{"id":3225,"date":"2020-12-26T06:10:46","date_gmt":"2020-12-26T09:10:46","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=3225"},"modified":"2023-05-29T11:59:13","modified_gmt":"2023-05-29T14:59:13","slug":"partidos-politicos-entre-el-amor-y-el-odio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/partidos-politicos-entre-el-amor-y-el-odio\/","title":{"rendered":"Partidos pol\u00edticos: entre el amor y el odio"},"content":{"rendered":"\n<p>Los partidos pol\u00edticos son necesarios para la democracia, pero, a la vez, pueden provocar antipat\u00eda en la ciudadan\u00eda. Para los afamados polit\u00f3logos Levitsky &amp; Ziblatt (2018), estos son los guardianes de la democracia estadounidense, sin embargo, en Am\u00e9rica Latina la confianza en ellos llega solo al 13% (Latinobar\u00f3metro 2018). Este sentir de los ciudadanos del sur del continente hacia los partidos pol\u00edticos preocupa, debido a la importancia de estos para la conservaci\u00f3n de la democracia representativa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 dice la literatura acad\u00e9mica? Para Santano, Barbosa y Kozicki (2015), \u201ces un hecho que dichas organizaciones generan una dualidad de percepciones. Parece ser que, si hay pol\u00edtica, hay partidos, pues su existencia es necesaria para cualquier r\u00e9gimen democr\u00e1tico. Sin embargo, tambi\u00e9n est\u00e1n directamente vinculados al lado m\u00e1s nebuloso de las instituciones p\u00fablicas, ostentando quiz\u00e1 la posici\u00f3n m\u00e1s inc\u00f3moda dentro de la arena p\u00fablica\u201d. Mientras tanto, para el polit\u00f3logo Manuel Alc\u00e1ntara (2019): \u201cLos partidos pol\u00edticos desde hace un siglo constituyen un elemento central en la operatividad democr\u00e1tica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Los partidos pol\u00edticos son necesarios para la democracia representativa porque alguien tiene que ser electo mediante una organizaci\u00f3n pol\u00edtica para gobernar\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Indudablemente, los partidos pol\u00edticos son necesarios para la democracia representativa porque alguien tiene que ser electo mediante una organizaci\u00f3n pol\u00edtica para gobernar. Por ejemplo, en el a\u00f1o 2018 se aprob\u00f3 en Bolivia la Ley de Organizaciones Pol\u00edticas \u2014en el momento de su aplicaci\u00f3n se consider\u00f3 apresurada y favorable al oficialismo (MAS)\u2014 para regular la actividad de las agrupaciones pol\u00edticas. Un elaboraci\u00f3n institucional necesaria y pertinente cuando la personalidad pol\u00edtica se impone a la organizaci\u00f3n partidaria y los militantes no tienen muchas chances para decidir.<\/p>\n\n\n\n<p>Equidad de g\u00e9nero, democracia interna, financiamiento y elecciones primarias son aspectos que contiene la norma para mejorar el sistema de partidos boliviano. Sin embargo, por ahora, el pragmatismo t\u00e1ctico de los pol\u00edticos sigue prevaleciendo: la democracia interna de los partidos pol\u00edticos est\u00e1 supeditada a lo que popularmente se conoce como dedazo (imposici\u00f3n de candidatos desde la c\u00fapula hacia las bases), por tanto, solo fungen como instrumentos que buscan ganar elecciones para administrar el Estado y otorgar cargos p\u00fablicos a su militancia.<\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo al Latinobar\u00f3metro 2018, el pa\u00eds con mayor confianza en Latinoam\u00e9rica es Uruguay, con 21%, mientras que el apoyo en Venezuela es de 14%. Esta diferencia, de apenas siete puntos, es muy preocupante, debido a las grandes diferencias en t\u00e9rminos cualitativos entre ambos pa\u00edses. Mientras en Uruguay funciona la alternancia en el Gobierno, como s\u00edntoma de que se respetan las reglas de juego, en Venezuela, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) gana todas las elecciones, debido a la manipulaci\u00f3n institucional.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta desconfianza hacia los partidos pol\u00edticos es una constante que, por el momento, parece que seguir\u00e1 vigente, ya que la corrupci\u00f3n, el corporativismo, la desigualdad y la ausencia de nuevas narrativas en un contexto de polarizaci\u00f3n pol\u00edtica se mantendr\u00e1n a  mediano plazo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los partidos son necesarios para acceder al Gobierno. Son el instrumento id\u00f3neo de determinados liderazgos y personalidades gravitantes en el espacio p\u00fablico para obtener la legitimidad del voto popular y, as\u00ed, constituirse en representantes de una mayor\u00eda electoral que, cuando la institucionalidad p\u00fablica y los partidos pol\u00edticos son d\u00e9biles, deciden sobre la cosa p\u00fablica en funci\u00f3n de sus pasiones personales y los intereses de las facciones que dirigen.