{"id":2960,"date":"2020-12-03T08:57:53","date_gmt":"2020-12-03T11:57:53","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=2960"},"modified":"2023-07-07T13:26:36","modified_gmt":"2023-07-07T16:26:36","slug":"tenemos-que-hablar-de-bolivia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/tenemos-que-hablar-de-bolivia\/","title":{"rendered":"Hablemos sobre Bolivia (y Evo Morales)"},"content":{"rendered":"\n<p>Hablar sobre Bolivia es una garant\u00eda de que habr\u00e1 controversia. Adem\u00e1s de la cr\u00edtica que ya se espera de la opini\u00f3n p\u00fablica liberal\/conservadora cuando se aborda cualquier tema desde una perspectiva cr\u00edtica y emancipadora, llaman la atenci\u00f3n en este caso las disputas que se dan en torno a este tema dentro de los sectores sociales organizados, la izquierda y los intelectuales cr\u00edticos latinoamericanos. Se destacan dos fuentes de controversia: \u00bfc\u00f3mo evaluar el llamado \u00abproceso de cambio\u00bb y c\u00f3mo caracterizar el derrocamiento de Evo Morales en 2019? M\u00e1s precisamente: cu\u00e1l ser\u00eda la naturaleza de los cambios involucrados en ese proceso, y si se produjo un golpe de Estado el a\u00f1o pasado.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El caso de Bolivia refleja, de alguna manera, las principales tensiones que se manifiestan en los debates de las izquierdas de la regi\u00f3n\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El caso de Bolivia refleja, de alguna manera, las principales tensiones que se manifiestan en los debates de las izquierdas de la regi\u00f3n. Respectivamente, cu\u00e1l es el horizonte proyectado de transformaci\u00f3n, y cu\u00e1l es el papel de la democracia en este horizonte. Voy a abordarlos aqu\u00ed brevemente, con la certeza de que las posiciones presentadas no complacer\u00e1n plenamente a ninguna de las \u00abpartes\u00bb involucradas en estos debates. Lo que quiere decir que van a desagradar a todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero, hagamos un balance del proceso. No se puede decir que no haya habido cambios ni que hayan sido de poca importancia. No es poca cosa cambiar el perfil social de los funcionarios del Gobierno y la representaci\u00f3n parlamentaria. Bolivia es hoy un <a href=\"https:\/\/es.euronews.com\/2020\/10\/15\/elecciones-en-bolivia-2020-que-ha-cambiado-y-que-sigue-igual-un-ano-y-una-pandemia-despues\">pa\u00eds<\/a> con una notable representaci\u00f3n ind\u00edgena y femenina, una de las mayores del mundo en este sentido. Ha habido una participaci\u00f3n razonable de los movimientos sociales organizados en el Gobierno, aunque cada vez m\u00e1s limitada. La Constituci\u00f3n aprobada en 2009 aport\u00f3 interesantes innovaciones como la pluralidad, la \u00abdemocracia comunitaria\u00bb y la presencia de los valores de <em>suma qama\u00f1a<\/em> o \u00abvivir bien\u00bb. Tambi\u00e9n se ha reducido considerablemente la pobreza, se ha incrementado la inversi\u00f3n social y el papel del Estado, sin que la econom\u00eda nacional se haya desorganizado y colapsado, como suele ocurrir cuando se intenta introducir cambios (m\u00ednimos) en los pa\u00edses dependientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, hay que admitir que apostamos mucho por Bolivia, y estamos decepcionados con el proceso. Entre los pa\u00edses de la llamada \u00abmarea rosa\u00bb de los Gobiernos latinoamericanos de principios de este siglo, Bolivia nos pareci\u00f3 a muchos de nosotros el caso con mayor capacidad de innovaci\u00f3n y con las bases sociales m\u00e1s s\u00f3lidas para sostenerla. Pero efectivamente lo que ocurri\u00f3 fue un alejamiento progresivo de las propuestas de \u00abalternativas de desarrollo\u00bb, dando paso a un proyecto de \u00abdesarrollo alternativo\u00bb muy similar a cualquier proyecto neoextractivista recientemente implementado en la regi\u00f3n (con sus evidentes limitaciones estructurales).<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, no debe considerarse que ha habido una \u00abtraici\u00f3n\u00bb a la esperanza de muchos. El Movimiento al Socialismo (MAS), de Morales, ya estaba equilibrado desde antes de llegar al poder en al menos dos proyectos: uno m\u00e1s alternativo, basado en cosmogon\u00edas ind\u00edgenas hol\u00edsticas y comunitarias, de integraci\u00f3n con la naturaleza y conexi\u00f3n con las generaciones pasadas y futuras; otro, m\u00e1s estatista y desarrollista, que se hace eco de las tradiciones nacionales-populares que se refer\u00edan a la Revoluci\u00f3n de 1952. No se puede considerar que haya prometido uno y cumplido otro, porque la coexistencia de ambos ha sido siempre expl\u00edcita. Tampoco puede decirse que sean completamente irreconciliables, en la medida en que siguen conviviendo en el mismo espacio, lo que se ejemplifica con el binomio estrat\u00e9gico Luis Arce\/David Choquehuanca, elegido para la Presidencia y la vicepresidencia en octubre pasado. El primero es el acad\u00e9mico de clase media