{"id":2969,"date":"2020-12-04T05:58:01","date_gmt":"2020-12-04T08:58:01","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=2969"},"modified":"2023-10-24T10:31:19","modified_gmt":"2023-10-24T13:31:19","slug":"el-populismo-economico-de-bolsonaro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/el-populismo-economico-de-bolsonaro\/","title":{"rendered":"El populismo econ\u00f3mico de Bolsonaro"},"content":{"rendered":"\n<p>Jair Bolsonaro introdujo el populismo de derecha en Am\u00e9rica Latina. Como t\u00edpico populista, se niega a enfrentar problemas concretos, cambia su posici\u00f3n para adaptarse a la opini\u00f3n p\u00fablica y promete logros irrealizables. El problema es que, como resultado, el presidente corre el riesgo de hundir el pa\u00eds en una crisis, especialmente en relaci\u00f3n con la sostenibilidad de las cuentas p\u00fablicas, un gran desaf\u00edo para la econom\u00eda brasile\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>El uso excesivo del t\u00e9rmino \u00abpopulismo\u00bb genera controversia.&nbsp; Se critica mucho su aplicaci\u00f3n indiscriminada a los l\u00edderes que huyen de la norma, generalmente pol\u00edticos de izquierda. El populismo de<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/liderazgos-de-derecha-en-america-latina\/\"> derecha<\/a> es nuevo en Am\u00e9rica Latina y, por lo tanto, causa incomodidad al comparar al Bolsonaro de extrema derecha con izquierdistas como Hugo Ch\u00e1vez, Evo Morales y Cristina Kirchner.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Los populistas gobiernan como si estuvieran en una eterna campa\u00f1a electoral, proponiendo pol\u00edticas p\u00fablicas inconsistentes y financieramente insostenibles\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el concepto de \u00abpopulismo\u00bb puede ser pertinente, siempre que se aplique con criterio. Una buena definici\u00f3n es la siguiente: los populistas gobiernan como si estuvieran en una eterna campa\u00f1a electoral, proponiendo pol\u00edticas p\u00fablicas inconsistentes y financieramente insostenibles. Desde este punto de vista, Bolsonaro es una referencia del populismo, especialmente en lo que se refiere a la econom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En su larga carrera legislativa, Bolsonaro siempre ha sido un ac\u00e9rrimo defensor del nacionalismo estatista promovido durante el r\u00e9gimen militar que gobern\u00f3 Brasil entre 1964 y 1984. Fiel a este principio, vot\u00f3 constantemente en contra de medidas liberalizadoras como la privatizaci\u00f3n de empresas estatales y la reforma del costoso sistema nacional de bienestar social.<\/p>\n\n\n\n<p>Como por arte de magia, Bolsonaro se convirti\u00f3 en un liberal en las elecciones de 2018. El candidato sinti\u00f3 que se aprovechar\u00eda de ello present\u00e1ndose como el campe\u00f3n nacional de la causa anti-PT, aprovechando el fuerte rechazo de los expresidentes Luiz In\u00e1cio Lula da Silva y Dilma Rousseff. El cambio fue sorprendente. Bolsonaro es un feroz cr\u00edtico de la agenda social de los peticionarios, a quienes entiende como comunistas degenerados. Sin embargo, en econom\u00eda estuvo cerca de las iniciativas del partido, cuyas administraciones, notoriamente derrochadoras y nacionalistas, llevaron al pa\u00eds a la crisis fiscal en la que nos encontramos desde hace cinco a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>La metamorfosis liberal de Bolsonaro se hizo cre\u00edble cuando el candidato se uni\u00f3 al actual ministro de Econom\u00eda, Paulo Guedes, quien tiene un doctorado en Chicago y es un exjugador del mercado financiero. Durante la campa\u00f1a, Guedes prometi\u00f3 resolver el problema fiscal dejado por el PT en un fuerte programa de privatizaci\u00f3n. La venta de activos p\u00fablicos generar\u00eda \u00abbillones\u00bb de reales con los que el d\u00e9ficit fiscal se reducir\u00eda r\u00e1pidamente a cero.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Despu\u00e9s de dos a\u00f1os de Gobierno, la privatizaci\u00f3n no sali\u00f3 del papel\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de dos a\u00f1os de Gobierno, la privatizaci\u00f3n no sali\u00f3 del papel. Las cuentas p\u00fablicas se mantuvieron en n\u00fameros rojos hasta que la <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2020\/04\/02\/espanol\/america-latina\/bolsonaro-coronavirus-brasil.html\">pandemia de la COVID-19<\/a> las empeor\u00f3 sustancialmente: para 2020, se prev\u00e9 que el d\u00e9ficit nominal sea del 12% del PIB y que la relaci\u00f3n entre la deuda y el PIB alcance un 93% sin precedentes. Es un hecho que la COVID-19 fue el principal factor del deterioro de las cuentas p\u00fablicas este a\u00f1o. Pero, incluso antes del brote de la enfermedad, estaba claro que los trillones de Guedes y el liberalismo de Bolsonaro no eran m\u00e1s que quimeras.<\/p>\n\n\n\n<p>Guedes se desmoraliz\u00f3 de una vez por todas cuando el general Braga Neto, jefe de la Casa Civil, lanz\u00f3 el programa Pr\u00f3-Brasil, una carta de intenci\u00f3n cuyo objetivo es aumentar las inversiones p\u00fablicas.