{"id":48278,"date":"2025-05-14T09:00:00","date_gmt":"2025-05-14T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=48278"},"modified":"2025-05-13T06:50:29","modified_gmt":"2025-05-13T09:50:29","slug":"por-que-la-violencia-y-la-criminalidad-se-agudizan-en-ecuador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/por-que-la-violencia-y-la-criminalidad-se-agudizan-en-ecuador\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 la violencia y la criminalidad se agudizan en Ecuador?"},"content":{"rendered":"\n<p>Oficialmente Ecuador est\u00e1 en guerra. As\u00ed lo decidi\u00f3<a href=\"https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/articles\/c3gy2zz03dpo\"> el gobierno de Daniel Noboa el 9 de enero de 2024<\/a>. Ese d\u00eda, tras una ola de actos de violencia criminal en varias provincias, el presidente de la Rep\u00fablica emiti\u00f3 el Decreto Ejecutivo 111, reconoci\u00f3 la existencia de un conflicto armado interno e identific\u00f3 a 22 grupos delincuenciales como organizaciones terroristas.<\/p>\n\n\n\n<p>La militarizaci\u00f3n de la seguridad interna se justific\u00f3 como respuesta a la grave ola de violencia que convirti\u00f3 al 2023 en el a\u00f1o m\u00e1s violento de la historia del pa\u00eds, con 8008 homicidios y una tasa de 47 por cada 100 mil habitantes. Sin embargo, m\u00e1s de un a\u00f1o despu\u00e9s, el panorama sigue empeorando: solo en el primer trimestre de 2025 se registraron 2361 muertes violentas, marcando un nuevo r\u00e9cord. Si la tendencia contin\u00faa, este a\u00f1o podr\u00eda superar los niveles de violencia de 2023. Lejos de contenerla, la pol\u00edtica de militarizaci\u00f3n ha intensificado la violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La realidad ecuatoriana ha sido sobre diagnosticada desde los estudios de seguridad, repitiendo tres ideas centrales: la p\u00e9rdida de control territorial del Estado, su incapacidad para frenar las econom\u00edas il\u00edcitas y la necesidad de reforzar su capacidad operativa. Sin embargo, estas explicaciones ofrecen una visi\u00f3n reducida de la complejidad de la situaci\u00f3n en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Siguiendo las tesis del acad\u00e9mico brit\u00e1nico Bob Jessop, en vez de centrarme en las dimensiones formales del Estado (representaci\u00f3n, articulaci\u00f3n institucional y capacidad de intervenci\u00f3n) har\u00e9 un breve an\u00e1lisis de sus dimensiones sustanciales: base social del Estado, proyecto de Estado y visi\u00f3n hegem\u00f3nica.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer factor multiplicador de la violencia y la criminalidad es la fractura de los compromisos sociales institucionalizados en el Estado. Un dato revelador es la deserci\u00f3n escolar. En Ecuador hay m\u00e1s de 450.000 ni\u00f1os y adolescentes, de entre tres y 17 a\u00f1os, que no asisten a una de las 16.000 escuelas y colegios que hay en el pa\u00eds. \u00bfCu\u00e1ntos de estos ni\u00f1os y adolescentes han sido reclutados por las pandillas callejeras y est\u00e1n dinamizando la violencia y el crimen? La edad de reclutamiento criminal bordea los 13 a\u00f1os y solo en el 2024 las desapariciones de menores de edad se incrementaron en un 88 por ciento.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras el gobierno y los generales que le asesoran buscan comprar m\u00e1s balas para su guerra, solo en la regi\u00f3n Costa y Gal\u00e1pagos, en donde est\u00e1 por iniciarse un nuevo ciclo escolar, el 80% de los establecimientos educativos fiscales requiere reparaciones urgentes (7520 escuelas y colegios). A esto hay que sumar las epidemias que han reaparecido por falta de campa\u00f1as de vacunaci\u00f3n en los \u00faltimos a\u00f1os, el incremento de la tasa de desempleo, el aumento de la pobreza y la contracci\u00f3n econ\u00f3mica producto del mal manejo de la crisis energ\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>La reproducci\u00f3n social de la violencia criminal no es un fen\u00f3meno espont\u00e1neo. Al contrario, es el resultado de una p\u00e9rdida sistem\u00e1tica de base social por parte del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Y no es una cuesti\u00f3n meramente material; la dimensi\u00f3n simb\u00f3lica tiene un peso espec\u00edfico. Sin mecanismos de ascenso social ni pol\u00edticas de inclusi\u00f3n y reconocimiento las expectativas de futuro individual se estancan, y la poblaci\u00f3n m\u00e1s joven migra al extranjero o busca otros horizontes al margen de la legalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mirar desde este \u00e1ngulo se observa que el Estado no ha perdido control territorial. Lo que ha perdido es base social, sobre todo, en las zonas m\u00e1s pobres del pa\u00eds. Por eso, militarizarlas tiene un efecto limitado y en el mediano plazo se vuelve contraproducente.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin un gobierno que asuma seriamente los compromisos sociales institucionalizados, las organizaciones criminales seguir\u00e1n ganando adhesi\u00f3n y reconfigurando al Estado como un \u201corden crimilegal\u201d a su servicio.