{"id":4336,"date":"2021-03-17T08:45:00","date_gmt":"2021-03-17T11:45:00","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=4336"},"modified":"2021-03-16T08:32:19","modified_gmt":"2021-03-16T11:32:19","slug":"paraguayos-indignados-y-autoconvocados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/paraguayos-indignados-y-autoconvocados\/","title":{"rendered":"Paraguayos indignados y autoconvocados"},"content":{"rendered":"\n<p>Paraguay, esa isla rodeada de tierra y lejos del ruido mundano de la cual poco se escucha da se\u00f1ales de hartazgo. En la calle y en las redes se repite aquella simple y contundente expresi\u00f3n de rechazo \u201cque se vayan todos\u201d. En momentos en que la segunda o tercera ola \u2014perdimos la cuenta\u2014 de la pandemia golpea con fuerza a este peque\u00f1o pa\u00eds que aparentaba estar gestionando la crisis sanitaria de manera razonable, la gente se top\u00f3 con la falta de medicamentos, equipos para tratar a los pacientes y con un rezago escandaloso de vacunas par la poblaci\u00f3n. La indignaci\u00f3n termin\u00f3 maternializandose en <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/agencias\/efe-protestas-paraguay-cumplen-semana-vez-participacion_0_KVrZTfTp_.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">manifestaciones bajo la etiqueta del \u201chartazgo\u201d<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los paraguayos hab\u00edan acatado los sacrificios solicitados en la primera ola. Respetaron las restricciones y la cuarentena y a cambio perdieron el empleo o sus ingresos. Organizaron el trabajo dom\u00e9stico para dar tiempo y espacio a las clases virtuales o a distancia, con una conectividad digital que evidenci\u00f3 las brechas entre pobres y ricos. Mientras, el Gobierno, obtuvo un pr\u00e9stamo para preparar la infraestructura sanitaria para cuando se retornara a las actividades. Todo ello fue acompa\u00f1ado de subsidios y transferencias, aplazamiento del pago de deudas y otras medidas dise\u00f1adas para alivianar el impacto. En los barrios m\u00e1s pobres, sin embargo, se ara\u00f1aban las paredes y se formaban filas ante las ollas populares.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, con el pasar de los meses comenzaron a saltar diversos casos de corrupci\u00f3n. Camas y barbijos sobrefacturados, licitaciones ama\u00f1adas, medicamentos faltantes que luego aparec\u00edan en el mercado privado. Casos directamente vinculados a la crisis sanitaria, pero tambi\u00e9n vinculados a gastos superfluos como un puente peatonal lujosamente decorado y con sobreprecio. El Paraguay que hab\u00eda sorprendido por su comportamiento ante la pandemia, volvi\u00f3 a ser el Paraguay de las desilusiones y picard\u00edas y termin\u00f3 encendiendo la desconfianza entre la poblaci\u00f3n, a pesar de las buenas intenciones del Gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un presidente debilitado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta vez la indignaci\u00f3n se dirige a un presidente tremendamente debilitado. Mario Abdo Benitez ya hab\u00eda estado al borde del juicio pol\u00edtico en 2019 por una mala negociaci\u00f3n con Brasil en relaci\u00f3n a las cl\u00e1usulas de los acuerdos sobre la represa binacional Itaip\u00fa. Pero ante esta crisis multidimensional, el presidente parece no entender la complejidad de los desaf\u00edos y se refugia en absurdos protocolos, cortando cintitas e inaugurando eventos. Un presidente sujeto a libretos mal concebidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta debilidad ha acentuado su dependencia a la unidad del partido de gobierno \u2014Partido Colorado\u2014 para sortear los intentos de juicio pol\u00edtico en el parlamento. El Partido Colorado tiene mayor\u00edas en el Congreso para contener dichos intentos, pero depende del apoyo de la facci\u00f3n del expresidente Horacio Cartes y de que este no se una al pedido de juicio pol\u00edtico. Por otro lado, a medida que el presidente se debilita, su capacidad de convocar a \u201clos mejores y m\u00e1s brillantes\u201d a ocupar puestos claves en el gabinete para mantener un gobierno s\u00f3lido va menguando.