{"id":191,"date":"2019-05-23T19:02:39","date_gmt":"2019-05-23T22:02:39","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=191"},"modified":"2023-01-26T22:26:50","modified_gmt":"2023-01-27T01:26:50","slug":"herencia-y-pesimismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/herencia-y-pesimismo\/","title":{"rendered":"Herencia y pesimismo"},"content":{"rendered":"\n<p>Pasan los caudillos milagreros, los militares en el poder, las democracias (m\u00e1s o menos ap\u00f3crifas), las dictaduras modernizadoras, pero el atraso sigue dominando la vida de sociedades que no pueden acortar las distancias (de productividad y bienestar) con los pa\u00edses que com\u00fanmente llamamos \u201cdesarrollados\u201d. Hubo algunas excepciones de pa\u00edses atrasados que dieron el salto al desarrollo a fines del 800 (en el norte de Europa y Jap\u00f3n) y a fines del 900 (en el oriente asi\u00e1tico), pero para la mayor parte del mundo el atraso ha seguido siendo una maldici\u00f3n capaz de amargar la existencia de gran parte de la humanidad a pesar del paso del tiempo, de las diferentes pol\u00edticas econ\u00f3micas, de las buenas intenciones de uno u otro gobernante o de las ocasionales bonanzas de sus materias primas. \u00bfEsta historia est\u00e1 a punto de concluir? \u00bfQui\u00e9n puede decir que este legado antiguo, esta herencia, no se prolongar\u00e1 a lo largo de las pr\u00f3ximas generaciones o incluso siglos? &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Suponiendo que exista alguna fuerza hist\u00f3rica destinada a conducir a los pa\u00edses m\u00e1s all\u00e1 del atraso (una especie de mano invisible global), habr\u00e1 que reconocer que su despliegue ha sido, cuando menos, aletargado, adem\u00e1s de err\u00e1tico, en los \u00faltimos siglos. Los estigmas siguen a pesar del tiempo y de los cambios de formas: instituciones de baja calidad, pobreza difundida y fuerte segmentaci\u00f3n social, adem\u00e1s de retraso t\u00e9cnico y baja competitividad. En las sociedades avanzadas ocurre hoy, m\u00e1s que ayer, que los individuos nacidos en familias pobres tienen grandes probabilidades de seguir si\u00e9ndolo. Y lo mismo vale para pa\u00edses completos. De ser esto as\u00ed, los espacios del optimismo proyectado hacia el futuro no son muy amplios que digamos. <\/p>\n\n\n\n<p>Es famoso el aforismo de Antonio Gramsci acerca del pesimismo de la inteligencia y el optimismo de la voluntad. A\u00f1adamos que en sus&nbsp;<em>Cuadernos de la c\u00e1rcel<\/em>&nbsp;(una obra desordenada, tumultuosa y exuberante de ideas) insist\u00eda en la necesidad de guardarse de aquellos que prometen, entre m\u00faltiples patra\u00f1as, la abundancia a la vuelta de la esquina y soluciones sencillas a todos los problemas habidos y por haber. El optimismo puede ser una forma de autoenga\u00f1o (un sedante de la raz\u00f3n) tan da\u00f1ino como el pesimismo&nbsp;disfrazado de paciente sabidur\u00eda. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha explicado el atraso en muchas formas: por la baja productividad, el insuficiente esp\u00edritu empresarial, el retardo tecnol\u00f3gico, un v\u00ednculo inadecuado con el mercado internacional, el clima y hasta la ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica de los pa\u00edses. Y todo esto, ciertamente, tiene alg\u00fan grado de verdad en mezclas variables dependiendo de momentos y pa\u00edses. Sin embargo, como si el escenario no fuera suficientemente sombr\u00edo, existen otras circunstancias que tienden a amarrar a los pa\u00edses \u201cen v\u00edas de desarrollo\u201d a un pasado del cual no pueden emanciparse plenamente, incluso cuando aparecen antenas parab\u00f3licas en los techos de los tugurios de los barrios marginales o relucientes&nbsp;<em>malls<\/em>&nbsp;atestados de clases medias sedientas de s\u00edmbolos de su bienestar. Las vestiduras cambian solo para encubrir organismos sociales deformados.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Los pa\u00edses, que en distintos momentos de los \u00faltimos dos siglos pudieron dar el salto m\u00e1s all\u00e1 del atraso, tienen algo en com\u00fan: no tuvieron prolongados pasados coloniales\u00bb <\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9, en medio de un atraso que se metamorfosea a lo largo de las generaciones, sus rasgos primarios siguen inalterados? Registremos una circunstancia que podr\u00eda ser relevante. Los pa\u00edses, que en distintos momentos de los \u00faltimos dos siglos pudieron dar el salto m\u00e1s all\u00e1 del atraso, tienen algo en com\u00fan: no tuvieron prolongados pasados coloniales. Si esto es cierto, como parece serlo, \u00bfpor qu\u00e9 una larga experiencia colonial trabar\u00eda, incluso siglos despu\u00e9s de haber sido superada, la emancipaci\u00f3n del atraso de pa\u00edses enteros? <\/p>\n\n\n\n<p>Una respuesta podr\u00eda estar en el surco de desconfianza que la <a href=\"https:\/\/revistas.utp.edu.co\/index.php\/historia\/article\/view\/18251\">Colonia<\/a> dej\u00f3 entre sociedad e instituciones. Ser colonia por un tiempo prolongado implica la conformaci\u00f3n de sociedades que no pueden creer en las instituciones que las dominan como si fueran un ente exterior a s\u00ed mismas. Instituciones, por consiguiente, que no pueden ser cre\u00edbles a los ojos de la sociedad y, sobre todo, de sus sectores m\u00e1s pobres. Instituciones opresivas que reproducen en el tiempo, incluso despu\u00e9s de la Colonia, una cultura arraigada de depredaci\u00f3n impune hacia los ciudadanos que deber\u00edan tutelar. Un componente entr\u00f3pico instalado en el medio de la sociedad que no solo no favorece, sino que a menudo entorpece la acci\u00f3n colectiva por la ineficacia derivada del escaso control social.