{"id":3696,"date":"2021-02-01T08:39:54","date_gmt":"2021-02-01T11:39:54","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=3696"},"modified":"2021-07-29T05:07:19","modified_gmt":"2021-07-29T08:07:19","slug":"de-instituciones-e-individuos-el-insoportable-cinismo-de-la-autoridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/de-instituciones-e-individuos-el-insoportable-cinismo-de-la-autoridad\/","title":{"rendered":"De instituciones e individuos: el insoportable cinismo de la autoridad"},"content":{"rendered":"\n<p>\u201c<em>El Gobierno ha hecho cosas buenas. Lo que necesita el Gobierno es comunicar mejor. Muchas de las cosas que se han hecho no las reciben del gobierno Duque, sino como algo institucional<\/em>\u201d. \u00c1lvaro Uribe<\/p>\n\n\n\n<p>Las instituciones pol\u00edticas y sus titulares configuran relaciones que a veces resultan dif\u00edciles de deslindar. En una cultura que tiene como predicamento el refr\u00e1n de que \u201cel h\u00e1bito hace al monje\u201d, la instituci\u00f3n, en cuanto conjunto de reglas tanto formales como informales, que ampara la actuaci\u00f3n de sus m\u00e1ximos responsables tiene una relevancia nada desde\u00f1able. Sin embargo, no por ello los individuos al frente de ellas son mu\u00f1ecos sin capacidad alguna para dibujar las l\u00edneas de su ejercicio. Ambos definen pasos decisivos que traen consigo consecuencias no solo en el \u00e1mbito material sino tambi\u00e9n en el simb\u00f3lico.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es as\u00ed, por ejemplo, en la transferencia de valores y de pautas de comportamiento mediante procesos ejemplificadores, algo que es inherente al desarrollo de la humanidad y que cobra hoy una din\u00e1mica acelerada ins\u00f3lita por mor de la velocidad y por la amplitud a la que llegan al p\u00fablico contendidos con noticias o entretenimiento. En pocas semanas, la visualizaci\u00f3n de una serie de indudable \u00e9xito como es <em>The Crown<\/em> o las circunstancias que rodean la vida del rey em\u00e9rito espa\u00f1ol lejos del pa\u00eds, Juan Carlos I, no solo han disparado una toma de conciencia que es cr\u00edtica con la instituci\u00f3n mon\u00e1rquica, sino que, unidas al atrabiliario comportamiento del inquilino de la Casa Blanca hasta hace unos d\u00edas, han despertado una reflexi\u00f3n sobre el necesario car\u00e1cter mod\u00e9lico que debe impulsar la relaci\u00f3n biun\u00edvoca entre l\u00edderes e instituciones.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>El continuismo mon\u00e1rquico<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Frente al caso del continuismo mon\u00e1rquico transmitido por la herencia, una pr\u00e1ctica que hoy tiene cierto componente exot\u00e9rico, adem\u00e1s de su ins\u00f3lito car\u00e1cter de privilegio, la instituci\u00f3n de la reelecci\u00f3n, cuando se torna ilimitada y con escasos mecanismos de control, adquiere asimismo un irritante car\u00e1cter por el abuso y la arbitrariedad que suele conllevar. Los ejemplos de Venezuela y de Nicaragua constituyen una evidencia. En sendas circunstancias las instituciones que las amparan responden a procesos hist\u00f3ricos concretos y a la expansi\u00f3n de modelos que adquieren reputaci\u00f3n en determinados momentos. <\/p>\n\n\n\n<p>En Espa\u00f1a, la transici\u00f3n asent\u00f3 una forma impuesta por el dictador inserta en un paquete global democratizante que fue bastante funcional. En efecto, la monarqu\u00eda tuvo \u00e9xito en t\u00e9rminos institucionales no tanto por su poder moderador como por evitar el siempre arriesgado proceso que hubiera supuesto una elecci\u00f3n presidencial basada en una l\u00f3gica \u201csuma cero\u201d por la que el ganador se llevara todo. En un pa\u00eds con los demonios de la guerra civil entonces todav\u00eda sueltos esa situaci\u00f3n habr\u00eda contribuido a un aumento insoportable de la polarizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Las leyes y los usos<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Ahora bien, en ambos escenarios, la yuxtaposici\u00f3n de quienes ejercen el cargo con las propias reglas que lo articulan producen en su quehacer efectos con indudables consecuencias en las sociedades que pasivamente los reciben. Las leyes y los usos pueden canalizar en gran medida sus actuaciones, pero siempre queda un resquicio no reglado sujeto a la discrecionalidad del mandatario. <\/p>\n\n\n\n<p>La decisi\u00f3n de participar en una cacer\u00eda africana en un momento de fuerte recesi\u00f3n