<\/p>\n\n\n\n<p>El intento de juicio pol\u00edtico llevado adelante por la oposici\u00f3n es una reacci\u00f3n a la devastadora e imprecisa consigna \u201cque se vayan todos\u201d. Sin embargo, los vasos comunicantes entre los indignados y los dirigentes pol\u00edtico-partidarios de la oposici\u00f3n son inconsistentes. No se sabe realmente si ese \u201cque se vayan todos\u201d incluye a toda la clase pol\u00edtica o solamente al partido de gobierno. La bronca es difusa y contra la \u201cclase pol\u00edtica\u201d. Por lo tanto, un juicio pol\u00edtico, lo \u00fanico que har\u00eda es remover las piezas en la l\u00ednea de sucesi\u00f3n y llamar a nuevas elecciones para terminar elegiendo a nuevos miembros de una clase pol\u00edtica rechazada. Esta situaci\u00f3n contradictoria es consecuencia del escenario que ha creado la propia indignaci\u00f3n. Hay que ver c\u00f3mo evoluciona.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una nueva generaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El rechazo a la corrupci\u00f3n y la ineficiencia es, obviamente, m\u00e1s que legitima pero lo curioso es que las voces de la indignaci\u00f3n expresen sorpresa ante los hechos. Probablemente este es un indicio de que una nueva generaci\u00f3n est\u00e1 tomando la palabra. Una generaci\u00f3n que toma conciencia de una realidad que ha corro\u00eddo las bases del Estado y la sociedad durante d\u00e9cadas y avanza por la senda de la anticorrupci\u00f3n y la demanda de eficiencia para buscar reformas estructurales que transformen el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Por poner algunos ejemplos, en el 2019 solo algo m\u00e1s de la cuarta parte de la poblaci\u00f3n ten\u00eda un seguro m\u00e9dico y el 71.3% &nbsp;de los paraguayos recurre a un sistema de salud p\u00fablica con enormes deficiencias. El bajo promedio de a\u00f1os de estudio de la poblaci\u00f3n va emparejada a la mala calidad de la educaci\u00f3n, reflejado en los pobres resultados en cuanto a logros de aprendizaje. El gasto social per c\u00e1pita del Paraguay era de $422 en 2017, muy por debajo de sus vecinos ($2.160 Chile, $1.900 Uruguay, $1.300 Argentina, $1.300 Brasil). El gasto en salud esta muy por debajo de lo recomendado por la OMS-OPS y el FMI ha se\u00f1alado que <a href=\"http:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-distribucion-y-la-desigualdad-en-america-latina\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">el sistema tributario es uno de los m\u00e1s regresivos de la regi\u00f3n<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir, hay elementos sist\u00e9micos y profundos que tienen relaci\u00f3n con un modelo de desarrollo que prioriza una econom\u00eda pol\u00edtica poco inclusiva y que va de la mano con la corrupci\u00f3n y la ineficiencia. Ese factor a\u00fan no ha cajuado con fuerza dentro del movimiento de indignados, sin embargo, probablemente lo har\u00e1 una vez que encuentren una articulaci\u00f3n pol\u00edtica, con propuestas de pol\u00edtica p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>El tiempo dir\u00e1 si se podr\u00e1 deshilvanar la voz de la indignaci\u00f3n, como para poder perfilar el cambio que se quiere. Hay esperanzas de que las manifestaciones marquen una nueva coyuntura con capacidad de mover las placas de la cultura pol\u00edtica del pa\u00eds. Pero, por el momento, es s\u00f3lo una esperanza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Paraguay, esa isla rodeada de tierra y lejos del ruido mundano da se\u00f1ales de hartazgo. En la calle y en las redes se repite aquel simple y contundente eslogan: \u201cque se vayan todos\u201d. Pero solo el tiempo dir\u00e1 si la voz de la indignaci\u00f3n marcar\u00e1 una nueva coyuntura con capacidad de mover las placas de la cultura pol\u00edtica del pa\u00eds. <\/p>\n","protected":false},"author":103,"featured_media":4337,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16584,16584,16588,16588],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-4336","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-conflicto-social-es","9":"category-paraguay-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4336","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/103"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4336"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4336\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4337"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4336"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4336"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4336"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=4336"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}