{"id":4102,"date":"2021-03-01T09:00:00","date_gmt":"2021-03-01T12:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=4102"},"modified":"2022-07-09T16:19:48","modified_gmt":"2022-07-09T19:19:48","slug":"la-verdad-de-las-mentiras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-verdad-de-las-mentiras\/","title":{"rendered":"La verdad de las mentiras"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a1Es verdad! Siete de cada diez latinoamericanos no detectamos o no estamos seguros de distinguir una noticia falsa de una verdadera en internet. As\u00ed lo afirma un estudio realizado por Kaspersky y Corpa entre diciembre de 2019 y enero de 2020. A pesar de los avances de las tecnolog\u00edas de la comunicaci\u00f3n e informaci\u00f3n, <a href=\"http:\/\/latinoamerica21.com\/es\/fake-news-y-pandemia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">hoy estamos perdidos en medio de un oc\u00e9ano de desinformaci\u00f3n<\/a> y todo apunta a que la tormenta que esto genera no va a amainar. Esta es la verdad de las mentiras.<\/p>\n\n\n\n<p>Hubo un tiempo en el que reinaba la calma, en el que, aunque parezca mentira, no exist\u00eda internet y la informaci\u00f3n no estaba a un click de distancia. Para informarse de lo que ocurr\u00eda a su alrededor, nuestros padres acud\u00edan a los peri\u00f3dicos, la radio o la televisi\u00f3n. Nuestros abuelos ni siquiera nacieron con \u00e9sta \u00faltima y ten\u00edan que conformarse con el papel o las ondas radiof\u00f3nicas. Lo mismo ocurr\u00eda con el conocimiento: si quer\u00edan saber algo o resolver alguna duda, buscaban en los libros o recurr\u00edan a otras personas.<\/p>\n\n\n\n<p>El tiempo transcurr\u00eda en c\u00e1mara lenta y el mundo parec\u00eda ser un lugar menos peligroso. Pod\u00edan ocurrir incluso m\u00e1s tragedias que en la actualidad, pero como m\u00ednimo no nos enter\u00e1bamos de todas y los medios nos daban algo m\u00e1s de tiempo para que proces\u00e1ramos el infortunio entre desgracia y desgracia. Hoy nos encontramos ante un escenario radicalmente distinto: las nuevas tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n nos permiten acceder a innumerables fuentes de informaci\u00f3n pr\u00e1cticamente en tiempo real.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tiempos de desinformaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pero eso no es todo, ya que tambi\u00e9n conforman nuevas formas y espacios de relaci\u00f3n social. Los debates sobre pol\u00edtica o econom\u00eda ya no necesariamente se dan en las plazas, en las aulas o en el sal\u00f3n de casa. Ahora podemos discutir sobre el futuro del mundo con un se\u00f1or de Osetia del norte sin levantarnos de la silla. S\u00f3lo tenemos que conectarnos a <em>Twitter<\/em>, a <em>Facebook <\/em>o a cualquier otra red social que se nos ocurra.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestros l\u00edderes pol\u00edticos, que podr\u00e1n tener muchos defectos pero no olvidan la importancia de conectar con el votante, tampoco son ajenos a esta realidad. &nbsp;Si bien a inicios del nuevo siglo se asomaban t\u00edmidamente al mundo digital, hoy es raro encontrar a alguno que no cuente con al menos un perfil en las numerosas plataformas existentes. Suben sus fotos, comparten v\u00eddeos y anuncian en unos pocos caracteres sus principales aportaciones a la humanidad. Y si se olvidan de algo, est\u00e1n los numerosos medios de comunicaci\u00f3n para avisarnos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSe puede pedir m\u00e1s? Ante nosotros se abre un abanico infinito de fuentes de informaci\u00f3n. Pues bien, lamento pincharles su burbuja: hoy, tambi\u00e9n m\u00e1s que nunca, estamos rodeados de desinformaci\u00f3n. Las factor\u00edas de noticias falsas o <em>fake&nbsp;news<\/em> son una nueva pandemia que se propaga a la velocidad de la luz y no siempre somos capaces de reaccionar. En esto, por desgracia, Am\u00e9rica Latina no es una excepci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El fen\u00f3meno de las <em>fake news <\/em>en Am\u00e9rica Latina<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el <a href=\"https:\/\/latam.kaspersky.com\/about\/press-releases\/2020_70-de-los-latinoamericanos-desconoce-como-detectar-una-fake-news\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">estudio de Kaspersky y Corpa<\/a>, los peruanos son las principales v\u00edctimas de las <em>fake news <\/em>(79%), seguidos de los colombianos (73%) y chilenos (70%). Por detr\u00e1s est\u00e1n los argentinos y mexicanos (66%) y los brasile\u00f1os (62%).