{"id":41800,"date":"2024-06-30T07:00:00","date_gmt":"2024-06-30T10:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=41800"},"modified":"2024-06-30T06:20:36","modified_gmt":"2024-06-30T09:20:36","slug":"discursos-de-odio-un-desafio-para-la-convivencia-democrtica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/discursos-de-odio-un-desafio-para-la-convivencia-democrtica\/","title":{"rendered":"Discursos de odio: un desaf\u00edo para la convivencia democr\u00e1tica"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00bfTiene usted una cuenta en una red social? Si es as\u00ed, con toda probabilidad le ha tocado leer o ver mensajes llenos de animadversi\u00f3n, rechazo o definitivamente odio hacia un cierto grupo objetivo por el mero hecho de existir. \u00bfC\u00f3mo reaccionamos a estos mensajes?<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien no existe una \u00fanica definici\u00f3n de <em>discursos de odio<\/em>, creemos que la que propone Naciones Unidas se acerca bastante a una noci\u00f3n compartida. Es la siguiente: \u201cCualquier tipo de comunicaci\u00f3n, ya sea oral o escrita \u2014o tambi\u00e9n comportamiento\u2014, que ataca o utiliza un lenguaje peyorativo o discriminatorio en referencia a una persona o grupo en funci\u00f3n de lo que son; en otras palabras, bas\u00e1ndose en su religi\u00f3n, etnia, nacionalidad, raza, color, ascendencia, g\u00e9nero u otras formas de identidad\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El protagonismo que han alcanzado estos discursos de odio es preocupante, entre otras cosas, porque <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/el-odio-a-la-mujer-en-la-raiz-del-extremismo-violento\/\">amplifica la visibilidad y resonancia de prejuicios<\/a> ya existentes y contribuye a deteriorar la convivencia social. Este fen\u00f3meno se intensifica de manera preocupante en per\u00edodos electorales, una situaci\u00f3n en la que Chile se encuentra este 2024 con elecciones municipales y que continuar\u00e1 el 2025 con elecciones presidenciales y parlamentarias. En este escenario, nuestras sociedades parecen cada vez m\u00e1s sensibles a las posturas que no comparten. Esta sensibilidad, aunque comprensible, puede llevar a la gente a etiquetar como \u201cdiscurso de odio\u201d cualquier opini\u00f3n que disienta de la suya.<\/p>\n\n\n\n<p>En <a href=\"https:\/\/datavoz.cl\/discursos-de-odio-en-las-redes-sociales\/\">un experimento realizado por Datavoz<\/a>, se solicit\u00f3 a una muestra de personas que dijeran si en su opini\u00f3n unos mensajes a los que se les expuso eran o no discursos de odio. La frase a evaluar dec\u00eda lo siguiente: \u00ab[X] son los que crean un ambiente de confrontaci\u00f3n y falta de respeto. Deber\u00edan recibir una lecci\u00f3n\u00bb. Lo relevante del experimento es que la frase era la misma, pero el \u201cX\u201d que se mencionaba era aleatoriamente designado a cada encuestado entre las siguientes dos opciones: \u00abLos grupos religiosos\u00bb o \u00abLos activistas de minor\u00edas sexuales\u00bb. Al ser la misma frase y tener asignados los grupos aleatoriamente, lo que deber\u00eda suceder es que la distribuci\u00f3n de las opiniones sobre si era o no un discurso de odio fuera similar entre los que vieron la frase con grupos religiosos y los que vieron la frase con minor\u00edas sexuales. Pero, \u00bfqu\u00e9 pas\u00f3?<\/p>\n\n\n\n<p>Los hallazgos fueron muy interesantes en relaci\u00f3n al lente con el que se eval\u00faan, especialmente cuando se considera la posici\u00f3n ideol\u00f3gica del receptor, esto es, su autoposicionamiento en el eje izquierda-derecha. La percepci\u00f3n del mensaje como discurso de odio var\u00eda marcadamente en este eje. Mientras que los encuestados m\u00e1s a la derecha tend\u00edan a minimizar el da\u00f1o cuando el mensaje se refer\u00eda a minor\u00edas sexuales y a creer que el autor no ten\u00eda intenci\u00f3n de causar da\u00f1o, los que se ubicaban m\u00e1s a la izquierda lo consideraban m\u00e1s grave y percib\u00edan una mayor intenci\u00f3n da\u00f1ina. Esto sugiere que nuestra percepci\u00f3n del discurso de odio no solo depende del contenido, sino tambi\u00e9n de nuestra propia cosmovisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, es preocupante ver c\u00f3mo la responsabilidad de ofender parece ser una carga selectiva. Cuando se trata de minor\u00edas sexuales, las personas de izquierda tienden a considerar al autor del mensaje m\u00e1s culpable de provocar ofensas. Sin embargo, cuando los comentarios est\u00e1n dirigidos a grupos religiosos, la evaluaci\u00f3n es m\u00e1s neutral, excepto entre aquellos que se autoclasifican m\u00e1s a la derecha, quienes tienden a estar en desacuerdo con la idea de que el autor del posteo no tenga ninguna responsabilidad por ofender a otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto provee de argumentos para sostener que la percepci\u00f3n del discurso de odio y la asignaci\u00f3n de responsabilidad est\u00e1n profundamente influenciadas por nuestros propios sesgos ideol\u00f3gicos. Como receptores de mensajes, no somos meros objetos de la comunicaci\u00f3n, sino actores interpretativos que filtramos la informaci\u00f3n a trav\u00e9s de nuestros propios prejuicios y sensibilidades, y en esa misma forma la compartimos.<\/p>\n\n\n\n<p>La democracia se enriquece con el debate y la discrepancia, pero solo si somos capaces de manejar nuestras diferencias con respeto y empat\u00eda. En este periodo electoral, como ciudadanos responsables, es crucial que cultivemos estas cualidades y nos comprometamos a mantener un espacio p\u00fablico m\u00e1s sano y respetuoso. La convivencia democr\u00e1tica no es un regalo; es una tarea continua que requiere el esfuerzo y la colaboraci\u00f3n de todos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El protagonismo que han alcanzado estos discursos de odio es preocupante, entre otras cosas, porque amplifica la visibilidad y resonancia de prejuicios ya existentes y contribuye a deteriorar la convivencia social.<\/p>\n","protected":false},"author":627,"featured_media":41828,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16497,16530],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":{"0":"post-41800","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-democracia","8":"category-polarizacion","9":"tag-ideas-en-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41800","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/627"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41800"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41800\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/41828"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41800"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41800"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41800"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=41800"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}