{"id":48331,"date":"2025-05-18T06:00:00","date_gmt":"2025-05-18T09:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=48331"},"modified":"2025-05-19T05:22:29","modified_gmt":"2025-05-19T08:22:29","slug":"narracion-digital-y-giro-emocional-el-arte-de-conquistar-el-poder-en-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/narracion-digital-y-giro-emocional-el-arte-de-conquistar-el-poder-en-america-latina\/","title":{"rendered":"Narraci\u00f3n digital y giro emocional: el arte de conquistar el poder en Am\u00e9rica Latina"},"content":{"rendered":"\n<p>En la era de TikTok y los medios digitales, para generar <em>engagement<\/em> lo que importa&nbsp; es contar una buena historia, emocionar e impactar. A este fen\u00f3meno podr\u00edamos llamarlo el ascenso del digital storytelling (narraci\u00f3n digital) y en pol\u00edtica ha implicado una transformaci\u00f3n en la comunicaci\u00f3n donde la emoci\u00f3n y la performance han pasado a ser cruciales para conquistar simpat\u00edas pol\u00edticas. Dos l\u00edderes latinoamericanos encarnan esta nueva tendencia con especial claridad: el presidente de El Salvador, Nayib Bukele y el de Argentina Javier Milei. Ambos han convertido las redes sociales en su escenario principal.<\/p>\n\n\n\n<p>La <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/el-senuelo-del-poder\/\">relaci\u00f3n entre emoci\u00f3n, pol\u00edtica y redes sociales<\/a> ya hab\u00eda sido observada por el soci\u00f3logo Manuel Castells en <em>Redes de indignaci\u00f3n y esperanza: <\/em><a href=\"https:\/\/repositorio.unal.edu.co\/handle\/unal\/72679\"><em>los movimientos sociales en la era de Internet<\/em> <\/a>hace m\u00e1s de una d\u00e9cada, pero en la actualidad, autores como BJ Fogg, Brian Massumi, Zeynep Tufekci y Zizi Papacharissi han ampliado este campo de estudio, mostrando c\u00f3mo los medios digitales no solo transmiten ideas, sino que movilizan afectos y configuran p\u00fablicos emocionales.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, es clave prestar atenci\u00f3n a las sensibilidades presentes en las narrativas digitales. Esta combinaci\u00f3n \u2014narraci\u00f3n estrat\u00e9gica y apelaci\u00f3n afectiva\u2014 no es nueva: lleva tiempo aplic\u00e1ndose con \u00e9xito en el marketing digital. Lo que observamos ahora es que esta l\u00f3gica se ha trasladado con fuerza a la pol\u00edtica, donde contar historias emocionalmente resonantes se convierte en una t\u00e1ctica clave de persuasi\u00f3n y viralizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Las plataformas est\u00e1n dise\u00f1adas para amplificar lo que emociona. El algoritmo premia lo que provoca reacciones intensas: likes, compartidos, comentarios viscerales. Por ello, los contenidos publicados en las cuentas en redes sociales de Bukele y Milei son breves, directos y muchas veces agresivos. M\u00e1s que informar, buscan provocar. Su comunicaci\u00f3n es esencialmente performativa: cada gesto, cada frase, tiene una funci\u00f3n dram\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Bukele y Milei son m\u00e1s que simples comunicadores eficaces, son dos aut\u00e9nticos storytellers digitales pol\u00edticos que entienden que gobernar hoy tambi\u00e9n significa construirse como personaje narrativo capaz de generar identificaci\u00f3n emocional, pol\u00e9mica y espect\u00e1culo.<\/p>\n\n\n\n<p>Son personajes cuidadosamente construidos para impactar en plataformas como TikTok, X, Instagram y Facebook. Por ejemplo, Bukele ha despedido funcionarios por medio de X, difunde inauguraci\u00f3nes de obras p\u00fablicas en TikTok y postea discursos en clips breves y contundentes que recorren toda la regi\u00f3n. Milei, por su parte, siguiendo los consejos de su estratega digital, I\u00f1aki Guti\u00e9rrez, sube videos sin edici\u00f3n, cortos, directos y \u201caut\u00e9nticos\u201d. La idea es verse genuino. No es espontaneidad: es una actuaci\u00f3n estrat\u00e9gica de la espontaneidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Ambos presidentes han comprendido un tema fundamental: en las redes sociales, el \u00e9xito no depende solo de la profundidad de