{"id":48845,"date":"2025-06-15T06:00:00","date_gmt":"2025-06-15T09:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=48845"},"modified":"2025-06-16T06:25:47","modified_gmt":"2025-06-16T09:25:47","slug":"por-que-algunos-padres-no-toman-las-licencias-parentales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/por-que-algunos-padres-no-toman-las-licencias-parentales\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 algunos padres no toman las licencias parentales?\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p>Los hombres no suelen tomar los permisos de natalidad al hacerse padres. Alrededor de 90 de 187 pa\u00edses ofrecen licencia de paternidad remunerada legal, generalmente por unos d\u00edas o semanas. A pesar de ello, su uso sigue siendo bajo por varias razones que van m\u00e1s all\u00e1 de un simple dato anecd\u00f3tico: es un s\u00edntoma profundo de c\u00f3mo operan los roles de g\u00e9nero en nuestra sociedad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan hoy persisten normas sociales que asocian el cuidado de los hijos principalmente con la madre. A muchos hombres se les ense\u00f1a desde peque\u00f1os que su papel principal en la familia es el de proveedor, no el de cuidador. Tomar una licencia de paternidad puede ser visto como una \u201cdebilidad\u201d o como una falta de compromiso con el trabajo, lo que genera temor a represalias laborales o a frenar el avance profesional. En culturas empresariales muy competitivas, esto puede ser especialmente disuasorio.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, hay barreras econ\u00f3micas y de dise\u00f1o en las pol\u00edticas. En algunos pa\u00edses o empresas, los permisos para padres son cortos, mal remunerados o no obligatorios, lo que desincentiva su uso. Adem\u00e1s, si la familia depende m\u00e1s del ingreso del padre (por brechas salariales u otras razones), tomar una licencia puede representar una p\u00e9rdida econ\u00f3mica significativa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando los padres eligen no tomarse el tiempo que la ley les otorga para cuidar de sus hijos reci\u00e9n nacidos, env\u00edan \u2014intencionalmente o no\u2014 un mensaje claro: que el cuidado infantil sigue siendo <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/entre-luces-y-sombras-el-lento-avance-de-la-igualdad-de-genero-en-la-region\/\">responsabilidad principal de las mujeres<\/a>. Esta omisi\u00f3n, repetida y generalizada, tiene consecuencias sist\u00e9micas tanto en el hogar como en el mundo laboral.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 esto refuerza la desigualdad?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las madres, al asumir solas la licencia parental y gran parte del cuidado cotidiano, quedan m\u00e1s expuestas a pausas en su carrera profesional, empleos de medio tiempo o renuncias a puestos de mayor exigencia horaria. Mientras tanto, los hombres conservan su continuidad laboral, aumentando as\u00ed su capital profesional y su potencial de ascenso.<\/p>\n\n\n\n<p>En el campo laboral, esta din\u00e1mica perpet\u00faa el sesgo de g\u00e9nero en la contrataci\u00f3n y promoci\u00f3n. Las empresas asumen que una mujer joven probablemente se ausentar\u00e1 por maternidad y cuidado de hijos, mientras que los hombres no. Esto se traduce en menores oportunidades de ascenso para las mujeres, m\u00e1s trabas para asumir roles de liderazgo y, en definitiva, una brecha salarial que no se cierra, incluso cuando mujeres y hombres tienen igual formaci\u00f3n y desempe\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, se genera un c\u00edrculo vicioso: si los hombres no toman las licencias, se convierte en una norma informal no hacerlo, alimentando el estigma para aquellos que s\u00ed desean ejercer su rol de cuidado. Algunos estudios muestran que muchos padres que desean tomar la licencia enfrentan presi\u00f3n social o miedo a ser penalizados laboralmente. As\u00ed, se normaliza que el hombre es proveedor y la mujer cuidadora, incluso en contextos donde ambos trabajan fuera del hogar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Existen estad\u00edsticas que evidencian la baja participaci\u00f3n de los hombres en los permisos de paternidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En <a href=\"https:\/\/www.theguardian.com\/money\/2025\/may\/01\/british-men-urged-to-join-dad-strike-calling-for-more-paternity-leave?utm_source=chatgpt.com\">Reino Unido, solo el 31,6%<\/a> de los padres elegibles toman el permiso de paternidad, a pesar de que la pol\u00edtica actual es de dos semanas de licencia remunerada. En Francia aproximadamente el 40% de los padres toman el permiso de paternidad. En Jap\u00f3n, aunque la ley permite hasta un a\u00f1o de permiso de paternidad, solo el 30% de los padres lo toman, debido a normas laborales r\u00edgidas y expectativas culturales. Similar a Corea del Sur, donde el 17% de los padres se acogen a la licencia a pesar de que la pol\u00edtica permite <a href=\"https:\/\/www.theladders.com\/career-advice\/6-countries-with-the-best-paternity-leave?utm_source=chatgpt.com\">hasta 53 semanas de licencia remunerada.<\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En los Estados Unidos de Am\u00e9rica no existe una pol\u00edtica federal de licencia de paternidad remunerada, lo que lleva a una muy baja participaci\u00f3n de los padres a involucrarse en los cuidados de los hijos, a diferencia de Canad\u00e1, donde s\u00ed existen los permisos, pero aun as\u00ed solo el 35% de los padres los disfrutan. <a href=\"https:\/\/es.statista.com\/grafico\/25103\/licencia-de-paternidad-en-america-latina\/\">En Am\u00e9rica Latina<\/a> vemos que entre Brasil y Chile solo un 27% y un 12% respectivamente lo toman, a pesar de que la ley lo permite y muchas empresas lo otorgan m\u00e1s all\u00e1 de lo previsto en la legislaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Todas estas cifras reflejan c\u00f3mo las normas culturales, las pol\u00edticas laborales y las expectativas sociales influyen en la participaci\u00f3n de los hombres en los permisos de paternidad a nivel mundial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para que los hombres tomen m\u00e1s permisos de natalidad, es necesario que las pol\u00edticas sean igualitarias, bien pagadas, obligatorias y socialmente valoradas. As\u00ed, se empieza a repartir equitativamente la carga del cuidado y se rompe con los estereotipos de g\u00e9nero desde los primeros d\u00edas de crianza.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Premiar el presentismo laboral, la gran barrera<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=rL4LWBDS7Kg\">Claudia Goldin \u2014Premio Nobel de Econom\u00eda en 2023<\/a>\u2014 ha investigado ampliamente c\u00f3mo el presentismo sigue siendo valorado en muchas empresas y c\u00f3mo esto impacta negativamente en las mujeres, especialmente en su progreso profesional y salarial. El presentismo es la creencia de que estar f\u00edsicamente presente en el lugar de trabajo por muchas horas (m\u00e1s all\u00e1 de los resultados o la productividad) es se\u00f1al de compromiso o valor profesional.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Goldin ha mostrado que las carreras mejor remuneradas tienden a premiar la disponibilidad total (24\/7), lo que penaliza a quienes no pueden trabajar de forma continua e inflexible, como muchas mujeres con responsabilidades de cuidado. Incluso en sectores con alta participaci\u00f3n femenina, como la medicina o el derecho, los puestos m\u00e1s altos tienden a exigir horarios impredecibles y largas jornadas. Esto lleva a que muchas mujeres opten por roles con m\u00e1s flexibilidad pero menor paga o proyecci\u00f3n, lo que contribuye a la persistente brecha salarial de g\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema no es solo la falta de pol\u00edticas de conciliaci\u00f3n, sino que el sistema valora m\u00e1s el tiempo que la eficiencia. Esto desincentiva modelos de trabajo flexibles, aun cuando la tecnolog\u00eda ya permite nuevas formas de organizaci\u00f3n laboral. En palabras de Goldin: \u201cEl problema no es tanto la discriminaci\u00f3n directa, sino la estructura del trabajo que castiga la flexibilidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La brecha salarial desincentiva que los hombres tomen el permiso<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En muchas parejas heterosexuales, el hombre gana m\u00e1s que la mujer. Esta diferencia de ingreso, que puede parecer racional al decidir qui\u00e9n se queda en casa, en realidad es el resultado de a\u00f1os de desigualdad estructural. Entonces, cuando nace un hijo, la l\u00f3gica econ\u00f3mica familiar muchas veces lleva a que la mujer se tome el permiso y no el hombre, porque as\u00ed \u201cse pierde menos ingreso\u201d. Esta decisi\u00f3n, aunque pr\u00e1ctica en el corto plazo, refuerza el rol de la mujer como cuidadora y del hombre como proveedor, perpetuando estereotipos que luego se reflejan en decisiones laborales futuras.