{"id":42679,"date":"2024-08-02T09:00:00","date_gmt":"2024-08-02T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=42679"},"modified":"2024-08-01T10:19:40","modified_gmt":"2024-08-01T13:19:40","slug":"combatir-la-desigualdad-para-defender-la-democracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/combatir-la-desigualdad-para-defender-la-democracia\/","title":{"rendered":"Combatir la desigualdad para defender la democracia"},"content":{"rendered":"\n<p>La narrativa de que la polarizaci\u00f3n social se debe al populismo y extremismo pol\u00edtico es falsa, conceptual y f\u00e1cticamente, y tiende a invisibilizar las causas que subyacen el malestar e incertidumbre que marcan nuestro momento hist\u00f3rico: la creciente desigualdad. Es esta la que realmente polariza nuestras sociedades. La concepci\u00f3n liberal-conservadora, predominante en el ecosistema medi\u00e1tico de la mayor\u00eda de nuestros pa\u00edses, convirti\u00f3 en sentido com\u00fan -lo que simplemente es as\u00ed y no debe ser cuestionado-, la idea de que el populismo es la gran amenaza para las democracias.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde esa mirada o posicionamiento ideol\u00f3gico, los problemas provienen de pol\u00edticos \u201cpopulistas\u201d que en busca de popularidad prometen cosas irrealizables. Pero esa perspectiva tiene dos inconsistencias graves. La primera es que <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/desigualdad-deliberada-y-populismo\/\">tiende a exonerar a las \u00e9lites econ\u00f3micas de la regi\u00f3n<\/a> que, en muchos casos, ejercen el poder real a trav\u00e9s de mecanismos de dominaci\u00f3n como la captura de la pol\u00edtica v\u00eda el financiamiento de candidatos y partidos, el control de instrumentos de dominaci\u00f3n\/coerci\u00f3n econ\u00f3mica como las finanzas, y la propiedad de los principales medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Toda sociedad se estructura a partir de relaciones de poder. Y los tres poderes fundamentales son el poder pol\u00edtico (instituciones que gozan de legitimidad burocr\u00e1tico-legal y tradicional al decir de Max Weber), el poder econ\u00f3mico (propiedad de los principales medios de producci\u00f3n de riqueza) y el poder ideol\u00f3gico (estructura propietaria de los medios de comunicaci\u00f3n de alcance nacionales).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la narrativa liberal-conservadora oculta estas relaciones de poder que, desde un sentido republicano, deber\u00edan ser de discusi\u00f3n cotidiana. De modo que se deber\u00eda se\u00f1alar y, cuando corresponda, criticar esos poderes para develarlos y someterlos a la deliberaci\u00f3n p\u00fablica en lo que ata\u00f1e a las consecuencias colectivas de sus acciones y decisiones.<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda inconsistencia de la falsa conciencia que atribuye nuestros problemas al \u201cpopulismo\u201d es que incentiva la l\u00f3gica anti pol\u00edtica. Al colocar la pol\u00edtica como origen de las problem\u00e1ticas colectivas, la opone a la ciudadan\u00eda y a los \u00e1mbitos privados que ser\u00edan espacios de la virtud. De ah\u00ed esa cada vez m\u00e1s com\u00fan simplificaci\u00f3n del debate p\u00fablico que, especialmente en las conversaciones digitales, banaliza el debate al punto de normalizar ideas como la eliminaci\u00f3n de la pol\u00edtica para evitar la corrupci\u00f3n y as\u00ed alcanzar el bienestar tantas veces prometido.<\/p>\n\n\n\n<p>Este tipo de concepci\u00f3n tiende a alimentar sentimientos antidemocr\u00e1ticos porque sin pol\u00edtica no hay democracia posible. La pol\u00edtica en su sentido profundo y cl\u00e1sico implica esa acci\u00f3n colectiva con la que, a decir de Hannah Arendt, actuamos entre muchos. Lo cual, a su vez, remite a la virtud c\u00edvica y al car\u00e1cter republicano que se requiere para que la pol\u00edtica sea operativa; es decir, para que se definan los espacios comunes donde pueda concretarse.<\/p>\n\n\n\n<p>La anti pol\u00edtica subvierte este proceso y se convierte en un caldo de cultivo de alternativas ultraderechistas y antidemocr\u00e1ticas. Es una evidencia que all\u00ed donde se instala esta l\u00f3gica anti pol\u00edtica crecen las opciones pol\u00edticas antidemocr\u00e1ticas. V\u00e9ase los casos de Argentina, Brasil, El Salvador y Ecuador.