{"id":4162,"date":"2021-03-05T08:45:00","date_gmt":"2021-03-05T11:45:00","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=4162"},"modified":"2021-04-30T18:18:57","modified_gmt":"2021-04-30T21:18:57","slug":"el-dilema-nicaraguense-y-la-izquierda-latinoamericana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/el-dilema-nicaraguense-y-la-izquierda-latinoamericana\/","title":{"rendered":"El dilema nicarag\u00fcense y la izquierda latinoamericana"},"content":{"rendered":"\n<p>Michelle Bachelet, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), <a href=\"https:\/\/www.ohchr.org\/SP\/NewsEvents\/Pages\/DisplayNews.aspx?NewsID=26796&amp;LangID=S\">present\u00f3<\/a> recientemente su informe anual sobre la situaci\u00f3n en Nicaragua, pa\u00eds sumido desde 2018 en una agobiante crisis pol\u00edtica. Las noticias no son alentadoras. Bachelet, expresidenta por dos coaliciones centroizquierdistas en Chile, expuso que \u201cel Estado de derecho sigue deterior\u00e1ndose\u201d bajo el mandato del presidente Daniel Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo.<\/p>\n\n\n\n<p>Am\u00e9rica Latina se enfrenta, entonces, al posible cierre de la ventana de oportunidad para una transici\u00f3n democr\u00e1tica en Nicaragua. Esta disyuntiva centroamericana abre varios dilemas a nivel hemisf\u00e9rico: para la democracia en el continente, para la pol\u00edtica exterior del nuevo gobierno estadounidense y, sobre todo, para una izquierda latinoamericana en plena etapa de redefinici\u00f3n tras una secuencia de importantes victorias electorales.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los or\u00edgenes de la crisis nicarag\u00fcense han sido ampliamente documentados. Ortega, exguerrillero marxista y parte del liderazgo de la Revoluci\u00f3n Sandinista (1979-1990), hegemoniz\u00f3 primero al Frente Sandinista de Liberaci\u00f3n Nacional (FSLN) y luego a todos los poderes del gobierno mediante una sorpresiva alianza con los sectores m\u00e1s conservadores de la \u00e9lite tradicional. Cuando en abril de 2018 una oleada masiva de protestas acab\u00f3 con ese modelo corporativista y puso en duda las pretensiones din\u00e1sticas de la familia gobernante, el orteguismo lanz\u00f3 una brutal campa\u00f1a de violencia policial y paramilitar. La represi\u00f3n dej\u00f3 al menos 300 muertos y suscit\u00f3 <a href=\"https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/noticias-america-latina-46653977\">acusaciones<\/a> de \u201ccr\u00edmenes de lesa humanidad\u201d por parte de la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el nuevo informe de ACNUDH, las condiciones <a href=\"http:\/\/www.oacnudh.org\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Informe-Alta-Comisionada-Consejo-Derechos-Humanos-Nicaragua-Febrero-2021.pdf\">no han mejorado<\/a> mucho en los \u00faltimos tres a\u00f1os. El asedio a la sociedad civil persiste y, peor a\u00fan, el gobierno ha adoptado nuevas leyes que criminalizar\u00edan a\u00fan m\u00e1s a la disidencia y prensa independiente. Mientras tanto \u201cm\u00e1s de 100,000 nicarag\u00fcenses han solicitado asilo en terceros pa\u00edses\u201d, cifra que aumenta cada d\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Elecciones en noviembre<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En ese contexto, las elecciones presidenciales programadas para noviembre 2021 se han configurado como fecha cr\u00edtica en la lucha para forzar una apertura democr\u00e1tica y por esa v\u00eda encontrar una soluci\u00f3n pac\u00edfica y negociada a la triple crisis pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social desatada por la represi\u00f3n, ahora exacerbada por la pandemia. No obstante, el informe deja claro que las acciones recientes del gobierno y su negativa a realizar reformas m\u00ednimas \u201cno ser\u00e1n conducentes a un proceso electoral representativo, pluralista, transparente y justo en 2021\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Si Ortega logra aprovechar las elecciones de noviembre para cimentar su control autoritario, augurar\u00eda otra d\u00e9cada dif\u00edcil para la fr\u00e1gil democracia latinoamericana. Tambi\u00e9n entorpecer\u00eda los planes de la administraci\u00f3n del presidente estadounidense Joe Biden, pues dif\u00edcilmente podr\u00e1 cumplir con su meta de resolver las ra\u00edces de la emigraci\u00f3n en el llamado \u201cTri\u00e1ngulo Norte\u201d \u2013corrupci\u00f3n, d\u00e9bil institucionalidad, inseguridad, etc.\u2013 cuando en el coraz\u00f3n de Centroam\u00e9rica perdura una dictadura cuya misma existencia implica la amenaza permanente de conflagraciones en el istmo.