{"id":19555,"date":"2023-09-18T08:00:00","date_gmt":"2023-09-18T11:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=19555"},"modified":"2024-01-11T08:52:50","modified_gmt":"2024-01-11T11:52:50","slug":"la-propaganda-golpista-vuelve-a-la-campana-electoral-en-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-propaganda-golpista-vuelve-a-la-campana-electoral-en-argentina\/","title":{"rendered":"La propaganda golpista vuelve a la campa\u00f1a electoral en Argentina"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><em>Coautor Emmanuel Guerisoli<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En Argentina el discurso de la dictadura reemplaza a la historia. En v\u00edsperas de lo que parecer\u00eda ser una de las elecciones presidenciales m\u00e1s relevantes desde la vuelta de la democracia en 1983, vemos una novedad: <a href=\"https:\/\/es.ara.cat\/internacional\/america\/ultraderecha-favorita-inicio-campana-electoral-argentina_1_4791018.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">la propaganda de la vieja dictadura militar<\/a> se repite en la campa\u00f1a y el debate hist\u00f3rico se ve relegado al olvido. Se vuelve a la idea de los \u201cexcesos\u201d, que en concreto niega la realidad del pasado: el plan sistem\u00e1tico de exterminio y sus cr\u00edmenes de lesa humanidad que desencadenaron los juicios a los militares de 1985 en adelante. No hay nada original en esto y m\u00e1s bien representa una nueva tendencia latinoamericano del negacionismo hist\u00f3rico. Lo mismo hicieron Jair Bolsonaro en Brasil y Jos\u00e9 Antonio Kast en Chile justificando sus respectivas dictaduras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La actual candidata argentina para vicepresidenta de La Libertad Avanza y futura encargada de las \u00e1reas de defensa y seguridad interna, Victoria Villarruel, est\u00e1 intentando reformular la violencia no-estatal de la d\u00e9cada de los 70, revitalizando el rol de la dictadura. Esta no reinterpretaci\u00f3n de la Junta no es exclusiva de Villarruel, sino tambi\u00e9n de su compa\u00f1ero de f\u00f3rmula, Javier Milei, a <em>The Economist<\/em>: \u201cHubo una guerra entre un grupo de subversivos que quer\u00edan imponer una dictadura comunista y del otro lado estaban las fuerzas de seguridad, que se excedieron en sus acciones\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, la as\u00ed llamada \u201cguerra sucia\u201d no fue una verdadera guerra, sino una militarizaci\u00f3n ilegal de la represi\u00f3n estatal. Se trata de una expresi\u00f3n popularizada que tiene que ser explicada en relaci\u00f3n con la genealog\u00eda fascista del pa\u00eds. La Guerra Sucia no ten\u00eda como protagonistas a dos combatientes, sino a v\u00edctimas y victimarios. El Estado hizo la \u201cguerra\u201d contra sus ciudadanos. Este terror autorizado por el Estado ten\u00eda sus ra\u00edces en los movimientos fascistas de los a\u00f1os de entreguerras. Los historiadores hablan de terrorismo de Estado, mientras que Villaruel afirma que \u201cEl terrorismo de Estado no existe\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Villarruel y Milei afirman que la violencia estatal, si bien fue excesiva, estaba justificada y sus efectos salvaron al pa\u00eds de una dictadura comunista. Repiten los argumentos de los dictadores y la ideolog\u00eda del fascismo en Argentina. Negar la desaparici\u00f3n sistem\u00e1tica de decenas de miles de personas; el homicidio, secuestro, detenci\u00f3n indefinida y tortura y violaci\u00f3n de otras miles; el robo y saqueo de la propiedad privada de los desaparecidos, secuestrados y sus familiares; el rapto, retenci\u00f3n, y comercializaci\u00f3n de beb\u00e9s y ni\u00f1os de los desaparecidos, y la construcci\u00f3n a nivel nacional de una red clandestina de campos de concentraci\u00f3n, y calificarlo de \u201caccionar excesivo\u201d es, en el mejor de los casos, ignorante, y en el peor de los casos encubridor. Es un la misma l\u00f3gica de Trump en EE.UU. y Bolsonaro en Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p>Hist\u00f3ricamente, la violencia pol\u00edtica no-estatal en la Argentina era parte de un proceso sociopol\u00edtico global y no solamente protagonizado por guerrillas u organizaciones de izquierda\/comunista. Villarruel y Milei no mencionan la relaci\u00f3n entre la dictadura militar y los herederos del grupo Tacuara, de \u00edndole cat\u00f3lica antisemita, y sobre todo de la organizaci\u00f3n terrorista m\u00e1s violenta de la Argentina: la Triple A, que fue autora de m\u00e1s de 900 homicidios en dos a\u00f1os y funcion\u00f3 como un brazo parapolicial del gobierno de Juan Domingo Per\u00f3n y luego Isabel Per\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Las guerrillas de Montoneros y ERP no eran organizaciones aliadas. Ambas guerrillas cometieron acciones criminales y fueron responsables de cientos de muertes durante gobiernos militares y democr\u00e1ticos; pero jam\u00e1s estuvieron cerca de derrotar al Estado y tomar el poder.