{"id":4423,"date":"2021-03-23T08:45:00","date_gmt":"2021-03-23T11:45:00","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=4423"},"modified":"2021-03-25T07:12:59","modified_gmt":"2021-03-25T10:12:59","slug":"tambien-el-estado-viola-los-derechos-de-la-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/tambien-el-estado-viola-los-derechos-de-la-mujer\/","title":{"rendered":"Tambi\u00e9n el Estado viola los derechos de la mujer"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><em>Coautor Kevin S. Tiburcio<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A m\u00e1s de 1500 km. de Buenos Aires, en un rinc\u00f3n perdido del Chaco argentino en la provincia de Formosa, <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/sociedad\/horror-formosa-mujeres-embarazadas-esconden-monte-evitar-policia-lleve-bebes_0_L-TeaQzI1.html\">m\u00e1s de 80 mujeres embarazadas de la comunidad id\u00edgena wichi denunciaron persecuci\u00f3n policial y traslados forzosos<\/a> a centros de aislamiento gubernamentales para ser sometidas a ces\u00e1reas. Las mujeres, escondidas supuestamente en el monte, denunciaron ante las c\u00e1maras que, tras las ces\u00e1reas forzosas, las mujeres son separadas sin aviso y hasta por 14 d\u00edas de sus beb\u00e9s que son llevados a centros de neonatolog\u00eda en los hospitales de la capital provincial.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta escandalosa denuncia de violencia obst\u00e9trica \u2014violencia&nbsp;ejercida por profesionales de la salud que afecta el cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres\u2014 ha sido rechazado por el Gobierno de la provincia como un acto medi\u00e1tico de una cadena de televisi\u00f3n. La politizaci\u00f3n del tema y la ausencia de denuncias formales han puesto la denuncia en tela de juicio. Sin embargo, como sucede en otros casos, el miedo a \u00e9stas y otras pr\u00e1cticas de violencia frecuentemente reprimen a los afectados.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del caso espec\u00edfico del grupo de mujeres wichi, lo cierto es que en Argentina el n\u00famero de ces\u00e1reas se encuentra en un 45% del total de los nacimientos, una proporci\u00f3n tres veces mayor a la recomendada por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS). Esto demuestra un abuso por parte de las autoridades pol\u00edticas y sanitarias de este tipo de pr\u00e1ctica que muchas veces se basa en motivaciones econ\u00f3micas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los derechos de la mujer<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El pasado 8 de marzo, cuatro d\u00edas antes que la denuncia saliera a la luz, se conmemoraba <a href=\"http:\/\/latinoamerica21.com\/es\/las-respuestas-al-covid19-no-deben-olvidar-a-las-mujeres\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">el D\u00eda Internacional de la Mujer,<\/a> fecha anual en que especialistas, colectivos, organizaciones y la sociedad civil se replantean el alcance de los derechos de las mujeres. Y si bien en Argentina y en Am\u00e9rica Latina lentamente se van alcanzando nuevos logros, lo cierto es que a\u00fan queda un largo camino por recorrer para garantizar estos derechos, entre ellos los reproductivos.<\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente, si bien muchos casos de abusos se mantienen en la oscuridad, otros salen a la luz gracias a denuncias o investigaciones en profundidad. Hace algunos a\u00f1os, el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM de M\u00e9xico denunci\u00f3 que cuatro de cada cinco mujeres ind\u00edgenas padecen maltrato, humillaci\u00f3n, ridiculizaci\u00f3n y agresiones psicol\u00f3gicas, f\u00edsicas y verbales durante el embarazo, parto o cuando solicitan atenci\u00f3n en los servicios de salud.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fujimori y la esterilizaci\u00f3n forzada en Per\u00fa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si bien las esterilizaci\u00f3n forzadas y las ces\u00e1reas obligatorias son pr\u00e1cticas cada vez menos frecuentes, en el pasado fueron utilizadas por el estados en muchos pa\u00edses de la regi\u00f3n. En Per\u00fa, a lo largo del periodo presidencial de Fujimori, se practic\u00f3 sistem\u00e1ticamente la esterilizaci\u00f3n forzada, como se conoce al procedimiento que hace a las mujeres incapaces de reproducirse sexualmente, sin su consentimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>El <a href=\"http:\/\/bvs.minsa.gob.pe\/local\/minsa\/315_PROG66.pdf\">Programa de Salud Reproductiva y Planificaci\u00f3n Familiar<\/a>, como se conoci\u00f3 al plan estatal peruano, se basaba en la necesidad de que las mujeres accedieran al