{"id":360,"date":"2019-01-17T12:55:37","date_gmt":"2019-01-17T15:55:37","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=360"},"modified":"2023-10-24T11:05:25","modified_gmt":"2023-10-24T14:05:25","slug":"mexico-drogas-prohibicion-y-legalizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/mexico-drogas-prohibicion-y-legalizacion\/","title":{"rendered":"M\u00e9xico: drogas, prohibici\u00f3n y legalizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>El problema mexicano con el narcotr\u00e1fico y la violencia es famoso en todo el mundo. Y ef\u00edmeramente famosas son las estad\u00edsticas que est\u00e1n relacionadas con este hecho y que, de manera peri\u00f3dica, les siguen otras peores, como esta: 16.000 asesinatos en la primera mitad de 2018. Los registros que obtengamos o confirmemos en 2019, estoy seguro, ser\u00e1n peores. Lo que no es famoso, ni aun bien conocido fuera de una parte de la Academia, mexicana y no, son las causas; las causas del narco, de su violencia y de las estad\u00edsticas espeluznantes. <\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed repito y resumo lo que he investigado y argumentado desde hace diez a\u00f1os. Si est\u00e1 dispuesto a leer sin prejuicio un argumento anal\u00edtico y honesto, y luego repensar su posici\u00f3n personal, siga leyendo; si ha decidido que nunca revisar\u00e1 sus creencias, no tiene sentido que lea esto\u2026<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><strong>Lo que causa el combate que defienden es precisamente lo que causa al combatido<\/strong>\u00ab<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Cualquier observador atento puede darse cuenta: casi todos los defensores del combate violento\/militarizado contra el narcotr\u00e1fico hablan como si una cosa llamada&nbsp;la Prohibici\u00f3n<em> <\/em>no existiera. Hablan de mercados ilegales, delincuentes y combates estatales en su contra, pero de una manera tal que los hace parecer naturales o inmanentes: como si no hubiera nada previo, ning\u00fan prerrequisito jur\u00eddico y pol\u00edtico; como si esos mercados, esos delincuentes y esos combates estuvieran&nbsp;<em>dados<\/em>&nbsp;fuera de la Historia y sus causas no existieran o fueran indistintas, irrelevantes e inevitables. Nunca aparece bien (pues hacen que no aparezca) eso que, en realidad, est\u00e1 en la base: una serie de textos a los que, sin origen en la evidencia de la ciencia ni las mejores consideraciones \u00e9ticas, se les regala el mecanismo de la ley (nacional e internacional) para prohibir ciertas drogas. Ah\u00ed est\u00e1 la ra\u00edz del problema.&nbsp;<strong>Lo que causa el combate que defienden es precisamente lo que causa al combatido<\/strong>; es decir, quieren mantener la Prohibici\u00f3n para combatir a los narcotraficantes que dependen de que se mantenga la Prohibici\u00f3n. Su propuesta es absurda y, con ella, no puede haber soluci\u00f3n (por lo mismo, ya me niego a conceder que sea \u201cexperto en seguridad\u201d cualquiera que, para casos como el mexicano, no tenga a la Prohibici\u00f3n como variable independiente, explicativa).<\/p>\n\n\n\n<p>El lector puede pensarlo as\u00ed: \u00bfhabr\u00eda esta \u201cguerra contra las drogas\u201d si esas drogas no fueran ilegales? El fen\u00f3meno social y econ\u00f3mico, no superficialmente delictivo, que conocemos como&nbsp;<em>narco,<\/em>&nbsp;\u00bfexistir\u00eda como existe si las drogas nunca hubieran sido prohibidas? La verdad emp\u00edrica y jur\u00eddica es que esta \u201cguerra\u201d y&nbsp;<em>el narco<\/em>&nbsp;requieren, ideol\u00f3gicamente, prohibicionismo y, formalmente, Prohibici\u00f3n. Prohibicionismo y Prohibici\u00f3n no son cosas verdaderamente necesarias en una sociedad ni son inevitables. No son leyes de la Historia ni de la ciencia; significan unas leyes del Estado en estado de equivocaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco son dictados de Dios ni de la naturaleza, aunque no faltan los opinadores y ciudadanos que no pueden o no quieren