{"id":42402,"date":"2024-07-22T09:00:00","date_gmt":"2024-07-22T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=42402"},"modified":"2024-07-22T05:31:56","modified_gmt":"2024-07-22T08:31:56","slug":"nuestros-gobiernos-no-estan-haciendo-lo-suficiente-para-reducir-la-desigualdad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/nuestros-gobiernos-no-estan-haciendo-lo-suficiente-para-reducir-la-desigualdad\/","title":{"rendered":"Nuestros gobiernos no est\u00e1n haciendo lo suficiente para reducir la desigualdad"},"content":{"rendered":"\n<p>Sabemos que las desigualdades econ\u00f3micas y sociales en Am\u00e9rica Latina son de las m\u00e1s altas del mundo. Y estas desigualdades son, no solo un distintivo de la regi\u00f3n, sino que tambi\u00e9n han sido un lastre para su propio desarrollo. Unas desigualdades caracterizadas cada vez m\u00e1s por altos niveles de concentraci\u00f3n del ingreso y la riqueza en manos de unos pocos. Ante esta tr\u00e1gica situaci\u00f3n \u00bfQu\u00e9 tanto est\u00e1n haciendo los gobiernos de Am\u00e9rica Latina?<\/p>\n\n\n\n<p>En la gran mayor\u00eda de los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, el 10% de la poblaci\u00f3n con mayores ingresos captura alrededor de la mitad, o m\u00e1s, del ingreso nacional, seg\u00fan datos de la base mundial de desigualdad (<a href=\"https:\/\/wid.world\/\">World Inequality Database<\/a>) del <em>World Inequality Lab<\/em>, iniciativa conjunta<em> <\/em>de la <em>Paris School of Economics <\/em>y la Universidad de Berkeley. En Brasil la cifra es del 56.8%, en Per\u00fa del 57% y en Colombia llega al 60%, mientras que en la mayor\u00eda de los pa\u00edses desarrollados la cifra suele ser alrededor de la tercera parte. Con la riqueza sucede algo similar o incluso peor: el 10% de la poblaci\u00f3n m\u00e1s rica captura m\u00e1s del 60% de la riqueza nacional y en algunos pa\u00edses, como Brasil, cerca del 80%.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s llamativo a\u00fan es que el 1% m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n concentraba en 2022 casi 43,5 de cada 100 d\u00f3lares de la riqueza total, seg\u00fan el reciente informe<a href=\"https:\/\/lac.oxfam.org\/publicaciones\/econonuestra\"> EconoNuestra<\/a> de Oxfam International, mientras que la mitad m\u00e1s pobre se debe contentar con tan solo 0.8 de cada 100 d\u00f3lares. En otras palabras, los m\u00e1s ricos acaparan 55 veces m\u00e1s riqueza que la mitad m\u00e1s pobre de la poblaci\u00f3n. Mientras tanto, 183 millones de personas se encuentran en situaci\u00f3n de pobreza en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La limitada capacidad redistributiva de los gobiernos latinoamericanos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una raz\u00f3n fundamental por la cual la desigualdad se mantiene elevada es la poca eficacia de los gobiernos latinoamericanos para redistribuir la riqueza. Son varias las cosas que un estado puede hacer para disminuir la desigualdad, empezando por proporcionar a todos sus ciudadanos oportunidades de educaci\u00f3n, salud, inserci\u00f3n laboral y de creaci\u00f3n de empresas. El marco legal, comenzando por la legislaci\u00f3n laboral (incluidos los salarios m\u00ednimos) tambi\u00e9n juega un papel crucial. Pero m\u00e1s a corto plazo, los estados redistribuyen a partir de impuestos (a priori m\u00e1s altos para los m\u00e1s ricos) y transferencias directas (a priori hacia los m\u00e1s pobres). En Am\u00e9rica Latina, estos sistemas, incluidos los tributarios y de gasto social, son a\u00fan deficientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Para evaluar la capacidad redistributiva directa de un estado, los economistas comparamos la desigualdad antes y despu\u00e9s de la intervenci\u00f3n estatal. Es decir, la desigualdad antes y despu\u00e9s del cobro de impuestos y transferencias directas. Esto se hace comparando el coeficiente de Gini en la distribuci\u00f3n de los ingresos (cero para m\u00e1xima igualdad y uno para m\u00e1xima desigualdad) antes y despu\u00e9s de impuestos y transferencias.<\/p>\n\n\n\n<p>En gran parte del mundo, solemos encontrar una reducci\u00f3n significativa de la desigualdad tras impuestos y transferencias. En la mayor\u00eda de los pa\u00edses europeos no solo la desigualdad es menor, sino que la reducci\u00f3n tras la intervenci\u00f3n estatal es alta. En pa\u00edses como Espa\u00f1a y Francia, la intervenci\u00f3n estatal puede reducir el coeficiente de Gini en hasta un 0.15 y en pa\u00edses como Suecia y Dinamarca, la reducci\u00f3n supera el 0.2. Estas diferencias pre vs post acci\u00f3n gubernamental (redistribuci\u00f3n absoluta), demuestran el impacto de sistemas progresivos que distribuyen la riqueza desde los m\u00e1s ricos a los m\u00e1s pobres.<\/p>\n\n\n\n<p>En muchos pa\u00edses latinoamericanos, por el contrario, la acci\u00f3n del estado es pr\u00e1cticamente nula y la desigualdad apenas cambia tras la intervenci\u00f3n estatal. En Per\u00fa, por ejemplo, la desigualdad de ingresos antes de la acci\u00f3n estatal ha ca\u00eddo notablemente en los \u00faltimos a\u00f1os, pasando de valores cercanos al 0.6 (de los m\u00e1s altos del mundo) a valores del 0.45. Sin embargo, la acci\u00f3n del estado parece limitada, con una redistribuci\u00f3n absoluta de media d\u00e9cima.