{"id":38459,"date":"2024-03-03T07:00:00","date_gmt":"2024-03-03T10:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=38459"},"modified":"2024-03-02T09:46:23","modified_gmt":"2024-03-02T12:46:23","slug":"brasil-donde-fueron-todos-aquellos-manifestantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/brasil-donde-fueron-todos-aquellos-manifestantes\/","title":{"rendered":"Brasil: \u00bfd\u00f3nde fueron todos aquellos manifestantes?"},"content":{"rendered":"\n<p>Los \u00faltimos doce meses vieron una desactivaci\u00f3n de las manifestaciones y participaci\u00f3n popular en Brasil que llega a sorprender&#8230;al menos hasta el domingo 25 de febrero reciente cuando Bolsonaro convoc\u00f3 a sus partidarios a mostrar su fuerza movilizadora. \u00bfCorrecto?<\/p>\n\n\n\n<p>Para quien qued\u00f3 perplejo con el asalto a los Tres Poderes del 8 de enero de 2023 por parte de millares de autodenominados \u201cpatriotas\u201d buscando tomar el poder por la fuerza o para quien se acostumbr\u00f3 a ver las calles y playas tomadas por manifestantes y veh\u00edculos a favor de cada candidato de los comicios presidenciales de 2022, el Brasil de los \u00faltimos meses se asemejaba a un desierto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El regreso de las protestas en 2013<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La comparaci\u00f3n se hace evidente yendo m\u00e1s all\u00e1 del per\u00edodo electoral m\u00e1s inmediato: las marchas en moto contra autoridades o fallos judiciales favorecidas por la extrema derecha desde 2018, la ocupaci\u00f3n plena de espacios p\u00fablicos en fechas patri\u00f3ticas convocadas por el expresidente Bolsonaro durante todo su mandato, las protestas de la izquierda y centro-izquierda contra las embestidas antidemocr\u00e1ticas del oficialismo en el gobierno anterior o para celebrar la liberaci\u00f3n del ex presidente Lula de la c\u00e1rcel, todos fueron eventos que revelaron un Brasil movilizado y en estado de virtual sublevaci\u00f3n. Ni qu\u00e9 hablar de la sucesi\u00f3n de marchas, rebeliones y protestas de 2013 en adelante, las que hicieron pensar en que \u2013de una forma inesperada\u2013 la ciudadan\u00eda se hab\u00eda despertado para la pol\u00edtica, el inter\u00e9s p\u00fablico y la voluntad de participar abiertamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Los <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/bolsonaro-lula-bonaparte-y-malaparte\/\">185 mil brasile\u00f1os que ocuparon la Avenida Paulista el \u00faltimo domingo<\/a> de febrero para demostrarle su respaldo al expresidente Bolsonaro, hoy <a href=\"https:\/\/www.brasildefato.com.br\/2023\/06\/30\/el-tribunal-fallo-y-bolsonaro-fue-inhabilitado-por-ocho-anos\">impedido de candidatarse<\/a>, supuestamente revelar\u00edan la vigencia de una ciudadan\u00eda activa y fiscalizadora, algo que los libros de textos tender\u00edan a traducir como ejemplo de democracia horizontal aut\u00f3noma. La aglomeraci\u00f3n puntual en favor de un liderazgo autoritario y condenado por la justicia -por m\u00e1s masiva durante un breve lapso del domingo- justamente refuerza la predominancia del diagn\u00f3stico sobre la desertificaci\u00f3n de la vida p\u00fablica en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"977\" height=\"552\" src=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Captura-de-pantalla-2024-03-01-a-las-15.02.56.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-38460\" style=\"width:558px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Captura-de-pantalla-2024-03-01-a-las-15.02.56.png 977w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Captura-de-pantalla-2024-03-01-a-las-15.02.56-300x169.png 300w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Captura-de-pantalla-2024-03-01-a-las-15.02.56-768x434.png 768w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Captura-de-pantalla-2024-03-01-a-las-15.02.56-150x85.png 150w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Captura-de-pantalla-2024-03-01-a-las-15.02.56-696x393.png 696w\" sizes=\"auto, (max-width: 977px) 100vw, 977px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Y es que la movilizaci\u00f3n contrasta con la escasa capacidad de articulaci\u00f3n y movilizaci\u00f3n c\u00edvica a pesar de la predominante subordinaci\u00f3n religiosa de sus partidarios al liderazgo evang\u00e9lico o la inercia por entronizar un mesianismo personalista condenado a no poder disputar cargos electoralmente.