{"id":3977,"date":"2021-02-20T06:15:58","date_gmt":"2021-02-20T09:15:58","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=3977"},"modified":"2023-10-24T10:29:37","modified_gmt":"2023-10-24T13:29:37","slug":"el-covid-19-y-la-eliminacion-de-lo-social-en-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/el-covid-19-y-la-eliminacion-de-lo-social-en-brasil\/","title":{"rendered":"El Covid-19 y la eliminaci\u00f3n de lo social en Brasil"},"content":{"rendered":"\n<p>El <em>think-tank<\/em> australiano Lowy Institute realiz\u00f3 una encuesta sobre la capacidad de respuesta de los pa\u00edses ante la pandemia. A partir de los datos recogidos, organizaron una clasificaci\u00f3n que muestra que muchos pa\u00edses han tenido dificultades y han actuado de forma ineficaz en el control de la pandemia. Entre ellos, Brasil ocupa la peor posici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La clasificaci\u00f3n se elabor\u00f3 teniendo en cuenta el n\u00famero de casos confirmados y de muertes; la proporci\u00f3n de casos y de muertes por mill\u00f3n de habitantes; el n\u00famero de casos confirmados frente a la proporci\u00f3n de pruebas aplicadas, y las pruebas por cada mil habitantes. Brasil se encuentra en la peor posici\u00f3n entre los 98 pa\u00edses con datos disponibles evaluados. Por orden, los cinco peores son: Brasil, M\u00e9xico, Colombia, Ir\u00e1n y Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La actuaci\u00f3n del gobierno brasile\u00f1o<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La actuaci\u00f3n del gobierno brasile\u00f1o no s\u00f3lo es ineficaz: <a href=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2021-01-23\/un-estudio-revela-que-bolsonaro-lidero-una-estrategia-institucional-de-propagacion-del-virus.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">hay una intenci\u00f3n de no combatir la pandemia<\/a>, con el establecimiento de una estrategia institucional de propagaci\u00f3n del coronavirus, como mostr\u00f3 la investigaci\u00f3n de CEPEDISA (USP)\/Conectas Direitos Humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Las acciones en materia de salud fueron inicialmente conflictivas y dudosas, oscilando entre la promoci\u00f3n de la prevenci\u00f3n y la negaci\u00f3n. Sin embargo, la estrategia brasile\u00f1a se consolid\u00f3 y se despleg\u00f3 desde la negaci\u00f3n del virus y de la pandemia, pasando por la minimizaci\u00f3n de la gravedad del Covid-19, y termin\u00f3 en un desaliento sistem\u00e1tico al uso de mascarillas y a la vacunaci\u00f3n. Todo ello reforzado por la venta de una gran ilusi\u00f3n: la promesa de un tratamiento profil\u00e1ctico y curativo encarnado en el llamado \u00abKit Covid-19\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Una estrategia exitosa. La Encuesta COVID-19 del PNAD, realizada en septiembre de 2020, muestra que de los 8,3 millones de personas que tuvieron s\u00edntomas gripales, s\u00f3lo 2 millones buscaron atenci\u00f3n m\u00e9dica. Del resto, el 71,6% opt\u00f3 por quedarse en casa por precauci\u00f3n, y el 57,8% declar\u00f3 que se automedicaba.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El kit Covid-19<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Incluso sin ninguna evidencia cient\u00edfica, el kit Covid-19 \u00abse hizo viral\u00bb, principalmente porque fue recomendado, producido y distribuido por el Ministerio de Salud y prescrito por muchos m\u00e9dicos. Mientras, Bolsonaro no perd\u00eda la oportunidad de promover el supuesto potencial curativo de estos medicamentos, y de aparecer p\u00fablicamente sin m\u00e1scara y en multitudes.<\/p>\n\n\n\n<p>La ivermectina, medicamento contra los piojos, es uno de ellos. Fue indicado para el uso profil\u00e1ctico, e incluso fue distribuido gratuitamente a la poblaci\u00f3n por algunas secretar\u00edas municipales de salud. Se recomend\u00f3 el uso continuo \u00abdurante toda la pandemia\u00bb. El medicamento debe tomarse, en la dosis indicada por el m\u00e9dico, cada 15 d\u00edas, frecuencia necesaria para mantener el \u00abnivel plasm\u00e1tico del medicamento en el organismo de las personas mientras dure la pandemia\u00bb. No es infrecuente encontrar personas que han adoptado esta pr\u00e1ctica, sin ning\u00fan tipo de control m\u00e9dico y completamente inconscientes de los riesgos a los que exponen su salud.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El kit Covid-19 es un \u00e9xito en una sociedad con cultura curativa, acostumbrada a la automedicaci\u00f3n, es cierto. Pero su mayor \u00e9xito es liberar a la gente: para trabajar (\u00a1por supuesto!), pero tambi\u00e9n para la libre circulaci\u00f3n, para organizar fiestas, desde las celebraciones familiares hasta las grandes aglomeraciones, desde la Nochevieja hasta el Carnaval.<\/p>\n\n\n\n<p>Recientemente, los medios de comunicaci\u00f3n captaron a diversos ba\u00f1istas de las playas de la ciudad de Santos afirmando que el Covid-19 no existe, o que un m\u00e9dico de confianza les dijo que es suficiente utilizar el kit de Covid-19 porque la enfermedad no ser\u00eda m\u00e1s que una gripecita. Algunos entrevistados retoman el discurso de Bolsonaro, que no se cansa de recordar que \u00ab\u00a1todos vamos a morir alg\u00fan d\u00eda!\u00bb. Pero al \u00abtodos vamos a morir\u00bb que retumba en las arenas de las playas le sigue: \u00abSi puedo ir en autob\u00fas, tren o metro al trabajo, puedo ir a la playa los fines de semana\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el riesgo individualizado y la naturalizaci\u00f3n de la muerte se imponen como condici\u00f3n para la supervivencia, las estrategias sanitarias preventivas y colectivas, como las necesarias para la preservaci\u00f3n de la vida durante la pandemia, pierden sentido. Es la esencia del Sistema \u00danico de Salud (SUS) puesta en jaque.