{"id":3122,"date":"2020-12-15T06:07:42","date_gmt":"2020-12-15T09:07:42","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=3122"},"modified":"2023-06-13T15:13:28","modified_gmt":"2023-06-13T18:13:28","slug":"el-presupuesto-que-desato-la-rabia-en-guatemala","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/el-presupuesto-que-desato-la-rabia-en-guatemala\/","title":{"rendered":"Guatemala: el presupuesto y la rabia"},"content":{"rendered":"\n<p>El 12 de diciembre fue el tercer s\u00e1bado consecutivo de protestas en Guatemala. Un millar de personas se juntaron frente al Palacio Presidencial para reclamar la dimisi\u00f3n del presidente Alejandro Giammatei y una reforma profunda del sistema pol\u00edtico del pa\u00eds. Pocos d\u00edas antes (el 9 de diciembre), agrupaciones civiles y organizaciones ind\u00edgenas y sociales bloquearon carreteras en distintas zonas del pa\u00eds en contra de \u201cactos y resoluciones del Organismo Ejecutivo y Organismo Legislativo, que atropellan al pueblo de Guatemala\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Las protestas se iniciaron el 21 de noviembre (#21N) y se dirig\u00edan al <a href=\"https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/noticias-america-latina-55031616\">Congreso<\/a> tras el voto del presupuesto nacional. Y, si bien este fue suspendido algunos d\u00edas m\u00e1s tarde por el mismo presidente, la rabia ciudadana hab\u00eda sido encendida.<\/p>\n\n\n\n<p>El presupuesto de la rep\u00fablica presentaba las prioridades del gobierno de Alejandro Giammatei para el a\u00f1o 2021. En un contexto de crisis sanitaria y de una acumulaci\u00f3n de frustraci\u00f3n social, los manifestantes denunciaron tanto el aumento significativo del presupuesto (y la perspectiva de un endeudamiento mayor del Estado) como el d\u00e9bil compromiso del Gobierno en materia de salud (a pesar de la crisis sanitaria), de derechos humanos y de educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, el presupuesto consolidaba las intervenciones estatales hacia sectores afectados por fuertes sospechas de corrupci\u00f3n, en particular, el sector de obras e infraestructuras.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Lo que ha ocurrido desde el #21N no es solo una cuesti\u00f3n de &#8216;presupuesto\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Sin embargo, lo que ha ocurrido desde el #21N no es solo una cuesti\u00f3n de \u201cpresupuesto\u201d. La indignaci\u00f3n en Guatemala, que se expres\u00f3 de manera violenta con el incendio de una parte del Congreso, cuestiona profundamente el sistema pol\u00edtico en su conjunto.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, la ola del #21N tiene antecedentes fundamentales para entender lo que est\u00e1 en juego. Ese <em><em>d\u00e9j\u00e0 vu<\/em> <\/em>remite a la \u201cprimavera guatemalteca\u201d de abril 2015, protesta social sin precedentes desde la revoluci\u00f3n de octubre 1944, que ocurri\u00f3 en contra del presidente Otto P\u00e9rez Molina y su vicepresidenta, Roxana Baldetti, como respuesta a sus v\u00ednculos con una red de corrupci\u00f3n transnacional. El caso, mejor conocido con el nombre La L\u00ednea, se refer\u00eda a una red que operaba a trav\u00e9s de la desviaci\u00f3n de tasas de aduana.<\/p>\n\n\n\n<p>De abril a septiembre de 2015, salieron a la calle miles de guatemaltecos de todas las edades y los sectores sociales. Por primera vez, la ciudadan\u00eda se manifestaba masivamente contra un sistema de corrupci\u00f3n que tocaba directamente la cumbre del Estado. Las evidencias publicadas por el Ministerio P\u00fablico y la Comisi\u00f3n Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) que despertaron la rabia social precipitaron la dimisi\u00f3n del presidente Otto P\u00e9rez Molina en septiembre 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa \u201cprimavera\u201d era un primer acto de resistencia frente a una tendencia estructural y de largo plazo de <em>captura del Estado<\/em> guatemalteco por la elite pol\u00edtica o econ\u00f3mica del pa\u00eds. Pancartas como \u201cse equivocaron de generaci\u00f3n\u201d, \u201cfuera delincuentes disfrazados de gobernantes\u201d, \u201cestamos hartos de su mentira\u201d, \u201cguatemaltecos, rompamos la cultura del silencio\u201d lo atestaban. Esa contestaci\u00f3n impulsada por el movimiento #JusticiaYa agrup\u00f3 a sectores muy diversos de la sociedad mediante una misma prioridad: acabar con un sistema pol\u00edtico articulado en torno a la corrupci\u00f3n. Ese precedente cre\u00f3 fisuras en la cultura de la impunidad consolidada en torno al Estado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las elecciones consecutivas de Jimmy Morales (2015) y de Alejandro Giammatei (2019) se pueden entender como intentos de transiciones por el Estado al dirigir la atenci\u00f3n hacia el funcionamiento regular de las contiendas electorales para bajar la presi\u00f3n social.&nbsp;Sin embargo, el problema se sit\u00faa lejos de la democracia electoral. Sin ocultar nuevos casos y un fuerte nivel de protesta social durante la administraci\u00f3n Morales (2015-2019), se intent\u00f3 normalizar la vida pol\u00edtico-institucional sobre un terreno inh\u00f3spito.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El nuevo &#8216;despertar guatemalteco&#8217; es producto de un proceso hist\u00f3rico de acumulaci\u00f3n de frustraci\u00f3n y exclusi\u00f3n sociales\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del asunto presupuestario, el nuevo \u201cdespertar guatemalteco\u201d es producto de un proceso hist\u00f3rico de acumulaci\u00f3n de frustraci\u00f3n y exclusi\u00f3n sociales frente a un sistema pol\u00edtico inoperante. Tambi\u00e9n, de un contexto inmediato caracterizado por un estado de crisis multisectorial (salud, ambiente, econ\u00f3mico).