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esto no justifica los actos violentos y homicidas de las guerrillas. Varias de sus v\u00edctimas merecen ser recordadas y que sus muertes no sean enmarcadas como el resultado de actos heroicos o de resistencia. Pero hay diferencias esenciales entre cr\u00edmenes producidos por organizaciones no-estatales y los cometidos por agentes estatales. Cuando Villarruel reclama que es injusto que militares argentinos sean investigados y condenados por cr\u00edmenes de lesa humanidad, cuya tipificaci\u00f3n y no prescriptibilidad se legisl\u00f3 con posterioridad a la comisi\u00f3n de tales actos, se olvida de que los acusados actuaron en nombre del Estado y con apoyo del aparato represivo estatal. Ellos estaban actuando no como ciudadanos privados, a los cuales los principios garantizadores del derecho penal se aplican, sino como el Estado mismo. No es injusto, al contrario: los legisladores argentinos tipificaron los delitos de lesa humanidad de tal manera para poder tener un Estado m\u00e1s justo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los v\u00ednculos entre Milei\/Villarruel y la l\u00f3gica fascista van m\u00e1s all\u00e1 de los v\u00ednculos personales con criminales. Villarruel llevaba j\u00f3venes al departamento del dictador Videla, su t\u00edo Ernesto fue uno de los altos mandos del campo de concentraci\u00f3n El Vesuvio y Milei trabaj\u00f3 como asesor personal del genocida general Antonio Bussi en los 90.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, esta negaci\u00f3n de la realidad hist\u00f3rica es absolutamente peligrosa para la democracia argentina. La Junta Militar tom\u00f3 el poder en 1976 ilegalmente. Si Milei y Villarruel no tienen un problema con esto, est\u00e1n legitimando el rol extraconstitucional que las fuerzas armadas tuvieron para \u201csalvar\u201d a Argentina de peligros existenciales, reales o no, y restablecer el orden en la sociedad. Quienes no cuestionan la legalidad de un golpe de Estado revelan sus intenciones no democr\u00e1ticas, como justamente hizo Milei al decir que el intento de golpe de estado en Brasil del 8 de enero fue organizado por Lula y al plantear dudas sobre la legitimidad de las elecciones en EE.UU. y Brasil.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Milei acusa a Lula y al presidente de Chile Boric de ser comunistas, cuando culpa al \u201cmarxismo-cultural\u201d de toda la decadencia socioecon\u00f3mica de Argentina, y el mundo, en los \u00faltimos 40 a\u00f1os, y cuando fantasea con que en los 70 un grupo de subversivos intent\u00f3 imponer una dictadura comunista en Argentina, est\u00e1 definiendo qui\u00e9nes son los enemigos existenciales del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>En su visi\u00f3n, \u00e9l y su plataforma pol\u00edtica personifican una cruzada mesi\u00e1nica contra las fuerzas comunistas. Estos enemigos no tienen lugar en la Argentina de Milei, la mera existencia de ellos la ponen en peligro y en este marco ideol\u00f3gico la represi\u00f3n y la dictadura no pueden ser descartadas. La intolerancia y la violencia discursiva de Milei y Villarruel debe ser relacionada con su negaci\u00f3n de las historias pasadas y recientes de golpes y violencias autoritarias. Esta negaci\u00f3n de la historia es un aspecto central del <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/argentina-ayn-rand-y-la-novela-de-milei\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">peligro para la democracia que representa Javier Milei<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/author\/emmanuel-guerisoli\/\"><sub><em>Emmanuel Guerisoli<\/em><\/sub><\/a><em><sub> abogado. Doctorando en Sociolog\u00eda e Historia en New School for Social Research (N. York). Especializado en derecho penal internacional, derecho constitucional y derechos humanos. M\u00e1ster en Estudios Internacionales y Sociolog\u00eda.<\/sub><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Coautor Emmanuel Guerisoli<br \/>\nEn plena campa\u00f1a de una de las elecciones presidenciales m\u00e1s relevantes desde la vuelta de la democracia, la propaganda de la vieja dictadura militar se repite y el debate hist\u00f3rico se ve relegado al olvido.<\/p>\n","protected":false},"author":77,"featured_media":19556,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16533,16471,16489,16607],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":{"0":"post-19555","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-autoritarismo","8":"category-elecciones","9":"category-argentina","10":"category-javier-milei","11":"tag-debates-br-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19555","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/77"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19555"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19555\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19556"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19555"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19555"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19555"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=19555"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}