control natal gratuito. El plan tambi\u00e9n propon\u00eda la salud sexual y reproductiva como un derecho para mujeres y hombres. Sin embargo, la aplicaci\u00f3n de las medidas anticonceptivas o de control natal recayeron \u00fanicamente sobre las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el informe basado la investigaci\u00f3n en el caso de las esterilizaciones involuntarias realizadas en el Per\u00fa, <a href=\"https:\/\/cdn01.pucp.education\/idehpucp\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/28155647\/pub065informeesterilizacionesforzadas.pdf\">entre el a\u00f1o 1996 y 2001 se realizaron 272,028 esterilizaciones<\/a>. El a\u00f1o 1997 fue que el que registr\u00f3 el mayor n\u00famero de casos con 109,689 esterilizaciones realizadas, en su mayor\u00eda, a mujeres ind\u00edgenas y campesinas sin su consentimiento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El papel del Estado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la relaci\u00f3n entre la esterilizaci\u00f3n en el Per\u00fa y la situaci\u00f3n denunciada por las mujeres wich\u00ed en Formosa?<\/p>\n\n\n\n<p>La violencia obst\u00e9trica puede ser interpretada como la violencia sistem\u00e1tica por parte del Estado al omitir y desarticular el cuidado de la salud materna y los derechos de las mujeres. La misma se presenta cuando existen omisiones, atenci\u00f3n inadecuada, malos tratos, procedimientos innecesarios o injustificados durante la atenci\u00f3n del parto y puerperio. Es un tipo de violencia directa que generalmente viola los derechos reproductivos de mujeres pertenecientes a los sectores m\u00e1s vulnerables de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>En Argentina actualmente se cuenta con diversos instrumentos normativos que reconocen esta violencia y la necesidad de que los partos sean respetados. El parto respetado tiene por objeto garantizar el ejercicio pleno de la libre decisi\u00f3n de las mujeres para el proceso en el mismo y reivindica la implementaci\u00f3n de los m\u00e9todos menos invasivos. Sin embargo, uno de los principales problemas que se siguen presentando en la atenci\u00f3n materna es que la l\u00ednea principal o la columna vertebral de los programas p\u00fablicos y las pol\u00edticas de salud recaen solamente sobre la condici\u00f3n reproductiva de la mujer.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay una necesidad urgente de que los servicios de atenci\u00f3n materna tomen en consideraci\u00f3n tambi\u00e9n las necesidades emocionales y fisiol\u00f3gicas de las mujeres. La mayor\u00eda de los casos de mortalidad materna podr\u00edan ser prevenidos si los servicios de atenci\u00f3n se adecuaran a las necesidades de las madres y no estas a las necesidades institucionales.<\/p>\n\n\n\n<p>En todo caso, estas pr\u00e1cticas terminan siendo un determinante que inhibe los deseos de las mujeres de procreaci\u00f3n o sus expectativas familiares. Este tipo de violencia llevadas adelante desde el Estado, que tienen como v\u00edctimas a las mujeres por su condici\u00f3n biol\u00f3gica para la gestaci\u00f3n, va en contra de su obligaci\u00f3n de garantizar el respeto y acceso a los derechos.<\/p>\n\n\n\n<p><sub><em>Foto de Eneas De Troya<\/em><\/sub><\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>Kevin Sander Tiburcio Zamudio es Licenciado en Administraci\u00f3n P\u00fablica y Ciencia Pol\u00edtica de la Facultad de Econom\u00eda y Relaciones Internacionales de la Universidad Aut\u00f3noma de Baja California (UABC). <\/sub><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Coautor Kevin S. Tiburcio<br \/>\nLa violencia ejercida por profesionales de la salud sobre el cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres sigue presente en Am\u00e9rica Latina. Esta violencia va en contra de la obligaci\u00f3n del Estado de garantizar el respeto y acceso a los derechos.<\/p>\n","protected":false},"author":202,"featured_media":4412,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16599],"tags":[],"gps":[],"class_list":{"0":"post-4423","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-internet-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4423","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/202"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4423"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4423\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4412"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4423"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4423"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4423"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=4423"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}