{"id":45413,"date":"2024-11-21T16:00:00","date_gmt":"2024-11-21T19:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=45413"},"modified":"2024-11-21T19:19:11","modified_gmt":"2024-11-21T22:19:11","slug":"por-que-varios-paises-andinos-estan-sufriendo-sus-mayores-crisis-hidricas-a-la-vez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/por-que-varios-paises-andinos-estan-sufriendo-sus-mayores-crisis-hidricas-a-la-vez\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 varios pa\u00edses andinos est\u00e1n sufriendo sus mayores crisis h\u00eddricas a la vez?"},"content":{"rendered":"\n<p>Este a\u00f1o, Colombia y Ecuador est\u00e1n sufriendo la peor crisis h\u00eddrica de su historia. En la capital colombiana, cada nueve d\u00edas se corta el servicio de agua potable durante un d\u00eda completo y en el Ecuador hay cortes de electricidad \u2015generada principalmente con recursos h\u00eddricos\u2015 de hasta 10 horas por d\u00eda. La raz\u00f3n es tan sencilla como dram\u00e1tica: se han vaciado los reservorios de agua que abastecen a las hidroel\u00e9ctricas y proveen agua potable. \u00bfC\u00f3mo se ha llegado, en dos pa\u00edses en pleno crecimiento econ\u00f3mico, a una situaci\u00f3n tan extrema? Mucho tiene que ver el cambio clim\u00e1tico, pero m\u00e1s a\u00fan con el deficiente manejo de un ecosistema natural fundamental: el p\u00e1ramo andino.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es el p\u00e1ramo andino?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El ecosistema conocido como el p\u00e1ramo se encuentra por encima del l\u00edmite de bosque (generalmente a los 3500 metros sobre el nivel del mar) en los Andes del Norte (Venezuela, Colombia, Ecuador y Per\u00fa) con extensiones menores en Costa Rica y Panam\u00e1. A esta altitud, el clima es h\u00famedo muy fr\u00edo y se desarroll\u00f3 un ecosistema abierto, dominado por pastos, arbustos, una diversidad de hierbas peque\u00f1as y unas formas de crecimiento espectaculares como las almohadillas y las rosetas gigantes, incluyendo los emblem\u00e1ticos frailejones y bromelias gigantes. Este ecosistema es un h\u00e1bitat por excelencia de los animales m\u00e1s caracter\u00edsticas de los Andes: el ojo de anteojos, la danta de monta\u00f1a y el c\u00f3ndor andino. Esta riqueza y singularidad de la flora y fauna, hace del p\u00e1ramo el ecosistema de alta monta\u00f1a m\u00e1s diversos del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>En total, el p\u00e1ramo cubre unos cuatro millones de hect\u00e1reas, que corresponden a menos del 5% de la superficie de los pa\u00edses que lo comprenden. Sin embargo, su importancia econ\u00f3mica y social es proporcionalmente mucho mayor. La alta monta\u00f1a tropical, en las latitudes donde se ubican los p\u00e1ramos, suele estar cubierta de neblina y recibe mucha lluvia. Esto hace que el p\u00e1ramo sea muy humedo y se forme una gran biomasa principalmente de pastos (paja) que cubre el suelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez muertas las hojas de este manto de plantas, se incorporan al suelo y debido a la lenta descomposici\u00f3n causada por las bajas temperaturas, la materia org\u00e1nica se acumula en el suelo. La densa vegetaci\u00f3n y el suelo org\u00e1nico hacen que todo el ecosistema se comporte como una esponja, reteniendo gran parte de la abundante agua que cae, distribuy\u00e9ndola a humedales, quebradas y r\u00edos, formando as\u00ed la base del sistema h\u00eddrico de una importante parte de Sudam\u00e9rica. Este servicio ecosist\u00e9mico asegura el balance ecol\u00f3gico mucho m\u00e1s all\u00e1 de la zona monta\u00f1osa, y no es exagerado afirmar que sin los p\u00e1ramos los valles interandinos, el bosque amaz\u00f3nico y la selva pac\u00edfica no ser\u00edan tal como los conocemos.<\/p>\n\n\n\n<p>El papel del p\u00e1ramo en la provisi\u00f3n del agua para el continente no es solamente fundamental desde el punto de vista ecol\u00f3gico, sino tambi\u00e9n social y econ\u00f3mico. M\u00e1s de la mitad de la poblaci\u00f3n de los Andes del Norte, incluyendo toda la poblaci\u00f3n de Bogot\u00e1 y Quito, toma agua directamente del p\u00e1ramo, tan pura que casi no necesita tratamiento para la potabilizaci\u00f3n. En ambos pa\u00edses, la generaci\u00f3n el\u00e9ctrica depende en su gran mayor\u00eda del agua originada en la alta monta\u00f1a. Y la agricultura andina de flores y papas, e inclusive los extensos cultivos de arroz y verduras en la costa norte des\u00e9rtica del Per\u00fa, se riegan con agua proveniente de los p\u00e1ramos a trav\u00e9s de sistemas de canales hasta m\u00e1s de cien kil\u00f3metros de longitud.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfA qu\u00e9 se debe la crisis h\u00eddrica en los Andes del Norte?