{"id":444,"date":"2018-11-01T10:17:45","date_gmt":"2018-11-01T13:17:45","guid":{"rendered":"http:\/\/latinoamerica21.com\/?p=444"},"modified":"2023-10-23T17:41:53","modified_gmt":"2023-10-23T20:41:53","slug":"brasil-luces-y-sombras-de-una-disputa-anunciada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/brasil-luces-y-sombras-de-una-disputa-anunciada\/","title":{"rendered":"Brasil, luces y sombras de una disputa anunciada"},"content":{"rendered":"\n<p>En el segundo turno de las elecciones presidenciales de Brasil, de un total de 147 millones de electores, 31 millones se abstuvieron y 11 votaron en blanco o anulado. Es decir, que 42 millones de brasile\u00f1os no votaron ni a Fernando Haddad (PT) ni a Jair Bolsonaro (PSL). <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/elecciones-tras-una-punalada\/\">Bolsonaro<\/a> recibi\u00f3 57 millones de votos, y Haddad, 47 millones, tan solo cinco m\u00e1s que la suma de las abstenciones, los votos blancos y los anulados. Por  tanto, la decisi\u00f3n estrictamente racional de abstenci\u00f3n al voto, de anularlo o de votar en blanco, ha sido muy significativa. Ha habido una toma de decisi\u00f3n y una elecci\u00f3n concreta entre aquellos que se negaron a participar o a elegir entre candidatos escogidos por la coyuntura hist\u00f3rica y electoral del pa\u00eds. <\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, es cuestionable la idea de que Brasil se encuentre dividido en dos partes perfectamente identificables y de que est\u00e9 sometido a una f\u00e9rrea polarizaci\u00f3n pol\u00edtica: el petismo o lulismo, por un lado, y el antipetismo, por el otro. Lo que hay es un comportamiento pol\u00edtico y electoral fracturado en tres partes. <\/p>\n\n\n\n<p>No se puede, a priori, conocer las motivaciones de los electores que no votaron por ninguno de los dos candidatos; no obstante, se puede partir de la idea de que el fervor colectivo construido en Brasil en torno a esa polarizaci\u00f3n no fue suficiente combustible para motivarlos. Por otro lado, en la segunda vuelta, la opci\u00f3n por uno de los dos candidatos puede representar una simple adhesi\u00f3n contingente, sin necesariamente convertir al votante en un integrante de las filas pol\u00edticas del petismo o del antipetismo. <\/p>\n\n\n\n<p>Se presume, por ejemplo, que en los votos a Haddad, m\u00e1s que una afinidad al lulismo o petismo, exist\u00eda un rechazo a Bolsonaro y a lo que este representaba. Se tiende a creer, entonces, que la polarizaci\u00f3n, en t\u00e9rminos cuantitativos, es a\u00fan menor al contabilizar brasile\u00f1os que se habr\u00edan embarcado en la defensa del ciclo pol\u00edtico lulista o petista. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>No se puede afirmar que el pa\u00eds realiz\u00f3 un giro a la derecha de manera r\u00e1pida y fatal\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>De la misma manera, de los 57 millones de adhesiones\na Bolsonaro, no necesariamente el total de los votantes habr\u00edan sido fieles a\nsus discursos, dichos y pensamientos. Bolsonaro canaliz\u00f3, fundamentalmente, un\nintenso antipetismo presente en ciertas franjas de la poblaci\u00f3n. Es decir, que\nconsiderando lo expuesto, no se puede afirmar que el pa\u00eds realiz\u00f3 un giro a la\nderecha de manera r\u00e1pida y fatal. Se relativiza que los brasile\u00f1os despertaron,\nde un d\u00eda para el otro, pol\u00edticamente de derecha, conservadores o fascistas. Ante\neste panorama, algunas reflexiones podr\u00edan esclarecer el panorama: <\/p>\n\n\n\n<p>En primero lugar, no existe una clara polarizaci\u00f3n entre petismo o lulismo y antipetismo. Este es un escenario creado artificialmente por narrativas pol\u00edticas que pensaron, desde hace a\u00f1os, un pa\u00eds dividido en dos partes (por ejemplo, nosotros contra ellos, elite contra el pueblo), es una fase populista del discurso pol\u00edtico. Y quien no se habr\u00eda \u201cencuadrado\u201d, ser\u00eda definido como fascista o de derecha. De igual forma, para el otro polo, si no se votase a \u201cla derecha\u201d, el riesgo ser\u00eda ser definido como petista, de izquierda. Por tanto, la idea de la polarizaci\u00f3n ha tenido un poder tal que no \u00fanicamente construye \u201clo pol\u00edtico\u201d, sino tambi\u00e9n subjetividades. <\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, Brasil no es m\u00e1s conservador en sus costumbres, cultura y pensamiento de lo que era una d\u00e9cada atr\u00e1s. Si muchos se sorprendieron con la escena del presidente electo, Jair Bolsonaro, rezando junto al pastor y exsenador Magno Malta, y pensaron que se estar\u00eda ingresando