{"id":2368,"date":"2020-10-09T07:16:17","date_gmt":"2020-10-09T10:16:17","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=2368"},"modified":"2024-06-25T06:59:03","modified_gmt":"2024-06-25T09:59:03","slug":"la-protesta-social-como-rasgo-indisociable-de-la-democracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-protesta-social-como-rasgo-indisociable-de-la-democracia\/","title":{"rendered":"La protesta social como rasgo indisociable de la democracia"},"content":{"rendered":"\n<p>Uno de los elementos vertebradores de la democracia es el conflicto. El ser humano es conflictivo por naturaleza, que no violento, y la democracia, a trav\u00e9s de los partidos pol\u00edticos, las instituciones y todo un elenco regulador de libertades, garant\u00edas, derechos y deberes, canaliza los conflictos y los resuelve de una manera institucionalizada. Sin embargo, en Colombia eso no sucede.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed, la protesta social, que es un derecho indisociable de la democracia, gracias al cual se problematizan, se visibilizan y se politizan necesidades o disconformidades de la ciudadan\u00eda, ha tendido a ser criminalizada. Esto es, resuelto desde una relaci\u00f3n tan asim\u00e9trica como molesta, en la que las elites pol\u00edticas y los aparatos represores del Estado reducen la protesta como mera ant\u00edtesis del orden social y, por ende, cuanto m\u00e1s silenciada la sociedad, mucho mejor.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>cualquier atisbo contestatario de cambio social, de expresi\u00f3n de malestar, de denuncia a los abusos del Estado, era susceptible de ser simpatizante de la guerrilla<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>A lo anterior, tampoco ha ayudado el conflicto armado interno. Su alcance y significado permiti\u00f3 constituir una realidad de blancos y negros, sin matices, en donde cualquier atisbo contestatario de cambio social, de expresi\u00f3n de malestar, de denuncia a los abusos del Estado, era susceptible de ser simpatizante de la guerrilla y, por extensi\u00f3n de la violencia. Expresiones como \u201chacer un sindicato\u201d o \u201cmamerto\u201d, que en otros pa\u00edses como Per\u00fa tiene su equivalencia en la palabra \u201cterruco\u201d, no hace sino estigmatizar la protesta y criminalizarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que, por desgracia, la movilizaci\u00f3n social debe ser sustantivada en otros t\u00e9rminos totalmente diferentes en Colombia. De un lado, no jug\u00f3 a su favor que durante d\u00e9cadas, y haciendo valer la tesis del soci\u00f3logo franc\u00e9s Daniel P\u00e9caut, la transformaci\u00f3n social del Estado fuese patrimonializada por las guerrillas. Expresado de otro modo, es como si las necesidades y reivindicaciones de la sociedad, por d\u00e9cadas, hubieran quedado reducidas al binomio Estado-guerrilla cuando, en realidad, nunca fue as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>De otro lado, las elites pol\u00edticas, generalmente, han estado acostumbradas a desactivar la movilizaci\u00f3n social sin di\u00e1logo ni mayormente concesiones. Es decir, o bien a golpe de represi\u00f3n, o bien a fuerza de cooptar ciertos sectores sociales a cambio de desactivar el reclamo y la confrontaci\u00f3n. Sin embargo, en una transformaci\u00f3n del paradigma de la movilizaci\u00f3n social, estas respuestas parecieran ser de otro tiempo y momento y, por ende, cada vez tienen m\u00e1s dif\u00edcil asidero en los tiempos que corren.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La fuerza p\u00fablica colombiana, igual que sus mandatarios, no ha aprendido todav\u00eda que el derrotero de la protesta social se resuelve democr\u00e1ticamente<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>La fuerza p\u00fablica colombiana, igual que sus mandatarios, no ha aprendido todav\u00eda que el derrotero de la protesta social se resuelve democr\u00e1ticamente a trav\u00e9s de intercambios cooperativos y que tiene que aprender a des-securitizar la misma. Ni la protesta es una amenaza para el inter\u00e9s del Estado, ni su expresi\u00f3n social y pol\u00edtica pone en cuestionamiento los cimientos del sistema en t\u00e9rminos rupturistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante d\u00e9cadas, la influencia de la Doctrina de Seguridad Nacional permiti\u00f3 que en el pa\u00eds, y extensible a todo el continente, se alimentase una necesaria militarizaci\u00f3n de la seguridad, reducida a represi\u00f3n y persecuci\u00f3n de cualquier reclamo de cambio. Finalizada la Guerra Fr\u00eda y desaparecidas la gran parte de insurgencias y movimientos guerrilleros, la persistencia del conflicto armado en Colombia hizo innecesario el cambio de paradigma.