{"id":42546,"date":"2024-07-28T06:00:00","date_gmt":"2024-07-28T09:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=42546"},"modified":"2024-07-26T05:02:12","modified_gmt":"2024-07-26T08:02:12","slug":"lo-nuevo-es-la-desesperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/lo-nuevo-es-la-desesperanza\/","title":{"rendered":"Lo nuevo es la desesperanza"},"content":{"rendered":"\n<p><em>La promesa de cambio del siglo XX qued\u00f3 muy atr\u00e1s<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>1959 fue un a\u00f1o que se inici\u00f3 marcado por la revoluci\u00f3n cubana. Washington sinti\u00f3 el golpazo y en 1961 John Kennedy lanz\u00f3 la Alianza para el Progreso como alternativa destinada a competir con el comunismo tropical que pregonaba la lucha armada como \u201cpartera de la historia\u201d, tal como hab\u00eda proclamado don Carlos. En una y otra v\u00eda el cambio social era el objetivo, y su necesidad quedaba fuera de duda. La aceptaci\u00f3n de la necesidad de una transformaci\u00f3n social presidi\u00f3 los a\u00f1os que siguieron.<\/p>\n\n\n\n<p>El siglo XXI ha dado a luz a otro panorama en Am\u00e9rica Latina. Es uno en el que el cambio de nuestras sociedades no solo ha salido de la agenda sino que ni siquiera es materia de atenci\u00f3n y debate. El progreso de todos ha sido reemplazado por el de cada uno, vestido de un \u201cemprendedurismo\u201d que se nos propone como camino del logro personal al costo que sea \u2014crudamente, esto quiere decir llev\u00e1ndose por delante a quien haga falta y sin escr\u00fapulos\u2014 o planteado abiertamente como salida del pa\u00eds, rumbo al norte, a fin de encontrar entornos m\u00e1s propicios a las aspiraciones de cada quien, que no m\u00e1s son percibidas como las de los otros.<\/p>\n\n\n\n<p>En eso estamos. La sustituci\u00f3n de objetivos comunes por la de objetivos individuales o familiares ha sido impulsada por varios factores. El primero es el fracaso de los intentos de transformaci\u00f3n social iniciados d\u00e9cadas atr\u00e1s. Las guerrillas fueron aplastadas sangrientamente y no dejaron herederos, ni siquiera huellas o recuerdos. Quienes llegaron al gobierno con programas reformistas los abandonaron pronto. Las varias formas de \u201cpromoci\u00f3n popular\u201d, generalmente financiadas por fuentes de cooperaci\u00f3n internacional, se limitaron a apoyar a algunos grupos sociales por periodos que terminaron cuando se acab\u00f3 el dinero; en el mejor de los casos, los logros de esos esfuerzos fueron similares a los del asistencialismo prestado por las se\u00f1oras pudientes y piadosas. Tampoco han dejado huella.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo factor ha sido la pr\u00e9dica neoliberal \u2014que debi\u00e9ramos llamar neoconservadora\u2014 que ha inculcado una suerte de nuevo evangelio: tu futuro depende solo de ti; no esperes a progresar con los dem\u00e1s, esfu\u00e9rzate por tu cuenta y lo dem\u00e1s vendr\u00e1 por a\u00f1adidura.<\/p>\n\n\n\n<p>El estrechamiento o cierre de los canales de ascenso social para las mayor\u00edas y la capacidad de atracci\u00f3n de la propuesta de \u201csalvaci\u00f3n individual\u201d han redefinido el panorama. El pesimismo acerca del futuro del pa\u00eds ha arrinconado cualquier optimismo en la esquina de aquello que cada uno pueda alcanzar. Las encuestas muestran esas tendencias. Y en los intercambios personales se ilustra aquello que hoy en d\u00eda es \u201clo nuevo\u201d en la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El marco de los narcos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Convengamos en que hay m\u00e1s elementos que hace unas cuantas d\u00e9cadas fueron nuevos y actualmente se encuentran normalizados. Probablemente <a href=\"https:\/\/www.dw.com\/es\/narcotr%C3%A1fico-en-am%C3%A9rica-latina-un-ecosistema-de-grupos-criminales\/a-67967835\">el m\u00e1s importante sea el narcotr\u00e1fico<\/a>, que nos sorprendi\u00f3 cuando sus primeras noticias estaban centradas en Colombia. Pero luego, no siempre llamando demasiado la atenci\u00f3n, el fen\u00f3meno se extendi\u00f3 a pa\u00edses productores de materia prima como Per\u00fa y Bolivia, y a continuaci\u00f3n a los pa\u00edses de tr\u00e1nsito \u2014todo Centroam\u00e9rica y M\u00e9xico, pero tambi\u00e9n Brasil, Argentina y Chile\u2014 para degradar sus sociedades y carcomer a sus Estados mediante la corrupci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En una fase anterior, el narcotr\u00e1fico pagaba los servicios necesarios con d\u00f3lares provenientes de los mercados en los que colocaba la droga: primero Estados Unidos y luego Europa. Pero la persecuci\u00f3n internacional complic\u00f3 las transferencias de billetes verdes; de modo que se pas\u00f3 a la etapa actual, en la que esos servicios locales se pagan con droga. Para hacer efectivos los pagos, quienes trabajan con las grandes redes internacionales del tr\u00e1fico han activado un mercado interno de consumo de droga que afecta principalmente a los