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de los millares que peregrinaron vestidos de verde y amarillo una tarde aislada de domingo en febrero del 2024, la fotograf\u00eda de la participaci\u00f3n y protesta c\u00edvica en Brasil no podr\u00eda ser m\u00e1s contrastante con la que se vio dos a\u00f1os atr\u00e1s en plena campa\u00f1a electoral o 10 a\u00f1os atr\u00e1s cuando a\u00fan sonaba el eco de <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/junio-de-2013-la-gran-revuelta-plebeya-en-brasil\/\">las marchas y luchas urbanas del 2013<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Si estudios de opini\u00f3n p\u00fablica como los del Latinobar\u00f3metro revelaban que en el cr\u00edtico a\u00f1o de 2013 tan s\u00f3lo 34% de los brasile\u00f1os entend\u00edan que votar era la mejor forma de garantizar el progreso nacional y el 50% propon\u00edan el combo \u201cvotar y protestar\u201d para obtener ese resultado, diez a\u00f1os despu\u00e9s las opciones se moderaron fuertemente. Hacia mediados del 2023, voto m\u00e1s protesta seduc\u00eda a s\u00f3lo un tercio (33%) de los ciudadanos, mientras que el m\u00e9todo exclusivo de concurrir a las urnas para mejorar las cosas trepaba al 43% de adhesi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Que quiere decir que la gente no salga a prtoestar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfLa desertificaci\u00f3n de la escena p\u00fablica revela el triunfo de la apat\u00eda pol\u00edtica o \u2013m\u00e1s grave a\u00fan- la desafecci\u00f3n democr\u00e1tica? Ni un poco. El mismo estudio revela que el apoyo a la democracia subi\u00f3 a su m\u00e1ximo desde 2015, con 46% entendiendo que no hay mejor alternativa que la democracia.<\/p>\n\n\n\n<p>En t\u00e9rminos de indicadores de motivaci\u00f3n pol\u00edtica, el porcentaje de individuos que dicen conversar habitualmente de pol\u00edtica en 2023 se mantiene virtualmente empatado con el de 2013. Lo mismo ocurre con quienes se comprometieron en campa\u00f1as en favor de una causa p\u00fablica o un candidato. Por otro lado, contraria a lo esperado, la encuesta revela muchos m\u00e1s ciudadanos firmando peticiones ahora que diez a\u00f1os atr\u00e1s.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No hay curso de ciencia pol\u00edtica, discurso p\u00fablico o columna period\u00edstica en medios comprometidos con la democracia que no asocie el ideal c\u00edvico al individuo comprometido con el bien colectivo. Nos referimos al individuo involucrado de cuerpo y alma a trav\u00e9s de su participaci\u00f3n activa en la pol\u00edtica local o nacional, inform\u00e1ndose, deliberando con otros, presente tanto en las calles como en los \u00e1mbitos privados, militando y moviliz\u00e1ndose para corporizar una voz p\u00fablica visible.<\/p>\n\n\n\n<p>Es el modelo de ciudadano democr\u00e1tico bosquejado por los cl\u00e1sicos, idolatrado por los movimientos iluministas que consagraron la revoluci\u00f3n francesa en 1789 e inspiraron el nacimiento de las democracias posteriores al siglo XIX. No pocos lo asocian al prototipo ateniense de hace m\u00e1s de dos mil quinientos a\u00f1os de antig\u00fcedad, emblema y forjador de la aspiraci\u00f3n democr\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Es tambi\u00e9n el sujeto deseado e invocado por los progresismos de finales del siglo XX y las d\u00e9cadas del siglo XXI, especialmente de aquellos con ribetes populistas, donde el militante es entronizado como el motor propulsor del cambio democr\u00e1tico. La pureza aspiracional de ese modelo de civismo llega a ser cultivada casi como una profesi\u00f3n de f\u00e9 religiosa, permitiendo su contaminaci\u00f3n por visiones moralistas dogm\u00e1ticas. Ser buen ciudadano, que significa estar zambullido en la vida p\u00fablica, se convierte en una exigencia normativa. Despu\u00e9s de todo, postulan quienes defienden ese ideal, la auto-exclusi\u00f3n de la pol\u00edtica y el desinter\u00e9s participativo conspiran contra una democracia fuerte al cederle toda la iniciativa a las \u00e9lites.