, barriadas) de las principales ciudades de la regi\u00f3n como Buenos Aires, Ciudad de M\u00e9xico y S\u00e3o Paulo. Estas poblaciones no pueden darse el lujo de \u201cquedarse en casa\u201d, porque no tienen recursos para ellos ni para sus familias. Las respuestas y la ayuda de urgencia ofrecidas por los gobiernos han sido insuficientes. Aunque hay redes de solidaridad y el papel de los movimientos y las organizaciones sociales es fundamental para la seguridad alimentaria, el hambre en los sectores populares es cada vez m\u00e1s visible. En Bogot\u00e1, los habitantes han llegado a exhibir trapos rojos para denunciar este flagelo durante la pandemia.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien hay diversos grupos sumamente vulnerables a la pandemia (trabajadores informales, adultos mayores, poblaci\u00f3n sin hogar, pueblos ind\u00edgenas, ni\u00f1os y otros) y cada uno presenta especificidades, destacamos en particular la situaci\u00f3n de las mujeres y de los migrantes y sus familias. En el caso de las mujeres, a la vulnerabilidad que enfrentan por trabajar principalmente en el sector informal y estar excluidas de los esquemas de protecci\u00f3n social, se suman tambi\u00e9n adversidades como la sobrecarga de trabajo, la violencia de g\u00e9nero y los feminicidios exacerbados durante la pandemia. Las latinoamericanas realizan tareas esenciales para el mantenimiento de la vida y cada d\u00eda dedican al trabajo dom\u00e9stico y de cuidados no remunerados el triple del tiempo que dedican los hombres. Durante la pandemia estas desigualdades de g\u00e9nero se han agudizado, sobre todo en los hogares con menores ingresos y mayores demandas de cuidados. Adem\u00e1s, seg\u00fan la Entidad de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Igualdad de G\u00e9nero y el Empoderamiento de la Mujer, en pa\u00edses como Brasil, Colombia y M\u00e9xico, con la pandemia se ha registrado un aumento de m\u00e1s del 50% de denuncias de violencia familiar, as\u00ed como un incremento significativo del n\u00famero de denuncias de violaciones y feminicidios.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, el cierre de las fronteras nacionales o la militarizaci\u00f3n y el refuerzo de los controles migratorios han reducido de forma radical los desplazamientos, pero no los han detenido completamente, sino que han obligado a los migrantes, en particular de Centroam\u00e9rica, a buscar rutas alternativas e irregulares, lo que aumenta su vulnerabilidad y los peligros a los que se exponen. Durante la pandemia, la situaci\u00f3n es m\u00e1s grave para los migrantes en tr\u00e1nsito en las estaciones migratorias y centros de detenci\u00f3n de pa\u00edses como M\u00e9xico, as\u00ed como para los indocumentados en movilidad humana, quienes se encuentran desprotegidos por trabajar sobre todo en el sector informal, y no pueden utilizar los servicios m\u00e9dicos locales, carecen de redes de apoyo, enfrentan problemas de acceso a la informaci\u00f3n o son excluidos de las ayudas sociales para los nacionales. Un ejemplo relevante de la desprotecci\u00f3n de los migrantes y los refugiados es el caso de la poblaci\u00f3n venezolana sin recursos y desalojada de sus viviendas en pa\u00edses como Colombia y Per\u00fa. Esta poblaci\u00f3n ha emprendido el retorno a Venezuela sin asistencia sanitaria y en condiciones de extrema vulnerabilidad. Los migrantes est\u00e1n sujetos tambi\u00e9n a deportaciones y expulsiones, as\u00ed como a crecientes formas de estigmatizaci\u00f3n, discriminaci\u00f3n y xenofobia. Adem\u00e1s, la crisis mundial determinar\u00e1 una fuerte ca\u00edda de las remesas, lo que repercutir\u00e1 en la pobreza y en el nivel de vida de las familias de los migrantes. La cepal prev\u00e9 una contracci\u00f3n de entre el 10% y el 15% de este rubro, con graves efectos en los