{"id":44052,"date":"2024-09-20T09:00:00","date_gmt":"2024-09-20T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=44052"},"modified":"2024-09-19T08:14:36","modified_gmt":"2024-09-19T11:14:36","slug":"una-radiografia-sociologica-de-venezuela-tras-25-anos-dechavismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/una-radiografia-sociologica-de-venezuela-tras-25-anos-dechavismo\/","title":{"rendered":"Una radiograf\u00eda sociol\u00f3gica de Venezuela tras 25 a\u00f1os de chavismo"},"content":{"rendered":"\n<p>El cuadro socio-demogr\u00e1fico de Venezuela, que se ha ido modificando en los \u00faltimos 25 a\u00f1os por la devastadora obra del chavismo, nos ayuda a entender el comportamiento de los venezolanos, incluyendo el destierro hacia Espa\u00f1a del presidente electo, Edmundo Gonz\u00e1lez Urrutia (EGU). Esta devastaci\u00f3n ha producido varios fen\u00f3menos como el empobrecimiento de la clase media; la <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-crisis-en-venezuela-y-el-riesgo-de-una-nueva-ola-migratoria\/\">emigraci\u00f3n de millones de venezolanos <\/a>-muchos j\u00f3venes- con el consiguiente envejecimiento de la poblaci\u00f3n; el nacimiento de nuevos ricos al amparo de la corrupci\u00f3n; la dependencia creciente de los pobres del asistencialismo del gobierno; y el surgimiento de la clase militar como casta privilegiada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hagamos un poco de historia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El grueso de la oposici\u00f3n al chavismo desde que Hugo Ch\u00e1vez lleg\u00f3 a la presidencia en 1999 la compone la clase media. Todo empez\u00f3 con aquel primer movimiento en 2001 bajo el lema \u201ccon mis hijos no te metas\u201d contra la reforma de la educaci\u00f3n. Sigui\u00f3 con el levantamiento de los empleados gerenciales de PDVSA en 2002, quienes sufrieron despidos, persecuci\u00f3n y humillaciones. Despu\u00e9s con la derrota de Ch\u00e1vez en el refer\u00e9ndum constitucional de 2007 (\u201cvictoria de mierda\u201d, la calific\u00f3 el fallecido mandatario). Y continu\u00f3 con los j\u00f3venes que salieron a protestar en 2007 (a\u00f1o del cierre de la televisora RCTV) y 2017 contra las pol\u00edticas de censura, hambre, y represivas de Maduro. La clase media se ech\u00f3 ese peso encima con su tr\u00e1gico saldo de asesinados, presos y exiliados.<\/p>\n\n\n\n<p>Se estima que unos ocho millones de venezolanos han dejado el pa\u00eds (casi un 27% de la poblaci\u00f3n) desde que Ch\u00e1vez lleg\u00f3 al poder, con un aumento exponencial bajo el gobierno de Maduro. Las diferentes olas migratorias son el s\u00edntoma de un descontento generalizado que atraviesa a todos los grupos sociales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El resultado electoral del 28J<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una mayor\u00eda de electores, harta de la p\u00e9sima gesti\u00f3n de gobierno, la represi\u00f3n y la corrupci\u00f3n durante la nueva etapa del chavismo encabezada por Maduro vot\u00f3 por un cambio. El 29 de julio una primera reacci\u00f3n indicaba descontento ante lo que ya parec\u00eda un abierto fraude perpetrado por el Consejo Nacional Electoral (CNE). Provenientes de los barrios de Petare, la gran zona pobre del este de Caracas, los venezolanos m\u00e1s afectados caminaron por avenidas para protestar por el robo del resultado electoral.<\/p>\n\n\n\n<p>En varias partes del pa\u00eds, j\u00f3venes y no tan j\u00f3venes tumbaron estatuas de Ch\u00e1vez y destruyeron pancartas gigantes con el rostro de Maduro. Miles fueron apresados y acusados de terrorismo e incitaci\u00f3n al odio, entre ellos, cientos de menores de edad. Una veintena de personas perdieron la vida durante las protestas.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s vinieron algunas concentraciones pac\u00edficas convocadas por Mar\u00eda Corina Machado (MCM) en Caracas y en algunas ciudades del interior del pa\u00eds. El r\u00e9gimen de Maduro despleg\u00f3 a guardias nacionales y polic\u00edas, y sac\u00f3 a sus simpatizantes motorizados para impedir el paso de los protestaban. La campa\u00f1a represiva ha seguido, ahora enfocada en apresar a dirigentes opositores.<\/p>\n\n\n\n<p>En este clima de terror, las convocatorias de MCM ya no son tan masivas. En los barrios populares el sistema de control social a trav\u00e9s del llamado \u201cpoder comunal\u201d y los comit\u00e9s de alimentaci\u00f3n CLAP que distribuyen comida subsidiada, ha tenido un impacto en la campa\u00f1a de miedo. Los \u201csapos\u201d (soplones) han estado muy activos acusando a vecinos que fueron testigos electorales y a quienes expresan descontento por el fraude.