&nbsp;Pr\u00f3-Brasil se lanz\u00f3 en medio de la pandemia, lo que revel\u00f3 la dicotom\u00eda en la pol\u00edtica econ\u00f3mica dentro de un Gobierno descerebrado. Mientras Guedes declar\u00f3 que las reformas desestabilizadoras contrarrestar\u00edan la recesi\u00f3n que se avecinaba, Braga Neto present\u00f3 soluciones diametralmente opuestas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY Bolsonaro? Mientras su equipo luchaba en la primera mitad de 2020, el presidente parec\u00eda no prestar atenci\u00f3n a los urgentes problemas que el pa\u00eds estaba experimentando. Como buen populista, se neg\u00f3 a presentar medidas concretas para hacer frente a la calamidad sanitaria, tratando, para ello, de evitar los costos pol\u00edticos que inevitablemente surgen en la gesti\u00f3n de crisis. El presidente minimiz\u00f3 el virus y atac\u00f3 las medidas de distanciamiento social impuestas por los alcaldes y gobernadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Bolsonaro se vio finalmente obligado a actuar cuando el Congreso y el Gobierno negociaron la aplicaci\u00f3n de la ayuda de emergencia para sostener los ingresos de los trabajadores vulnerables cuyos medios de vida tend\u00edan a desaparecer con la pandemia. El equipo econ\u00f3mico del Gobierno propuso una ayuda temporal de 200 reales al mes, una cantidad, que la oposici\u00f3n, consideraba baja. Bajo la direcci\u00f3n de Rodrigo Maia, presidente de la C\u00e1mara de Diputados, el Congreso aprob\u00f3 una subvenci\u00f3n de 400 reales.<\/p>\n\n\n\n<p>Maia representa la derecha tradicional y a veces se presenta como un oponente de Bolsonaro. Por lo tanto, la aprobaci\u00f3n de los 400 reales fue un rev\u00e9s pol\u00edtico para el presidente, cuya reacci\u00f3n fue r\u00e1pida: con el apoyo de los partidos de izquierda, su gobierno aument\u00f3 la ayuda a 600 reales. Esta cifra se alcanz\u00f3 sin ning\u00fan estudio de viabilidad o de costo y beneficio.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El populismo de Bolsonaro result\u00f3 ser el mayor programa de apoyo a los ingresos en tiempos de pandemia en el continente\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El populismo de Bolsonaro result\u00f3 ser el mayor programa de apoyo a los ingresos en tiempos de pandemia en el continente, lo que har\u00e1 que la recesi\u00f3n de Brasil en 2020 sea relativamente leve. Pero el costo de la ayuda de emergencia no ser\u00e1 inferior a 322.000 millones de reales, equivalente a casi el 5% del PIB. Por mes, el gasto en el \u00abcoronavaucher\u00bb es m\u00e1s alto que la exitosa Bolsa Fam\u00edlia durante todo el a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, los efectos pol\u00edticos de la ayuda de emergencia fueron notables. El programa ha condicionado el aumento de la popularidad del Gobierno: seg\u00fan Datafolha, la calificaci\u00f3n \u00f3ptima o buena pas\u00f3 del 32% al 37% entre junio y agosto de 2020. Este aumento fue sustancial en el nordeste, hasta ahora el basti\u00f3n del PT, donde se concentra una gran parte de la poblaci\u00f3n pobre de Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p>Con la vista puesta en las elecciones municipales de noviembre, Bolsonaro mantuvo la ayuda de emergencia hasta diciembre y la redujo a 300 reales en los \u00faltimos dos meses. El Gobierno sigui\u00f3 gastando mucho a pesar de la reapertura del comercio y el moment\u00e1neo enfriamiento de la pandemia durante el segundo semestre. Con la petici\u00f3n ya finalizada, la ayuda aparentemente terminar\u00e1, incluso con signos de que el pa\u00eds est\u00e1 a punto de entrar en una segunda ola de COVID-19. En otras palabras, la pol\u00edtica populista y no la pandemia parece determinar la ayuda de emergencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Queda por ver qu\u00e9 pasar\u00e1 el a\u00f1o que viene. Con el juego pol\u00edtico ya dictado por las elecciones generales de 2022, lo m\u00e1s probable es que el Gobierno tire por la borda su agenda liberal y se niegue a recortar gastos. A ra\u00edz de estas indecisiones y percances, las cuentas p\u00fablicas se est\u00e1n deteriorando, junto a la salud de la poblaci\u00f3n. La incapacidad del presidente para tomar decisiones dif\u00edciles incrementa el riesgo de un retorno de la inflaci\u00f3n y una explosi\u00f3n de la deuda p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>Los populistas son miopes e incoherentes; sus pol\u00edticas insostenibles causan crisis que pueden arruinar a los pa\u00edses. Este fue el caso en la Argentina de Per\u00f3n y los Kirchner; en la Venezuela de Ch\u00e1vez y Maduro y, lamentablemente, puede suceder en el Brasil de Bolsonaro. Su gobierno pone en grave riesgo la sostenibilidad de las cuentas p\u00fablicas y la estabilidad de la econom\u00eda brasile\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>Foto del Palacio del Planalto en Foter.com \/ CC BY<\/sub><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bolsonaro, como t\u00edpico populista, se niega a enfrentar problemas concretos. Cambia su posici\u00f3n para adaptarse a la opini\u00f3n p\u00fablica y promete logros irrealizables. El problema es que esto lleve al pa\u00eds a una crisis de sostenibilidad de las cuentas p\u00fablicas.<\/p>\n","protected":false},"author":151,"featured_media":2970,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16502,16502,16487,16487,16504,16504],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-2969","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-jair-bolsonaro","9":"category-brasil","11":"category-populismo"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2969","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/151"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2969"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2969\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2970"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2969"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2969"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2969"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=2969"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}