{"id":38262,"date":"2024-02-26T15:00:00","date_gmt":"2024-02-26T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=38262"},"modified":"2024-02-26T09:35:43","modified_gmt":"2024-02-26T12:35:43","slug":"nuevo-pri-a-la-mexicana-en-el-salvador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/nuevo-pri-a-la-mexicana-en-el-salvador\/","title":{"rendered":"\u00bfNuevo PRI a la mexicana en El Salvador?"},"content":{"rendered":"\n<p>Se equivocan quienes ven en El Salvador el surgimiento de un sistema de partido hegem\u00f3nico. Con m\u00e1s del 80% de los votos que le permiten a Nayib Bukele reelegirse como presidente de ese pa\u00eds \u2013despu\u00e9s de reformar la Constituci\u00f3n\u2013, la tentaci\u00f3n de ver resurgir a un nuevo PRI al estilo mexicano es mucha, pero es un error. El problema es que quiz\u00e1 lo que se cocina en el pa\u00eds centroamericano es a\u00fan m\u00e1s preocupante, si se analiza con cuidado.<\/p>\n\n\n\n<p>El Partido Revolucionario Institucional (PRI) gobern\u00f3 M\u00e9xico m\u00e1s de 70 a\u00f1os de manera ininterrumpida, esto si se consideran sus antecesores: naci\u00f3 como Partido Nacional Revolucionario en 1929, en 1938 se transform\u00f3 en Partido de la Revoluci\u00f3n Mexicana y, finalmente, en 1946 cambi\u00f3 a sus actuales siglas.<\/p>\n\n\n\n<p>En la elecci\u00f3n de 1976 su candidato, Jos\u00e9 L\u00f3pez Portillo, se hizo con la Presidencia de la Rep\u00fablica con el 93.5% de los votos. Comenzaron las preocupaciones debido a que se evidenciaba un sistema en el que no exist\u00eda ya ni siquiera una oposici\u00f3n simulada: los \u00fanicos partidos que en ese momento aparecieron en la boleta eran sat\u00e9lites y apoyaron a quien se convertir\u00eda, mediante un proceso de mero tr\u00e1mite, en presidente, el Popular Socialista y el Aut\u00e9ntico de la Revoluci\u00f3n Mexicana.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEsto no suena muy parecido a lo ocurrido en El Salvador el pasado 4 de febrero? An\u00e1lisis previos a las elecciones advert\u00edan ya sobre la presencia de un partido hegem\u00f3nico en el pa\u00eds centroamericano. Y apenas comenzaron a hacerse p\u00fablicos los resultados tras el cierre de casillas, se sigui\u00f3 con el mismo tono, entre periodistas y tambi\u00e9n entre connotados analistas pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es el polit\u00f3logo italiano Giovanni Sartori quien introduce el tipo de partido hegem\u00f3nico dentro de una taxonom\u00eda para clasificar a los partidos. Toma a M\u00e9xico como prototipo de este sistema no competitivo, no sin advertir sobre lo <em>sui generis<\/em> del caso. Para Sartori privaban concepciones e interpretaciones err\u00f3neas por una notoria incapacidad de los estudiosos para introducir en un marco adecuado a la organizaci\u00f3n pol\u00edtica mexicana.<\/p>\n\n\n\n<p>Un partido hegem\u00f3nico no tiene que ver solamente con un dominio y control extensivo en la sociedad y el sistema pol\u00edtico, pues esta influencia pudiera tener un origen democr\u00e1tico. El punto est\u00e1 en que en este sistema no se permite una competencia oficial por el poder, hay partidos de segunda a los cuales no se les permite competir en igualdad de condiciones, y no es solo que no haya alternancia, sino que sencillamente esta posibilidad no existe (Sartori <em>dixit<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>No es el caso de El Salvador. Referirse a <a href=\"https:\/\/www.contrapunto.com.sv\/escrito-en-una-servilleta-el-nuevo-grupo-gobernante-y-el-fin-del-partido-de-la-traicion-mas-grande-i\/\">Nuevas Ideas como partido hegem\u00f3nico <\/a>es un error, producto de la incapacidad para comprender lo que est\u00e1 ocurriendo. Los partidos salvadore\u00f1os m\u00e1s importantes no son una mera burla ni una fachada vac\u00eda: son organizaciones debilitadas por la negaci\u00f3n del voto por parte del electorado, no por la subordinaci\u00f3n al que hoy luce como partido principal.<\/p>\n\n\n\n<p>No se puede negar el triunfo contundente del presidente Bukele y su partido, pero tampoco la historia y el desenvolvimiento competitivo del Frente Farabundo Mart\u00ed para la Liberaci\u00f3n Nacional (FMLN), fundado en 1980 a partir de una coalici\u00f3n de organizaciones guerrilleras de izquierda, y la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), ubicada a la derecha del espectro ideol\u00f3gico y fundada en 1981, justo para contener la influencia de los movimientos guerrilleros.<\/p>\n\n\n\n<p>El PRI fue un partido creado para gestionar el poder \u2013porque ya se encontraba instalado en \u00e9l\u2013, Nuevas Ideas fue fundado, apenas en 2017, para alcanzarlo. En el caso salvadore\u00f1o la oposici\u00f3n no se impulsa desde el poder para brindar una apariencia democr\u00e1tica, sino que existe pese a los deseos de Bukele.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero de ninguna manera es una buena noticia que en El Salvador por lo pronto no exista un modelo de partido hegem\u00f3nico; frente a la realidad esto es apenas un prurito acad\u00e9mico. En el caso mexicano se antepuso el control ante la participaci\u00f3n, a manera de una escala evolutiva; <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/el-metodo-bukele\/\">el riesgo con Bukele<\/a> es que crece el control pol\u00edtico, quiz\u00e1 sin mucha participaci\u00f3n, pero s\u00ed con un respaldo a sus acciones centradas en el combate a las pandillas que el otrora sistema de partido hegem\u00f3nico mexicano jam\u00e1s tuvo.<\/p>\n\n\n\n<p>El descenso en las cifras de homicidios es inversamente proporcional a la popularidad que acumula Bukele. En un pa\u00eds en donde la inseguridad hac\u00eda insostenible la vida, la brutalidad contra supuestos delincuentes y los visos de autoritarismo no solo son bien vistos, sino que, incluso, se traducen en votos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un pa\u00eds donde la inseguridad tornaba la vida insostenible, la brutalidad contra presuntos delincuentes y los indicios de autoritarismo no solo son aceptados, sino que, incluso, se convierten en votos.<\/p>\n","protected":false},"author":357,"featured_media":38263,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16689,16541,16575],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":{"0":"post-38262","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-autocracia","8":"category-bukele","9":"category-el-salvador-es","10":"tag-ideas-en-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38262","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/357"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38262"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38262\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38263"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38262"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38262"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38262"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=38262"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}