separar nada de su religi\u00f3n o de su particular idea sobre lo natural. Son decisiones pol\u00edticas (de los pol\u00edticos que conocemos y casi todos criticamos) que pueden ser cambiadas y, sobre las que no solo es deseable, sino posible, cambiar de opini\u00f3n: t\u00f3mese el ejemplo de un personaje p\u00fablico mexicano, Rub\u00e9n Aguilar Valenzuela, quien, despu\u00e9s de haber propuesto un muy problem\u00e1tico pacto pol\u00edtico con el narco, pas\u00f3 a defender vehementemente la legalizaci\u00f3n. Lo que hizo Aguilar contiene la mejor postura ciudadana: escuchar a los que han investigado y han pensado originalmente, pensar lo escuchado, relacionarlo con lo cotidiano, como la violencia inocultable y creciente en <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/politica-y-movimiento-indigena-mexicano\/\">M\u00e9xico<\/a>, y corregir un error.<\/p>\n\n\n\n<p>En esencia, desde mi perspectiva, todo lo que hay que entender y asumir es esto: estar contra el narco no necesariamente es estar a favor de la Prohibici\u00f3n; estar a favor de la Prohibici\u00f3n no necesariamente es estar contra el narco. Estar contra la Prohibici\u00f3n es necesariamente estar contra el narco. Quienes est\u00e1n a favor de la Prohibici\u00f3n y contra el narco son bienintencionados, pero est\u00e1n equivocados (los refuta la ciencia social, y no solo el progresismo; v\u00e9ase mi nota \u00abConsecuencias generales de la prohibici\u00f3n de las drogas\u00bb,&nbsp;<em>Derecho en acci\u00f3n<\/em>, CIDE, 2015).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La Prohibici\u00f3n de drogas, en realidad, no proh\u00edbe al narco, lo crea y alimenta<\/strong>. Quienes est\u00e1n a favor de la Prohibici\u00f3n, y tambi\u00e9n del narco, s\u00ed existen: se llaman criminales y c\u00f3mplices. Son sus c\u00f3mplices&nbsp;<em>directos\u2026<\/em> En cambio, estar contra el narco y contra la Prohibici\u00f3n que lo construye es estar a favor de la legalizaci\u00f3n. Esta no es favorecer ni legalizar el fen\u00f3meno general llamado narcotr\u00e1fico. Al contrario, la legalizaci\u00f3n de la que hablamos es usar la ley para prohibir a los narcos, no a las drogas; narcos y drogas no son entidades iguales ni tienen id\u00e9nticas consecuencias. Estar a favor de la legalizaci\u00f3n es, en tendencia, estar a favor de la siempre perfectible regulaci\u00f3n legal, p\u00fablica y prodemocr\u00e1tica de las drogas hoy ilegales, y, por tanto, de las actividades b\u00e1sicas de producci\u00f3n, venta y consumo, que no son intr\u00ednsecamente malignas.&nbsp;<strong>Legalizar para regular, regular por legalizar<\/strong>. Lo mismo que se hace con el tabaco y el alcohol, dos drogas problem\u00e1ticas que son menos problem\u00e1ticas porque no son ilegales y por lo que se puede hacer con ellas bajo la legalidad. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los equivalentes de los narcos en las industrias alcoh\u00f3lica y tabacalera? Los problemas que hay ah\u00ed son otros, y no son peores que los del caso narco. Desde una \u00f3ptica realista, soluciones a problemas similares deben y pueden ingeniarse&nbsp;desde la elaboraci\u00f3n de la regulaci\u00f3n como tal.<\/p>\n\n\n\n<p>Un complemento importante: la legalizaci\u00f3n no es promover el consumo ni fomentar la adicci\u00f3n. Se puede estar contra la adicci\u00f3n sin estar a favor de cualquier maltrato a los adictos y sin estar contra la regulaci\u00f3n que puede ayudarlos mejor. Y se puede estar a favor de la legalizaci\u00f3n sin ser consumidor porque la propuesta de legalizar-regular es sobre salud p\u00fablica, mejora social y estatal, y libertad de elecci\u00f3n individual.