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La izquierda latinoamericana<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las consecuencias, sin embargo, podr\u00edan ser particularmente graves para la izquierda regional, cuya respuesta a la crisis nicarag\u00fcense ha sido algo inconsistente. En algunos casos las denuncias han sido claras y contundentes. Por ejemplo, Jos\u00e9 Mujica y Gustavo Petro, dirigentes de las izquierdas uruguaya y colombiana, respectivamente, no tardaron en condenar a Ortega durante la campa\u00f1a represiva del 2018. Pero mientras la Internacional Socialista expuls\u00f3 al FSLN en 2019, el Foro de S\u00e3o Paulo ha respaldado la tesis orteguista sobre lo sucedido en 2018 (seg\u00fan la versi\u00f3n oficial, hubo un fallido intento de golpe de Estado apoyado por los Estados Unidos). Y aunque no lo han defendido a capa y espada, como lo han hecho Venezuela y Cuba, los gobiernos progresistas de M\u00e9xico y Argentina, y el Partido de los Trabajadores de Brasil, tampoco han querido enfrentar a Ortega.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras la crisis venezolana polariza a la izquierda regional, la nicarag\u00fcense parece solo confundirla. El Grupo de Puebla, fundado en 2019 para articular la renovaci\u00f3n de la izquierda iberoamericana en la \u00e9poca posCh\u00e1vez, no invit\u00f3 a ning\u00fan representante del FSLN, pero tampoco ha abordado en sus comunicados el drama humanitario en Nicaragua.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas elecciones recientes \u2013en Ecuador y Bolivia, por ejemplo\u2013 han puesto sobre la mesa un posible repunte de la izquierda a nivel regional. \u00bfQu\u00e9 significar\u00eda para la agenda progresista la perpetuaci\u00f3n del r\u00e9gimen de la familia Ortega-Murillo? El analista Pablo Stefanoni <a href=\"https:\/\/nuso.org\/articulo\/izquierda-Venezuela-Chavez-Maduro\/\">ha explicado<\/a> c\u00f3mo Venezuela, antiguo motor de la \u201cmarea rosada\u201d de gobiernos de izquierda en los a\u00f1os 2000, termin\u00f3 convirti\u00e9ndose en un peso pol\u00edtico, pues la se derecha pudo aprovecharse de la implosi\u00f3n bolivariana para crear \u201cfantasmas de \u2018venezuelizaci\u00f3n\u2019\u201d y de esa manera deslegitimar cualquier alternativa al modelo neoliberal. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El FSLN: un partido cristiano y social conservador<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Algo parecido suceder\u00e1 con Nicaragua, salvo con una excepci\u00f3n importante. A diferencia de Hugo Ch\u00e1vez, Rafael Correa o Evo Morales, Ortega no ha basado su proyecto pol\u00edtico en una visi\u00f3n redistributiva o refundacional. Tras regresar a la presidencia en 2007, m\u00e1s bien convirti\u00f3 al FSLN en un partido cristiano y social conservador (llegando hasta el extremo de apoyar la criminalizaci\u00f3n total del aborto), comprometido a seguir las privatizaciones de gobiernos anteriores y cumplir con las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos a\u00f1os antes del <a href=\"http:\/\/latinoamerica21.com\/es\/nicaragua-la-crisis-de-un-regimen-patrimonial\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">conflicto del 2018<\/a>, la vasta mayor\u00eda del liderazgo original de la Revoluci\u00f3n Sandinista hab\u00eda abandonado al FSLN, considerando a Ortega y Murillo como traidores a su causa original. La pareja presidencial recurre a veces, aunque cada vez menos, a la ret\u00f3rica antiimperialista y anticapitalista de su pasado revolucionario. Pero siempre gobierna desde la derecha. Visto desde esa perspectiva, la complacencia de algunos sectores de la izquierda regional es, adem\u00e1s de contraproducente, injustificable.<\/p>\n\n\n\n<p>La Revoluci\u00f3n Sandinista fue caso c\u00e9lebre de la izquierda latinoamericana en los a\u00f1os 80. Hoy la situaci\u00f3n es distinta. Nicaragua podr\u00eda convertirse igualmente en un lastre para el progresismo, o en una oportunidad para que las izquierdas consoliden una imagen democr\u00e1tica y de respeto por la justicia social y los derechos humanos. Lo cierto es que no se pueden dar el lujo de ignorar el dilema nicarag\u00fcense. \u00a0<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Episodio relacionado de nuestro\u00a0<a href=\"http:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/\">podcast<\/a><\/em>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: La lucha por los derechos humanos en Nicaragua\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/5EKuczdDlSboFeBlMIQwxV?si=ORA7XhNbQNGddagnowHUYQ&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><sub><em>Foto de jorgemejia em Foter.com \/ CC BY<\/em><\/sub><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Michelle Bachelet, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), present\u00f3 recientemente su informe anual sobre la situaci\u00f3n en Nicaragua. 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