pa\u00edses m\u00e1s dependientes, como Hait\u00ed y los Estados del Tri\u00e1ngulo Norte de Centroam\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las especificidades de cada grupo, los sectores m\u00e1s vulnerables de la poblaci\u00f3n latinoamericana no solo est\u00e1n desprotegidos social y econ\u00f3micamente, sino que tampoco tienen acceso a la salud y, cuando lo tienen, la atenci\u00f3n no suele ser de calidad y mucho menos comparable a la que reciben los miembros de las clases sociales altas. Por la falta generalizada de pruebas de covid-19 y la precaria infraestructura sanitaria, hay en la regi\u00f3n un amplio subregistro de casos de contagio y muertes que disminuye artificialmente los impactos de la enfermedad. Como resultado, la pandemia de covid-19 afecta con mayor fuerza a las poblaciones m\u00e1s pobres y tradicionalmente excluidas y deja en evidencia los problemas estructurales y las desiguales capacidades de respuesta de los Estados latinoamericanos.<\/p>\n\n\n\n<p>LECCIONES Y RETOS DESPU\u00c9S DEL CORONAVIRUS<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a que la crisis actual se caracteriza por un alto grado de incertidumbre, una de las lecciones m\u00e1s importantes es que no estamos preparados para enfrentar pandemias y que necesitamos tomar m\u00e1s en serio las amenazas y los desaf\u00edos que representan. La falta de preparaci\u00f3n no se deriva de la escasez de conocimientos o tecnolog\u00eda, sino sobre todo, de la forma de organizaci\u00f3n de nuestras sociedades, as\u00ed como de la falta de voluntad pol\u00edtica. La primac\u00eda y la fe ciega en el mercado, el retroceso del Estado, el equilibrio de las cuentas fiscales, la privatizaci\u00f3n y la desregulaci\u00f3n han sido insuficientes para tener sociedades m\u00e1s justas y equitativas, adem\u00e1s de que son muy ineficaces frente a fen\u00f3menos como las pandemias. En consecuencia, para hacer frente a los m\u00faltiples desaf\u00edos planteados por el covid-19, as\u00ed como otros desaf\u00edos comunes, los pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica deben fortalecer el papel de los Estados nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Al igual que Estados Unidos y los pa\u00edses de la Uni\u00f3n Europea, los Estados latinoamericanos requieren ambiciosos planes de recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica. En este proceso, organismos financieros internacionales y bancos de desarrollo regionales, como el Banco de Desarrollo de Am\u00e9rica Latina, pueden ejercer un papel central, mediante cr\u00e9ditos y cooperaci\u00f3n t\u00e9cnica que complementen las medidas aplicadas por los gobiernos. M\u00e1s all\u00e1 de la coyuntura, se deben retomar proyectos nacionales de desarrollo que, con pol\u00edticas p\u00fablicas y medidas de protecci\u00f3n social, sean capaces de garantizar una vida digna para las mayor\u00edas. Para ello, es imperativo promover reformas fiscales que refuercen las arcas p\u00fablicas, mejoren la redistribuci\u00f3n y permitan renegociaciones de deudas. Seg\u00fan el Latinobar\u00f3metro de 2018, el apoyo a la democracia alcanza solo el 48% de la poblaci\u00f3n y hay una desconfianza generalizada hacia la pol\u00edtica y las instituciones, de modo que es necesario que el retorno del Estado implique m\u00e1s Estado social y no se traduzca en m\u00e1s represi\u00f3n, vigilancia y control, que luego debilitar\u00edan a los reg\u00edmenes democr\u00e1ticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, si hay algo que ha demostrado la pandemia es la importancia de la salud como un derecho humano y un bien p\u00fablico, lo mismo que la necesidad de garantizar el acceso universal a la atenci\u00f3n sanitaria, sin distinciones de clase, nacionalidad o estatus migratorio. En Latinoam\u00e9rica, el replanteamiento del modelo