{"id":36676,"date":"2024-01-12T09:00:00","date_gmt":"2024-01-12T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=36676"},"modified":"2024-01-11T08:02:52","modified_gmt":"2024-01-11T11:02:52","slug":"el-silencioso-avance-de-fiebres-emergentes-en-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/el-silencioso-avance-de-fiebres-emergentes-en-america-latina\/","title":{"rendered":"El silencioso avance de fiebres emergentes en Am\u00e9rica Latina"},"content":{"rendered":"\n<p>Desde Colombia hasta Chile, pasando por Bolivia y Paraguay \u2013ni Uruguay con su clima templado se salva. A diario, los casos de enfermedades transmitidas por vectores son noticia. El a\u00f1o 2023 cerr\u00f3 con el anuncio de casos en humanos de las fiebres de<a href=\"https:\/\/g1.globo.com\/ac\/acre\/noticia\/2024\/01\/03\/acre-chega-a-60-casos-confirmados-de-infeccoes-por-oropouche-e-mayaro-em-dez-municipios.ghtml\"> Oropouche y Mayaro en Brasil<\/a> y<a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/salud\/2023\/12\/21\/encefalomielitis-equina-en-argentina-4-claves-sobre-la-infeccion-viral-que-ya-fue-detectada-en-humanos\/\"> encefalitis equina occidental en Argentina<\/a>. En n\u00fameros, estos casos no se comparan con enfermedades virales m\u00e1s comunes como el dengue, que este a\u00f1o ha roto r\u00e9cords de infecciones en la regi\u00f3n. Pero, con los cambios clim\u00e1tico y ambientales, la vocaci\u00f3n epid\u00e9mica de estas tres enfermedades se potencia: pueden transmitirse a m\u00e1s personas y llegar a pa\u00edses donde antes no se encontraban.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de tres virus zoon\u00f3ticos; es decir, su ciclo vital transcurre en la naturaleza infectando mam\u00edferos no humanos hasta que se transmiten a poblaciones humanas, usualmente, por medio de insectos. Los brotes o aumentos inusuales m\u00e1s recientes de Mayaro y Oropouche se reportaron en diez ciudades del estado brasile\u00f1o de Acre, en medio de la Amazon\u00eda. Esto no es mera coincidencia. El virus de Oropouche se ha detectado en humanos en lugares donde<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1590\/0074-02760160415\"> disminuye progresivamente la cobertura de vegetaci\u00f3n<\/a> y Acre ha perdido parte importante de sus bosques en los \u00faltimos a\u00f1os. Entre 2002 y 2022,<a href=\"https:\/\/www.globalforestwatch.org\/dashboards\/country\/BRA\/1\/\"> desaparecieron 1.57 millones de hect\u00e1reas<\/a>, es decir, 11% de su cobertura arb\u00f3rea.<\/p>\n\n\n\n<p>Frecuentemente, la deforestaci\u00f3n est\u00e1 acompa\u00f1ada de<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/29466832\"> miner\u00eda ilegal y urbanizaci\u00f3n no planificada<\/a>, las cuales crean las condiciones id\u00f3neas para la proliferaci\u00f3n de insectos en o cerca de \u00e1reas habitadas. El agua se empoza en suelos erosionados, llantas abandonadas y viviendas improvisadas, y solo es necesario un<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41467-021-21496-7\"> rango espec\u00edfico de temperatura y pluviosidad para que, en apenas una semana, los insectos transmisores de un virus se reproduzcan<\/a> exponencialmente. Una vez que estos proliferan, aumenta la probabilidad de que los d\u00edpteros (insectos de dos alas) que transmiten los virus de Oropouche, Mayaro y las encefalitis equinas infecten a personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan los diferentes escenarios posibles relacionados con los cambios clim\u00e1ticos y ambientales en la regi\u00f3n, de no haber una respuesta adecuada en materia de planificaci\u00f3n, prevenci\u00f3n y control, los expertos coinciden en que los virus transmitidos por vectores pueden volverse problemas de salud p\u00fablica cada vez m\u00e1s importantes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los impactos en el Estado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La transmisi\u00f3n acelerada de cualquier enfermedad infecciosa implica un impacto negativo en los sistemas de salud y econ\u00f3mico de un pa\u00eds. Como referencia, con una incidencia de <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/el-cambio-climatico-y-el-aumento-de-los-casos-de-dengue-en-la-region\/\">entre tres y cuatro millones de casos confirmados por a\u00f1o<\/a>, el dengue le cuesta anualmente a los gobiernos de Am\u00e9rica Latina<a href=\"https:\/\/iris.paho.org\/handle\/10665.2\/49454?locale-attribute=es\"> alrededor de 3000 millones de d\u00f3lares<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Debido a su potencial epid\u00e9mico, Mayaro y Oropouche y las encefalitis equinas son virus<a href=\"https:\/\/iris.paho.org\/handle\/10665.2\/57555\"> considerados de relevancia por la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud<\/a>. El diagn\u00f3stico por laboratorio de Oropouche, Mayaro y las encefalitis equinas no se realiza de manera rutinaria, lo cual dificulta la predicci\u00f3n desde y hasta qu\u00e9 pa\u00eds pueden expandirse en un momento dado. Los s\u00edntomas de estas enfermedades infecciosas pueden confundirse y, por lo tanto, pueden coexistir sin ser detectadas.