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>En Am\u00e9rica Latina no es extra\u00f1o que el presidente electo por el voto popular sea m\u00e1s importante y determinante que el partido\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>En Am\u00e9rica Latina no es extra\u00f1o que el presidente electo por el voto popular sea m\u00e1s importante y determinante que el partido (ahora su instrumento) en los procesos pol\u00edticos. Por ejemplo, Jair Bolsonaro, <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/liderazgos-antidemocraticos-del-siglo-xxi\/\">Nicol\u00e1s Maduro<\/a> y, en su momento, Evo Morales, son pol\u00edticos que representan una determinada corriente pol\u00edtico-ideol\u00f3gica y encarnan el presidencialismo como personalidades pol\u00edticas gravitantes que muchas veces han estado por encima de las leyes y del respeto al sentido com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de personalidades que alcanzan el poder, gracias al voto popular como efecto de su sinton\u00eda con las demandas de determinados sectores de la sociedad. Su contracara es la anemia institucional de los partidos pol\u00edticos y la desconfianza ciudadana hacia su papel de intermediaci\u00f3n y representaci\u00f3n. En t\u00e9rminos gramscianos, su condici\u00f3n de primera c\u00e9lula en la que se sintetizan los g\u00e9rmenes de la voluntad colectiva que tienden a devenir en lo universal ya no va m\u00e1s. Simplemente son \u00fatiles como instrumentos legales que sirven de escalera, pero no como estructuras leg\u00edtimas que generan identidades, relatos y compromisos.<\/p>\n\n\n\n<p>Estar con y contra los partidos pol\u00edticos parece un ox\u00edmoron, pero es parte de la realidad sociopol\u00edtica latinoamericana. Adem\u00e1s, los <a href=\"https:\/\/www.fuhem.es\/papeles_articulo\/partidos-politicos-mundiales\/\">partidos<\/a> vienen sufriendo un desfase con las transformaciones sociales como efecto del desarrollo de las tecnolog\u00edas de la comunicaci\u00f3n, y no han prestado atenci\u00f3n seria y respuestas contundentes respecto al cambio clim\u00e1tico, entre otros problemas. Sin embargo, estos son los guardianes de la democracia a pesar de su d\u00e9bil institucionalidad y la gran desconfianza ciudadana. \u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Los partidos pol\u00edticos son, sin duda, las herramientas de acceso al ejercicio del gobierno para liderazgos carism\u00e1ticos que se esfuerzan para ser escuchados, queridos y votados. Pero su condici\u00f3n de estructuras democr\u00e1ticas ha caducado. Con todo, estos antiguos veh\u00edculos a\u00fan funcionan, ya que la democracia representativa ha resistido las inclemencias del tiempo. Sin embargo, han quedado reducidos en el espacio porque ya no expresan la voluntad colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>Foto de Globovisi\u00f3n en Foter.com \/ CC BY-NC<\/sub><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los partidos pol\u00edticos son necesarios para el funcionamiento del sistema democr\u00e1tico, pero, a la vez, pueden provocar antipat\u00eda en la ciudadan\u00eda. En Am\u00e9rica Latina la confianza en ellos llega tan solo al 13%, lo cual demuestra que ya no expresan la voluntad colectiva.<\/p>\n","protected":false},"author":120,"featured_media":3226,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16497,16488,16488,16497],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-3225","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-democracia","8":"category-partidos-politicos"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3225","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/120"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3225"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3225\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3226"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3225"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3225"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3225"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=3225"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}