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La \u201cnormalidad\u201d bajo Maduro<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La mermada clase media, que todav\u00eda representa el coraz\u00f3n de la d\u00e9bil protesta contra el robo electoral, tiene que volver a sus labores para sobrevivir. Otros piensan en salir del pa\u00eds, lo que ya se comienza a ver en las fronteras con Colombia y Brasil. El desgaste f\u00edsico y psicol\u00f3gico ha sido brutal para quienes ten\u00edan esperanzas de que las presidenciales del 28 de julio abrir\u00edan las puertas a una transici\u00f3n democr\u00e1tica. Los pobres, m\u00e1s dependientes de los subsidios y d\u00e1divas del r\u00e9gimen de Maduro, y muchos m\u00e1s expuestos al sistema de delaci\u00f3n y vigilancia de los comisarios chavistas, no tienen otra opci\u00f3n que ir pasando por el aro de la \u201cnormalidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La base de consumo que soporta la actividad econ\u00f3mica depende mucho de varios factores que se han ido instalando bajo el amparo y los intereses de personas cercanas al r\u00e9gimen y sus c\u00f3mplices. No hay que olvidar el papel de la legitimaci\u00f3n de capitales en la econom\u00eda venezolana. Si bien no es posible cuantificarlo -pues ese dinero no pasa por los controles fiscales-, es obvio que muchos comercios y servicios funcionan como lavadoras de dinero proveniente de la corrupci\u00f3n y del delito (tr\u00e1fico de droga, venta ilegal de oro, tr\u00e1fico de personas, entre otros).<\/p>\n\n\n\n<p>Una clase de nuevos ricos, asociados directa e indirectamente con el estamento pol\u00edtico-militar dominante, invierte y consume en un pa\u00eds que se ha convertido en un coto cerrado del que no pueden salir sin ponerse a riesgo de ser arrestados por sus v\u00ednculos con el crimen y las violaciones de derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, ha surgido una nueva clase media, compuesta de funcionarios medios del aparato burocr\u00e1tico chavista en un contexto donde el Estado se ha convertido en el principal empleador del pa\u00eds. All\u00ed se encuentra el n\u00facleo duro del apoyo a Maduro en las recientes elecciones (parte del 30% de los votos que obtuvo). Aunque sus salarios no son altos, sus posiciones en el enjambre \u201crevolucionario\u201d les da acceso a las migajas que dejan los grandes negocios que se hacen al amparo de los jerarcas del gobierno. A su manera y con sus posibilidades, esta clase media emergente tambi\u00e9n contribuye a la apariencia de una normalidad econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La clase militar y los \u201capellidos\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En <a href=\"https:\/\/nuso.org\/articulo\/los-militares-en-la-politica-y-la-economia-de-venezuela\/\">la nueva estratificaci\u00f3n de la sociedad venezolana hay que incluir a la clase militar<\/a>, especialmente a la c\u00fapula del alto mando y otros oficiales superiores. La Fuerza Armada Bolivariana es, adem\u00e1s del aparato represivo de Maduro, una fuente de ingresos para militares de todos los rangos. Los de arriba tienen acceso a los grandes negocios que pasan por las aduanas, contratos de compras de armas, venta legal e ilegal de oro, y el narcotr\u00e1fico. La aspiraci\u00f3n de muchos oficiales medios es ascender y llegar a cargos m\u00e1s altos para poder obtener su trozo del pastel. La minor\u00eda de oficiales y suboficiales que no ha aceptado la corrupci\u00f3n en el ejercito est\u00e1n presos, han muerto torturados o se han ido del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco se puede obviar el papel de los \u201capellidos\u201d (as\u00ed los llama Maduro) de las familias tradicionalmente ricas. Algunos optaron por convivir con el r\u00e9gimen e integrarse a sus pol\u00edticas, como Alberto Vollmer (Ron Santa Teresa) y Horacio Velutini (presidente de la Bolsa de Valores de Caracas). Otros, como los Cisneros, han seguido haciendo negocios en Venezuela con un perfil m\u00e1s bajo. Mantienen el canal de televisi\u00f3n Venevisi\u00f3n, mermado en rating y con una cuidadosa pol\u00edtica informativa que no moleste al Gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>Los llamados \u201cbolichicos\u201d, muchos de \u201cbuenas familias\u201d de la rancia burgues\u00eda, han tenido que instalarse fuera del pa\u00eds despu\u00e9s de que se enriquecieron en operaciones multimillonarias, especialmente con la compra de plantas de generaci\u00f3n el\u00e9ctrica. Otros se han convertido en flamantes empresarios de medios de comunicaci\u00f3n al servicio de la propaganda chavista.