un argumento, sino de la capacidad de generar conexi\u00f3n emocional. Por eso, sus discursos apelan directamente a las pasiones: rabia, esperanza, miedo, orgullo. Y, sobre todo, indignaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, frases como \u2014\u201cla casta\u201d, \u201cel presidente m\u00e1s cool del mundo\u201d, \u201cel socialismo es una enfermedad del alma\u201d\u2014 funcionan como palabras claves, como etiquetas pensadas para circular, viralizar y posicionarse en buscadores. Son contenidos emocionalmente cargados, dise\u00f1ados para ser reproducidos por la l\u00f3gica misma de las plataformas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta nueva forma de hacer pol\u00edtica tiene un trasfondo m\u00e1s profundo. Bukele y Milei no solo gobiernan: act\u00faan como redentores, como h\u00e9roes de una historia en la que ellos solos enfrentan al mal. Esta narrativa heroica es simple y poderosa: el pa\u00eds est\u00e1 roto, la clase pol\u00edtica es corrupta y solo ellos pueden salvarlo. No importa si las soluciones que proponen son viables. Lo que importa es que la historia suene cre\u00edble emocionalmente.<\/p>\n\n\n\n<p>Y esta narrativa tiene \u00e9xito porque se inscribe en una estructura emocional m\u00e1s amplia. Como dijo el antrop\u00f3logo Alejandro Grimson, vivimos en un \u00abpanorama emocional\u00bb marcado por el desencanto, el miedo al futuro y la sensaci\u00f3n de que el mundo se derrumba. Los l\u00edderes populistas que entienden este clima emocional no necesitan argumentos t\u00e9cnicos: necesitan saber c\u00f3mo contar una historia que transmita la sensaci\u00f3n de salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Este giro emocional tiene consecuencias. En un entorno dominado por la l\u00f3gica de la viralidad, la verdad importa cada vez menos. No se premia la rigurosidad, sino lo que impacta. La pol\u00edtica se convierte en entretenimiento y los l\u00edderes en influencers. La frontera entre la informaci\u00f3n y la ficci\u00f3n se diluye y lo que queda son estrategias comunicativas definidas por expertos en comunicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto no significa que la emoci\u00f3n sea enemiga de la democracia. Pero cuando el relato sustituye al pensamiento, cuando el algoritmo reemplaza al debate, entramos en un terreno peligroso. Porque una democracia emocional, sin espacio para la cr\u00edtica ni la raz\u00f3n, corre el riesgo de volverse una democracia de espect\u00e1culo, vol\u00e1til y autoritaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Entender los mecanismos del digital storytelling y el giro emocional en la pol\u00edtica es imprescindible para repensar la pol\u00edtica del presente y del futuro. No se trata solo de se\u00f1alar a los presidentes Bukele y Milei, sino de comprender por qu\u00e9 su forma de comunicar es tan exitosa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La pol\u00edtica actual ya no se explica solo con ideolog\u00edas o programas, sino con emociones y relatos digitales. Comprender por qu\u00e9 figuras como Bukele y Milei dominan este nuevo lenguaje es clave para entender \u2014y disputar\u2014 el poder en el siglo XXI.<\/p>\n","protected":false},"author":750,"featured_media":48350,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16468,16554,16686],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":{"0":"post-48331","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-politica","8":"category-redes-sociales-es","9":"category-comunicacion","10":"tag-ideas-en-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48331","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/750"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=48331"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48331\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/48350"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=48331"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=48331"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=48331"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=48331"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}