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La desigualdad en la regi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra regi\u00f3n vive hoy bajo niveles de desigualdad sin precedentes, seg\u00fan el reciente<a href=\"https:\/\/lac.oxfam.org\/publicaciones\/econonuestra\"> informe de Oxfam, EconoNuestra<\/a>, para Am\u00e9rica Latina y el Caribe. Esto rompe con el fundamento de la democracia que es la existencia de un marco de igualdad (formal en el liberalismo y sustancial en sentido republicano) entre quienes constituimos una comunidad pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente, en Am\u00e9rica Latina y el Caribe, los equilibrios que sostienen la democracia se han roto producto de la creciente desigualdad. Esa es, entonces, la principal\u00edsima amenaza para nuestras democracias. Especialmente si consideramos la penetraci\u00f3n que ha tenido en nuestros pa\u00edses el consenso ideol\u00f3gico (neoliberal en principio y \u00faltimamente de signo liberal-libertario) que naturaliza tales niveles de desigualdad como consecuencia de la \u201clibertad econ\u00f3mica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Este discurso plantea la desigualdad como un fen\u00f3meno favorable, partiendo de la base de que el progreso individual depende \u00fanicamente del esfuerzo personal y que la pol\u00edtica no es m\u00e1s que un \u00e1mbito corrupto y \u201cempobrecedor\u201d. Esta narrativa busca establecer que las personas m\u00e1s capaces son quienes se convierten en multimillonarios. Estamos, pues, ante una suerte de vulgarizaci\u00f3n de la l\u00f3gica meritocr\u00e1tica que, como se\u00f1ala Michael Sandel, de por s\u00ed es un problema para alcanzar una convivencia colectiva que potencie la virtud c\u00edvica.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, seg\u00fan el informe de <em>Oxfam<\/em>, en 2015, 32 latinoamericanos concentraban la misma riqueza que la mitad m\u00e1s pobre de la regi\u00f3n, mientras que hoy esa cifra se ha reducido a dos billonarios. El mismo informe plantea el problema que implica la capacidad que tienen estos magnates de cooptar la pol\u00edtica a base del poder que les confiere su riqueza.<\/p>\n\n\n\n<p>Una \u00e9lite superrica latinoamericana est\u00e1 concentrando un poder desmesurado, lo cual amenaza la democracia. Y el problema no es que sean ricos, la clave es que, siendo el econ\u00f3mico uno de los tres poderes que estructuran la sociedad, si los ricos son cada vez m\u00e1s ricos, por un modelo capitalista que tiende a la excesiva concentraci\u00f3n v\u00eda la financierizaci\u00f3n, pues pr\u00e1cticamente todos los poderes estar\u00edan en manos de los mismos (min\u00fasculos y cerrados) sectores.<\/p>\n\n\n\n<p>Considerando que los medios de comunicaci\u00f3n, en la pr\u00e1ctica totalidad de nuestros pa\u00edses, suelen ser propiedad de grandes grupos econ\u00f3micos y, como muestra la historia, todo poder excesivo corrompe y desvirt\u00faa a la vez que enajena de la realidad a quienes lo poseen, hay que desarrollar mecanismos republicanos que limiten la concentraci\u00f3n excesiva de riqueza porque esta implica la concentraci\u00f3n excesiva de poder. De esta manera, se podr\u00eda garantizar una mejor convivencia democr\u00e1tica basada en la virtud c\u00edvica, al tiempo que sociedades mejor equilibradas permitir\u00edan el pleno desarrollo de nuestros pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando existen diferencias tan grandes, producto de las brutales desigualdades como las que hoy conocen nuestros pa\u00edses, se vac\u00eda el espacio p\u00fablico entendido como la <em>res p\u00fablica<\/em> cl\u00e1sica, con lo cual, no hay virtud c\u00edvica ni posibilidad de hacer juicios colectivos sobre lo que nos es com\u00fan a todos y todas. De ese modo, la discusi\u00f3n p\u00fablica se vac\u00eda de sus contenidos espec\u00edficamente pol\u00edticos. Y la gente pierde la capacidad de entender sus problemas como compartidos con sus semejantes; lo que por tanto limita la capacidad de resolverlos de forma colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin esta posibilidad de valorar lo p\u00fablico y defender lo com\u00fan, no hay democracia posible. De manera que debemos decididamente combatir la desigualdad para defender la democracia.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estamos ante una suerte de vulgarizaci\u00f3n de la l\u00f3gica meritocr\u00e1tica que, como se\u00f1ala Michael Sandel, de por s\u00ed es un problema para alcanzar una convivencia colectiva que potencie la virtud c\u00edvica.<\/p>\n","protected":false},"author":641,"featured_media":42680,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16497,16476],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":{"0":"post-42679","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-democracia","8":"category-desigualdad-es","9":"tag-debates-br-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42679","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/641"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42679"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42679\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42680"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42679"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42679"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42679"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=42679"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}