{"id":44951,"date":"2024-10-30T09:00:00","date_gmt":"2024-10-30T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=44951"},"modified":"2024-10-30T18:01:32","modified_gmt":"2024-10-30T21:01:32","slug":"la-falacia-del-dano-antropologico-en-venezuela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-falacia-del-dano-antropologico-en-venezuela\/","title":{"rendered":"La falacia del da\u00f1o antropol\u00f3gico en Venezuela"},"content":{"rendered":"\n<p>Se escucha y se lee mucho en estos d\u00edas sobre el concepto de <em>da\u00f1o antropol\u00f3gico<\/em>. Esta noci\u00f3n describir\u00eda el da\u00f1o profundo que habr\u00eda causado el chavismo en sus 25 a\u00f1os de dominaci\u00f3n sobre los venezolanos. El concepto es de un analista cubano, <a href=\"https:\/\/www.programacuba.com\/impacto-del-da%C3%B1o-antropol%C3%B3gico-en-la-gob\">Dagoberto Vald\u00e9s<\/a>. Pretende explicar ciertos comportamientos de sus compatriotas sometidos al largo calvario de la revoluci\u00f3n comunista. Vald\u00e9s resume el da\u00f1o antropol\u00f3gico as\u00ed: \u201cEl debilitamiento, lesi\u00f3n o quebranto de lo esencial de la persona humana\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfTiene alg\u00fan fundamento este concepto? \u00bfSirve para entender las situaciones de dominaci\u00f3n que se viven en Cuba y Venezuela? Si nos detenemos en la definici\u00f3n del autor cubano, veremos que \u00e9l apela a una \u201cesencia humana\u201d que, por contraste con su debilitamiento, lesi\u00f3n o quebranto, ser\u00eda originalmente \u201cbuena\u201d. Es decir, los cubanos o los venezolanos antes de la era revolucionaria habr\u00edan sido muy buenos en el sentido moral, pero fueron pervertidos por los reg\u00edmenes totalitarios o autoritarios que se viven en Cuba (ya hace 65 a\u00f1os) y en Venezuela (un cuarto de siglo). <\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEs cierto esto? No. Ni Cuba ni Venezuela eran para\u00edsos morales antes de sus respectivas disrupciones sociopol\u00edticas, ni tampoco eran el infierno. Eran sociedades con sus momentos virtuosos y sus momentos oscuros. En todo caso, lo que Vald\u00e9s pretendi\u00f3 calificar como da\u00f1o antropol\u00f3gico (una especie de corrupci\u00f3n del ADN moral y ps\u00edquico de los cubanos) no es producto de las perversiones inducidas por su r\u00e9gimen corrupto y corruptor. Ser\u00eda m\u00e1s bien el resultado de una combinaci\u00f3n de t\u00e9cnicas de exacerbaci\u00f3n de las miserias humanas (que usan los reg\u00edmenes tir\u00e1nicos) y de los rasgos propios de la sociedad cubana pre-fidelista. Antropol\u00f3gicamente el ser humano tiene tendencias buenas y malas que estaban all\u00ed mucho antes de que llegaran al poder los comunistas cubanos o los chavistas venezolanos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lo venezolano del chavismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El chavismo es una expresi\u00f3n sociopol\u00edtica y cultural muy venezolana. Hugo Ch\u00e1vez, <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/una-radiografia-sociologica-de-venezuela-tras-25-anos-dechavismo\/\">la c\u00fapula chavista y sus seguidores<\/a> (los de antes y los de ahora, muy reducidos) fueron y son venezolanos, no extraterrestres. Ese es el sustrato que genera un movimiento pol\u00edtico con taras muy reconocidas en la psique colectiva venezolana. Una de ellas, tan antigua como las guerras civiles desde la independencia hasta las guerrillas de los a\u00f1os 60 del siglo XX, es el resentimiento, como bien lo ha mostrado <a href=\"https:\/\/www.elnacional.com\/papel-literario\/el-resentimiento-como-motor-de-la-historia\/\">Carlos Lizarralde<\/a> en su ensayo <em>Venezuela\u2019s collapse: The long story of how things fell apart<\/em> (2024).<\/p>\n\n\n\n<p>Si el resentimiento es el motivador del surgimiento chavista, su complemento perfecto es la violencia, otra caracter\u00edstica de la historia venezolana. La irrupci\u00f3n de Ch\u00e1vez en la escena p\u00fablica fue con la violencia del 4 de febrero de 1992, seguida por la violencia de noviembre de ese mismo a\u00f1o. Despu\u00e9s vendr\u00edan otros episodios violentos como el 11 de abril de 2002 con su lamentable saldo de muertos, y una serie de asesinatos pol\u00edticos fuera y dentro del mismo chavismo. Tambi\u00e9n se debe considerar aqu\u00ed la gran ola de delincuencia que tuvo episodios de convergencia entre criminalidad y control pol\u00edtico-social desde los tiempos de Ch\u00e1vez. No se puede tampoco olvidar la reciente violencia policial y militar contra manifestantes y opositores despu\u00e9s de las elecciones del 28 de julio. Todo es parte del mismo sustrato antropol\u00f3gico de la sociedad venezolana, su autoritarismo casi cong\u00e9nito y su correspondiente violencia ejercida desde el poder formal del estado y de las bandas irregulares, criminales o guerrilleras.