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo factor multiplicador de la violencia y la criminalidad tiene que ver con una crisis de legitimidad del Estado, ante la ausencia de un proyecto pol\u00edtico que asegure la unidad operativa del Estado y su capacidad para actuar. Lo que Jessop denomina: un proyecto de Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el estallido de la violencia criminal, en enero del 2018, los gobiernos de Lenin Moreno, Guillermo Lasso y Daniel Noboa han optado por un modelo de <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/constituyente-expres-y-el-apetito-autoritario-de-daniel-noboa\/\">\u201cEstado m\u00ednimo\u201d<\/a>. Los acuerdos draconianos con el FMI, y la pol\u00edtica de premios y castigos que ha impuesto el gobierno de los Estados Unidos para alinear al pa\u00eds a su agenda hemisf\u00e9rica, han acelerado esta reconfiguraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese modelo de \u201cEstado m\u00ednimo\u201d las fuerzas militares y policiales se convierten en el principal brazo burocr\u00e1tico del Estado. La constante declaratoria de Estados de Excepci\u00f3n (m\u00e1s de 40, desde el 2018) para restringir derechos civiles y militarizar el orden p\u00fablico lo confirma.<\/p>\n\n\n\n<p>En lugar de impulsar pol\u00edticas de empleo digno, los gobiernos de Lasso y Noboa han optado por reclutar miles de j\u00f3venes para integrarlos a las fuerzas policiales o militares. Lasso prometi\u00f3 aumentar significativamente el n\u00famero de polic\u00edas, pero solo logr\u00f3 un incremento de 12.000 antes de dejar el cargo. Con Noboa y la declaratoria de conflicto armado interno, los militares han asumido un rol predominante, y en 2024 se anunci\u00f3 que el servicio militar se cuadruplicar\u00eda para 2025.<\/p>\n\n\n\n<p>La militarizaci\u00f3n es consustancial con el proyecto de Estado m\u00ednimo que promulga el gobierno nacional. Una estrategia militar fallida ha reemplazado el dise\u00f1o de una pol\u00edtica criminal sensata. Por eso, cuando el gobierno detecta problemas de criminalidad persistente en el sector p\u00fablico la \u00fanica repuesta es militar.<\/p>\n\n\n\n<p>El ejemplo m\u00e1s elocuente es la reciente militarizaci\u00f3n del Hospital Teodoro Maldonado Carbo, en Guayaquil, y del Hospital Carlos Andrade Mar\u00edn, en Quito. Ante las constantes amenazas, asesinatos y secuestros contra los funcionarios que obstaculizan los negociados en las compras p\u00fablicas de ambos hospitales, la respuesta del gobierno fue intervenirlos militarmente.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, Daniel Noboa solo esgrime martillos, incluso dentro de una cristaler\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el tercer factor que agrava la violencia en Ecuador es la visi\u00f3n hegem\u00f3nica del bloque de poder que gobierna, basada en una fe ciega en la desregulaci\u00f3n de los mercados. Esta l\u00f3gica de Estado m\u00ednimo ha convertido al pa\u00eds en un para\u00edso para las econom\u00edas il\u00edcitas, facilitando la expansi\u00f3n del narcotr\u00e1fico, la miner\u00eda ilegal, el contrabando y el tr\u00e1fico de armas y personas.<\/p>\n\n\n\n<p>En Ecuador se ha consolidado un r\u00e9gimen olig\u00e1rquico. Como lo explica el polit\u00f3logo Jeffrey A. Winters, la oligarqu\u00eda se refiere a la pol\u00edtica de defensa de la riqueza por parte de actores que poseen los medios materiales para ello. Generalmente, los oligarcas financian ej\u00e9rcitos de abogados y pol\u00edticos para que hagan el trabajo sucio y protejan sus intereses. Pero cuando la crisis de legitimidad del Estado socava tambi\u00e9n el margen de legalidad, intervienen directamente en la pol\u00edtica para defender su riqueza y multiplicarla.<\/p>\n\n\n\n<p>El ingreso a la pol\u00edtica de Guillermo Lasso y Daniel Noboa no es casualidad. El primero, due\u00f1o del tercer banco m\u00e1s grande del pa\u00eds y cabeza de uno de los cinco grupos econ\u00f3micos m\u00e1s acaudalados. El segundo, heredero del grupo agroexportador m\u00e1s importante del Ecuador. Para ellos, la desregulaci\u00f3n de los mercados es la piedra angular de su acci\u00f3n de gobierno. Con esa visi\u00f3n tambi\u00e9n comulgan los oligarcas que dirigen el narcotr\u00e1fico desde Europa, Asia o Norteam\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Para muestra un bot\u00f3n. Con sus decisiones de gobierno, Lasso y Noboa han facilitado la expansi\u00f3n del tr\u00e1fico de armas en Ecuador. El uno flexibilizando los permisos para tenencia y porte de armas de fuego. El otro eliminando los aranceles para su importaci\u00f3n. Hoy, 8 de cada 10 homicidios se ejecutan con armas de fuego. Y la v\u00eda predilecta de los contrabandistas es enviarlas a trav\u00e9s de <em>courier<\/em> desde Miami.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora Usted, estimado lector, comprender\u00e1 mejor porqu\u00e9 el Ecuador es un pa\u00eds anegado en sangre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La militarizaci\u00f3n de la seguridad interna se justific\u00f3 como respuesta a la grave ola de violencia que convirti\u00f3 al 2023 en el a\u00f1o m\u00e1s violento de la historia del pa\u00eds.<\/p>\n","protected":false},"author":745,"featured_media":48279,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16475,16490,16491],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":{"0":"post-48278","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-ecuador","8":"category-narcotrafico-es","9":"category-crimen-organizado","10":"tag-ideas-en-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48278","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/745"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=48278"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48278\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/48279"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=48278"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=48278"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=48278"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=48278"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}