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es, seguridad y defensa tienen derroteros diferentes, funciones y vocaciones distintas, relaciones totalmente dis\u00edmiles con la ciudadan\u00eda. Pero en \u00faltimo t\u00e9rmino, el conflicto armado favoreci\u00f3 la continuidad de simplismos en donde la sociedad, cuando se organiza y act\u00faa mostrando su inconformidad, en tanto que altera el <em>status quo<\/em>, termina siendo reducida a un mero enemigo sobre el que Estado debe desplegar toda su fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cuerpos policiales de los sistemas democr\u00e1ticos, desde hace mucho tiempo, han entendido que su relaci\u00f3n con la ciudadan\u00eda y sus m\u00faltiples expresiones de protesta deben ser normalizadas e institucionalizadas, de forma que la evocaci\u00f3n represora ha de ser estrictamente marginal y excepcional. Todo lo contrario, a cuanto sucede en Colombia, en donde Ej\u00e9rcito y Polic\u00eda en muchas ocasiones imbrican sus labores y en donde los excesos con la ciudadan\u00eda han terminado siendo demasiadas \u201cmanzanas podridas\u201d de dif\u00edcil justificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por m\u00e1s que cueste a algunos dirigentes pol\u00edticos, y tambi\u00e9n a ciertos mandos de la Fuerza P\u00fablica, en lo que concierne a la Polic\u00eda, \u00e9sta debe asumir una necesaria transformaci\u00f3n en su rol y en su comprensi\u00f3n <em>securitaria<\/em>. As\u00ed, ya es momento de pasar de una seguridad nacional, e incluso p\u00fablica, a una seguridad ciudadana de mayor proximidad, cercan\u00eda y apego a la sociedad y al contexto local.<\/p>\n\n\n\n<p>De lo contrario, se sigue alimentando un marco jur\u00eddico y una orientaci\u00f3n que m\u00e1s bien es propia de otro tiempo y, sobre todo, de otro lugar. Insisto, tambi\u00e9n un medidor de la calidad de la democracia es el rol que asume la Polic\u00eda en el sistema, de c\u00f3mo interact\u00faa con la sociedad, y de como rinde cuentas, de manera transparente, a unos y otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Desmilitarizar la Polic\u00eda no es s\u00f3lo alejarla del estamento castrense, es formarla en derechos humanos, tolerancia y convivencia democr\u00e1tica. Es garantizar rigurosos procesos de selecci\u00f3n, ascenso y reconocimiento. Pero tambi\u00e9n es lograr mecanismos de sanci\u00f3n y transparencia efectivos para conseguir que la concepci\u00f3n misional y de valores de la que disponen los mandos, altos y medios, de la instituci\u00f3n permeen en el conjunto del cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p>He ah\u00ed una de las cuestiones, tal vez, m\u00e1s complejas y sobre las que debe profundizar Colombia. \u00c9sa, y que el poder civil, al cual queda subsumido todo aparato policial, pueda exigir y condenar abusos y atropellos que, a todas luces, son indeseables. No puede ser que la respuesta del Gobierno de Iv\u00e1n Duque a acontecimientos como los de la semana pasada inviten a hacer pensar que es la ciudadan\u00eda, en su actitud de protesta y desencanto, la responsable de las desgracias que en \u00faltimo t\u00e9rmino han sucedido.<\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>Foto de Oneris Rico en Foter.com \/ CC BY-NC-SA<\/sub><\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Episodio relacionado de nuestro\u00a0<a href=\"http:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/\">podcast<\/a><\/em>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: Claves de la protesta social en Colombia\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/2ilM4FUW0OX6O5lLLkDjtU?si=lGO_aU79ShOYjN5qxvDZBg&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un elemento vertebrador de la democracia es el conflicto. 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