{"id":49089,"date":"2025-06-29T06:00:00","date_gmt":"2025-06-29T09:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/latinoamerica21.com\/?p=49089"},"modified":"2025-06-29T06:26:16","modified_gmt":"2025-06-29T09:26:16","slug":"la-paradoja-de-la-impopularidad-cuando-combatir-la-corrupcion-es-mas-danino-que-ocultarla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/la-paradoja-de-la-impopularidad-cuando-combatir-la-corrupcion-es-mas-danino-que-ocultarla\/","title":{"rendered":"La paradoja de la impopularidad: cuando combatir la corrupci\u00f3n es m\u00e1s da\u00f1ino que ocultarla"},"content":{"rendered":"\n<p>Las encuestas de opini\u00f3n muestran que el presidente Lula enfrenta un escenario desafiante en su tercer mandato: sus <a href=\"https:\/\/www.perfil.com\/noticias\/internacional\/lula-da-silva-enfrenta-su-peor-crisis-de-imagen-desde-que-inicio-su-tercer-mandato.phtml\">\u00edndices de aprobaci\u00f3n<\/a> son significativamente inferiores a los registrados en sus primeros a\u00f1os de mandato, entre 2003 y 2010. Si bien este no es un fen\u00f3meno exclusivo de Brasil \u2014en casi toda Latinoam\u00e9rica, la popularidad de los presidentes ha ido en declive\u2014, el caso brasile\u00f1o es destacable. Incluso con indicadores econ\u00f3micos positivos, como un crecimiento del PIB superior al promedio mundial, la disminuci\u00f3n del desempleo y el aumento de los ingresos, el apoyo al gobierno est\u00e1 flaqueando y no muestra signos claros de recuperaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la \u00faltima encuesta de Quaest, uno de los factores que explica esta brecha entre el desempe\u00f1o econ\u00f3mico y el apoyo popular es la creciente preocupaci\u00f3n de los brasile\u00f1os por la corrupci\u00f3n. Estos datos son corroborados por otras encuestas. El instituto PoderData, por ejemplo, revel\u00f3 que el 47% de los entrevistados cree que la corrupci\u00f3n ha aumentado bajo el actual gobierno. El Instituto Atlas indic\u00f3 que la corrupci\u00f3n se ha convertido nuevamente en el principal problema del pa\u00eds, superando incluso problemas como la delincuencia y el narcotr\u00e1fico, problemas que hist\u00f3ricamente se han percibido como amenazas directas a la vida cotidiana de las familias brasile\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p>El regreso de <a href=\"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/corrupcion-democracia-y-el-tabu-de-hablar-de-ello\/\">la corrupci\u00f3n<\/a> al centro del debate p\u00fablico coincide con las repercusiones de un esc\u00e1ndalo recientemente revelado: el desv\u00edo de parte de las pensiones de funcionarios p\u00fablicos a asociaciones que prestan servicios a jubilados, mediante un esquema que involucraba a empleados del INSS. Si bien se cre\u00f3 durante el gobierno anterior, el esquema fue desmantelado por la Polic\u00eda Federal y la Contralor\u00eda General de la Rep\u00fablica, ambas instituciones fortalecidas y subordinadas al gobierno actual. El presidente Lula orden\u00f3 la destituci\u00f3n de la direcci\u00f3n del organismo responsable y prometi\u00f3 devolver los fondos desviados a los beneficiarios. Sin embargo, la decisi\u00f3n le cost\u00f3 la p\u00e9rdida de un partido de la base gubernamental que ocupaba el ministerio en cuesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En teor\u00eda, el gobierno deber\u00eda ser reconocido por sus esfuerzos para enfrentar las irregularidades, sancionar a los responsables y fortalecer la integridad de las instituciones. Sin embargo, el resultado ha sido el contrario: desgaste pol\u00edtico y una ca\u00edda en la aprobaci\u00f3n popular. Parte de la prensa, en lugar de destacar los esfuerzos proactivos del gobierno para combatir la corrupci\u00f3n, asoci\u00f3 directamente el esc\u00e1ndalo con el actual presidente. El efecto es perverso: se penaliza a quienes combatieron la corrupci\u00f3n, no a quienes la instituyeron o se beneficiaron de ella. En este contexto, el incentivo se vuelve negativo; despu\u00e9s de todo, si revelar la corrupci\u00f3n es m\u00e1s perjudicial que ocultarla, es mejor no revelar nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Es en esta paradoja que resurge la figura de Jair Bolsonaro. Durante su gobierno, se produjo un debilitamiento sistem\u00e1tico de los mecanismos de control y fiscalizaci\u00f3n, con intervenciones en organismos como la Polic\u00eda Federal, la Secretar\u00eda de Ingresos Federales, el Coaf y el Ministerio P\u00fablico. Aun as\u00ed, Bolsonaro repiti\u00f3 una y otra vez que \u00abno hubo corrupci\u00f3n\u00bb en su administraci\u00f3n. La frase, aunque refutada por varias investigaciones, tuvo eco en los votantes. En la l\u00f3gica del expresidente, y que lamentablemente parece encontrar apoyo en la realidad pol\u00edtica, lo que no se revela simplemente no existe. La falta de transparencia, parad\u00f3jicamente, se convierte en capital pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pero \u00bfc\u00f3mo se explica este fen\u00f3meno?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En ciencias pol\u00edticas, existe una suposici\u00f3n ampliamente aceptada: los pol\u00edticos, en reg\u00edmenes democr\u00e1ticos, buscan la aprobaci\u00f3n de los votantes para mantenerse en el poder. A diferencia de los reg\u00edmenes autoritarios, donde la coerci\u00f3n, el fraude o la manipulaci\u00f3n garantizan su permanencia en el cargo, en las democracias, los gobernantes necesitan obtener apoyo en elecciones m\u00ednimamente competitivas. Para ello, deben rendir cuentas, mostrar resultados y convencer a la poblaci\u00f3n de que merecen continuar.