responsable del \u00ab\u00e9xito econ\u00f3mico\u00bb de Bolivia; el segundo es el s\u00edmbolo del <em>suma qama\u00f1a<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasemos entonces al tema del golpe, es decir, al tema de la democracia (defiendo que hubo un golpe de Estado el 10 de noviembre de 2019). El derrocamiento violento por parte de sectores del Estado de un presidente que cumple un mandato legal suele ser un golpe de Estado. Los ataques a los movimientos sociales y a los representantes del MAS, el perfil autoritario y racista de la derecha (que hegemoniza a la oposici\u00f3n) y la \u00abinvitaci\u00f3n\u00bb de los militares a la renuncia de Morales permiten caracterizar lo que ocurri\u00f3 como un golpe, b\u00e1sicamente militar y policial. Esta ruptura fue apoyada por una articulaci\u00f3n internacional de derecha, con la participaci\u00f3n del gobierno de Jair Bolsonaro.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>M\u00e1s de un a\u00f1o despu\u00e9s de esos acontecimientos, la acci\u00f3n desestabilizadora de la Organizaci\u00f3n de los Estados Americanos (OEA) tambi\u00e9n es evidente\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>M\u00e1s de un a\u00f1o despu\u00e9s de esos acontecimientos, la acci\u00f3n desestabilizadora de la Organizaci\u00f3n de los Estados Americanos (OEA) tambi\u00e9n es evidente. Ofreci\u00f3 la principal motivaci\u00f3n para el derrocamiento de Morales al defender la tesis del fraude en las elecciones de Bolivia. Sin embargo, el informe \u00abfabricado\u00bb por la organizaci\u00f3n al calor de las elecciones ha sido contradicho por varios an\u00e1lisis. Adem\u00e1s, el argumento del fraude en octubre de 2019 se vuelve m\u00e1s problem\u00e1tico a la luz de los resultados de las elecciones de octubre de 2020. Considerando el 55% de los votos recibidos por Arce, el 46% de un gastado e ileg\u00edtimo Morales se hace factible. Dado que la diferencia entre \u00e9l y el segundo favorito era de alrededor del 10% (la necesaria para evitar una segunda ronda), deber\u00eda haberse realizado, como m\u00ednimo, un recuento para medir con precisi\u00f3n esa diferencia. No recomendar nuevas elecciones, como lo hizo la OEA.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, argumentar que hubo un golpe implica la necesidad de hacer dos observaciones. La primera es que el MAS insisti\u00f3 en la reelecci\u00f3n de Morales tras la derrota en el plebiscito de 2016, que hab\u00eda negado esta posibilidad. Con esto, perdi\u00f3 parte de su legitimidad y apoyo. Si se pierde una votaci\u00f3n popular, el resultado es aceptado. No puede haber lugar para la discusi\u00f3n sobre esto. La imposici\u00f3n de la candidatura de Morales podr\u00eda entenderse como un \u00abgolpe institucional\u00bb, con la apariencia de legalidad, debido a su aceptaci\u00f3n por el Tribunal Constitucional Plurinacional de Bolivia. Hab\u00eda una percepci\u00f3n (correcta) de que la posibilidad de un mayor control estatal y una deriva autoritaria estaba abierta en caso de la reelecci\u00f3n de Morales. \u00c9l no deber\u00eda haber sido candidato. Esto ejemplifica las dificultades de parte de la <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/liderazgos-de-izquierda-en-america-latina\/\">izquierda<\/a> para asumir la democracia como uno de sus fines, entendi\u00e9ndola a\u00fan como un medio. M\u00e1s igualdad y democracia \u00absustantiva\u00bb no son contradictorias con el respeto a las reglas del juego previamente acordadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro punto es reconocer que parte de los heterog\u00e9neos sectores sociales que salieron a la calle en los d\u00edas posteriores a las elecciones de 2019 no buscaban el golpe de Estado ni el gobierno de extrema derecha que result\u00f3 de todo ello. Hubo movimientos sociales, intelectuales cr\u00edticos, sectores progresistas de la juventud que exig\u00edan m\u00e1s participaci\u00f3n y democracia. Responsabilizarlos del golpe ser\u00eda decir que las protestas de junio de 2013 en Brasil condujeron al golpe institucional de 2016 y a la elecci\u00f3n del Bolsonaro en 2018. Nada m\u00e1s lejos de la realidad.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esperamos que el fracaso y la derrota de la corta y desastrosa soluci\u00f3n autoritaria de Bolivia pueda conducir al menos a un desarme temporal de la recurrente situaci\u00f3n de \u00abempate catastr\u00f3fico\u00bb que se manifiesta en ese pa\u00eds. Tambi\u00e9n esperamos que la intelectualidad cr\u00edtica de la regi\u00f3n pueda debatir respetuosamente sus dilemas, que, en definitiva, se traducen en c\u00f3mo lograr cambios estructurales en democracia.<\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>Foto de Du Monde Dans L&#8217;Objectif em Foter.com \/ CC BY-NC-ND<\/sub><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hablar sobre Bolivia es una garant\u00eda de que habr\u00e1 controversia. 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