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de la necesidad de prevenir y controlar la transmisi\u00f3n de estos virus, sus riesgos no reciben atenci\u00f3n suficiente por parte de gobiernos centrales y locales.<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S1201971220301454\"> Camino Verde<\/a>, una intervenci\u00f3n basada en el trabajo comunitario en M\u00e9xico y Nicaragua redujo significativamente los casos de dengue, lo cual implica que el control de dengue integrado en el sistema de atenci\u00f3n primaria de salud podr\u00eda tener efecto. El problema es que los establecimientos de salud de nuestra regi\u00f3n est\u00e1n demasiado ocupados con la demanda cotidiana de la poblaci\u00f3n y su atenci\u00f3n est\u00e1 puesta en enfermedades m\u00e1s graves o de mayor incidencia, como el mismo dengue o<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1371\/journal.pntd.0008974\"> la fiebre amarilla<\/a>. Un control vectorial efectivo y la ampliaci\u00f3n de la capacidad diagn\u00f3stica exigen que se doten m\u00e1s recursos humanos y f\u00edsicos a los sistemas de salud.<\/p>\n\n\n\n<p>Aun si se invirtiera m\u00e1s en el sector de la salud en los pa\u00edses de la regi\u00f3n, este no podr\u00eda enfrentar en solitario las consecuencias del descuido en otras \u00e1reas de la gesti\u00f3n p\u00fablica, como la provisi\u00f3n y la gesti\u00f3n segura de agua potable, saneamiento y recolecci\u00f3n y manejo de basura, que constituyen las soluciones m\u00e1s directas para toda enfermedad infecciosa transmitida por vectores. De igual manera, as\u00ed como los gobiernos crean incentivos y mecanismos de protecci\u00f3n para la industria y el sector empresarial, se vuelve pertinente que declaren a la proliferaci\u00f3n de virus transmitidos por vectores como un \u00e1rea de inversi\u00f3n gubernamental prioritaria. Frente a la p\u00e9rdida de bosques, los ministerios de ambiente podr\u00edan crear m\u00e1s y mejores incentivos para combatir los frentes activos de deforestaci\u00f3n o miner\u00eda ilegales. Para controlar el tr\u00e1fico de tierras para vivienda, los gobiernos federales y centrales deben como m\u00ednimo exigir y apoyar una efectiva gesti\u00f3n de la expansi\u00f3n urbana en las ciudades; idealmente, deben luchar de manera activa contra el crimen organizado.<\/p>\n\n\n\n<p>En ausencia de intervenciones directas para controlar la proliferaci\u00f3n de mosquitos y otros d\u00edpteros, fiebres conocidas y por conocer continuar\u00e1n afectando poblaciones humanas. Los gobiernos deben, en paralelo, identificar las enfermedades infecciosas que son de relevancia en la regi\u00f3n, continuar aumentando la dotaci\u00f3n de servicios b\u00e1sicos, y ampliar las acciones de otros sectores que tienen influencia en sectores de relevancia para la proliferaci\u00f3n de vectores.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con los cambios clim\u00e1tico y ambientales, la vocaci\u00f3n epid\u00e9mica de las enfermedades transmitidas por mosquitos se potencian pudiendo llegar a transmitirse a m\u00e1s personas y alcanzar a pa\u00edses donde antes no llegaban.<\/p>\n","protected":false},"author":361,"featured_media":36677,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[17430,16580],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":{"0":"post-36676","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-salud-2","8":"category-cambio-climatico","9":"tag-debates-br-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36676","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/361"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36676"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36676\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36677"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36676"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36676"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36676"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=36676"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}