{"id":48265,"date":"2025-05-13T09:00:00","date_gmt":"2025-05-13T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=48265"},"modified":"2025-05-12T09:19:33","modified_gmt":"2025-05-12T12:19:33","slug":"como-destruir-la-confianza-en-las-elecciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/como-destruir-la-confianza-en-las-elecciones\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo destruir la confianza en las elecciones"},"content":{"rendered":"\n<p>El 1 de junio se llevar\u00e1n a cabo elecciones \u201cin\u00e9ditas\u201d en M\u00e9xico: <a href=\"https:\/\/www.informador.mx\/mexico\/Elecciones-01-de-junio-Todo-lo-que-debes-saber-para-el-evento-del-Poder-Judicial-en-2025-20250506-0060.html\">se elegir\u00e1n a los miembros de los poderes judiciales<\/a> y cada persona que decida votar recibir\u00e1 al menos 6 boletas, y dependiendo del estado y los cargos en disputa podr\u00eda recibir hasta 12 boletas, y emitir al menos 31 votos. Solo para ejemplificar, para elegir a los miembros de la Suprema Corte de Justicia (SCJN), cada elector deber\u00e1 elegir 9 personas de entre 64 candidaturas en una sola boleta. Podr\u00e1n votar m\u00e1s de 99 millones de personas. Con estos datos, solo tomando en cuenta el caso de la SCJN, existen, hipot\u00e9ticamente, m\u00e1s de 27 mil millones de combinaciones posibles de resultados.\u00a0Por su origen irracional, por su implementaci\u00f3n sin diagn\u00f3stico y apresurada, y otras agravantes, estas elecciones <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-tombola-de-jueces-magistrados-y-ministros-en-mexico\/\">pueden suponer el fin de la democracia en M\u00e9xico<\/a> o al menos su mayor y profundo debilitamiento que ser\u00e1 dif\u00edcil recomponer en el corto plazo. Pese a todo, no existe un rechazo popular hacia estas elecciones, e incluso no se perciben como algo preocupante. \u00bfCu\u00e1les ser\u00e1n los efectos sobre la impartici\u00f3n de justicia? \u00bfC\u00f3mo afectar\u00e1 el equilibrio de poderes?, sobre todo, \u00bfEn qu\u00e9 medida da\u00f1ar\u00e1 o no a la democracia?<\/p>\n\n\n\n<p>La creaci\u00f3n de la confianza en las elecciones en Am\u00e9rica Latina fue un proceso muy complicado y complejo. Los procesos de transici\u00f3n a la democracia de finales del siglo XX en un principio se propusieron alejar a las \u00e9lites autoritarias del poder, en muchos casos los militares, como en Argentina, Brasil y Chile; en otros, a partidos, como en M\u00e9xico. Pero logrado el objetivo, inmediatamente se requiri\u00f3 sentar las bases pol\u00edticas y legales para que los nuevos gobiernos democr\u00e1ticos se legitimaran.<\/p>\n\n\n\n<p>Evidentemente las elecciones legitiman a los gobiernos, pero detr\u00e1s est\u00e1n los procedimientos t\u00e9cnicos sin los cu\u00e1les ninguna elecci\u00f3n puede considerarse democr\u00e1tica. Por ello en muchas de las nuevas democracias se crearon organismos electorales con amplias facultades formales, dotados de autonom\u00eda pol\u00edtica e independencia t\u00e9cnica, para proteger la gesti\u00f3n de las elecciones. Como se\u00f1al\u00f3 Ortega y Gasset en 1933, del procedimiento electoral, ese \u201cm\u00edsero detalle t\u00e9cnico, depende la salud de las democracias\u201d. As\u00ed nacieron el Tribunal Electoral en Brasil en 1988, el CNE en Bolivia, el IFE en M\u00e9xico en 1989, el TSJE en Paraguay en 1992, y dem\u00e1s organismos electorales en la regi\u00f3n. En otros se reformaron los ya existentes, dot\u00e1ndolos de nuevas facultades, pero sobre todo de independencia para que su desempe\u00f1o t\u00e9cnico fuera imparcial.<\/p>\n\n\n\n<p>A m\u00e1s de 40 a\u00f1os de las transiciones a la democracia de la regi\u00f3n, los \u00f3rganos electorales han funcionado \u201cbien\u201d en la mayor\u00eda de los pa\u00edses, pero en otros, han sido cooptados y sometidos a reformas para distorsionar sus objetivos, como sucedi\u00f3 con el CNE en Venezuela, y el ahora \u00d3rgano Electoral Plurinacional en Bolivia. En este \u00faltimo caso, adem\u00e1s de organizar las elecciones ordinarias de los ejecutivos y los legislativos, bajo el r\u00e9gimen de Evo Morales, se le encomendaron referendos, revocaciones, y finalmente, como en M\u00e9xico, las elecciones judiciales a partir de 2011.<\/p>\n\n\n\n<p>El caso de Bolivia ha demostrado que someter a elecciones a las personas encargadas de impartir justicia implica, da\u00f1ar la integridad de las elecciones y distorsionar el dise\u00f1o de las democracias. Si bien es cierto que hasta hace algunas d\u00e9cadas se eleg\u00edan jueces y magistrados en varias partes del mundo, se hac\u00eda para diferenciarse de aquellas designaciones que otrora hac\u00edan los monarcas y sus ministros. Pero cuando estas funciones se hicieron m\u00e1s complejas y t\u00e9cnicas, y las democracias se afirmaron, se sustituy\u00f3 por un sistema de carrera judicial, salvo excepciones muy controladas, para proteger su funci\u00f3n de indebidas intromisiones pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p>En M\u00e9xico, la confianza en los procesos electorales siempre fue y