sanitario es urgente. De acuerdo con la Estrategia Regional y Plan de Acci\u00f3n sobre las Enfermedades Cr\u00f3nicas de la ops, esto implica que los pa\u00edses de la regi\u00f3n garanticen una inversi\u00f3n de m\u00e1s del 6% de su pib, sin menoscabo de la inversi\u00f3n en otros campos, como la educaci\u00f3n o la seguridad social. Un reto central es revalorar y elevar la inversi\u00f3n en los sectores de ciencia y tecnolog\u00eda, adem\u00e1s de reforzar la autonom\u00eda productiva de sectores estrat\u00e9gicos, como el de la salud. La llegada del covid-19 y la disputa internacional por los materiales sanitarios han revelado que no basta abogar por transformar las leyes de producci\u00f3n intelectual o apelar al retiro de las patentes sobre medicamentos, sino que es necesario dotarse de parques industriales aut\u00f3nomos, capaces de producir los insumos que se requieren en la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La pandemia tambi\u00e9n ha evidenciado que la crisis no es solamente sanitaria, sino multidimensional: se trata tambi\u00e9n de una crisis econ\u00f3mica, pol\u00edtica, social, ambiental y \u00e9tica vinculada a nuestro modo de producci\u00f3n y consumo, as\u00ed como a sus secuelas en fen\u00f3menos como el cambio clim\u00e1tico. Maristella Svampa, soci\u00f3loga y profesora de la Universidad Nacional de La Plata, sostiene que los pa\u00edses de la regi\u00f3n pueden extraer valiosas ense\u00f1anzas para repensar por completo su modelo de desarrollo y superar el car\u00e1cter extractivista, primario y antiecol\u00f3gico de sus econom\u00edas. Al mismo tiempo, en pleno proceso de reorganizaci\u00f3n y deslocalizaci\u00f3n econ\u00f3mica, la fase posterior a la pandemia puede ser una oportunidad para que los pa\u00edses latinoamericanos disminuyan su dependencia de las manufacturas importadas y opten por procesos de producci\u00f3n y comercio de car\u00e1cter m\u00e1s regional.<\/p>\n\n\n\n<p>La pandemia tambi\u00e9n puso sobre la mesa la necesidad de mostrar m\u00e1s transparencia en la distribuci\u00f3n de la riqueza, los privilegios de las minor\u00edas y los problemas como la evasi\u00f3n fiscal y la corrupci\u00f3n. La crisis obliga a observar de cerca otras tragedias presentes en la \u201cnormalidad\u201d de nuestra regi\u00f3n. El hambre, la pobreza y las desigualdades con las que convivimos diariamente se han intensificado y exigen nuevos pactos sociales con otras formas de redistribuci\u00f3n de la riqueza y mayor justicia social. Estas transformaciones son retos irrenunciables, sobre todo si pensamos que 2019 fue un a\u00f1o de amplias movilizaciones en la regi\u00f3n y que, en la medida en que aumenten la pobreza, la miseria y la falta de trabajo, se multiplicar\u00e1n los conflictos y los estallidos sociales, lo que puede dar lugar a nuevas regresiones autoritarias, as\u00ed como a nuevas amenazas a la paz y a la seguridad regional. El covid-19 ha sacado a relucir la importancia de los cuidados y la asistencia, as\u00ed como del papel central que desempe\u00f1an las mujeres, generalmente sin reconocimiento ni protecci\u00f3n social. Mejorar la justicia social requiere adoptar un enfoque de g\u00e9nero que supere las inequidades y la violencia que viven las latinoamericanas.