<\/p>\n\n\n\n<p>Algo similar sucede en Colombia, con una redistribuci\u00f3n que en algunos a\u00f1os ha sido nula. En Brasil, a diferencia de Per\u00fa, el Gini antes de impuestos y transferencias se mantiene cercano al 0.6, pero tras la intervenci\u00f3n estatal cae en una d\u00e9cima, siendo con Uruguay uno de los pa\u00edses con mayor impacto en la redistribuci\u00f3n absoluta (calculada de esta forma como la diferencia entre el Gini pre y el post impuestos y transferencias).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Creciente concentraci\u00f3n de la riqueza y la necesidad de reformas redistributivas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para el agregado de 23 pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina y el Caribe, las cifras son desalentadoras. En los \u00faltimos a\u00f1os ha habido un estancamiento en la disminuci\u00f3n de la desigualdad que ven\u00eda d\u00e1ndose desde principios de siglo. Y la acci\u00f3n de los estados no parece favorecer de forma significativa la redistribuci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En estos pa\u00edses coinciden una escaza capacidad redistributiva de los estados y una creciente concentraci\u00f3n de riqueza en las manos de los m\u00e1s ricos. Esto, sumado a unos<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/el-gran-capital-impulsa-el-colapso-climatico-y-social\/\"> beneficios cada vez m\u00e1s elevados<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n preocupa y vuelve a traer a primera l\u00ednea pol\u00edtica la necesidad de reformas redistributivas en la regi\u00f3n, muchas veces debatidas y casi siempre ineficaces. En esta l\u00ednea, informe de Oxfam se suma a los llamamientos a reformas tributarias en la regi\u00f3n y hacia un \u201cNuevo Pacto Social Latino-Caribe\u00f1o\u201d vertebrado alrededor de tres prioridades: el fortalecimiento de las pol\u00edticas p\u00fablicas de protecci\u00f3n social; el avance hacia la universalizaci\u00f3n de los servicios p\u00fablicos, y el impulso de los recursos p\u00fablicos para hacer frente a los gastos que estos desaf\u00edos plantean.<\/p>\n\n\n\n<p>Y lo anterior pasa precisamente por un mayor esfuerzo contributivo de las grandes empresas y fortunas de la regi\u00f3n. Hasta hoy, el escaso esfuerzo redistributivo en los pa\u00edses latinoamericanos ha reca\u00eddo en las clases medias, con los m\u00e1s ricos acaparando cada vez mayor proporci\u00f3n del ingreso y la riqueza. De ah\u00ed que se haga hincapi\u00e9 en la necesidad de aumentar la contribuci\u00f3n de los m\u00e1s ricos y de<a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-empresa-socialmente-responsable-en-america-latina-y-el-caribe-actor-clave-para-mitigar-la-desigualdad\/\"> las grandes empresas<\/a> ya que estas \u00faltimas pueden contribuir a la reducci\u00f3n de la desigualdad tanto de forma directa como indirecta. La reducci\u00f3n de forma directa, por ejemplo, proporcionando empleos de calidad con salarios justos, o invirtiendo en las comunidades locales, mejorando infraestructuras y servicios b\u00e1sicos. De forma indirecta, contribuyendo m\u00e1s a las arcas p\u00fablicas, lo que permita incrementar el gasto p\u00fablico social.<\/p>\n\n\n\n<p>En plenos cambios del ciclo pol\u00edtico en muchos pa\u00edses latinoamericanos, hemos de recordar que todo esfuerzo para disminuir las desigualdades, como para incrementar la redistribuci\u00f3n, mejora no solo la cohesi\u00f3n social, sino que tambi\u00e9n, como lo han mostrado varios estudios, la sostenibilidad econ\u00f3mica y el desarrollo en general. Por lo tanto, la lucha contra la desigualdad no solo sigue siendo tarea pendiente, sino que ha de ser una prioridad para los gobiernos de nuestra regi\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una raz\u00f3n fundamental por la cual la desigualdad se mantiene elevada es la poca eficacia de los gobiernos latinoamericanos para redistribuir la riqueza.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":42403,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16602,16476],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":{"0":"post-42402","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-impuestos","8":"category-desigualdad-es","9":"tag-ideas-en-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42402","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42402"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42402\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42403"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42402"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42402"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42402"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=42402"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}