{"id":3425,"date":"2021-01-12T08:53:02","date_gmt":"2021-01-12T11:53:02","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=3425"},"modified":"2023-10-24T05:40:47","modified_gmt":"2023-10-24T08:40:47","slug":"lecciones-de-america-latina-para-la-democracia-de-ee-uu-tras-el-1-j","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/lecciones-de-america-latina-para-la-democracia-de-ee-uu-tras-el-1-j\/","title":{"rendered":"Lecciones de A.L. para la democracia de EE.UU. tras el 6-J"},"content":{"rendered":"\n<p><em><strong>Coautor<\/strong> <strong>Peter Siavelis<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Lo ocurrido el pasado 6 de enero de 2021 en Estados Unidos ha acabado de una vez por todas con la idea de que el pa\u00eds norteamericano es excepcional y algunas de las comparaciones de Trump con los peores presidentes populistas y semiautoritarios de Am\u00e9rica Latina parecen v\u00e1lidas. La oscura jornada vivida en Washington ha terminado con el mito de la superioridad de la democracia estadounidense, mostrando que el sistema est\u00e1 lleno de insuficiencias institucionales y que cuenta con una clase pol\u00edtica disfuncional.<\/p>\n\n\n\n<p>Como americanos, pero profesores expertos en pol\u00edtica latinoamericana, recurrimos a nuestro conocimiento de la regi\u00f3n para ganar perspectiva sobre el significado y los efectos para la democracia de esta insurrecci\u00f3n en Estados Unidos. As\u00ed, la historia de Am\u00e9rica Latina, con demasiada frecuencia salpicada por la violencia y golpes militares de la derecha que acabaron con cualquier apariencia de gobierno constitucional, proporciona lecciones y advertencias para los Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Levantamientos sociales, una se\u00f1al de alarma<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>En primer lugar, Am\u00e9rica Latina nos ense\u00f1a que los levantamientos sociales son una se\u00f1al de alarma a largo plazo, y los acontecimientos del Capitolio son probablemente un reflejo de los continuos ataques a la paz social en los Estados Unidos. En este sentido, queremos advertir que la turba inspirada por el presidente Trump no debe ser comparada con otras protestas ocurridas tanto en Estados Unidos como en otros pa\u00edses, siendo estas \u00faltimas inspiradas por causas leg\u00edtimas.<\/p>\n\n\n\n\n\n<p>Sin embargo, es fundamental comprender que la polarizaci\u00f3n que ha originado la toma del Congreso no se revertir\u00e1 f\u00e1cilmente. Chile puede ser un buen espejo. Antes del golpe que derroc\u00f3 al presidente Salvador Allende en 1973, hubo a\u00f1os de ataques al gobierno. Los camioneros paralizaron el pa\u00eds con una huelga (apoyada por el gobierno de los Estados Unidos), los legisladores del Congreso se negaron a considerar las propuestas presidenciales y los conflictos callejeros violentos entre los partidarios de ambos espectros de la pol\u00edtica se convirtieron en algo habitual. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como \u00faltimo paralelismo, una elecci\u00f3n previa al golpe de Estado que inclin\u00f3 la balanza del lado de los partidarios de Allende aviv\u00f3 los fuegos del descontento en la oposici\u00f3n. De este modo, pese a que el levantamiento en Estados Unidos fue sofocado, las divisiones que lo generaron est\u00e1n m\u00e1s vivas que nunca.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>La polarizaci\u00f3n lleva a levantamientos sociales<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, la historia de Am\u00e9rica Latina nos ense\u00f1a que la polarizaci\u00f3n desemboca en levantamientos sociales y crisis de gobierno, lo cual se traduce con demasiada frecuencia en golpes militares o en la destrucci\u00f3n total de la democracia. Lo ocurrido en Venezuela en 2002 puede ser una comparaci\u00f3n v\u00e1lida. El l\u00edder empresarial Pedro Carmona moviliz\u00f3 a una multitud para enfrentarse a una marcha gubernamental convocada previamente. Ten\u00eda la esperanza de utilizar la polarizaci\u00f3n y el enfrentamiento para justificar el derrocamiento del gobierno de Ch\u00e1vez.&nbsp; En las 36 horas que detent\u00f3 la presidencia de facto, Carmona no trat\u00f3 de instalar una democracia floreciente, sino que, entre otras \u201creformas\u201d, cerr\u00f3 el congreso y suspendi\u00f3 la corte suprema.<\/p>\n\n\n\n<p>En tercer lugar, se encuentran paralelismos con las palabras supuestamente revolucionarias de muchos l\u00edderes insurrectos norteamericanos. Esto nos da una pista de lo que Trump (al menos) piensa que ocurrir\u00e1. Al empujar a la multitud hacia la tormenta, Trump nos recuerda la famosa frase de Ch\u00e1vez: \u201chemos fracasado (s\u00f3lo) por ahora; \u00a1nunca cederemos!\u201d. &nbsp;Y como Castro, la versi\u00f3n de Trump de \u201cla historia me absolver\u00e1\u201d fue \u201cnosotros no perdimos la elecci\u00f3n\u2026no ced\u00e1is\u2026no lo aguantaremos m\u00e1s\u201d.