{"id":37204,"date":"2024-01-28T05:00:00","date_gmt":"2024-01-28T08:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=37204"},"modified":"2024-01-29T20:31:53","modified_gmt":"2024-01-29T23:31:53","slug":"preludios-de-un-invierno-autoritario-en-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/preludios-de-un-invierno-autoritario-en-america-latina\/","title":{"rendered":"\u00bfPreludios de un invierno autoritario en Am\u00e9rica Latina?"},"content":{"rendered":"\n<p>El Proyecto de Justicia Mundial (WPJ, por sus siglas en ingl\u00e9s) public\u00f3 recientemente su<a href=\"https:\/\/worldjusticeproject.org\/rule-of-law-index\/\"> informe para el a\u00f1o 2023<\/a>, que busca establecer la capacidad que tienen los Estados para enmarcarse en reglas claras de juego preestablecidas. Es decir, medir <em>la salud <\/em>del Estado de Derecho de los diferentes pa\u00edses. Los resultados son contundentes: hay un progresivo deterioro en buena parte del mundo, Latinoam\u00e9rica no escapa a esta din\u00e1mica: los datos deber\u00edan preocupar a los gobiernos y al sistema de partidos pol\u00edticos. Las tendencias de dichos autoritarismos no son id\u00e9nticos, pero vienen creciendo en una regi\u00f3n que hace poco m\u00e1s de tres d\u00e9cadas celebraba una primavera democr\u00e1tica. Parece que parafraseando a la famosa serie de <em>Game of Thrones: <\/em>\u201cel invierno se acerca\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El mencionado \u00cdndice Global de WPJ establece ocho variables en 142 Estados. Estas son: (i) los l\u00edmites al poder de los gobiernos; (ii) el nivel de corrupci\u00f3n; (iii) gobierno abierto; (iv) el respeto a los derechos fundamentales; (v) orden y seguridad; (vi) la aplicaci\u00f3n regulatoria; (vii) la justicia civil; y (viii) la justicia criminal. Los resultados preocupan por el deterioro progresivo de toda la regi\u00f3n en los \u00faltimos a\u00f1os y porque coincide con otros \u00edndices como el Reporte Anual V-Dem (Variedades de la Democracia) 2023 que categoriza el Estado de la democracia en el mundo, pero sobre todo se puede evidenciar con datos f\u00e1cticos de deterioro institucional grave.<\/p>\n\n\n\n<p>El estudio coincide tambi\u00e9n con el pron\u00f3stico para 2024 que ha hecho el CIDOB de Barcelona y que considera que la erosi\u00f3n de la democracia es una amenaza latente para el mundo occidental hoy y probablemente es uno de los principales retos para un 2024, que parad\u00f3jicamente tiene elecciones en m\u00e1s de la mitad de los pa\u00edses del mundo, incluyendo los Estados Unidos e India.<\/p>\n\n\n\n<p>Como siempre, en Latinoam\u00e9rica tres pa\u00edses encabezan el podio: Uruguay (25), Costa Rica (29) y Chile (33), sin embargo, este \u00faltimo muestra un descenso paulatino desde 2015 pese a mantenerse en el mismo lugar en la tabla del a\u00f1o inmediatamente anterior. Vistos los 32 pa\u00edses latinoamericanos que son medidos en el estudio, la mayor\u00eda presenta estancamiento (en el mejor de los casos) o directamente una ca\u00edda tanto en t\u00e9rminos de puntaje, como en su posicionamiento en la tabla del ranking.<\/p>\n\n\n\n<p>De entre los 32 pa\u00edses solo muestran mejoramiento en sus puestos respecto el Informe de 2022, Per\u00fa (+4), Bolivia (+1), Guyana (+1), M\u00e9xico (+1), Guatemala (+1), Honduras (+1) y Rep\u00fablica Dominicana (+8). En algunos casos (como Guatemala) desciende en la medici\u00f3n, pero sube en posici\u00f3n solamente por la ca\u00edda generalizada de muchos otros pa\u00edses, principalmente en la Regi\u00f3n. Es decir, que si a Latinoam\u00e9rica no le va peor es sencillamente porque el deterioro del sistema democr\u00e1tico parece ser una tormenta que en mayor o menor medida sacude a lo que hist\u00f3ricamente conocemos como occidente.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, diversos factores inciden en que <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/las-autocracias-influencers-y-su-acoso-a-las-democracias\/\">el problema latinoamericano se profundice<\/a>. Por ejemplo, la ausencia de escenarios regionales internacionales legitimados que permitan contrarrestar buena parte de esos problemas comunes. Pese que a que Latinoam\u00e9rica tiene un amplio cat\u00e1logo de organizaciones y encuentros multilaterales (la Comunidad Andina de Naciones, Mercosur, la CELAC, Alianza Pac\u00edfico, CARICOM, por mencionar algunos) pocos de ellos han logrado transformaciones reales en materia de integraci\u00f3n regional y actualmente poco pueden hacer frente a din\u00e1micas inflacionarias, crisis econ\u00f3micas, y m\u00e1s preocupante a\u00fan, amenazas transnacionales a la seguridad internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de dichos escenarios -especialmente los surgidos en este siglo- se comportaron como plataformas de ideolog\u00edas que convergieron electoralmente en un momento preciso y no fueron verdaderos puntos de partida e integraci\u00f3n como en la Europa de la posguerra. Curiosamente, los que hab\u00edan surgido con ese inter\u00e9s en el siglo pasado terminaron siendo subestimados, en virtud de las diferencias ideol\u00f3gicas de los gobiernos que lo integraban. Por ejemplo, lo