en una especie de \u201cgobierno teocr\u00e1tico\u201d, es porque no recuerdan las fotos de este mismo senador abrazado a Lula o de la mando con la expresidenta Dilma Rousseff. Las <a href=\"https:\/\/media.realinstitutoelcano.org\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/ari127-2018-malamud-expansion-politica-iglesias-evangelicas-america-latina.pdf\">Iglesias evang\u00e9licas<\/a> cumplieron un papel fundamental en el di\u00e1logo y contacto con las regiones m\u00e1s empobrecidas durante el ciclo lulista (2003-2015) y le ayudaron en la conquista del voto en sucesivas elecciones, apoyando adem\u00e1s el programa de transferencia de renta, Bolsa Familia, que fue clave en la contenci\u00f3n de la pobreza en Brasil. Por ello, Bolsonaro, en cierto momento, tom\u00f3 una posici\u00f3n favorable a su continuaci\u00f3n en un eventual gobierno, en un claro movimiento electoral.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, fue la \u201cagenda identitaria\u201d, fundamentalmente desde 2008, con aspectos como la legalizaci\u00f3n del aborto o el casamiento <em>gay<\/em>, lo que hab\u00eda comenzado a erosionar la relaci\u00f3n con estas Iglesias, llevando al lulismo o petismo a perder terreno cultural, en algunos casos, de manera irreversible. Esto explica, en parte, la migraci\u00f3n de muchas Iglesias de este tipo hacia otras filas pol\u00edticas y el abandono de la narrativa petista de inclusi\u00f3n social de los a\u00f1os 2000. Por tanto, m\u00e1s all\u00e1 de la importancia que tiene la religiosidad en los discursos del presidente electo, estas Iglesias ya hab\u00edan penetrado el tejido social entre la poblaci\u00f3n m\u00e1s pobre, que anteriormente hab\u00eda engrosado el voto petista. <\/p>\n\n\n\n<p>En tercer lugar, la agenda verdaderamente conservadora de la mayor\u00eda de los votantes de Bolsonaro (y dudo que algunos que lo terminaron votando est\u00e9n plenamente convencidos) est\u00e1 vinculada a la agenda de la flexibilizaci\u00f3n del uso de armas de fuego, la reducci\u00f3n de la mayoridad penal (en contra del conocimiento acumulado sobre lo contraproducente de estas medidas) y la percepci\u00f3n de las pol\u00edticas educativas existentes en Brasil. <\/p>\n\n\n\n<p>En cuarto lugar, Bolsonaro gan\u00f3 a pesar del propio Bolsonaro, ya que la polarizaci\u00f3n pol\u00edtica lo termin\u00f3 escogiendo como antag\u00f3nico al <em>statu<\/em> <em>quo<\/em> elaborado desde la redemocratizaci\u00f3n pol\u00edtica en los a\u00f1os 1980. Si bien no es verdaderamente un <em>outsider<\/em>, el electorado as\u00ed lo quiso percibir. Y su poca aparici\u00f3n en p\u00fablico, limit\u00e1ndose a ocupar las redes sociales y a comunicarse a trav\u00e9s de frases aisladas en plataformas digitales, termin\u00f3 jugando a su favor. Por momentos inyectaba ciertas dosis de radicalismo ultraderechista, dirigido a su n\u00facleo duro de seguidores virtuales, para quienes todo parec\u00eda un simple juego. Las frustraciones individuales encontraron eco en vibraciones colectivas de discursos inflamados por la intolerancia y la falta de respeto por el otro. Finalmente, lo que en principio parec\u00eda un cap\u00edtulo de la serie de ficci\u00f3n <em>Black Mirror<\/em>, las <em>fake<\/em> <em>news<\/em> lo convirtieron en real. <\/p>\n\n\n\n<p>Como \u00faltima reflexi\u00f3n, existe entre los brasile\u00f1os una especie de consenso de que no se ha conocido en la historia una campa\u00f1a electoral m\u00e1s tensa y, parad\u00f3jicamente, m\u00e1s tibia que la vivida recientemente. Faltando diez d\u00edas, nadie quer\u00eda hablar m\u00e1s de elecciones y pol\u00edtica. El cansancio y la indiferencia hab\u00eda invadido a la mayor\u00eda de los ciudadanos, y si no que lo digan los 42 millones de brasile\u00f1os que se abstuvieron de apoyar a alguno de los candidatos. Esta disputa electoral anunciada hasta el hartazgo, ya se hab\u00eda dado como acontecimiento. Es la precesi\u00f3n de los simulacros, como dec\u00eda Jean Baudrillard. <\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Episodio relacionado de nuestro&nbsp;<\/em><\/strong><a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/podcast\/\"><strong><em>podcast<\/em><\/strong><\/a><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: Liderazgos de derecha en Am\u00e9rica Latina\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/3DAusbnIV0jteipqwHe6Hr?si=lsV10SxYROK44PIvW_6CDQ&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La decisi\u00f3n estrictamente racional de abstenci\u00f3n al voto, de anularlo o de votar en blanco ha sido muy significativa. 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