<\/p>\n\n\n\n<p>La Prohibici\u00f3n es la instituci\u00f3n del problema. La gran matriz institucional de todos los problemas p\u00fablico-sociales con drogas, la causa formal primera y \u00faltima del narco y la \u201cguerra contra las drogas\u201d, y de la violencia y la corrupci\u00f3n asociadas que se interrelacionan con otros factores. La legalizaci\u00f3n puede ser una gran matriz de correcciones y de otras transformaciones sociales por efectos pol\u00edticos, fiscales, comerciales, penales, carcelarios y comunitarios. No es \u201csobrevender\u201d la medida; es no subestimar los alcances y costos del sistema prohibicionista. <\/p>\n\n\n\n<p>En M\u00e9xico, la \u201cguerra\u201d vigente, ese costoso error de intensificaci\u00f3n del presidente Calder\u00f3n y que el presidente <a href=\"https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/analisis\/mexico-la-reforma-del-sector-seguridad-y-la-estrategia-contra-la-delincuencia-organizada-de-andres-manuel-lopez-obrador-2\/\">L\u00f3pez Obrador<\/a> planea continuar a su modo, debe ser cancelada lo m\u00e1s pronto posible. Para cancelarla hay que acabar con la Prohibici\u00f3n, y la \u00fanica forma de hacerlo es legalizar lo que neciamente se ha prohibido. La regulaci\u00f3n de drogas es realmente una necesidad integral. Es eso y, por los mismos hechos, nuestra opci\u00f3n tanto moral&nbsp;<em>como <\/em>racional.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos \u00faltimos apuntes, oportunos en este cierre. Uno, debe tomarse en cuenta que la \u201cguerra\u201d internacional contra las drogas fue desatada por la que declar\u00f3 Richard Nixon en Estados Unidos, quien tuvo motivos pol\u00edticos pero tambi\u00e9n raciales: contra la poblaci\u00f3n afroamericana. Dos, muchos de los defensores mexicanos de \u201cla guerra\u201d hablan de la necesidad de conseguir \u201cel orden\u201d, supuestamente por y a favor del Estado de derecho. Sin embargo, olvidan que la Prohibici\u00f3n y \u201cla guerra\u201d no han creado orden sino un desorden mayor y hasta peor. Olvidan tambi\u00e9n que, como dijo Alexis de Tocqueville, \u201cuna naci\u00f3n que no pide a su gobierno nada m\u00e1s que la preservaci\u00f3n del orden ya est\u00e1 esclavizada en su coraz\u00f3n\u201d. La paz de M\u00e9xico no es posible sin lo policiaco y lo judicial, cierto: tampoco sin atender lo socioecon\u00f3mico, pero mucho menos ser\u00e1 posible preservando fracasos culpables como la Prohibici\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p><em>Post scriptum<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Puede ser que en algunos casos ocurra un aumento notable de violencia poslegalizaci\u00f3n: un costo de ajuste. Lo m\u00e1s importante es que esa violencia no puede ser permanente ni constantemente mayor a la que puede existir sin legalizaci\u00f3n y que, en casos como el mexicano, realmente existe. Lo peor que puede hacerse es conservar la Prohibici\u00f3n y sumarle \u201cmano dura\u201d militar. Es la receta perfecta para que la violencia escale y nada se resuelva.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El problema mexicano con el narcotr\u00e1fico y la violencia es internacionalmente famoso. Y ef\u00edmeramente famosas son estad\u00edsticas relacionadas que son peri\u00f3dicamente sucedidas por otras peores, como esta: 16,000 asesinatos en la primera mitad de 2018. Los registros que obtengamos en 2019, estoy seguro, ser\u00e1n peores.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":361,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16466,16468,16872,16729,16492,17087],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-360","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-mexico","8":"category-politica","9":"category-mexico-en","10":"category-politica-en","11":"category-drogas","12":"category-drogas-en"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/360","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=360"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/360\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/361"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=360"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=360"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=360"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=360"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}