{"id":4427,"date":"2021-03-24T08:45:00","date_gmt":"2021-03-24T11:45:00","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=4427"},"modified":"2021-03-25T07:08:48","modified_gmt":"2021-03-25T10:08:48","slug":"vivir-en-la-era-de-la-posverdad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/vivir-en-la-era-de-la-posverdad\/","title":{"rendered":"Vivir en la era de la posverdad"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Coautor Marco Schneider<\/em><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>La vida humana se basa en la credibilidad en los mensajeros que diseminan mensajes y cuyo sentido depende del pre-conocimiento de quienes los reciben. No es que antes viv\u00edamos en la era de la verdad y que ahora vivimos en la era de la mentira. La diferencia es que hoy vivimos en una sociedad en la que se ha masificado el poder de diseminar mensajes y declararlos verdaderos gracias a la interacci\u00f3n que ofrece la red digital. Eso es vivir en la era de la posverdad<\/p>\n\n\n\n<p>Esta red, que en sus inicios era considerada como un desaf\u00edo a los poderes centralizados, ha creado nuevos oligopolios por encima de los centros pol\u00edticos y legales dictando sus propias reglas de juego. La anticiencia, el negacionismo clim\u00e1tico, las teor\u00edas de la conspiraci\u00f3n o el discurso del odio, no son m\u00e1s que <a href=\"http:\/\/latinoamerica21.com\/es\/teorias-de-la-conspiracion-en-america-latina\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">viejos fen\u00f3menos actualizados en nuevas modalidades<\/a> y cuya dimensi\u00f3n nos ha llevado a situaciones disruptivas, tanto en reg\u00edmenes democr\u00e1ticos como autocr\u00e1ticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Quien env\u00eda un mensaje puede hacerlo creyendo honestamente que lo que dice es verdad. Pero el emisor puede no solo comunicar algo falso sino tambi\u00e9n intentar da\u00f1ar al receptor, es decir, mentir. El lugar desde donde se juzga la veracidad es un lugar de poder y quien ocupa ese lugar puede caer en la tentaci\u00f3n de abusar de ese poder para enga\u00f1ar al otro, excluy\u00e9ndolo de su capacidad cr\u00edtica y hasta su eliminaci\u00f3n. En este marco, <a href=\"https:\/\/www.revista-uno.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/UNO_27.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">vivir en la era de la posverdad significa tener conciencia de la precariedad de la comunicaci\u00f3n humana<\/a>, tanto con respecto al error como a la mentira.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta nueva era nos ha llevado a vivir en medio de alucinaciones colectivas, hedonistas y nihilistas, mudas o ignorantes, mediadas por mucha inversi\u00f3n en tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n, comunicaci\u00f3n, vigilancia, miner\u00eda de datos y publicidad masiva. Informaci\u00f3n personalizada, centrada en el consumo de bienes y experiencias o servicios tarifados, para proyectos de vida de clase media banales e inviables para la mayor\u00eda de los so\u00f1adores.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, la posverdad actualiza como farsa las tragedias de la antig\u00fcedad, cuando pensar en un mundo mejor era imposible en t\u00e9rminos racionales de corto o mediano plazo. Hoy, esta tragedia se repite como drama farsesco, porque las condiciones materiales y culturales para la mejora social, modesta y universal est\u00e1n dadas desde hace al menos un siglo. Pero la l\u00f3gica sist\u00e9mica del capitalismo hace imposible lo posible.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfPodemos superar&nbsp;la posverdad sin desconectarnos?&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La posverdad no es un problema de individuos aislados, es un problema cultural, colectivo, social. Y la desconexi\u00f3n, a escala social, no es posible ni deseable. La cuesti\u00f3n es entonces qu\u00e9 hacer con una determinada cultura de la conexi\u00f3n. Se trata de combatir legalmente el control oligop\u00f3lico y corporativo de los flujos, tiempos, contenidos y accesos, a la vez de promover la alfabetizaci\u00f3n medi\u00e1tica e informacional a gran escala y en particular la competencia cr\u00edtica en informaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La ra\u00edz del problema no est\u00e1 en la conexi\u00f3n, concebida en t\u00e9rminos generales y abstractos, sino en la desconexi\u00f3n conectada, o en la conexi\u00f3n alienada, expropiada por la comunicaci\u00f3n corporativa, la ideolog\u00eda neoliberal y el espionaje. La posverdad es entonces, en esta clave anal\u00edtica, el nombre sint\u00e9tico de las actuales modalidades de alienaci\u00f3n \u2014entendida como la expropiaci\u00f3n de alguien por otro\u2014 interconectadas globalmente por la desinformaci\u00f3n digital en red.