ocurrido en la \u00faltima etapa del Mercosur o con la Comunidad Andina de Naciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir que, curiosamente en una regi\u00f3n que atraviesa problem\u00e1ticas asimilables, no hay escenarios consolidados que puedan dar respuesta a esos fen\u00f3menos como ha ocurrido, por ejemplo, con las pandillas centroamericanas o los carteles de droga en la regi\u00f3n andina o en la Triple Frontera. Tristemente, la delincuencia organizada ha tenido mayor disposici\u00f3n a la integraci\u00f3n transnacional en t\u00e9rminos de cobertura y eficacia que los mismos Estados que deber\u00edan contrarrestarla. Esto sin entrar en temas medioambientales (la deforestaci\u00f3n amaz\u00f3nica, por ejemplo) o migratorias como es el caso de la frontera colombo-paname\u00f1a que se ha transformado en un verdadero corredor de migrantes de m\u00e1s de 50 nacionalidades en medio de zonas agrestes y controladas por actores armados irregulares.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los casos de El Salvador y Guatemala, acerc\u00e1ndose a un abismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es lamentable el panorama si tenemos en cuenta que hace dos d\u00e9cadas solo se contaba con un pa\u00eds catalogado como una autocracia cerrada (en t\u00e9rminos del V-Dem): Cuba. Actualmente, ese lugar es disputado francamente con Nicaragua y Venezuela con remedos democr\u00e1ticos sin ninguna real divisi\u00f3n de poderes, libertades b\u00e1sicas restringidas y se\u00f1aladas violaciones a los Derechos Humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de los casos ya mencionados y del notable deterioro de pa\u00edses que hab\u00edan tenido importantes avances en materia democr\u00e1tica (preocupa el caso chileno donde el proceso constitucional fracas\u00f3 tras dos rechazos contundentes a las propuestas presentadas v\u00eda plebiscito), dos casos presentan una erosi\u00f3n institucional profunda, aunque desde dos din\u00e1micas distintas: El Salvador y Guatemala.<\/p>\n\n\n\n<p>En el primer caso, se da por descontado que Nayib Bukele ser\u00e1 nuevamente elegido como Presidente pese a la tajante prohibici\u00f3n constitucional en torno a la reelecci\u00f3n que fue matizada por un Tribunal constitucional pro-Bukele. No deja de preocupar que, aunque m\u00faltiples organizaciones se\u00f1alan a la creciente limitaci\u00f3n de derechos, a la cooptaci\u00f3n de los otros poderes p\u00fablicos y el estado de excepci\u00f3n, el mandatario salvadore\u00f1o cuente con una aceptaci\u00f3n popular que supera el 80%.<\/p>\n\n\n\n<p>El caso guatemalteco resulta m\u00e1s complejo: tras el contundente triunfo de Bernardo Ar\u00e9valo en las elecciones presidenciales para un nuevo periodo, se vio un intento coordinado entre diversas instituciones del mismo Estado para declarar ilegal su victoria e impedir su reciente posesi\u00f3n. Pese a que no lo lograron, el caso Ar\u00e9valo evidenci\u00f3 como las instituciones aparentemente guardianas del Estado de Derecho pueden actuar en su contra.<\/p>\n\n\n\n<p>Las fracturas democr\u00e1ticas en nuestra \u00e9poca no pasan por golpes militares, bombardeos a palacios de gobierno y cierres de Parlamento. Vivimos \u00e9pocas de sutiles y progresivas rupturas institucionales, enmarcadas en discursos populistas, con apoyo de redes sociales y una vulneraci\u00f3n a la informaci\u00f3n veraz. Por ello, adem\u00e1s de abogar por escenarios de integraci\u00f3n regional que defiendan verazmente la democracia sin importar el tinte ideol\u00f3gico de quien la vulnera, es necesario fortalecer la cultura institucional de los pa\u00edses y velar por una formaci\u00f3n pol\u00edtica amplia de todas las capas de la sociedad que permita que no retornemos a tiempos realmente oscuros de tiran\u00edas disfrazadas de populismos carism\u00e1ticos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Proyecto de Justicia Mundial (WPJ, por sus siglas en ingl\u00e9s) public\u00f3 recientemente su informe para el a\u00f1o 2023, que busca establecer la capacidad que tienen los Estados para enmarcarse en reglas claras de juego preestablecidas. Es decir, medir la salud del Estado de Derecho de los diferentes pa\u00edses. Los resultados son contundentes: hay un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":564,"featured_media":37248,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16689,16497,16467],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":{"0":"post-37204","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-autocracia","8":"category-democracia","9":"category-estado","10":"tag-ideas-en-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37204","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/564"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37204"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37204\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37248"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37204"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37204"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37204"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=37204"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}