<\/p>\n\n\n\n<p>Y el multimillonario venezolano m\u00e1s famoso de todos, el due\u00f1o de Empresas Polar, Lorenzo Mendoza, ha logrado expandir las marcas de su corporaci\u00f3n por el mundo debido a la inmensa di\u00e1spora venezolana. Algunos ricos se han hecho m\u00e1s ricos gracias al chavismo, ya sea por asociarse con \u00e9l o por haber explotado econ\u00f3micamente las consecuencias del chavismo. Es el socialismo del siglo XXI en su apogeo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las paradojas revolucionarias&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El chavismo ha terminado por reivindicar a una dirigente pol\u00edtica que viene de clase alta caraque\u00f1a, como lo es MCM. Contra todo pron\u00f3stico, despu\u00e9s de un intenso trabajo en el terreno, gan\u00f3 las primarias de la oposici\u00f3n y logr\u00f3 convencer a la mayor\u00eda que hab\u00eda una oportunidad de cambiar la situaci\u00f3n el 28 de julio. Una mujer blanca, rica, que no representa a la mayor\u00eda de las venezolanas, pobres y mestizas, supo conectarse con la gente y transferir sus votos a un desconocido como lo era el diplom\u00e1tico retirado Edmundo Gonz\u00e1lez Urrutia (EGU).<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la campa\u00f1a electoral, las figuras de MCM y EGU contrastaron con un Nicol\u00e1s Maduro que comunic\u00f3 la imagen de un hombre de pueblo. MCM, una mujer de hablar claro y duro, con un acento t\u00edpico de clase pudiente, ha sido frontal en su discurso como lo hizo en su momento en la Asamblea Nacional ante el propio Hugo Ch\u00e1vez en 2012, a quien acus\u00f3 directamente de ladr\u00f3n por sus expropiaciones. Mientras que EGU es un hombre de hablar pausado, que camina lentamente y mide sus palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, Maduro, el desaforado \u201crevolucionario\u201d, quiso asumir la imagen de un bravo gallo de pelea (\u201cgallo pinto\u201d), pero sus fracasos como gobernante y la corrupci\u00f3n de su r\u00e9gimen lo mandaron al foso electoral. Los venezolanos optaron por un cambio para salir de la trampa chavista, pero el gran esfuerzo de movilizaci\u00f3n y de organizaci\u00f3n para defender los votos no se ha traducido todav\u00eda en un regreso a la democracia. M\u00e1s bien ha reforzado el comportamiento tir\u00e1nico del r\u00e9gimen.<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de la oposici\u00f3n, hoy compuesta de una clase media disminuida y pobres, ha optado por la espera arropada por el miedo. Despu\u00e9s de tantos muertos y presos, el bravo pueblo (como menciona el himno nacional venezolano) ha preferido la cautela. Y probablemente ser\u00e1 todav\u00eda m\u00e1s cauteloso despu\u00e9s del destierro del presidente electo EGU. Sin embargo, hay un dicho venezolano que advierte a quien se cree triunfante desde el abuso y la arbitrariedad: \u201cte espero en la bajadita\u201d. Todo lo que sube, cae.<\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>*Debido a la situaci\u00f3n pol\u00edtica en Venezuela, el autor ha decidido publicar el texto bajo un seud\u00f3nimo<\/sub><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La mermada clase media, que todav\u00eda representa el coraz\u00f3n de la d\u00e9bil protesta contra el robo electoral, tiene que volver a sus labores para sobrevivir. <\/p>\n","protected":false},"author":664,"featured_media":44053,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16480,16698],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":{"0":"post-44052","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-venezuela","8":"category-sociedad","9":"tag-ideas-en-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44052","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/664"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44052"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44052\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/44053"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44052"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44052"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44052"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=44052"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}