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"624\" height=\"414\" src=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Captura-de-pantalla-2024-03-01-a-las-15.06.21.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-38463\" style=\"width:558px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Captura-de-pantalla-2024-03-01-a-las-15.06.21.png 624w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Captura-de-pantalla-2024-03-01-a-las-15.06.21-300x199.png 300w, https:\/\/latinoamerica21.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Captura-de-pantalla-2024-03-01-a-las-15.06.21-150x100.png 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Durante d\u00e9cadas sino ya siglos, ese ideal se naturaliz\u00f3 al punto de convertirse en un <em>benchmark<\/em>, en una base de referencia comparativa suficientemente exigente como para favorecer diagn\u00f3sticos de apat\u00eda pol\u00edtica en la poblaci\u00f3n cuando dicha inmersi\u00f3n participativa no era identificada. Las reacciones de escepticismo cuando no de abierto cuestionamiento a ese <em>standard <\/em>no demoraron en surgir. Frente al frenes\u00ed revolucionario de los jacobinos que representaban ese ideal, conservadores como el l\u00edder tory en la Inglaterra de aquella \u00e9poca, Edmund Burke, advert\u00edan sobre los desv\u00edos hacia la intolerancia, el monopolio del poder, la restricci\u00f3n de libertades de terceros y la improductividad que individuos constantemente inmersos en la vida p\u00fablica podr\u00edan generar.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya en pleno siglo XX, polit\u00f3logos liberales o moderados como Samuel Huntington alertaban sobre el riesgo de ingobernabilidad y destrucci\u00f3n de rutinas, instituciones y rituales democr\u00e1ticos por exceso de demandas imposibles de canalizar y procesar por sistemas pol\u00edticos abiertos si todo el mundo estuviera constantemente en las calles reclamando y pidiendo m\u00e1s beneficios, m\u00e1s participaci\u00f3n, m\u00e1s derechos. Estudioso de los procesos pol\u00edticos en Am\u00e9rica Latina y otras naciones emergentes, Huntington interpretaba que ese ideal de m\u00e1xima ciudadan\u00eda activada llevado a la pr\u00e1ctica resultaba en el desborde de las capacidades concretas de satisfacer demandas crecientes y contradictorias de las siempre d\u00e9biles democracias latinoamericanas. Perversamente, el modelo maximalista de ciudadan\u00eda participante enarbolado para profundizar la democracia terminaba por socavarla y abrir la puerta a los reg\u00edmenes autoritarios.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La desparticipaci\u00f3n lleva a la desdemocratizaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los extremos del \u00e9xtasis militante y la excesiva apat\u00eda pol\u00edtica muchas veces capturan los vaivenes de nuestras sociedades, a pesar del amplio abanico de posibilidades intermedias. La perspectiva del civismo militante presupone que si los ciudadanos no est\u00e1n ocupando los espacios p\u00fablicos con sus voces, intereses y valores, otros lo har\u00e1n por ellos. Y no es raro que se asocie ese pron\u00f3stico a un resultado negativo: la desparticipaci\u00f3n lleva a la desdemocratizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a semejante escenario adverso es entendible la mueca insatisfecha delante de cualquier atisbo de desmovilizaci\u00f3n y concentraci\u00f3n en los intereses privados. Tambi\u00e9n es f\u00e1cil comprender la frecuencia con que se concluye que nuestras sociedades se caracterizan m\u00e1s por la apat\u00eda y la enajenaci\u00f3n pol\u00edtica que por el compromiso participativo.