<\/p>\n\n\n\n\n\n<p>Si Carmona y los dictadores de derecha se&nbsp; propusieron salvar la democracia cerrando el Congreso y desatando olas de arrestos, torturas y asesinatos, Trump consigui\u00f3 el apoyo de la multitud etiquetando a sus oponentes pol\u00edticos como el enemigo, refiri\u00e9ndose a ellos como \u201cdem\u00f3cratas radicales envalentonados\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque la megaloman\u00eda de Trump provoca comparaciones con dictadores y populistas, no pretendemos establecer paralelismos entre la insurrecci\u00f3n de los seguidores de Trump con los movimientos sociales que han defendido causas leg\u00edtimas en Am\u00e9rica Latina. Asimismo, claro que hay razones leg\u00edtimas para la protesta en Estados Unidos, tal como se ha evidenciado con las numerosas manifestaciones pac\u00edficas de los \u00faltimos meses, pero estas nada tienen que ver con los disturbios en el Capitolio.<\/p>\n\n\n\n<p>En este caso la fuente de los agravios vino desde arriba, por parte de l\u00edderes preocupados por no perder su poder y privilegios. Se ha construido un resentimiento de hostilidad racial, tal como se aprecia en las banderas confederadas que portaban las personas que ocuparon el Congreso. Esto contrasta fuertemente con los movimientos sociales que han abogado por la inclusi\u00f3n pol\u00edtica, el avance social y la justicia econ\u00f3mica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfQu\u00e9 hacer con los l\u00edderes insurrectos?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Otra lecci\u00f3n que aprender de la historia de Am\u00e9rica Latina es qu\u00e9 hacer con los l\u00edderes insurrectos. Algunos se levantaron de sus cenizas mucho m\u00e1s fuertes, y al igual que Daenerys Targaryen de Juego de Tronos, controlaron a sus dragones. Castro y Ch\u00e1vez son claros ejemplos, ya que ambos emplearon su tiempo en la c\u00e1rcel o en el exilio escribiendo manifiestos que exhortaban a sus seguidores a movilizarse m\u00e1s tarde. Otros, como Carmona, se han desvanecido de la historia (se convirti\u00f3 en un acad\u00e9mico sin importancia en su exilio colombiano).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Am\u00e9rica Latina ofrece lecciones sobre justicia transicional; sobre la preocupaci\u00f3n de a qui\u00e9nes enjuiciar (jerarcas o soldados rasos) y c\u00f3mo el proceso puede contribuir a una muerte r\u00e1pida o lenta de la democracia. Los alborotadores que entraron en el Capitolio de los Estados Unidos deber\u00e1n hacer frente a graves consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 hay de Trump y de los dem\u00e1s l\u00edderes que alentaron la protesta? Durante a\u00f1os se han difundido falsedades que han llevado a millones de personas a denigrar a los que piensan diferente, y han empleado el descontento ciudadano para incitar a sus seguidores \u2014apoy\u00e1ndose en otra mentira, la de la elecci\u00f3n robada\u2014 a lanzarse al precipicio en busca de una revoluci\u00f3n gloriosa. Si Trump y sus secuaces, incluyendo a sus asesores formales, no asumen consecuencias, no existir\u00e1 ning\u00fan elemento disuasorio para nuevos intentos y se abre la puerta a una lenta erosi\u00f3n de la democracia. La experiencia de Hungr\u00eda, Polonia o Rusia lo demuestra.<\/p>\n\n\n\n<p>La alternativa, imponer severos castigos a los l\u00edderes insurrectos, ha provocado que algunos ex aut\u00f3cratas, como por ejemplo en Chile o Argentina, amenazaran a los nuevos reg\u00edmenes democr\u00e1ticos con nuevos levantamientos y una muerte r\u00e1pida de la democracia. De este modo, poner a prueba a Trump puede generar nuevas movilizaciones y violencia. Sin embargo, esto parece menos peligroso que someter a Estados Unidos a una muerte lenta de la democracia en la que populistas, demagogos e insurrectos se ven inmunes por cualquiera de sus acciones.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los controles institucionales impidieron que Trump robara la elecci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>La siguiente lecci\u00f3n que extraemos respecto a la experiencia latinoamericana es de contraste. Pese a reconocer la continua amenaza del triunfalismo y la debilidad representativa de la democracia estadounidense, los controles institucionales existentes impidieron que Trump robara con \u00e9xito una elecci\u00f3n. Aun cuando las autoridades electorales a nivel estatal y el Tribunal Supremo cuentan entre sus filas con numerosos partidarios de Trump, desde estos organismos se rechazaron abiertamente las acusaciones de fraude electoral manifestadas por el presidente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;De hecho, cuando el Tribunal Supremo tuvo que pronunciarse sobre las irregularidades electorales en Pensilvania, las rechaz\u00f3 en una sola l\u00ednea: \u00abLa solicitud de medidas cautelares presentada al Juez Alito y por \u00e9l remitida a la Corte es denegada\u00bb. Por el contrario, tales salvaguardias han fallado con demasiada frecuencia en la historia de Am\u00e9rica Latina.