j\u00f3venes. Como sabemos, en las puertas de colegios se regala droga para crear consumidores. El asunto de la adicci\u00f3n ha pasado a ser un problema de salud p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>Para \u201clos emprendedores\u201d, el narcotr\u00e1fico ha creado una amplia oferta de ocupaciones que ofrecen el \u00e9xito instant\u00e1neo. Los pelda\u00f1os m\u00e1s bajos del escalaf\u00f3n son \u201clas mulas\u201d \u2014tambi\u00e9n llamados <em>burriers<\/em>\u2014 que los traficantes sacrifican cuando hace falta, delat\u00e1ndolos a \u201cagentes cumplidores del deber\u201d que a cambio dejan pasar verdaderos cargamentos. Los infelices terminan como carne de prisi\u00f3n y el sistema de justicia dictar\u00e1 para ellos \u201csentencias ejemplares\u201d. Mientras tanto, en los escalones m\u00e1s altos se hace carrera y sus ocupantes despliegan niveles de consumo de esc\u00e1ndalo. Que en realidad no escandalizan sino que provocan envidia, aunque algunos de sus personajes acaben la fiesta en un \u201cajuste de cuentas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras estos procesos se desarrollan y se extienden hasta crear \u201czonas liberadas\u201d \u2014no por la lucha armada sino por la actuaci\u00f3n impune del delito\u2014, la desigualdad ha dejado de figurar en la agenda de los partidos pol\u00edticos, el incremento de impuestos \u2014cuando menos hasta el nivel que se pagan en los pa\u00edses del Norte\u2014 es considerado \u201cexpropiatorio\u201d por los neoconservadores y el aparato del Estado es cada vez m\u00e1s d\u00e9bil y corrupto; reducido a m\u00ednimos, desatiende la educaci\u00f3n p\u00fablica y la atenci\u00f3n de la salud.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la salida?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hace muchos a\u00f1os, en medio de una de las crisis que c\u00edclicamente padece Argentina, hice esta pregunta a un taxista en Buenos Aires. \u201cEn Ezeiza\u201d, me contest\u00f3 sin asomo de broma, refiri\u00e9ndose al principal aeropuerto de la capital argentina. En esa \u00e9poca resultaba una buena agudeza; hoy largarse de su pa\u00eds es para muchos \u201cla salida\u201d. A la mayor\u00eda de ellos no les importa qu\u00e9 har\u00e1n; asumen que desde cualquier ocupaci\u00f3n tendr\u00e1n mejores oportunidades que en su pa\u00eds, donde casi todos los caminos parecen haberse cerrado.<\/p>\n\n\n\n<p>La de dejar el pa\u00eds es la opci\u00f3n creciente que adoptan, sobre todo, los m\u00e1s j\u00f3venes. En el caso del Per\u00fa \u2014que aun en el contexto latinoamericano aparece, quiz\u00e1 como Guatemala, como un paciente con pron\u00f3stico reservado, para el que no hay tratamiento conocido\u2014, los emigrantes se han cuadruplicado luego de la pandemia. No hay estad\u00edsticas fiables que respalden lo que sabemos por mil historias; como viene ocurriendo con los salvadore\u00f1os desde hace mucho, <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/por-que-los-peruanos-quieren-irse-del-pais\/\">todo peruano parece tener en el extranjero uno o m\u00e1s parientes<\/a>, uno o m\u00e1s amigos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pa\u00edses latinoamericanos que hasta hace relativamente poco parec\u00edan tener modos de vida asentados y un Estado con cierta fortaleza se deslizan hoy por la pendiente. Chile nos sorprendi\u00f3 hace pocos a\u00f1os con una explosi\u00f3n social que hasta ahora no ha producido nada sano. Y Ecuador nos ha pasmado reci\u00e9n con la irrupci\u00f3n en escena de actores que, dedicados al negocio de la droga, hab\u00edan permanecido tras bambalinas y ahora reclaman la posici\u00f3n de actores principales.<\/p>\n\n\n\n<p>En la mayor parte de Am\u00e9rica Latina es la hora del s\u00e1lvese-quien-pueda. Ese proceso es alimentado actualmente por la desesperanza, que proviene de comprobar la magnitud de problemas para los que nadie atina a proponer soluciones viables.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la mayor parte de Am\u00e9rica Latina es la hora del s\u00e1lvese-quien-pueda, un proceso alimentado por la desesperanza de comprobar la magnitud de problemas para los que nadie atina a proponer soluciones viables.<\/p>\n","protected":false},"author":54,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16468,16698],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":{"0":"post-42546","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-politica","7":"category-sociedad","8":"tag-ideas-en-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42546","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/54"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42546"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42546\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42546"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42546"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42546"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=42546"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}