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pandemia y desigualdades<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/latinoamerica21.com\/es\/campana-electoral-de-vacunacion-en-brasil\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Las decisiones y los discursos pol\u00edticos son importantes.<\/a> Impulsan el comportamiento, tienen el potencial de promover el caos o la cohesi\u00f3n social. En tiempos de pandemia, sus impactos son absolutamente evidentes. En Brasil, el comportamiento inducido se traduce en un aumento vertiginoso del n\u00famero de casos, la aparici\u00f3n de nuevas variantes del virus, la falta de suministros esenciales (como el ox\u00edgeno en la ciudad de Manaos) y la explosi\u00f3n del n\u00famero de muertes.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es s\u00f3lo la punta del <em>iceberg<\/em>. Los datos del PNAD COVID-19 y de la base de datos de hospitalizaci\u00f3n por S\u00edndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS), analizados por las investigadoras L\u00edgia Bahia y J\u00e9ssica Pronestino, muestran las desigualdades reproducidas y profundizadas por el caos y la falacia contenida en el \u00abtodos vamos a morir\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el PNAD, 28,6 millones de personas en Brasil fueron sometidas a pruebas de infecci\u00f3n por coronavirus, de las cuales 6,3 millones resultaron positivas. Entre los que tienen ingresos de entre \u00bd y 1 salario m\u00ednimo, el 9,9% se hizo la prueba; entre 1 y 2 salarios m\u00ednimos, el 14,4%; entre los que ganan 4 o m\u00e1s salarios m\u00ednimos observamos un salto: el 29,3% se hizo la prueba.<\/p>\n\n\n\n<p>La letalidad fue mayor entre los m\u00e1s pobres. El an\u00e1lisis mencionado anteriormente muestra que entre los pacientes hospitalizados con casos confirmados de SARS, teniendo en cuenta su color\/raza, la letalidad fue del 56% entre los blancos, y del 79% entre los no blancos. Cuando se observa la proporci\u00f3n de muertes por nivel de escolaridad, se ve una mayor letalidad entre los que han estudiado hasta la primaria: 71,3% de las muertes entre los que no tienen escolaridad; 59,1% entre los que han estudiado hasta la primaria I; 47,6% entre los que han estudiado hasta la primaria II. En los niveles medio y superior vemos que la letalidad desciende: 35% entre los de nivel medio, 22,5% para los de nivel superior.<\/p>\n\n\n\n<p>La muerte por Covid-19 tiene color, clase, ingresos y nivel de educaci\u00f3n. Est\u00e1 determinada social y pol\u00edticamente. La salud est\u00e1 determinada socialmente. Parece que el gobierno ha desaprendido esta valiosa lecci\u00f3n. Esta es una evidencia observada tambi\u00e9n en otros pa\u00edses, pero agravada en Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Neoliberalismo y salud<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La pandemia y las acciones de pa\u00edses como Brasil nos colocan ante dos desaf\u00edos urgentes y complementarios, especialmente sensibles para los sistemas de salud p\u00fablica. El primero es comprender el poder y los impactos del proyecto neoliberal en nuestras sociedades y buscar caminos que permitan una reacci\u00f3n. El segundo es rescatar y renovar el debate conceptual y pol\u00edtico de los determinantes sociales de la salud y afirmar ante la ciudadan\u00eda la importancia de que los gestores p\u00fablicos act\u00faen desde y sobre ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, el neoliberalismo se manifiesta en la falta de horizontes, individual y colectivamente compartidos; en el presentismo que mantiene a las personas en las urgencias de la vida cotidiana. Con las posibilidades de supervivencia reducidas a la gesti\u00f3n individual del riesgo, el individuo desestima lo colectivo, es responsable de su destino y, perversamente, de su salud, lo que hace encantadora la falaz promesa de curaci\u00f3n del Kit Covid-19.<\/p>\n\n\n\n<p>La eliminaci\u00f3n de lo social promovida gradualmente por el proyecto neoliberal en Brasil est\u00e1 en el centro de la crisis que enfrentamos hoy. Es necesario rescatar la centralidad de la comunidad si queremos que la muerte no sea el \u00fanico horizonte posible.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El think-tank australiano Lowy Institute realiz\u00f3 una encuesta sobre la capacidad de respuesta de los pa\u00edses ante la pandemia que incluyen entre otros par\u00e1metros el n\u00famero de casos confirmados y de muertes. Seg\u00fan la clasificaci\u00f3n Brasil se encuentra en la peor posici\u00f3n entre los 98 pa\u00edses.<\/p>\n","protected":false},"author":166,"featured_media":3979,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16544,16544,16502,16502,16487,16487,16586,16586],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":{"0":"post-3977","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-covid-19-es","9":"category-jair-bolsonaro","11":"category-brasil","13":"category-derechos-sociales","15":"tag-debates-br-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3977","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/166"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3977"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3977\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3979"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3977"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3977"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3977"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=3977"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}