<\/p>\n\n\n\n<p>Numerosos estudios muestran que las mujeres experimentan lo que se conoce como la \u201cpenalizaci\u00f3n por maternidad\u201d: despu\u00e9s de tener hijos, su progreso laboral se ralentiza, sus oportunidades de ascenso disminuyen y, en algunos casos, sus ingresos caen. En contraste, los hombres no solo no son penalizados por ser padres, sino que a menudo reciben un \u201cbono por paternidad\u201d en percepci\u00f3n de estabilidad o compromiso laboral.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto ocurre, en parte, porque ellos no se ausentan del trabajo por per\u00edodos prolongados, a diferencia de muchas mujeres. El uso desigual de los permisos refuerza esta brecha salarial, creando una espiral donde la mujer pierde poder adquisitivo y autonom\u00eda econ\u00f3mica, lo cual vuelve a influir en futuras decisiones familiares. Cuando las mujeres asumen la mayor parte del cuidado infantil, reducen su participaci\u00f3n plena en el mercado laboral: trabajan menos horas, eligen empleos m\u00e1s flexibles pero peor pagados o renuncian a oportunidades de liderazgo. Esto consolida la brecha salarial, que a su vez refuerza el patr\u00f3n de que ellas sean quienes deben seguir haci\u00e9ndose cargo del hogar, porque \u201cganan menos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 se puede hacer?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para lograr una transformaci\u00f3n real, se necesitan cambios profundos. Las empresas deben dejar de valorar \u00fanicamente la presencia f\u00edsica y apostar por sistemas de trabajo basados en resultados, flexibilidad y corresponsabilidad. A su vez, las pol\u00edticas p\u00fablicas deben garantizar permisos parentales equitativos, bien remunerados y obligatorios para ambos progenitores. Solo cuando el cuidado sea compartido y el trabajo se organice con perspectiva de g\u00e9nero, podremos hablar de igualdad real y sostenida en el mundo profesional.<\/p>\n\n\n\n<p>Romper con este patr\u00f3n requiere m\u00e1s que pol\u00edticas bien redactadas; implica un cambio cultural profundo que valore el rol de los hombres como cuidadores y el de las mujeres como l\u00edderes. Mientras el cuidado no se distribuya de manera equitativa desde el nacimiento, las mujeres seguir\u00e1n enfrentando desventajas en el mundo del trabajo y los hombres seguir\u00e1n perdi\u00e9ndose la oportunidad de ser padres presentes desde el primer d\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando los padres eligen no tomarse el tiempo que la ley les otorga para cuidar de sus hijos reci\u00e9n nacidos, env\u00edan \u2014intencionalmente o no\u2014 un mensaje claro: que el cuidado infantil sigue siendo responsabilidad principal de las mujeres.<\/p>\n","protected":false},"author":626,"featured_media":48871,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16698,16526],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":{"0":"post-48845","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-sociedad","8":"category-genero","9":"tag-ideas-en-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48845","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/626"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=48845"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48845\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/48871"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=48845"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=48845"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=48845"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=48845"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}