econ\u00f3mica y con una opini\u00f3n p\u00fablica sensible ante la propia pr\u00e1ctica de la caza, o la recepci\u00f3n de comisiones por intermediar en negocios de compa\u00f1\u00edas nacionales son comportamientos inadecuados y delictivos que una sociedad madura dif\u00edcilmente puede tolerar. Al abuso del monarca se une la falta de profesionalidad de su entorno que evite el desm\u00e1n o, incluso peor, la ausencia de mecanismos previsores de tal desempe\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Bukele en El Salvador<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Nayib Bukele, el actual presidente salvadore\u00f1o que va camino de obtener un apoyo mayoritario en la Asamblea Legislativa de su pa\u00eds en las elecciones que se celebrar\u00e1n dentro de unas semanas, acaba de afirmar, contra toda la evidencia emp\u00edrica, as\u00ed como frente al consenso de la sociedad internacional, que los acuerdos de paz que pusieron fin al sangriento conflicto que asol\u00f3 al pa\u00eds especialmente en la d\u00e9cada de 1980 con un saldo de m\u00e1s de 75.000 muertos fueron \u201cuna farsa\u201d, un \u201cnegocio de \u00e9lites\u201d y \u201cun pacto entre corruptos\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Bukele, en un ejercicio c\u00ednico de manejo trastocado de lo acontecido, \u201cno representaron ninguna mejora para la poblaci\u00f3n en sus derechos m\u00e1s b\u00e1sicos (trayendo consigo) el inicio de una etapa de mayor corrupci\u00f3n y exclusi\u00f3n social y el enriquecimiento de manera fraudulenta de los mismos sectores firmantes de los acuerdos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Una tendencia en la regi\u00f3n<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>En Paraguay, una jueza ha enviado a prisi\u00f3n a uno de los principales l\u00edderes de la oposici\u00f3n, Efra\u00edn Alegre, imputado por la producci\u00f3n de facturas que no se corresponden con gastos reales en relaci\u00f3n con la campa\u00f1a electoral de 2018 en que fue candidato presidencial liberal, aun cuando la propia ley electoral se\u00f1ala claramente que ning\u00fan candidato puede ser administrador de fondo alguno. Aquellos comicios dieron el triunfo por un estrecho margen al sempiterno partido colorado en la figura del hijo del principal valido del dictador Stroessner. La observaci\u00f3n internacional entonces cuestion\u00f3 el resultado.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas situaciones marcan tendencias definidas por una forma de actuar en la que imperan la deshonestidad y el nulo sentido de la ejemplaridad en una perversa combinaci\u00f3n entre el desempe\u00f1o institucional y la actuaci\u00f3n individual. La ausencia de una \u00e9tica tanto de la responsabilidad como de la convicci\u00f3n es palmaria. Es tambi\u00e9n preocupante puesto que se contribuye a la extensi\u00f3n del cinismo como pauta de conducta, as\u00ed como al menosprecio de una autoridad que pierde su capacidad de ejercer liderazgo y al descr\u00e9dito del funcionamiento de las instituciones. Todo lo cual alimenta la desconfianza y cierto tipo de anomia pol\u00edtica con la consiguiente debilidad de la democracia fatigada.<\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>Foto de XV Cimeira Ibero-Americana &#8211; Salamanca, Espan\u0303aa por Cla\u0301udio Vaz<\/sub><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una cultura que tiene como predicamento el refr\u00e1n de que \u201cel h\u00e1bito hace al monje\u201d, la instituci\u00f3n, en cuanto conjunto de reglas tanto formales como informales, que ampara la actuaci\u00f3n de sus m\u00e1ximos responsables tiene una relevancia nada desde\u00f1able.<\/p>\n","protected":false},"author":45,"featured_media":3697,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16599],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-3696","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-internet-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3696","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/45"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3696"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3696\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3697"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3696"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3696"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3696"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=3696"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}