&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El surco creado en siglos de Colonia entre sociedad y Estado tiende a conservarse a largo plazo, incluso despu\u00e9s de superada la condici\u00f3n colonial. Un surco de mutua desconfianza. Esta lacra de origen constituye una corriente contraria que opera silenciosa y eficazmente a lo largo de los siglos. Y la consecuencia es que una <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-distribucion-y-la-desigualdad-en-america-latina\/\">sociedad<\/a> que, a pesar del descontento y los conflictos no se reconoce en sus instituciones, no solamente no conf\u00eda en s\u00ed misma, sino que tiende a creer que el camino a la prosperidad supone la apropiaci\u00f3n institucional il\u00edcita de la riqueza socialmente creada. Pueden variar los reg\u00edmenes y las formas pol\u00edticas, pero el legado disgregador dejado por un prolongado pasado colonial tiende a conservarse a pesar del cambio en sus formas. Una corriente invisible pero eficaz en restar eficacia en las instituciones como agente de desarrollo y en mantener hacia ellas una desconfianza social persistente. De ser as\u00ed, \u00bfcu\u00e1ntas generaciones o siglos ser\u00e1n necesarios para neutralizar esta corriente contraria a todo intento (por bien intencionado o acertado que pueda ser) de emanciparse del atraso? Al final de cuentas, un camino firme al desarrollo requiere una acci\u00f3n conjunta entre sociedad e instituciones; la desconexi\u00f3n supone inconsistencia y fragilidad incorporadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, si lo anterior es cierto, tambi\u00e9n lo es el que cualquier proyecto s\u00f3lido de dejar atr\u00e1s un largo pasado de atraso requiere eficacia y credibilidad de las instituciones p\u00fablicas. Fuera de eso, todo intento resultar\u00e1, antes o despu\u00e9s, en vano.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hay otra corriente contraria de naturaleza secular que viene de la Colonia (e incluso desde antes). Una estudiosa estadounidense se refiere a ella como falta de empat\u00eda social entre diferentes estratos de una misma sociedad. Me refiero a Judith Teichman en su&nbsp;<em>Social Forces and States<\/em>.&nbsp;<em>Poverty and Distributional Outcomes in South Korea, Chile and Mexico&nbsp;<\/em>(2012), obra en la que se comparan estos tres pa\u00edses y se llega a la conclusi\u00f3n de que en Chile y en M\u00e9xico la fragmentaci\u00f3n social que caus\u00f3 la Colonia ha consolidado una falta de empat\u00eda entre diferentes grupos sociales, un legado que ha impedido y sigue impidiendo a los sectores sociales m\u00e1s pobres el que puedan hacer valer sus intereses sobre las decisiones de las elites gobernantes. En otros t\u00e9rminos, los pobres no reciben el apoyo de las clases medias para hacer avanzar sus demandas. <\/p>\n\n\n\n<p>La antigua distancia entre criollos, mestizos e ind\u00edgenas ha operado secularmente como un factor de desconexi\u00f3n social y, a final de cuentas, como un obst\u00e1culo al establecimiento de mercados nacionales capaces de alimentar una s\u00f3lida actividad econ\u00f3mica a largo plazo. En cambio, en Corea del Sur, donde la condici\u00f3n de Colonia japonesa dur\u00f3&nbsp;<em>\u201capenas\u201d<\/em>&nbsp;medio siglo, se mantuvieron fuertes nexos entre estratos sociales distintos que condujeron, incluso a gobiernos duramente conservadores como el de Park Chung Hee, a tomar decisiones orientadas, por ejemplo, en el terreno agrario, a evitar segmentaciones sociales continuas que pudieran impedir el desarrollo de un mercado nacional integrado y din\u00e1mico. No es descabellado decir que, vistas las cosas por sus consecuencias a largo plazo, fueron m\u00e1s progresistas varios Gobiernos conservadores de Asia oriental que muchos Gobiernos \u201crevolucionarios\u201d de Am\u00e9rica Latina.&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Concluyamos. Si el surco Estado\/sociedad es un dato de larga duraci\u00f3n para el cual no parece haber remedios de efecto r\u00e1pido y, si la escasa empat\u00eda de las clases medio-altas hacia los pobres rurales o urbanos est\u00e1 destinada a mantenerse como factor que debilita la capacidad social de presi\u00f3n sobre las instituciones y sus pol\u00edticas, estamos en una situaci\u00f3n en la que las pol\u00edticas econ\u00f3micas, por acertadas que puedan ser, est\u00e1n destinadas a desempe\u00f1ar un papel menor del que las teor\u00edas econ\u00f3micas les asignan. Las sociedades atrasadas con un prolongado pasado colonial heredan factores entr\u00f3picos que no impiden el progreso, sino la salida del atraso. Y esto es exactamente lo que dificulta mirar el futuro con el optimismo deseable.&nbsp; &nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pasan los caudillos milagreros, los militares, las democracias (m\u00e1s o menos ap\u00f3crifas), las dictaduras modernizadoras, pero el atraso sigue dominando la vida de sociedades que no pueden acortar las distancias con los pa\u00edses que  llamamos \u201cdesarrollados\u201d.<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":630,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[17039],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-191","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-internet-es-en"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/191","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=191"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/191\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/630"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=191"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=191"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=191"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=191"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}