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las anomal\u00edas en los patrones de lluvia en los \u00faltimos a\u00f1os, causadas por el calentamiento global y los fen\u00f3menos del Ni\u00f1o y la Ni\u00f1a m\u00e1s irregulares que antes, contribuyeron a que este a\u00f1o sea extremadamente seco en toda la cordillera andina. Este menor volumen de agua en forma de lluvia y neblina en el p\u00e1ramo, se ha traducido a su vez en menos agua distribuida a quebradas, r\u00edos y los reservorios de agua potable y para la hidroenerg\u00eda. Esto ha llevado a que se acaben las reservas de agua en la monta\u00f1a, lo cual est\u00e1 provocando los cortes en los servicios p\u00fablicos b\u00e1sicos del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no se puede se\u00f1alar \u00fanicamente al cambio clim\u00e1tico, \u00e9ste solo ha acelerado la crisis. Durante d\u00e9cadas, los p\u00e1ramos han recibido poca atenci\u00f3n de parte de la sociedad andina y de sus gobiernos. Mientras tanto, un sinn\u00famero de actividades agr\u00edcolas sin control, como cultivos de papa mal planificados, el sobrepastoreo y asociado a esta, las quemas de vegetaci\u00f3n, arrasaron con la vegetaci\u00f3n del p\u00e1ramo natural y erosionaron sus suelos negros y org\u00e1nicos, da\u00f1ando as\u00ed la esponja natural en la alta monta\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Sumado a esto, los campesinos de los altos Andes, marginalizados por las instituciones gubernamentales, no lograron aplicar pr\u00e1cticas sustentables a sus fincas y se han visto obligados a subir a\u00fan m\u00e1s al p\u00e1ramo, para encontrar otras tierras para sus cultivos y animales. Finalmente, proyectos de inversi\u00f3n econ\u00f3mica como la miner\u00eda met\u00e1lica, la construcci\u00f3n de carreteras y las mismas hidroel\u00e9ctricas han contribuido a la degradaci\u00f3n del p\u00e1ramo. Esta destrucci\u00f3n ambiental ha sido la verdadera causa de que los p\u00e1ramos pierdan su capacidad de regular el agua en los Andes y el cambio clim\u00e1tico es \u00abapenas\u00bb un factor que acelera esta crisis.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un cambio de rumbo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la \u00faltima d\u00e9cada, luego de muchas alertas desde la academia y las ONG, y gracias a los levantamientos de las comunidades andinas rurales en defensa del territorio y el agua y en contra especialmente de la miner\u00eda, se ha comenzado a visibilizar la problem\u00e1tica que afecta al p\u00e1ramo. Hoy en d\u00eda, gran parte de los andinos son conscientes de la relaci\u00f3n de los p\u00e1ramos con el acceso al agua y que es necesario cuidar la torre de agua con sus esponjas naturales. Finalmente, el p\u00e1ramo atrae la atenci\u00f3n del sistema pol\u00edtico y la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero \u00bfya es tarde? \u00bfhemos perdido la batalla contra la degradaci\u00f3n ambiental? Afortunadamente no. Tanto el sector p\u00fablico, como las comunidades rurales, la academia y las ONG est\u00e1n invirtiendo esfuerzos y recursos para llevar adelante un manejo sostenible de los p\u00e1ramos. M\u00e1s de la mitad de este ecosistema ya est\u00e1 incluido en diferentes formas de conservaci\u00f3n, y en el resto se aplica legislaci\u00f3n espec\u00edfica para protegerlo. Actualmente existen compensaciones para los campesinos que decidan conservar o restaurar sus tierras y cada vez hay m\u00e1s iniciativas amigables ambientalmente, basadas en agricultura sostenible o ecoturismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien vamos por buen camino, a\u00fan hace falta un pacto entre todos los sectores de la sociedad para reconocer la responsabilidad colectiva y de cada persona para manejar inteligentemente los recursos h\u00eddricos y energ\u00e9ticos, apoyar a los habitantes rurales de la alta monta\u00f1a para que sean aliados en la gesti\u00f3n ambiental y para otorgar al p\u00e1ramo el estatus que merece: un ecosistema fundamental para el futuro de los Andes.<\/p>\n\n\n\n<p><em><sub>*Un texto producido en conjunto con el Instituto Interamericano para la Investigaci\u00f3n del Cambio Global (IAI). Las opiniones expresadas en esta publicaci\u00f3n son las de los autores y no necesariamente las de sus organizaciones.<\/sub><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El papel del p\u00e1ramo en la provisi\u00f3n del agua para el continente no es solamente fundamental desde el punto de vista ecol\u00f3gico, sino tambi\u00e9n social y econ\u00f3mico.<\/p>\n","protected":false},"author":684,"featured_media":45414,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16475,16477,16671],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":{"0":"post-45413","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-ecuador","8":"category-colombia","9":"category-biodiversidad","10":"tag-ideas-en-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45413","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/684"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45413"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45413\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/45414"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45413"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45413"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45413"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=45413"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}