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta alienaci\u00f3n se produce cuando se expropian la tierra, el cuerpo, el pensamiento y las herramientas del individuo y se privatiza lo com\u00fan. Hoy en d\u00eda, adem\u00e1s de todo lo dem\u00e1s, los datos y los rastros digitales est\u00e1n alienados en la escala del big data. Estos datos, obtenidos tras una cuidadosa vigilancia, guiada por fines econ\u00f3micos mercantiles y prop\u00f3sitos pol\u00edticos de tenor predominantemente neoliberal, retornan semi\u00f3ticamente de forma personalizada, pero a escala masiva en forma de publicidad, propaganda y fake news, forjando en gran medida la posverdad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfLas particularidades en Am\u00e9rica Latina?&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En Am\u00e9rica Latina la manifestaci\u00f3n m\u00e1s preocupante de la posverdad ha sido el \u201clawfare\u201d que opera al servicio de los intereses del gran capital. As\u00ed se conoce a la acci\u00f3n programada y conjunta de sectores del poder judicial y legislativo, junto a ciertos medios de comunicaci\u00f3n corporativos para movilizar a la opini\u00f3n p\u00fablica a trav\u00e9s de la saturaci\u00f3n de noticias ideol\u00f3gicamente sesgadas contra liderazgos populares que van en contra de sus intereses.<\/p>\n\n\n\n<p>El derrocamiento de gobiernos populares de centroizquierda sin intervenci\u00f3n militar ha sido un fen\u00f3meno reiterado en Am\u00e9rica Latina en la \u00faltima d\u00e9cada, como es el caso de Honduras, Ecuador, Bolivia o Brasil. En el caso de Brasil, particularmente, se forj\u00f3 una violenta imagen p\u00fablica en contra del PT (Partido de los Trabajadores) que no se corresponde con los hechos.<\/p>\n\n\n\n<p>El apodo distorsionado \u2014\u201ckit gay\u201d\u2014 que se dio a un folleto preparado por el \u00faltimo gobierno del PT destinado a prevenir la homofobia entre adultos, busc\u00f3 instaurar la idea de que incentivaba a la homosexualidad infantil. Pero a\u00fan m\u00e1s grave fue la campa\u00f1a para asociar la imagen del PT a la del partido de la corrupci\u00f3n, cuando los datos demostraban que los delitos hab\u00edan sido muchos menos que los de los partidos acusadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta distorsi\u00f3n en la percepci\u00f3n p\u00fablica de los hechos sirvi\u00f3 de caldo de cultivo para el golpe contra Dilma Roussef y la detenci\u00f3n de Lula. La raz\u00f3n jur\u00eddica esgrimida para el <em>impeachment<\/em> de Roussef, las supuestas \u00abpedaladas fiscales\u00bb, adem\u00e1s de insuficientemente probadas, hab\u00edan sido una pr\u00e1ctica contable habitual de todos los gobiernos postdictadura en Brasil. Y la prohibici\u00f3n de la candidatura de Lula a las elecciones de 2018, que acaba de ser oficialmente desenmascarada por el Tribunal Supremo de Brasil, permiti\u00f3 el triunfado del actual gobernante del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 2016 el Diccionario Oxford entroniz\u00f3 al neologismo posverdad como palabra del a\u00f1o ya que hab\u00eda sido el t\u00e9rmino utilizado para intentar describir fen\u00f3menos inesperados como el Brexit o la victoria de Donald Trump. El hecho de que las creencias influyan en la opini\u00f3n p\u00fablica m\u00e1s que las pruebas o los argumentos racionales es antiguo. La novedad de la posverdad, como nuevo modo multifac\u00e9tico de enga\u00f1o, es la mediaci\u00f3n sociot\u00e9cnica de los flujos de desinformaci\u00f3n cuya velocidad, ubicuidad, capilaridad y coste relativamente bajo, desde la captaci\u00f3n y extracci\u00f3n de datos hasta la circulaci\u00f3n de la informaci\u00f3n, no tienen precedentes.<\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>Marco Schneider (R\u00edo de Janeiro) es investigador del Instituto Brasileiro de Informaci\u00f3n en Ciencia y Tecnolog\u00eda (IBICT) e Profesor de Comunicaci\u00f3n en la Univ. Federal Fluminense (UFF). Doctor en Ciencias de la Comunicaci\u00f3n por la Univ. de S\u00e3o Paulo.<\/sub><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><sub><em>Foto de ell brown en Foter.com<\/em><\/sub><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Coautor Marco Schneider<br \/>\nLa vida humana se basa en la credibilidad en los mensajeros. No es que antes viv\u00edamos en la era de la verdad y que ahora vivimos en la era de la mentira. 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