<\/p>\n\n\n\n<p>La proliferaci\u00f3n de noticias falsas no s\u00f3lo es fruto de la aparici\u00f3n de nuevos medios de comunicaci\u00f3n y tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n. En gran medida se ve impulsada por la creaci\u00f3n de plataformas espec\u00edficamente orientadas a influir en el debate pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>Con muchos claroscuros en sus fuentes de financiaci\u00f3n, buscan reforzar determinadas opciones pol\u00edticas y para ello utilizan la desinformaci\u00f3n como arma arrojadiza. En cuesti\u00f3n de minutos, estos agentes malintencionados son capaces de nublar nuestro juicio y crear la confusi\u00f3n en materias tan relevantes en la realidad latinoamericana como la pobreza, la desigualdad, la inseguridad o la salud p\u00fablica y el combate a la pandemia.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante este panorama, ser\u00eda verdaderamente loable que nuestros pol\u00edticos pusieran de su parte para, en la medida de lo posible, contribuir a la informaci\u00f3n rigurosa y responsable. Est\u00e1 claro que no son dioses omnipotentes capaces de controlar todos los flujos de informaci\u00f3n; cosa de agradecer por otra parte en pos de la libertad de expresi\u00f3n. Sin embargo, es un tanto decepcionante cuando observamos que algunos hacen uso de este recurso durante su actividad pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>A modo de ejemplo, presidentes como Jair Bolsonaro en Brasil, Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador en M\u00e9xico o Nayib Bukele en El Salvador han utilizado noticias falsas durante sus campa\u00f1as electorales o incluso en el ejercicio de su mandato. Pero no son los \u00fanicos. A trav\u00e9s de la difusi\u00f3n de <em>fake news<\/em>, diferentes actores pol\u00edticos, no s\u00f3lo han buscado desviar la atenci\u00f3n sobre posibles errores en su &nbsp;gesti\u00f3n o desprestigiar al oponente, sino que han posicionado su agenda pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Las noticias falsas han permitido a estos pol\u00edticos se\u00f1alar a grupos espec\u00edficos de poblaci\u00f3n, generar alarma o legitimar determinadas iniciativas. La ausencia de mecanismos para controlar la desinformaci\u00f3n, la existencia <em>de <\/em>robots y la viralidad de las redes sociales han hecho el resto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las consecuencias en la vida pol\u00edtica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una vez que la desinformaci\u00f3n logra hacerse un hueco en nuestras sociedades, las consecuencias son nefastas. El ciudadano pasa a convertirse en un individuo f\u00e1cilmente manipulable, cuya l\u00f3gica se basa en informaciones falsas y es especialmente sensible a ret\u00f3ricas sentimentales y polarizantes que le alejan del pensamiento cr\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto no s\u00f3lo afecta al consumidor de <em>fake news,<\/em> sino que pone contra las cuerdas al ciudadano reflexivo, cada vez m\u00e1s perdido entre extremos que pasan a ser considerados como \u00fanicos puntos de vista referenciales. Toda una estocada a la calidad de las democracias latinoamericanas, ya de por s\u00ed amenazadas por numeroso riesgos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, quiz\u00e1s es necesario pulsar por un momento el <em>stop<\/em> y cuestionarnos todas esas certezas que consideramos indiscutibles. Despertemos nuestra curiosidad y pongamos nuestras ideas en cuarentena. Abramos m\u00e1s libros, bajemos a comprar el peri\u00f3dico al kiosko de la esquina o invitemos a tomar un caf\u00e9 a ese amigo que, aunque nos lleva la contraria en temas pol\u00edtica, siempre est\u00e1 bien informado.<\/p>\n\n\n\n<p>Por muchos esl\u00f3ganes y frases hechas que nos vendan, por m\u00e1s pensamiento prefabricado que encontremos en los discursos de actores o medios pol\u00edticos, y m\u00e1s informaci\u00f3n imprecisa que nos ofrezcan para moldear la realidad, al final lo \u00fanico que nos har\u00e1 verdaderamente libres y mejorar\u00e1 nuestras vidas ser\u00e1 la capacidad de pensar por nosotros mismos. Esa es la verdad de las mentiras.<\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>Foto de Christoph Scholz em Foter.com \/ CC BY-SA<\/sub><\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Episodio relacionado de nuestro\u00a0<a href=\"http:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/\">podcast<\/a><\/em><\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: La libertad de prensa en Am\u00e9rica Latina\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/356HqbxisErLdT8y4ueAiX?si=QpVVZYjBQ7-AnE5I3xSIFA&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siete de cada diez latinoamericanos no detectamos una noticia falsa de una verdadera en internet. 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