<\/p>\n\n\n\n<p>En un contexto de interdependencia global, la pandemia tambi\u00e9n ha demostrado que, a pesar de estar en crisis, la cooperaci\u00f3n y el multilateralismo funcionan, y que opciones individualistas que abogan por medidas unilaterales son ineficaces y contraproducentes. No es la primera ni ser\u00e1 la \u00faltima pandemia que enfrente Latinoam\u00e9rica, as\u00ed que los pa\u00edses de la regi\u00f3n pueden responder mejor de forma coordinada, dise\u00f1ando estrategias colectivas y solidarias que valoricen tanto las experiencias como los espacios y mecanismos de cooperaci\u00f3n. Los avances que fueron alcanzados en el \u00e1mbito de la salud en espacios como el Consejo Suramericano de Salud de la Uni\u00f3n de Naciones Suramericanas, merecer\u00edan ser debidamente reconocidos e integrados en una estrategia de cooperaci\u00f3n de largo plazo. Las perspectivas cr\u00edticas sobre el modelo de salud hegem\u00f3nico y la necesidad de impulsar procesos de soberan\u00eda sanitaria y alimentaria que propugnan desde hace d\u00e9cadas movimientos, organizaciones sociales y acad\u00e9micos deber\u00edan tambi\u00e9n ser valoradas como alternativas regionales necesarias.<\/p>\n\n\n\n<p>En relaci\u00f3n con las transformaciones tecnol\u00f3gicas y la virtualizaci\u00f3n de las relaciones sociales y econ\u00f3micas, los desaf\u00edos que la regi\u00f3n deber\u00e1 enfrentar al terminar la pandemia tambi\u00e9n son enormes. La automatizaci\u00f3n de los procesos de producci\u00f3n amenaza los empleos de millones de personas y puede precarizar a\u00fan m\u00e1s la vida de los trabajadores. Entre tanto, la virtualizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n puede ampliar las desigualdades y las brechas educativas y tecnol\u00f3gicas, especialmente en las zonas rurales y sectores populares de las grandes ciudades. \u00bfOptar\u00e1n los l\u00edderes pol\u00edticos por enfrentar con decisi\u00f3n la tragedia que viven los latinoamericanos, y en especial los m\u00e1s necesitados, o se concentrar\u00e1n en preservar sus intereses pol\u00edticos o en salvar los intereses econ\u00f3micos de unos pocos? La historia, por desgracia, nos da pistas sobre la posible respuesta. Esperemos que esta vez sea diferente.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Texto publicado originalmente en Foreign Affairs Latinoam\u00e9rica<\/em> <em>(puedes descargarlo aqu\u00ed: <a href=\"http:\/\/revistafal.com\/fal-20-3\/\">http:\/\/revistafal.com\/fal-20-3\/<\/a>)<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" id=\"block-06eb0ed7-0b13-41d8-acd8-5c51b7bdb20c\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\" id=\"block-0d4125b3-03fc-4646-a0bb-93082bbfdc0d\"><strong><em>Episodio relacionado de nuestro&nbsp;<a href=\"http:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/\">podcast<\/a><\/em>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: Pandemia y gobernabilidad democr\u00e1tica en Am\u00e9rica Latina\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/1wU0b9ErzSZCwkrOrmxNz3?si=D4vUm3GvQoeG3nPKcL2orA&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><em>Foto de Tim Dennell em Foter.com \/ CC BY-NC<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las relativamente recientes y a\u00fan fr\u00e1giles democracias latinoamericanas no est\u00e1n libres de las amenazas de la pandemia. En medio de la expansi\u00f3n del coronavirus, pa\u00edses como Bolivia, Chile, Ecuador y El Salvador aprobaron medidas que suspenden temporalmente la protecci\u00f3n constitucional de algunos derechos fundamentales. <\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":1896,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[17430,16544,16544],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":{"0":"post-1895","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-salud-2","8":"category-covid-19-es","10":"tag-ideas-en-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1895","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1895"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1895\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1896"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1895"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1895"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1895"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=1895"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}