{"id":44515,"date":"2024-10-11T09:00:00","date_gmt":"2024-10-11T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=44515"},"modified":"2024-10-10T06:36:39","modified_gmt":"2024-10-10T09:36:39","slug":"cuba-en-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/cuba-en-2024\/","title":{"rendered":"Cuba en 2024"},"content":{"rendered":"\n<p>Suelo encontrar en redes sociales, e incluso en medios iberoamericanos, descripciones idealizadas de la realidad cubana actual. Por lo general esas descripciones corresponden a tiempos mejores, <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-mitad-de-los-cubanos-creen-que-habria-que-abandonar-el-modelo-socialista\/\">idos ya hace mucho<\/a>, tras el final de la muy favorable relaci\u00f3n entre la econom\u00eda cubana con la del Campo Socialista.<\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n intentar\u00e9 darles una idea de las condiciones de vida m\u00edas, y de mis vecinos, en un peque\u00f1o municipio de la provincia Villa Clara. Algo peores a las de La Habana, pero en general semejantes a las del resto de los cubanos que habitan fuera de aquella ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>Comencemos por la alimentaci\u00f3n. Cocinar una raci\u00f3n de arroz, frijoles, un huevo frito, y un cuarto de aguacate, sazonado todo al gusto cubano, cuesta unos 200 pesos. Consid\u00e9rese que el costo de un huevo ronda los 90 pesos, una cebolla tama\u00f1o moneda los 35, mientras el salario promedio en Cuba es de unos 4 648 pesos, seg\u00fan la Oficina Nacional de Estad\u00edsticas e Informaci\u00f3n cubana, ONEI.<\/p>\n\n\n\n<p>Aclaro que hemos usado en nuestros c\u00e1lculos arroz del subvencionado por el gobierno. Porque como se sabe, en Cuba tenemos una cartilla de abastecimientos, a trav\u00e9s de la cual se nos suministran a precios favorables una serie de productos. Esa serie, sin embargo, se ha reducido al presente a siete libras de arroz al mes, a 60 gramos diarios de algo semejante al pan, y a la leche de los ni\u00f1os menores de siete a\u00f1os. Fuera de eso, de vez en cuando se nos suministran uno o dos jabones, pasta de dientes, detergente, o dos libras de az\u00facar. Esta \u00faltima, que siempre abund\u00f3 en Cuba durante anteriores crisis, hoy d\u00eda solo se consigue importada, a entre 350 y 450 pesos la libra. Ello a consecuencia de que la otrora \u201cAzucarera del Mundo\u201d produce al presente menos az\u00facar que antes de 1840, cuando las zafras se hac\u00edan con bueyes y trabajo esclavo, y en la isla habitaba un mill\u00f3n de personas.<\/p>\n\n\n\n<p>En Cuba, con los salarios vigentes y los precios de esa mayor\u00eda de alimentos que no se nos venden en el sector subvencionado, hay una cantidad significativa de personas que solo hacen una comida al d\u00eda. Por lo que la poblaci\u00f3n desnutrida, sobre todo entre los mayores de sesenta sin nadie que los ayude desde el exilio, es importante. No obstante, como todo en Cuba, los resultados de los pocos estudios hechos en secreto se guardan bajo siete llaves por las autoridades, y cualquier estudio independiente ser\u00e1 considerado actividad subversiva por la omnipresente Seguridad del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Junto al control estatal de la informaci\u00f3n, la distribuci\u00f3n de los salarios explica la relativamente pobre conflictividad social que trasciende de Cuba, a pesar del marcado deterioro de las condiciones de vida de sus habitantes. Por ejemplo, un m\u00e9dico de primer nivel en el Hospital Provincial de Villa Clara, con 30 a\u00f1os de servicios, no lograr\u00e1 nunca cobrar m\u00e1s de 10 000 pesos, mientras una m\u00e9dico militar, reci\u00e9n graduada, ya recibe 15 000. De manera significativa los salarios de los miembros de las instituciones armadas no se publican en la Gaceta, y son de hecho tratados como secreto de inter\u00e9s nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>La explicaci\u00f3n est\u00e1 en que incluso el miembro del Ministerio del Interior peor pagado, el reci\u00e9n reclutado oficial de prisiones, sin estudios medios superiores, cobra casi una vez y media lo que el m\u00e9dico o el maestro promedio. No obstante, no hemos incluido aqu\u00ed los salarios \u201cen especie\u201d, como ropa, zapatos, equipos electrodom\u00e9sticos, alimentos, prioridad para recibir una casa, o una reservaci\u00f3n en un balneario&#8230; en cuyo caso la diferencia se multiplica hasta por seis y siete veces, en el caso de cualquier agente de la principal unidad antidisturbios provincial, los boinas negras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Fuera de La Habana, los balnearios tur\u00edsticos m\u00e1s importantes y los circuitos especiales en las capitales provinciales, <a href=\"https:\/\/efe.com\/mundo\/2024-09-18\/cuba-apagones\/\">la corriente el\u00e9ctrica solo se recibe irregularmente<\/a>. Donde vivo, las semanas en que tenemos corriente durante menos de la tercera parte de los d\u00edas y noches han ido en aumento desde 2021, hasta convertirse en lo normal. Hay una gradaci\u00f3n seg\u00fan la cual los lugares con menor contacto con el exterior, donde el gobierno puede gestionar la protesta social con m\u00e1s secretismo, el suministro de electricidad es m\u00e1s espor\u00e1dico.