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfLa corrupci\u00f3n? Es otra caracter\u00edstica de la sociedad venezolana desde que se consolid\u00f3 el colectivo que despu\u00e9s ser\u00eda el estado-naci\u00f3n conocido como Venezuela. El chavismo ha construido sobre ese sustrato la etapa m\u00e1s corrupta en la historia de Venezuela. Pero no lo ha hecho produciendo \u201cda\u00f1o antropol\u00f3gico\u201d, sino exacerbando la base hist\u00f3rico-social corrupta que ya estaba all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Vald\u00e9s apunta que el miedo y la sumisi\u00f3n son parte del da\u00f1o antropol\u00f3gico inducido por estos reg\u00edmenes autoritarios. Sin embargo, es bueno acudir a la evidencia hist\u00f3rica para saber que, en Venezuela, la misma sociedad del \u201cpueblo\u201d resentido y respond\u00f3n, tambi\u00e9n hemos asistido a momentos en que la sociedad ha preferido el silencio cauto y la aparente sumisi\u00f3n para evitar ser objeto de represi\u00f3n y persecuci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo entonces se podr\u00eda explicar que el pueblo mayoritario que vot\u00f3 por primera vez en elecciones directas y universales para elegir al escritor R\u00f3mulo Gallegos como presidente, en diciembre de 1947, no moviera ni un dedo para protestar por el golpe militar contra el autor de Do\u00f1a B\u00e1rbara que se diera solo unos meses despu\u00e9s en 1948? El miedo siempre ha estado all\u00ed. El chavismo ha sabido c\u00f3mo generarlo y lograr sumisi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos tambi\u00e9n considerar una caracter\u00edstica muy venezolana que tiene que ver con el humor y con el cinismo, incluso en momentos muy dif\u00edciles. He unido los dos rasgos (humor y cinismo), pues no se pueden disociar. Re\u00edrse de la tragedia es, en alguna medida, saludable. Un cierto cinismo frente al poder y los poderosos tambi\u00e9n es deseable. Pero hay un lado perverso en el humor y en el cinismo. Probablemente la muestra m\u00e1s clara es la reciente declaraci\u00f3n del adelanto de la Navidad a partir de octubre por parte de Nicol\u00e1s Maduro ante una poblaci\u00f3n mayoritariamente depauperada. El cinismo de la alegr\u00eda artificial decretada es la manifestaci\u00f3n m\u00e1s clara del poderoso que se burla de la mayor\u00eda sufriente, un goce cruel del dictador y su entorno.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfModificar el sustrato antropol\u00f3gico?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta pregunta no sirve para mucho, ya que no parto de la falacia del supuesto da\u00f1o antropol\u00f3gico, sino del reconocimiento de que la gran mayor\u00eda de los rasgos problem\u00e1ticos del venezolano siempre han estado all\u00ed. Entonces, \u00bfse debe ir a la ra\u00edz de estas caracter\u00edsticas para modificarlas? Tampoco estoy seguro de que eso sea posible. Eso requerir\u00eda una generalizaci\u00f3n absurda (hay de todo en la vi\u00f1a del Se\u00f1or), y si se pudiera hacer, requerir\u00eda un gran plan de ingenier\u00eda social que ser\u00eda peor que la propia sumisi\u00f3n comunista o chavista.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Probablemente el cambio m\u00e1s significativo que ha producido el chavismo en la sociedad venezolana sea la gran emigraci\u00f3n de millones de sus ciudadanos repartidos ahora por el mundo. Y m\u00e1s que da\u00f1o antropol\u00f3gico, lo que la emigraci\u00f3n de millones de venezolanos ha producido es una conciencia del desarraigo y de ser parte de una di\u00e1spora alejada del terru\u00f1o natal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Un buen amigo me pregunt\u00f3 qu\u00e9 podr\u00edan aprender los venezolanos de la experiencia jud\u00eda del exilio. Mi respuesta fue que era dif\u00edcil que pudieran aprender algo los venezolanos de la vivencia del destierro masivo que es bastante reciente en su corta historia como naci\u00f3n. El pueblo jud\u00edo ha vivido siglos de exilio. Su conciencia est\u00e1 marcada por el trauma del destierro y por el deseo de redimirse para superar el exilio territorial y espiritual. Lo \u00fanico que un jud\u00edo le podr\u00eda ense\u00f1ar a un venezolano es que desde el exilio se pueden forjar v\u00ednculos de solidaridad. No es cosa f\u00e1cil para desterrados que ahora (como los venezolanos) tienen que pensar en su supervivencia individual y de sus familias, las que salieron y las que se quedaron en el pa\u00eds. <\/p>\n\n\n\n<p>Probablemente m\u00e1s importante que el exilio sea la conciencia de tener un patrimonio com\u00fan, inmaterial, trascendente, pero eso no es tan evidente para una naci\u00f3n joven como la venezolana. Habr\u00e1 solidaridad mientras los venezolanos se consideren un colectivo que merece conservar su patrimonio inmaterial incluso fuera de sus fronteras.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ni Cuba ni Venezuela eran para\u00edsos morales antes de sus respectivas disrupciones sociopol\u00edticas, ni tampoco eran el infierno. Eran sociedades con sus momentos virtuosos y sus momentos oscuros. <\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":44952,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16480,16468],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":{"0":"post-44951","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-venezuela","8":"category-politica","9":"tag-ideas-en-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44951","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44951"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44951\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/44952"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44951"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44951"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44951"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=44951"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}