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, la opini\u00f3n p\u00fablica se convierte en un factor central en la l\u00f3gica de la representaci\u00f3n democr\u00e1tica. Es la que orienta las prioridades del gobierno, influye en la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas y sirve como term\u00f3metro para las decisiones estrat\u00e9gicas. Los gobiernos que desean permanecer en el poder deben responder a las demandas sociales: mejorar la salud, invertir en educaci\u00f3n, combatir la deforestaci\u00f3n, promover el crecimiento econ\u00f3mico, garantizar la seguridad y, por supuesto, combatir la corrupci\u00f3n. Estos compromisos no solo son \u00e9ticos, sino tambi\u00e9n pragm\u00e1ticos para obtener apoyo.<\/p>\n\n\n\n<p>La lucha contra la corrupci\u00f3n, en este sentido, debe entenderse como una pol\u00edtica p\u00fablica. Requiere planificaci\u00f3n, recursos, institucionalizaci\u00f3n y, sobre todo, priorizaci\u00f3n por parte del gobierno. Implica otorgar autonom\u00eda a los \u00f3rganos de control, invertir en supervisi\u00f3n, aumentar la transparencia y crear mecanismos eficaces de rendici\u00f3n de cuentas. No se trata de una cruzada moral, sino de una decisi\u00f3n de gesti\u00f3n para proteger los fondos p\u00fablicos y garantizar que se utilicen para satisfacer las necesidades de la sociedad. La corrupci\u00f3n, despu\u00e9s de todo, no es una falla moral individual, sino una disfunci\u00f3n institucional.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema radica en que, a diferencia de lo que ocurre en otros \u00e1mbitos, el \u00e9xito en la lucha contra la corrupci\u00f3n puede generar un efecto secundario indeseable: aumentar la percepci\u00f3n de que la corrupci\u00f3n est\u00e1 en aumento. Esto se debe a que cuantos m\u00e1s operativos de la Polic\u00eda Federal llegan a los titulares, m\u00e1s arrestos se realizan, m\u00e1s esc\u00e1ndalos salen a la luz, mayor es la sensaci\u00f3n de que el problema est\u00e1 fuera de control, aunque, parad\u00f3jicamente, estas acciones sean resultado del buen funcionamiento de las instituciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Este es el \u00abefecto de visibilidad\u00bb. La lucha eficaz contra la corrupci\u00f3n saca a la luz tramas que antes eran invisibles, lo que provoca un aumento artificial de la percepci\u00f3n del problema. Este fen\u00f3meno coloca a los gobiernos ante un dilema: actuar para combatir la corrupci\u00f3n y sufrir da\u00f1os pol\u00edticos inmediatos, o ignorarla y obtener beneficios electorales a corto plazo. Este efecto tambi\u00e9n plantea interrogantes sobre la utilidad de los \u00edndices de \u00abpercepci\u00f3n de la corrupci\u00f3n\u00bb, como los de Transparencia Internacional. Estos indicadores no miden los casos reales de corrupci\u00f3n, sino la sensaci\u00f3n de que existe, una sensaci\u00f3n que puede verse intensificada precisamente por los gobiernos que m\u00e1s combaten el problema.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, la prensa desempe\u00f1a un papel esencial. Es deber del periodismo investigar, denunciar y monitorear a quienes ostentan el poder. Pero tambi\u00e9n requiere responsabilidad en la investigaci\u00f3n y en la forma en que se denuncian los casos. Cuando no hay distinci\u00f3n entre quienes promueven la corrupci\u00f3n y quienes la combaten, existe el riesgo de deslegitimar precisamente a quienes intentan corregir las fallas del sistema.<\/p>\n\n\n\n<p>El desaf\u00edo, por lo tanto, es doble: para los gobiernos, que deben decidir si vale la pena abordar un problema incluso si cuesta popularidad; Y para la prensa y la sociedad, que deben aprender a reconocer que la lucha contra la corrupci\u00f3n tambi\u00e9n genera ruido, y que este ruido, bien interpretado, puede ser una se\u00f1al de que las instituciones est\u00e1n funcionando.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La lucha eficaz contra la corrupci\u00f3n saca a la luz tramas que antes eran invisibles, lo que provoca un aumento artificial de la percepci\u00f3n del problema.<\/p>\n","protected":false},"author":305,"featured_media":49113,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"episode_type":"","audio_file":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[16468,16474],"tags":[14128],"gps":[],"class_list":{"0":"post-49089","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-politica","8":"category-corrupcion","9":"tag-ideas-en-es"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49089","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/305"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49089"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49089\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49113"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49089"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49089"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49089"},{"taxonomy":"gps","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinoamerica21.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/gps?post=49089"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}