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa irregularidad en el suministro el\u00e9ctrico detiene la econom\u00eda y dificulta todav\u00eda m\u00e1s la vida cotidiana, sobre todo para cocinar, porque las zonas m\u00e1s castigadas por el apag\u00f3n son precisamente aquellas donde no se suministra gas, licuado o de la calle. Otro problema con la falta de electricidad es la imposibilidad de almacenar en fr\u00edo los alimentos, en un clima tropical como el cubano, donde sin refrigeraci\u00f3n los alimentos se descomponen r\u00e1pidamente. Mas lo peor es conseguir dormir durante las madrugadas, en los seis meses en que los mosquitos son legi\u00f3n y las temperaturas no bajan de los 25 grados cent\u00edgrados.<\/p>\n\n\n\n<p>Relacionado a los problemas con la electricidad est\u00e1 el de agenciarse el agua. El asunto est\u00e1 en que fuera de La Habana los acueductos no aseguran el agua m\u00e1s que a una parte de las poblaciones, y ello muy espor\u00e1dicamente. Ciudades importantes como Santa Clara tienen barrios que solo reciben agua una vez al mes, lo cual obliga a las familias a ocupar buena parte del espacio de sus hogares en su almacenamiento. Pueblos como el m\u00edo, en el cual la empresa de acueductos y alcantarillados municipal ha sido distinguida nacionalmente varias veces por su trabajo, ni tienen alcantarillado, ni se le suministra el agua mediante acueducto m\u00e1s que a una tercera parte de la poblaci\u00f3n. El resto dependemos de pozos artesianos en los patios, los cuales en promedio no est\u00e1n a m\u00e1s de 10 metros de alguna fosa s\u00e9ptica, porque por dem\u00e1s no hay en todo el pueblo, como en la absoluta mayor\u00eda del pa\u00eds, fuera de La Habana y algunas grandes ciudades, un sistema central de recolecci\u00f3n de las aguas alba\u00f1ales.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto al sistema de salud p\u00fablica, una de las grandes \u201cConquistas de la Revoluci\u00f3n\u201d, se ha degradado a un nivel comparable o peor al de los peores sistemas p\u00fablicos de Hispanoam\u00e9rica. En Cuba hace mucho tiempo falta, desde el algod\u00f3n o las jeringuillas, hasta medicamentos tan comunes como la aspirina o los antibi\u00f3ticos, y no hablemos de otros m\u00e1s espec\u00edficos por completo inexistentes.<\/p>\n\n\n\n<p>En los hospitales el suministro de agua es espor\u00e1dico, y el ingresado debe llevar consigo pr\u00e1cticamente todo, excepto la cama y el colch\u00f3n. De siempre ha sido habitual en los hospitales cubanos la presencia de un familiar acompa\u00f1ante, pero hoy, sin esas personas que se ocupan de todo lo relacionado con el paciente, excepto la aplicaci\u00f3n de los medicamentos, las probabilidades del paciente de salir vivo de all\u00ed son mucho menores.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco es que en los hospitales abunden los medicamentos, y en su gran mayor\u00eda los familiares del paciente deben agenci\u00e1rselos, enviados por la parte de la familia en el exilio, o adquiridos en mercados no controlados por ninguna agencia certificadora. Gracias esas carencias, en Santa Clara, en los alrededores del Hospital Provincial, prosperan dos \u201ccandongas\u201d de dimensiones nada peque\u00f1as, donde se puede encontrar desde un medicamento hasta material para operaciones -tambi\u00e9n inexistente en el sistema de salud-, o comida r\u00e1pida para tratar de completar la dieta de las comidas intra-hospitalarias.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto al personal m\u00e9dico, o sanitario, probablemente haya sido de los m\u00e1s afectados por la reciente oleada migratoria. Ello sin contar que las autoridades prefieren enviar m\u00e9dicos a misiones internacionales por las que cobran en moneda dura, antes que ocupar las innumerables plazas vacantes en el pa\u00eds. Ello ha llevado, por ejemplo, a la casi extinci\u00f3n del programa del M\u00e9dico de las 120 Familias, muchos de los cuales deben atender hoy hasta ocho veces ese n\u00famero.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00eda hablarles del estado de la otra gran \u201cconquista\u201d revolucionaria, la Educaci\u00f3n, o del estado de las infraestructuras, las cuales han casi desaparecido en los \u00faltimos 34 a\u00f1os, o de la desaparici\u00f3n casi total del transporte p\u00fablico, sobre todo fuera de La Habana, m\u00e1s no pretendo aburrir al lector. En \u00faltima instancia Cuba est\u00e1 aqu\u00ed, para venir a comprobar si mi descripci\u00f3n es falsa, o no. \u00bfSe anima?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estas son las condiciones de vida m\u00edas, y de mis vecinos, en un peque\u00f1o municipio de la provincia Villa Clara.<\/p>\n","protected":false},"author":456,"featured_media":44516,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16581,16522],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":{"0":"post-44515","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-cuba-es","8":"category-pobreza","9":"tag-ideas-en-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44515","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/456"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44515"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44515\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/44516"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44515"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44515"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44515"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=44515"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}