<\/p>\n\n\n\n<p>A escala electoral, se organiz\u00f3 en 2019 una elecci\u00f3n general en un contexto de una gran politizaci\u00f3n y judicializaci\u00f3n del proceso electoral (anulaci\u00f3n de candidaturas de Thelma Aldana, Zury R\u00edos y Edwin Escobar) y de baj\u00edsima calidad de la oferta electoral, haciendo eco de la debilidad estructural de los partidos pol\u00edticos de Guatemala. La elecci\u00f3n se hizo sin canalizaci\u00f3n de las demandas sociales mayoritarias y hubo un declive masivo de la participaci\u00f3n, 61,8% en la primera ronda y 42,7% en la segunda. As\u00ed, la disfuncionalidad de la democracia electoral en un contexto de fuertes demandas y expectativas sociales era terreno f\u00e9rtil para que se desencadenara la rabia social.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El voto del presupuesto fue la gota que derram\u00f3 el vaso y que transform\u00f3 el hartazgo de la poblaci\u00f3n en un nuevo ciclo de<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/claves-de-la-protesta-social-en-colombia\/\"> protestas<\/a>, unas violentas (incendio del Congreso), unas pac\u00edficas (#5D para las manifestaciones del 5 de diciembre, y el #12D). El hartazgo ciudadano ha favorecido una convergencia cada vez mayor de sectores sociales tradicionalmente independientes: asociaciones ind\u00edgenas, empresas, universidades p\u00fablicas y privadas y organizaciones de derechos humanos, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>A escala pol\u00edtico-institucional, el #21N representa el hartazgo con un Gobierno deslegitimado por una gesti\u00f3n cr\u00edtica de la pandemia de la COVID-19 y por una atenci\u00f3n tard\u00eda hacia poblaciones afectadas por los huracanes Eta e Iota. Por otro lado, el Poder Legislativo tambi\u00e9n sufre de un importante descr\u00e9dito, debido a la acumulaci\u00f3n de asuntos de corrupci\u00f3n e instrumentalizaci\u00f3n de nombramientos de funcionarios (ver el caso reciente de magistrados a la Corte Suprema de Justicia y la Corte de Apelaciones).<\/p>\n\n\n\n<p>En este marco, las protestas revelaron fracturas en las \u00e9lites, con una ruptura pol\u00edtica profunda entre el presidente Giammatei y su vicepresidente Guillermo Castillo, quien propuso de inmediato una dimisi\u00f3n conjunta frente a la ola de protestas \u201cpor el bien del pa\u00eds\u201d. Este, adem\u00e1s, cuestion\u00f3 la invocaci\u00f3n de la Carta Democr\u00e1tica Interamericana (de la Organizaci\u00f3n de Estados Americanos, OEA) por parte del presidente.<\/p>\n\n\n\n<p>Con la declaraci\u00f3n de la Procuradur\u00eda de los Derechos humanos de que durante las protestas del #21N ocurrieron violaciones de derechos humanos, el sistema pol\u00edtico de Guatemala parece a\u00fan m\u00e1s debilitado. D\u00eda a d\u00eda, el Gobierno demuestra incapacidad para proteger tanto a las personas como al territorio, y para ejercer de manera leg\u00edtima su soberan\u00eda. Y la disfuncional democracia guatemalteca se enfrenta a cada vez mayores exigencias ciudadanas y sociales.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Como en el caso de Chile, queda claro que no se trata de una indignaci\u00f3n puntual\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>A fin de cuentas, como en el caso de Chile, queda claro que no se trata de una indignaci\u00f3n puntual, ya que las voces se alzan ahora por un cambio profundo del sistema pol\u00edtico. Unos reclaman un cambio del funcionamiento electoral con una reforma de la Ley Electoral y de Partidos Pol\u00edticos para lograr una verdadera representaci\u00f3n pol\u00edtica. Otros reclaman cambios m\u00e1s profundos a trav\u00e9s de una reforma de la Constituci\u00f3n (la Constituci\u00f3n vigente data del 1985).<\/p>\n\n\n\n<p>No se puede anticipar ni vislumbrar el futuro de esas protestas, pero s\u00ed podemos decir que estas se inscriben en una trayectoria ascendente de demandas ciudadanas y sociales frente a un Estado colapsado. Indudablemente, la democracia de Guatemala se encuentra en una encrucijada. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>Foto de Surizar em Foter.com \/ CC BY-SA<\/sub><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 12 de diciembre fue el tercer s\u00e1bado consecutivo de protestas en Guatemala para reclamar la dimisi\u00f3n del presidente Alejandro Giammatei y una reforma profunda del sistema pol\u00edtico del pa\u00eds. Lo que empez\u00f3 como una protesta contra el presupuesto nacional, encendi\u00f3 la rabia ciudadana.<\/p>\n","protected":false},"author":148,"featured_media":3125,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16532,16532,16494,16494],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-3122","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-protestas","9":"category-guatemala"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3122","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/148"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3122"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3122\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3125"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3122"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3122"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3122"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=3122"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}