ha sido un tema sensible, al menos lo fue durante las \u00faltimas dos d\u00e9cadas del siglo XX y la primera del siglo XXI. Ante una sociedad profundamente desconfiada de las elecciones, la \u201csoluci\u00f3n\u201d fue un sistema de gesti\u00f3n electoral diferenciado en sus funciones y alcance territorial. De esta manera se crearon dos organismos federales, un Tribunal de justicia electoral, el (ahora) TEPJF; y otro de gesti\u00f3n electoral, el (ahora) INE. Paralelamente se consolid\u00f3 un sistema subnacional, con 32 \u00f3rganos electorales locales igualmente diferenciados, unos de justicia y otros de gesti\u00f3n. Este sistema reflejaba tambi\u00e9n el federalismo mexicano, y as\u00ed se llevaron a cabo las elecciones m\u00e1s importantes de la transici\u00f3n a la democracia: las de 1997 y 2000. Pero tambi\u00e9n se fueron adecuando ante los retos que generaron subsecuentes procesos electorales, y funcion\u00f3 as\u00ed hasta la elecci\u00f3n presidencial de 2012.<\/p>\n\n\n\n<p>Con las reformas de 2013 y 2014, se cre\u00f3 un sistema h\u00edbrido que duplic\u00f3 funciones y gastos, y en general complejiz\u00f3 la gesti\u00f3n y la justicia electoral. Aunque con el pasar del tiempo se fue adaptando, acab\u00f3 en lo sustancial con el federalismo electoral. Hoy la gesti\u00f3n y la justicia electoral est\u00e1n esencialmente centralizadas, por las funciones y competencias que se le adjudicaron a las instituciones nacionales, dejando a las instituciones locales como meros ejecutores de las instrucciones de los \u00f3rganos nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Con ese dise\u00f1o se llev\u00f3 a cabo la in\u00e9dita \u201cconsulta popular\u201d para enjuiciar a ex-presidentes en 2021, donde particip\u00f3 solo el 7.11% de la ciudadan\u00eda. Tambi\u00e9n el proceso de revocaci\u00f3n del mandato de 2022, que en realidad fue un plebiscito para medir la popularidad del presidente y calcular la capacidad de movilizaci\u00f3n del partido Morena, donde solo participaron el 17.77% de la ciudadan\u00eda con derecho a votar.<\/p>\n\n\n\n<p>Las elecciones judiciales tambi\u00e9n ser\u00e1n \u201cin\u00e9ditas\u201d, y muy probablemente la participaci\u00f3n electoral ser\u00e1 muy reducida. Pero el problema es que la confianza en las elecciones ya est\u00e1 comprometida. La integridad de la gesti\u00f3n electoral se est\u00e1 desvaneciendo por el cuestionable desempe\u00f1o, tanto del Tribunal (TEPJF) como del Consejo del INE, que ya no sancionan las intromisiones ilegales del partido en el poder en estas elecciones.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los organismos electorales en M\u00e9xico est\u00e1n cooptados, sometidos y sobrecargados de nuevas tareas, con la encomienda de organizar procesos electorales que <em>de facto<\/em> da\u00f1an la democracia. Formalmente no pueden negarse a hacerlo a pesar de que algunos de sus miembros, no todos, sean conscientes que con tales actividades est\u00e1n contribuyendo a fortalecer a un partido en el poder y a erosionar la democracia.<\/p>\n\n\n\n<p>Su papel es como el de aquel robot, parte central de la instalaci\u00f3n denominada <em>Can&#8217;t Help Myself<\/em> que en 2016 los artistas Sun Yuan y Pen Yu llevaron al Guggenheim de Nueva York. Era brazo rob\u00f3tico cuya \u00fanica funci\u00f3n era recoger de manera continua un aceite que le sal\u00eda de la base, de otra manera dejar\u00eda de funcionar. Con el pasar del tiempo empez\u00f3 a operar lento, su tarea, siempre mec\u00e1nica, se fue haciendo cada vez m\u00e1s mon\u00f3tona, r\u00edgida y solo trataba de \u201csobrevivir\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy los \u00f3rganos electorales en M\u00e9xico, que hace algunos a\u00f1os fomentaron la confianza en las elecciones, funcionan as\u00ed. Por supuesto que siguen cumpliendo con sus tareas, pero su integridad est\u00e1 da\u00f1ada, solo falta ver hasta qu\u00e9 punto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evidentemente las elecciones legitiman a los gobiernos, pero detr\u00e1s est\u00e1n los procedimientos t\u00e9cnicos sin los cu\u00e1les ninguna elecci\u00f3n puede considerarse democr\u00e1tica.<\/p>\n","protected":false},"author":188,"featured_media":48266,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16466,16497,16471],"tags":[14126],"gps":[],"class_list":{"0":"post-48265","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-mexico","8":"category-democracia","9":"category-elecciones","10":"tag-debates-br-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48265","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/188"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=48265"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48265\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/48266"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=48265"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=48265"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=48265"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=48265"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}