<\/p>\n\n\n\n<p>En perspectiva hist\u00f3rica, los brasile\u00f1os frecuentemente fueron caracterizados por esos sentimientos y conductas de lejan\u00eda y desapego al involucramiento pol\u00edtico. M\u00e1s a\u00fan comparados con argentinos o chilenos, por ejemplo. El retorno a la democracia p\u00f3s-dictadura fue visto mucho m\u00e1s como resultado de una negociaci\u00f3n entre \u00e9lites que fruto de una presi\u00f3n popular. Y las eventuales movilizaciones y protestas ocurridas en las primeras d\u00e9cadas despu\u00e9s de la transici\u00f3n palidec\u00edan comparadas con las masivas marchas en los pa\u00edses vecinos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sistem\u00e1ticamente, votar cada cuatro a\u00f1os representaba la manera m\u00e1s clara y tambi\u00e9n la m\u00e1s ambiciosa de comprometerse en pol\u00edtica. Otras modalidades permanec\u00edan lejos del radar p\u00fablico. De all\u00ed, el coro de voces de sorpresa entre cient\u00edficos sociales y periodistas cuando en 2013 unas manifestaciones aisladas en algunas ciudades brasile\u00f1as en favor de descuentos en el transporte p\u00fablico para estudiantes r\u00e1pidamente se convirtieron en protestas de proporciones hom\u00e9ricas con una agenda multi-tem\u00e1tica y una aspiraci\u00f3n a mejorar la calidad de la democracia.<\/p>\n\n\n\n<p>La explosi\u00f3n participativa no tard\u00f3 en ser instrumental a la desestabilizaci\u00f3n del gobierno de turno, democr\u00e1ticamente electo. La naturaleza de superioridad moral con que ese ideal c\u00edvico suele ser postulado favorece la justificaci\u00f3n de su existencia m\u00e1s all\u00e1 de sus efectos contrarios a la consolidaci\u00f3n democr\u00e1tica. Tambi\u00e9n favorece su penetraci\u00f3n por un discurso de indignaci\u00f3n \u00e9tica y juicio normativo. El resultado es conocido: tres a\u00f1os despu\u00e9s, la entonces presidente Dilma Rousseff fue apartada v\u00eda impeachment con el j\u00fabilo masivo de muchos que hab\u00edan encarnado el modelo de ciudadano vigilante y militante. Las reglas de juego fueron dobladas para ocupar la presidencia por una coalici\u00f3n de centro-derecha y dos a\u00f1os m\u00e1s tarde la extrema derecha alcanz\u00f3 el poder con Bolsonaro.<\/p>\n\n\n\n<p>El aparente vac\u00edo actual de la escena p\u00fablica por los individuos (m\u00e1s all\u00e1 de alg\u00fan evento aislado como la convocatoria de miles de simpatizantes de un \u00fanico signo ideol\u00f3gico a un acto personalista a fines de febrero del 2024) est\u00e1 lejos de representar el triunfo de la apat\u00eda o un alerta por una supuesta indiferencia democr\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco simboliza la satisfacci\u00f3n mayoritaria con la gesti\u00f3n del actual oficialismo ni la superaci\u00f3n de la polarizaci\u00f3n afectiva que r\u00e1pidamente incentiv\u00f3 la toma de las calles pocos a\u00f1os atr\u00e1s. Suena m\u00e1s a una razonable digesti\u00f3n silenciosa de m\u00e9todos y objetivos para favorecer ideales plausibles de representaci\u00f3n y control efectivo del inter\u00e9s p\u00fablico sin sacrificar o arriesgar la gobernabilidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los \u00faltimos doce meses vieron una desactivaci\u00f3n de las manifestaciones y participaci\u00f3n popular en Brasil que llega a sorprender&#8230;al menos hasta el domingo 25 de febrero reciente cuando Bolsonaro convoc\u00f3 a sus partidarios a mostrar su fuerza movilizadora. \u00bfC\u00f3mo se interpreta la ausencia de movilizaciones en las calles?<\/p>\n","protected":false},"author":90,"featured_media":38501,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[17427,16672,16468],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":{"0":"post-38459","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-comportamiento","8":"category-opinion-publica","9":"category-politica","10":"tag-ideas-en-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38459","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/90"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38459"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38459\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38501"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38459"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38459"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38459"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=38459"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}