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>El papel apol\u00edtico de las fuerzas armadas<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>El papel ejercido por las fuerzas armadas estadounidenses tambi\u00e9n es crucial. Como latinoamericanistas, somos conscientes del brutal n\u00famero de bajas infligidas en la regi\u00f3n a manos de las fuerzas armadas estadounidenses y sus aliados. No obstante, y a pesar de que Trump ha tratado de imponer sus propios criterios, las fuerzas armadas estadounidenses se han manifestado reiteradamente ajenos a la pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Como respuesta a la preocupaci\u00f3n de que las fuerzas armadas respaldaran el intento de Trump de permanecer en el cargo, el general Mark Milley, presidente del Estado Mayor Conjunto, afirm\u00f3: \u00abNo prestamos juramento a un rey o a una reina, a un tirano o a un dictador. No hacemos un juramento a un individuo\u00bb. Continu\u00f3 su declaraci\u00f3n afirmando que \u00aben el caso de una disputa sobre alguna cuesti\u00f3n electoral, son los tribunales y el Congreso de los EE.UU. los que est\u00e1n obligados por ley a resolver el conflicto, no el ej\u00e9rcito de los EE.UU\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata aqu\u00ed de afirmar que el pa\u00eds norteamericano es una democracia excepcional, pero estas declaraciones demuestran el papel apol\u00edtico de las fuerzas armadas de los Estados Unidos y c\u00f3mo, en combinaci\u00f3n con los controles institucionales, su actitud es fundamental para la democracia.<\/p>\n\n\n\n<p>Como lecci\u00f3n esperanzadora, el estallido social de Chile en 2019 muestra efectos potencialmente positivos derivados de una violencia social destructiva. Forzaron al gobierno de Pi\u00f1era a iniciar el proceso para redactar una nueva constituci\u00f3n. As\u00ed, el proceso fue instigado por ciudadanos que exig\u00edan justicia social y econ\u00f3mica y no por un l\u00edder que agit\u00f3 a las multitudes mediante falsas teor\u00edas de la conspiraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>No tratamos de sugerir una correspondencia entre ambas situaciones, pero citamos a Chile con la esperanza de que la espantosa secuencia de acontecimientos ocurridos en los Estados Unidos pueda dar lugar a una evaluaci\u00f3n de la situaci\u00f3n y, posteriormente, a la adopci\u00f3n de medidas para abordar las innumerables insuficiencias de la democracia estadounidense.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hay cierta iron\u00eda intencional en nuestra comparaci\u00f3n de Trump con Ch\u00e1vez y Castro y no queremos menospreciar las marcadas diferencias en la legitimidad de los agravios.&nbsp; Sin embargo, las lecciones de estos casos, m\u00e1s las de otros pa\u00edses y per\u00edodos de tiempo, nos muestran la gravedad de la situaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Am\u00e9rica Latina se ha enfrentado continuamente a amenazas populistas y autoritarias, con antih\u00e9roes como Pinochet que afirmaron que tuvieron que derrocar la democracia para salvarla de s\u00ed misma. A pesar de las diferencias con Am\u00e9rica Latina, los EE.UU. no son excepcionales en sus vulnerabilidades. Ahora esperaremos a ver si es excepcional en las reacciones y consecuencias.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Episodio relacionado de nuestro\u00a0<a href=\"http:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/\">podcast<\/a><\/em>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: Crisis de la democracia en Latinoam\u00e9rica\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/3XBfbiL2vbQuBv8hsX3iGD?si=cu-pvqggSLWPRnORxPODrQ&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><em><sub>Foto de Blinkofanaye en Foter.com \/ CC BY-NC<\/sub><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Coautor Peter Siavelis<br \/>\nLo ocurrido el pasado 6 de enero ha acabado con la idea de que el pa\u00eds norteamericano es excepcional y algunas de las comparaciones de Trump con los peores presidentes populistas y semiautoritarios de Am\u00e9rica Latina parecen v\u00e1lidas.<\/p>\n","protected":false},"author":118,"featured_media":3426,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16497,16513,16468,16513,16468,16497],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-3425","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-democracia","8":"category-eeuu","9":"category-politica"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3425","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/118"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3425"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3425\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3426"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3425"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3425"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3425"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=3425"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}